La vida es bella

 

 
 

 

La vida es siempre bella, porque contrario a lo que pensamos y deseamos, vivir solo tiene un fin: vivir.  Sí, en realidad es tan obvio,

Todas las formas de vida, solo tiende a eso, a su propia sobre vivencia, y en el interludio que permanece vivo, cada ser crea su propia belleza.

 

Un ejemplo, puede poner en claro esta idea. En mí país, El Salvador, la “chicharras” son unos insectos que solo aparecen cada año, entre los meses de marzo o abril, por la época en que se celebra la semana santa. Estos animales solo viven 24 horas como adultos, pasando alrededor de 8 años, enterrados, en fase de larva, preparándose para ser adultos. Luego, salen al exterior, cantan para atraer a una pareja, se aparean, depositan sus huevos en la tierra –de los que saldrán nuevas larvas- y después mueren. Todo en 24 horas.

 

Esta forma de vida, ¿Qué fin tiene?, pues para mí esta claro, solo se trata de vivir y dar continuidad a su especie. Al examinar la vida de los demás animales y plantas sobre el planeta, el ciclo es igual: cada forma de vida, solo tiende a la vida y a dar continuidad a su especie.

 

Pero, esto que implica. ¿ A caso puede haber algún disfrute en el solo hecho de existir? Creo que si. Mi perro, parece disfrutar sobre manera, de los paseos que damos. Él olfatea cuanto se le pone al frene, sobre todo el pasto. Realmente lo disfruta. Lo que quiero decir, es que me parece, que a medida que la conciencia de los seres se expande, va encontrando, diversión en diferentes actividades, cada vez más complejas.

 

Los humanos, por tener una conciente bastante más expandida, encuentran muchas más cosas y situaciones, que les resultan estimulantes, agradables a los sentidos, y esto es lo que –creo yo- ha llevado a los humanos a pensar que la vida tiene un fin ulterior. Que todo cuanto, existe esta encaminado a conseguir algo. Que es parte de un plan cósmico.

 

Sin embargo,  aun los textos sagrados, no indican ese supuesto plan. El génesis bíblico, no da ninguna razón por la cual, Yahvé Dios, creará el mundo. Dice, que en el principio eran las tinieblas y que el espirita de dios flotaba sobre las aguas y luego empezó a crear.

 

Las formas de vida que creó, estaban bien hechas, existían y ya, nada más.

 

Luego, el génesis continua narrando otras peripecias mas; pero lo rescatable de esta historia, es que no hay ningún indicio de fin ulterior para ninguna forma de vida. Claro que no podría ser de otra manera. Los pueblos  y culturas arcaicos de donde provienen estos relatos, tenían una concepción mas libre, espontánea y saludable de la vida humana, para ellos el tiempo era cíclico y no lineal, no se necesitaba de un fin hacia el cual ir, porque en realidad no se iba a ninguna parte, todo volvía a ser. Como lo dice el Eclesiastés: No hay nuevo bajo el sol, todo lo que es, ya fue; y todo lo fue, volverá a ser. Vanidad de vanidades y todo vanidad.

 

Estos pueblos, vivían el día a día, y su concepción de Dios y ritos que lo rodeaban, solo servían para ayudarlos en las peripecias de su existencia práctica. Así, su dios Yahvé, los ayuda en las guerras, para conquistar territorios que les eran necesarios, para tener buenas cosechas, para superar las inclemencias de la naturaleza. Y las leyes que rigen esta relación con dios, están, también, encaminadas a preservar al pueblo  mismo. Véase, si no, el Pentateuco, lleno de normas de convivencia, reglas para interactuar en la sociedad, mantener un orden social,  preservar la salud de las mayorías – por ejemplo, cuando manda expulsar a los que padezcan de lepra y confinarlos lejos del grupo tribal, solo se persigue que la mayoría del pueblo sobreviva-.

 

En fin, que la idea de dios era entonces una forma de obtener la ayuda necesaria contra un medio hostil y practicar una ceremonia religiosa servía para asegurar esta ayuda, a la vez que en sí misma, esta ceremonia,  era una forma psicológica de gratificación personal.

 

Es decir que la idea de dios y la religión eran un medio, no un fin. Y lo que se perseguía con esto no era una finalidad ulterior, sino que asegurar el disfrute en esta vida, en el hoy de esos pueblos.

 

Creo que mí idea es clara, vivir es solo vivir. Lo  importante, no es principio ni el final de la carrera, lo importante es lo esta entre el principio y el final.

 

Esta es mi filosofía.

 

 

 
 

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