Las cabras para carne requieren un edificio para su alojamiento con comederos y bebederos. El refugio no necesita ser muy elaborado, pero deberá proveer protección suficiente contra las condiciones climatológicas y contra las corrientes de aire sobre todo durante la época de los partos. Muy a menudo hay edificios en las granjas que pueden ser adaptados como alojamiento para las cabras. Cobertizos parcialmente abiertos, invernaderos y otras edificaciones que las protejan de la lluvia y el frío pueden ofrecer soluciones económicas para su alojamiento.
Muy a menudo el gasto principal que debe afrontar el productor de cabras para carne es el del cercado de su explotación. Hay dos tipos de cercados: el exterior (perímetro) y el interior (divisiones de parcelas). El cercado del perímetro debe alcanzar dos metas esenciales, mantener a las cabras dentro de la propiedad y evitar el paso de las alimañas de dos y cuatro patas. Naturalmente a mejor calidad de alambrada mayor será el costo y el productor debe estudiar el tipo de protección que necesita en su explotación.
Las cercas temporales interiores deben ser fáciles de desmontar para facilitar las labores de desparasitación o de rotación de parcelas, pueden ser construidas con tablas de madera o alambrada pero deben estar siempre protegidas con un sistema eléctrico, también las cercas eléctricas temporales son apropiadas para las cercas internas. Hay que enseñar a las cabras a respetar las cercas eléctricas.