FACHADAS
La bella traza románica de la Catedral de Santiago ha ido
sufriendo mutaciones exteriores que de tal magnitud, que del primitivo aspecto
de la catedral sólo han quedado a la vista parte de la fachada Sur (de las
Platerías) y un pequeño trozo del muro norte, visible desde la Sede de la Curia
Arzobispal. Producto de tales transformaciones es el aspecto barroco que
actualmente ofrece desde el exterior. La maqueta, que ofrecemos es una muestra
ideal, realizada por A. Richard Brooks bajo idea de K.J Conant. Puede
contemplarse en el Instituto Padre Sarmiento de Estudios Gallegos. Probablemente
se puede discutir algunos aspectos de la reconstrucción del famoso arquitecto
norteamericano, pero globalmente es bastante atinada.
FACHADA DEL OBRADOIRO

A la fachada principal que se abre a Occidente se le ha llamado
del Obradoiro, en alusión al lugar donde se ubicaban los talleres de la
Catedral. Inicialmente era semejante a las fachadas Norte y Sur con la
diferencia de que las torres que la jalonaban eran más grandes. Cincuenta años
después de su construcción, se substituyó la fachada por el Pórtico de la Gloria
que inicialmente estaba abierto al exterior y ofrecía la exuberancia de sus
estatuas a la intemperie. En el siglo XV comenzó a desviarse la Torre de las
Campanas obligando a apuntalarla mediante un bloque que aun hoy se muestra
delante de la de ella decorado con ventanas ciegas. Fue entonces cuando se
substituyó el segundo cuerpo románico por un cubo gótico que llega a la altura
de la tronera de las campanas. El deterioro sufrido por el paso del tiempo y,
sobre todo, la caída de rayos sobre una edificación cuya altura los atrae sin
defensa posible, fue la causa que obligó a infinidad de reformas.
A principios del siglo XVIII el arquitecto de la Torre del Reloj, Domingo de
Andrade, hubo de afrontar en ella obras de consolidación. Poco después es
nombrado, por el Papa Inocencio X, canónigo de la Catedral un sacerdote
madrileño llamado Don José Vega Verdugo. Aficionado y docto en arquitectura el
Cabildo le eligió para el cargo de fabriquero. Su actuación, con mayor o menor
acierto se sintió en todo el ámbito de la Basílica. Uno de los puntos donde no
brillo su acierto fue en el proyecto, que hizo, para reformar la fachada que nos
ocupa. Buscó un modelo basado en dos torres cuadrangulares rematadas por un
tejado y coronadas por unas largas barras, tal como se ven en El Escorial y
Madrid. El Cabildo afortunadamente no aceptó las propuestas del fabriquero y
concluyó encargando a una discípulo de Domingo de Andrade la redacción del
proyecto de un nuevo espejo. Fernando Casas Novoa, este era el discípulo, ideó y
realizó después el espejo o fachada que le han inmortalizado, su belleza y
majestad la ha convertido en un símbolo de Santiago, Galicia e incluso en este
momento de España (basta ver las monedas del Euro españolas). Su construcción
costó doce años, entre 1838 y 1850, y durante ella transcurrieron dos
pontificados (Don Manuel Isidro Orozco (1838-1845) y Don Cayetano Gil Taboada
(1745-1751). La torre más próxima al claustro es la de las campanas; la gemela
es la de la carraca, porque en ella está la carraca que suena entre el Jueves
Santo y el inicio del Domingo de Pascua.
Arriba, en el centro está Santiago Apóstol. Un nivel más abajo, sus 2
discípulos, Atanasio y Teodoro. Todos vestidos de peregrinos. En medio, la urna
(representación del sepulcro encontrado) y la estrella (representación de las
luminarias que vio el ermitaño Pelayo) entre ángeles y nubes.
En la Torre de la derecha está María Salomé. En la Torre de la izquierda, el
Zebedeo. A la izquierda, sobre la balaustrada puede verse a Santa Susana y San
Juan. A la derecha, sobre la balaustrada a Santa Bárbara y Santiago el Menor.
El edificio de la derecha del espectador es el claustro. El de la izquierda, es
el Palacio de Gelmírez, S. XII.
PORTADA DE PLATERÍAS
Realizada a principios del siglo XII, la Puerta de las Platerías, decorada con
escenas del Nuevo Testamento, es uno de los más destacados puntos de la iglesia
catedralicia de Santiago de Compostela.Enmarca la única que queda de las
primitivas fachadas. En sus muros se narra un ciclo completo de Redención, que
se inicia en el tímpano de la derecha con escenas alusivas a la naturaleza
humana de Cristo: Nacimiento, Anuncio a los Pastores y Adoración de los Magos en
el registro superior; y Prendimiento, Jesús atado a la columna, Flagelación y
Coronación de espinas, en el inferior.
Tiene dos puertas románicas, con
tímpanos historiados.
●Tímpano de la izquierda: Relieve de la Tentación de Jesús en el desierto. Relieve de una mujer semidesnuda que lleva una calavera en el regazo. Se puede referir a una leyenda iniciática de origen templario y tal vez de raíces cátaras. La leyenda dice que hubo una vez una doncella que quedó preñada aún cuando ella aseguraba que no había tenido contacto con varón. Sus padres la mataron para ocultar la vergüenza y la enterraron y una vez enterrada parió una cabeza parlante que predecía el futuro de los humanos. Esta figura no está orando de rodillas sino que está sentada sobre dos leones. El tema se repite dentro de la catedral, en un capitel de la parte alta del deambulatorio; en lugar de cráneo sostiene una cabeza monstruosa.
●Tímpano de la derecha:
Escenas de la pasión. Adoración de los Reyes Magos.
▪Friso del centro: El Salvador. Abraham.
Escenas varias.
▪Jamba izquierda: Se ve a David tocando una
vihuela en lugar del arpa.
▪A la izquierda del portal izquierdo: Adán y
Eva en el Paraíso. Proceden de la Puerta de Azabachería.
Los peregrinos entraban por la puerta Norte de Azabachería como símbolo de lo
negro y salían ya purificados por la puerta Sur de Platerías, como símbolo de lo
blanco.
FACHADA DE LA QUITANA
La fachada que da a la plaza de la Quitana fruto de la actuación de Vega Verdugo, y fue realizada por el arquitecto castellano José de la

Peña del Toro. Bástenos aquí rememorar a la Puerta Santa que
únicamente se abre los Años Santos, es decir los años en los que el día 25 de
Julio, fiesta del Martirio del Apóstol Santiago, coincide en domingo. El día 31
de diciembre del año anterior el Arzobispo, acompañado del Cabildo, clero y
fieles, se dirige procesionalmente hasta la Puerta, cerrada por una pared de
piedras, sobre la que golpea tres veces invocando al Señor. Al tercer golpe cae
la pared. Dos sacerdotes o diáconos lavan las jambas y el dintel con agua
bendita. Entonces el Prelado empuñado en su mano la Cruz de Metropolitano es el
primero en cruzar la Puerta seguido de todos los asistentes. Permanecerá abierta
hasta el 31 de diciembre a la misma hora.
Puerta Santa, (la más cercana a las escalinatas) generalmente cerrada con una
reja. Fue una de las siete puertas menores y estuvo dedicada a San Pelayo (cuyo
monasterio está justo enfrente). La función que tiene ahora data del S. XVII,
cuando se concedió a la catedral el privilegio del jubileo. Sobre la puerta está
Santiago y a sus costados sus discípulos Teodoro y Atanasio. A ambos lados de la
puerta están colocadas 24 estatuas sedentes de apóstoles, patriarcas y profetas,
todos ellos procedentes del coro románico del Maestro Mateo, que fue
desmantelado. Por esta puerta se accede a un pequeño patio y al fondo está la
verdadera Puerta Santa por la que se entra al ábside. Se abre el 31 de diciembre
del año anterior al Año Santo. El privilegio del Año Santo data del siglo XII,
mediante bula del papa Alejandro III, sobre una idea anterior del papa Calixto
II, y se celebra cada vez que el 25 de julio (festividad de Santiago) coincide
en domingo
La disposición exterior de la Puerta es obra, como hemos indicado, de Peña de
Toro. Coronan el dintel la estatua del Apóstol Peregrino, en la hornacina
central, y sus discípulos San Atanasio y San Teodoro, a ambos lados.
Veinticuatro estatuas de poetas y santos, procedentes del coro desmontado a en
los siglos XVI y XVII, flanquean la puerta a ambos lados. El interior de la
puerta es románica, ya que es la única que se conserva de las cuatro puertas
absidales existentes en siglo XI al ser construidas.
Fachada del lateral del claustro
TÍMPANO DE LA BATALLA DE CLAVIJO
Ornamentación:
Santiago en la Batalla de Clavijo
Escudo de España
Traslación del cuerpo a Galicia
Tumba con la estrella
En la esquina, una gigantesca concha.
En el brazo meridional del crucero de la catedral de Santiago se encuentra la
representación más antigua conocida de este tipo, que efigia a Santiago a
caballo, espada en mano y portando el estandarte de alférez de la milicia,
partícipe de la victoria de las tropas cristianas frente al Islam en la célebre
batalla de Clavijo (La Rioja).
Se trata de un tímpano pétreo realizado en el primer tercio del siglo XIII. La
imagen del apóstol sobre un caballo al galope no se volverá a representar hasta
1326, año en que aparece en una miniatura del Tumbo B compostelano. Con el
tiempo, se convertirá en la iconografía más representativa del santo.
Sobre su posible origen, desde que en unas estrofas del himno de Mauregato
(783-788) se le declarase patrón de España, su persona se irá implicando cada
vez más en la lucha contra los enemigos del reino. Así, ya la Historia Silense
nos demuestra que durante el reinado de Fernando I (1035-1065) se le considera
un caballero combatiente más contra los musulmanes y se le erige en el artífice
que permitió a las huestes del monarca la conquista de la ciudad de Coimbra (9
de julio de 1064).
PÓRTICO DE LA GLORIA
El Pórtico se divide entres arcos de medio punto, pero sólo el
central tiene tímpano. Esta obra pertenece al románico y es firmada por el
Maestro Mateo.

Tímpano central del Pórtico de la Gloria: en el centro
se observa un Cristo en majestad mostrandonos las llagas de sus pies y de sus
manos, muestra de su sufrimiento como humano, rodeándolo aparece el tetramorfos
(representación divina de los cuatro apóstoles). A ambos lados del cristo
observamos también a los ángeles portando los instrumentos de la pasión. Los que
más cerca estuvieran de cristo, clavos, corona de espinas y cruz, no son tocados
directamente por los ángeles puesto que no se creen con poder de tocarlos. Los
demás los llevan en las manos como la jarra donde Pilatos se lavó las manos. El
la arquivolta aparecen los 24 ancianos de apocalipsis afinando sus instrumentos
para dar un concierto en honor a Dios.
Arco derecho: en este aparecen representados la
salvación de las almas, esta dividido en tres partes, en el centro aparecen
representados San Miguel y Cristo y a cada lado de ellos el infierno (donde
aparecen representados demonios de todo tipo) y el cielo donde se representan
niños (almas salvadas). En un lado aparece representado el purgatorio.
Timpano izquierdo: en el aparecen representadas
escenas del antiguo testamento.
Jambas: en ellas aparecen representadas los apostoles (cada uno llevando su
elemento; San Pedro - llaves ...) y los profetas (aparece Daniel, representado
como el más joven riendose, se cree que de la emperatriz representada en el lado
opuesto, por sus enormes senos) todos ellos antiguamente policromados y con el
nombre en el libro o pergamino.
Parteluz: El parteluz, o columna que divide en dos el vano de acceso, se compone
en esta catedral de Compostela de dos elementos bien diferenciados. El inferior
es una esbelta columna de mármol, asentada sobre una figura masculina gigantesca
y de larga barba que proyecta sus brazos sobre las cabezas de dos leones de
fauces abiertas. Se ha creído que representaba a Sansón, Adán , Hércules, aunque
tampoco sería extraño que fuera Abraham, de cuya descendencia nació el Mesías y
que en el Calixtino se comparó con Santiago.
Sobre esta base, se eleva el fuste de la columna. Está muy desgastado en sus
partes bajas debido a una costumbre piadosa que consistía en meter los cinco
dedos de una mano en otros tantos huecos, con el fin de pedir y obtener tres
gracias. Pese a ello, las imágenes representadas no dejan lugar a dudas sobre el
tema tallado: el Árbol de Jesé, motivo que simboliza la genealogía de Cristo.
Aquí aparecen figurados los personajes principales de la historia. En la base,
Jesé, tumbado con una vara que sale de su vientre. Sobre él, y dispuestos en
sentido ascendente, David como músico, Salomón, sentado con las piernas
cruzadas, y como remate del fuste, la Virgen, acompañada de dos figuras
femeninas que se han supuesto las matronas que la asistieron durante el parto. A
ambos lados, se encuentran figuras de profetas, como Daniel o Isaías, que
anunciaron el nacimiento de un Salvador que liberaría al pueblo de Israel. En la
parte superior de la columna, se dispone el capitel con cimacio en el que se
talló la imagen de la Trinidad.
Por
encima de todo ello, el segundo elemento es la escultura monumental de Santiago
Apóstol. Está sentado en un trono o silla de tijera, que carga su peso sobre dos
leoncillos. Apoya una mano en un bastón de peregrino mientras que con la otra
sostiene una cartela en la que parece que estaba inscrito «MISIT ME DOMINUS»
(‘Me envió el Señor’).
La efigie de Mateo: Arrodillado en la nave cara
al Altar Mayor de la Catedral nos encontramos en actitud orante y penitente al
autor del Pórtico: el Maestro Mateo. Muchas madres, deseando que sus hijos
tuvieran la inteligencia del autor del Pórtico. los llevan a él y chocan las
cabezas de los estudiantes contra los rizos pétreos del arquitecto. De ahí el
nombre gallego con que se conoce esta estatua: "Santo dos Croques".
Debajo de todo el portico de la gloria a parecen representados demonios, dando a
significar que el peso de la gloria aplasta el pecado.