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1904. Quizás el más grande poeta de todos los tiempos, o quizás el más reconocido en el mundo hispano. Recibió el Premio Nobel a la Literatura en el año 1971. Para citar algunas de sus obras, podemos nombrear: Crespulario, publicado en 1923, al año siguiente publicó una de sus obras más conocidas, la cual llamó: Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Otras de sus obras fueron: Cien sonetos de amor, Arte de pájaros, Plenos poderes, entre otras. Comunista reconocido, fue senador de su pais en Francia, y gran amigo del ex-presidente chileno Salvador Allende Murió en 1973, luego de un golpe militar en su país |
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Me gustas cuando callas porque estás
como ausente
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de
mi alma
emerges de las cosas llenas del alma mía.
Mariposa de ensueño, te pareces a mi
alma
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas, y estás como
distante
y estás como quejándote, mariposa
en arrullo
Y me oyes desde lejos y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle en el silencio
tuyo.
Déjame que te hable también con
tu silencio
claro como una lámpara, simple como
un anillo.
Eres como la noche callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás
como ausente,
distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
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Puedo escribir los versos más tristes
esta noche.
Escribir, por ejemplo: -La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos-.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes
esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también
me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre
mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo
infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la
quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos
fijos.
Puedo escribir los versos más tristes
esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa
sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera
guardarla.
La noche está estrellada y ella no
está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo
lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está
conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los
mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto
la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de
mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la
quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor
que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos
que yo le escribo.
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Quiero que sepas una cosa.
Tu sabes como es esto:
si miro la luna de cristal,
la rama roja del lento otoño en mi
ventana,
si te toco junto al fuego la implacable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña.
Todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran de pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas que pasa por mi vida
y te decides a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa que en ese día,
a esa hora levantare los brazos
y saldrán mis raíces a buscar
otra tierra.
Pero si cada día cada hora sientes que
a mi
estas destinada con dulzura implacable.
Si cada día sube una flor a tus labios
a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en ti todo ese fuego se repite,
en mi nada se apague ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas
estará en tus brazos sin salir de los
míos.
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Sabrás que no te amo y que te amo
pues..to
que de dos modos es la vida,
la palabra es un ala del silencio,
el fuego tiene mitad de frío.
Yo te amo para comenzar a amarte,
para recomenzar el infinito
y para no dejar de amarte nunca:
por eso no te amo todavía.
Te amo y no te amo
como si tuviera en mis manos las llaves del
destino
y un incierto destino desdichado.
Mi amor tiene dos vidas para amarte.
Por eso te amo cuando no te amo
y por eso te amo cuando te amo
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