Por: Raquel Rojas,.
Algunos europeos venían a iniciar otra vida en el que
llamaron "Nuevo Mundo";
otros eran cazadores de fortuna, que pensaban enriquecerse con el oro de los
indígenas. Por su parte, los Reyes de
España se interesaron en las posibilidades agrícolas y en cristianizar a
la población. Por esta razón, la segunda expedición incluyó monjes y sacerdotes.
La situación
surgida al retorno del segundo viaje causó grandes dificultades para el
propósito de organizar un tercero. Las informaciones que se habían conocido
acerca de la ausencia de las esperadas riquezas en oro, unida a las rudas
condiciones soportadas por los marinos y colonizadores, hicieron que
desapareciera el anterior entusiasmo por enrolarse en las tripulaciones.
Se aparejaron esta vez solamente 8 naves, y costó mucho reclutar los 226
hombres para tripular la flota; al punto de que Colón fue autorizado a enrolar
a condenados por delitos.
El 30 mayo de 1498, Colón partió de España con 6 naves
y el 31 de julio llegó a Trinidad. De ahí pasó a las costas de Venezuela, sin
saber que se encontró con tierra continental. Después descubrió las islas de
Tobago y Granada, Margaritas y Cubaga. Colón decidió regresar a La Española,
que se había quedado bajo la dirección de sus dos hermanos (Bartolomé y Diego),
y encontró problemas causados por sublevaciones en contra de la autoridad de
sus hermanos y la ansiedad de encontrar oro. Colón quiso someter a los
españoles sublevados y ahorcó a varios, con lo cual sólo aumentó las
rebeliones.
Era el 12 de octubre de 1492
cuando Cristóbal Colón y algunos marinos echaron una chalupa al mar para
desembarcar sobre esta tierra desconocida. Enseguida al llegar a la playa, el
Almirante se puso de rodillas y agradeció a Dios. Después enarboló el
estandarte de sus soberanos y sacó su espada para cortar algunas ramas. Con
este gesto él significó su toma de posesión de esta tierra en nombre de Isabel
la Católica y Fernando de Aragón.
Los indígenas recibieron a los
españoles con mucha gentileza. Intrigados por las vestimentas de estos
extranjeros, los observaban con mucho asombro. Las barbas
hirsutas de los españoles los inquietaban igualmente.
El genoves habla de una isla paradisíaca
Venezuela entró en la historia (europea), el 5
de agosto de 1498, cuando Cristóbal Colón, en el curso de su tercer viaje,
arribó a la desembocadura del Orinoco. Venezuela entró en la historia (europea), el 5
de agosto de 1498, cuando Cristóbal Colón, en el curso de su tercer viaje,
arribó a la desembocadura del Orinoco.
Sobre el origen de Cristóbal Colón se ha especulado
mucho, pero lo más probable es que haya nacido en Génova, Italia, en 1451, hijo
de Doménico Colón y de Susana Fontanarrosa. Murió el 20 de mayo de 1506 en
Valladolid
Los Reyes Católicos, especialmente Isabel, apoyaron la
empresa que en octubre de 1492 llevó al Descubrimiento de América. Enterados
del éxito de Cristóbal Colón, tuvieron que resolver el problema del
dominio de las tierras recién descubiertas.
Los descubrimientos de Colón y de otros navegantes
ampliarían de tal manera el mundo conocido que obligaron a los reinos de España
y Portugal a firmar un acuerdo -el Tratado de Tordesillas, de 7 de junio
de 1494- para repartirse los territorios ya conocidos y los que en adelante se
fueran descubriendo.
En las flotas que surcaban el Atlántico, se podían
encontrar representantes de todas las clases sociales, aunque no estaba bien
visto por la sociedad de la época. La travesía era una auténtica aventura para
los hombres de los siglos XVI y XVII. A la larga duración del viaje y a la incógnita
de su final feliz habría que añadir los motivos y perturbaciones que comenzaban
desde el momento de tomar la decisión de pasar a Indias.
Costó mucho organizar la tercera flota colombina. Las
Indias ya no atraían tanto y faltaban tripulantes. Incluso se dio poder a Colón
para que embarcara a delincuentes. Ocho navíos y 226 tripulantes componían la
flota, que partió del puerto gaditano de Sanlúcar de Barrameda entre febrero y
el 30 de mayo de 1498. Desde Canarias siguió a las islas portuguesas de Cabo
Verde y una latitud más al Sur que las anteriores navegaciones, lo que le hizo
sufrir una zona de calmas. A finales de julio descubrió la isla de Trinidad (en
la actualidad, parte de la República de Trinidad y Tobago); recorrió desde el 2
de agosto la costa de la península de Paria (en la actual Venezuela), donde
situó solemnemente el entorno del Paraíso Terrenal. Camino de La Española
divisó la isla Margarita, en la cual comprobó que sus habitantes pescaban
perlas.