Déjenme escribirle al amor
y versar sobre el mar y el viento...
Sobre unos ojos sin sombra
y una voz sin silencio.

Déjenme saludar al sol,
que para la muerte hay tiempo!

Para golpear la tierra con los talones
y maldecir en voz alta;
también para eso hay tiempo!

Y perdónenme si,
mientras la noche llega
con su ropaje negro,
doy de beber a la paloma
el beso que llevo prisionero.

Por eso:
déjenme escribirle al amor,
no dejarlo partir,
iluminar de gratitud cada nuevo amanecer...
y renunciar
a golpear la pared con mi cabeza,
a renegar quizás de Dios
y a lo poco que de la vida entiendo.

Porque para morir,
para llorar derrotas
y enrostrarle al mundo sus miserias...
lamentablemente
para eso hay tiempo!
 

"...el amor nunca muere,
sólo cambia de tierras y de ocasos".

 

 

          

         

 

        

  

      

 

 

 

 

 

 

 

POEMARIOS:

   

Sube y baja   

 

  Yaidelyn               

        

       Ojos Verdes

 

  Mi linda Chiquilla               

        

Rosa Azul   

 

  Mi ángel guardián              

        

       Lobo Solitario

 

  La mujer que yo amo               

        

              Centuria Real                           

 

 

 

 

 

 

 

 

© Raúl Jordán
Perú



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