en mi opinion
Era el pen�ltimo d�a de campa�a electoral

�Qu� ha pasado en Espa�a?

La jornada de reflexi�n se empa�a con el �ltimo d�a de luto nacional y con los dimes y diretes de PP y Psoe

Raul Ram�rez Cano

Me levant� como de costumbre. Puse la radio y la jornada no promet�a nada m�s que uno de los �ltimos bombardeos de cara a las elecciones. Era un d�a m�s, de esos que no ocurren nada a lo que merezca la pena prestar atenci�n.

La noticia me lleg� estando en la facultad. Un atentado en Madrid. Est�bamos en la clase de redacci�n. Pocos se dieron cuenta de la magnitud porque and�bamos entretenidos con teletipos del mes pasado y pens�bamos que se trataba de otra actuaci�n m�s de ETA de la que ya estamos acostumbrados.

�Que paradoja! Futuros periodistas no se dan cuenta del alcance de la noticia. Mientras que en las redacciones de todo el mundo se recib�a el suceso con espanto. Los comunicadores del ma�ana de la facultad de Sevilla segu�an con sus ejercicios de redacci�n. Para ellos nada fuera de lo com�n ocurr�a.

Al salir del aula nos fuimos enterando mejor. Los alumnos inmediatamente se movilizaron. En los televisores del edificio estaban puestas las noticias. Fue espantoso. Era una masacre. La mayor ocurrida en nuestro pa�s desde la Guerra Civil. Fue entonces cuando algunos ya por fin tomamos conciencia de lo ocurrido. La mayor�a espont�neamente nos concentramos en Plaza Nueva y all� coincidimos con la repulsa de los pol�ticos. Si de algo me di cuenta fue de la uni�n de todas las fuerzas pol�ticas en el and�n del ayuntamiento y de sus caras de consternaci�n por la tragedia. Ya reflexionando me di cuenta que las elecciones eran el domingo. La campa�a electoral se suspend�a.

El atentado supon�a una carnicer�a que romp�a con la fiesta de la democracia. El atentado contra esos trenes rojos y blancos, rojos de sangre y blancos de espanto, te��a de luto y de sangre el pa�s a tres d�as de las Elecciones Generales. Supon�a un golpe a la democracia, un golpe a la libertad de los ciudadanos que se iban a manifestar con el voto en las urnas. Ven�a a producir un par�ntesis en el normal cauce de la vida de Espa�a. Tra�a un antes y un despu�s. �Pero que d�a era?

El calendario marcaba el 11 de marzo (11 M), la fecha y la magnitud de la cat�strofe nos recordaba otro d�a lamentablemente hist�rico, el 11S. �Era casual esa fecha o se trataba de un atentado preparado para la efem�ride? El d�a era estrat�gico: marcar�a a Espa�a un d�a once y la golpear�a d�as antes de los comicios, pudiendo llegar a producir una ruptura en el proceso democr�tico.

Pero no lo lograron. El pueblo se ech� a la calle, los ciudadanos inundaron con verdaderas mareas humanas los espacios p�blicos de todas las ciudades de Espa�a. Los silencios eran elocuentes, los gritos rasgaban las almas, las manos en alto eran una verdadera declaraci�n de intenciones, todas las pancartas clamaban que en este pa�s nadie quiere terrorismo. De Norte a Sur y de Este a Oeste, el pa�s se estremec�a de dolor. 12 millones de espa�oles se echaban a la calle.

Siempre se ha dudado del ser espa�ol. De la existencia de un sentimiento de uni�n nacional. Se hablaba de que los estadounidenses son m�s patri�ticos que lo espa�oles. Con esta barbarie producida en la capital de Espa�a el golpe ha sido dado a todos los habitantes del territorio nacional por igual. Hac�a tiempo que no se ve�a a todos los espa�oles unidos. En la televisi�n testimoniaban muchos que nunca se hab�an sentido tan espa�oles como en esta ocasi�n. Era un orgullo ver como en las manifestaciones se empu�aba la bandera de Espa�a enlutada, poder ver a ciudadanos an�nimos envueltos en el s�mbolo de todos. Un s�mbolo que muchos miran con recelo porque estuvo 40 a�os secuestrado por un r�gimen pol�tico dictatorial y opresivo, que usurp� el poder constituido por la legalidad democr�tica de la II Rep�blica. Era admirable como despu�s de tantos a�os esa bandera era de todos porque todos sent�amos el dolor que inundaba la naci�n. A nadie le daba verg�enza salir con nuestra roja y gualda porque todos se sent�an espa�oles y a los espa�oles se les hab�a hecho da�o.

La vida humana es inesperable e impredecible. Nada es previsible. Se dice que el hombre propone y Dios dispone. En cuesti�n de segundos nuestra existencia puede cambiar radicalmente. En un d�a como hoy todos estar�amos en una pac�fica jornada de reflexi�n de cara al domingo de votaciones. Pero no. La inhumana salvajada de unos pocos que no dan la cara, el descaro de unas bestias infernales nos ha llevado al d�a m�s triste de la democracia espa�ola. Tres d�as de luto, tres d�as aciagos, tres jornadas de llanto por la sangre derramada por las 200 v�ctimas y por los m�s de 1400 heridos. Tres d�as negros son la antesala con la que los ciudadanos acudir�n a las urnas.

Ahora m�s que nunca es cuando hay que acudir a votar. Luchemos todos juntos para conseguir una Espa�a unida y fuerte frente a los descerebrados.Ahora respondemos nosotros. El voto es nuestra mejor arma. Aunque todos votemos llenos de rabia.

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