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FORO 3
RESUMEN
TEMAS
PROF.
LEONOR DILLON
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Subtema 1: La prospectiva, definiciones y
terminología
1) La Prospectiva. Definiciones
Aunque existen diversas
definiciones del término, siguiendo al profesor Ben Martin, la OCDE define la
prospectiva como: el conjunto de “tentativas sistemáticas para observar a largo
plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con el
propósito de identificar las tecnologías emergentes que probablemente produzcan
los mayores beneficios económicos y/o sociales”.
_La prospectiva es la ciencia que estudia el futuro
para comprenderlo y poderlo influir. Aunque de hecho es, paradójicamente, una ciencia
sin objeto que se mueve entre la necesidad de predecir lo que puede ocurrir y
el deseo de inventar el mejor futuro posible. Porque aunque el devenir no puede
predecirse con exactitud, si podemos imaginar nuestro mañana preferido.
_En
primer lugar, se trata de tentativas sistemáticas, lo que presupone la
aceptación de una disciplina metodológica y una voluntad de continuidad
ordenada en el tiempo;
_En
segundo lugar, está proyectada y referida al largo plazo, lo que quiere
decir que no se está hablando de prospectiva cuando se hacen previsiones sobre
lo que puede ocurrir dentro de unos meses;
_
Y finalmente, se tiene en cuenta la evolución y los condicionamientos de la
economía y la sociedad, lo que hace que los ejercicios de prospectiva
tengan un carácter multidisciplinar.
2) Ciencia o saber
¿La
prospectiva es una ciencia? Sobre ello no hay consenso. ¿Cómo puede existir una
ciencia que no tiene objeto? Para muchos la respuesta es simple: no puede, el
futuro no existe, y por definición no puede existir, ya que en el momento en
que se concreta deja de serlo. El futuro es un concepto mental, un constructor
social (algunas culturas carecen de sustantivo para él), por tanto, la
prospectiva puede aspirar a ser una disciplina humanística, como la filosofía,
por ejemplo, pero no una ciencia. Todo esto es cierto, pero se pueden hacer
ciertas matizaciones. En primer lugar, esta crítica que se hace a la
prospectiva se puede extender a la mayoría de las ciencias sociales. La
economía, con toda su tradición y peso académico y profesional, tendría
problemas para pasar un examen estricto de su objeto. Al fin y al cabo, ¿qué es
la economía?, ¿existe realmente la economía más allá de la teoría? La ciencia
política, a pesar de su nombre, tiene un objeto que resulta, cuando menos,
nebuloso. Si tomamos la historia hemos de aceptar que su objeto, el pasado,
tampoco existe, y eso no es impedimento para que se estudie; la historia
analiza documentos, restos y registros que han llegado hasta hoy, pero no el
pasado en sí. Vemos, pues, que el criterio del objeto no puede ser
determinante.
En
segundo lugar, la pretensión a la cientificidad de la prospectiva tiene más que
ver con su empeño en estudiar el futuro mediante el método científico que con
el cumplimiento estricto de todos los criterios para merecer el calificativo de
ciencia. Si bien es cierto que el futuro no existe, no lo es menos que no
carecemos de información sobre él. De hecho, sabemos bastante. Por un lado, conocemos
la naturaleza cíclica de muchos fenómenos, como las estaciones, o los ciclos de
actividad solar. Somos capaces de proyectar informaciones pasadas y/o presentes
en el futuro (extrapolación de tendencias), cuyo caso más obvio son las
previsiones demográficas. Nosotros mismos hemos situado en el futuro balizas
que guían nuestra actividad: en el año 1998, la Unión Europea tendrá moneda
única y en el año 2000 se celebrarán los Juegos Olímpicos de Sidney. Esta clase
de información es contingente, pero es lo suficientemente real como para que
influya en las decisiones que tomamos en el presente. Por último, y más
importante, contamos con nuestros propios proyectos, sueños, esperanzas y
temores, que guían toda nuestra actividad presente; son nuestras imágenes de
futuro, todos las tenemos y la prospectiva las estudia, clasifica y procesa.
Son el verdadero objeto de estudio de la prospectiva de forma análoga a lo que
son los vestigios históricos para la historia.
3) Términos más usados en prospectiva
Análisis estructural: método de prospectiva
que explicita la estructura interna de cualquier sistema. Permite introducir
sus variables principales en una matriz para valorar sus interrelaciones.
Análisis morfológico:
método de prospectiva que plantea las cuestiones críticas del objeto de estudio
y sus posibles respuestas.
Backcasting: método
usado en prospectiva. Partiendo de la identificación precisa de un escenario
específico se reconstruye su desarrollo a la inversa, buscando sus orígenes y
evolución. Conceptualmente es el proceso inverso al del pronóstico.
Brainstorming: método
para potenciar la creatividad, utilizado en talleres de futuro.
Caos, teoría del: cuerpo teórico que combina
el estudio de la dinámica de sistema, matemática y física cuántica. Postula que
muchos fenómenos son inherentemente impredecibles. Enfatiza el potencial
creativo en épocas de cambio turbulento.
Ciberespacio: término
acuñado por William Gibson y que define el espacio ficticio que crea la utilización
simultánea de los canales de comunicación telemática por sus usuarios.
Actualmente, también designa una subcultura sobre el mundo de las redes
telemáticas.
Concepciones temporales:
construcciones teóricas que ofrecen una compresnión de la naturaleza del tiempo
y su desarrollo. Existen dos grandes grupos, la concepción linear y la cíclica.
La primera de ellas es propia del pensamiento occidental moderno; la visión del
tiempo como una flecha volando continuamente del pasado al presente y al futuro
para no volver nunca más. En la concepción cíclica, propia de cosmologías
orientales, el tiempo se mueve en ciclos periódicos; es el eterno retorno.
Corporación RAND: uno los primeros grupos
de reflexión creado en los años cincuenta por las fuerzas aéreas de los Estados
Unidos con el objeto de evaluar distintas situaciones futuras relativas a
opciones políticas y militares.
Crecimiento exponencial:
crecimiento a un ritmo que aumenta constantemente, como en el caso de la
pobalción humana o de los grados de contaminación. Este clase de crecimiento se
suele asociar con el riesgo de sobrepasar los límites de la capacidad de carga
de un ecosistema y el consiguiente peligro de colapso.
Crítica, prospectiva: corriente dentro de la
prospectiva. Se basa en el cuestionamiento de las asunciones presentes cuando
se estudia el futuro y para ello trata de descubrir las causas profundas que
provocan que las cosas sean de una determinada forma.
Desarrollo sostenible: noción que implica el
uso y aprovechamiento de cualquier ecosistema sin perjudicar el posterior uso y
aprovechamiento por parte de las generaciones futuras.
Determinismo: doctrina o
sistema filosófico en el que el futuro es el resultado necesario de las
condiciones y estructuras preexistentes. Se aplica frecuentemente a los
sistemas técnicos.
Distopía: utopía
negativa. Imágenes de futuro en que se sufre una involución a estadios más
primitivos o bien se plantea un colapso.
Efecto Umbral: efecto que se produce cuando un determinado sistema
llega a un punto, su umbral, en el que el cambio cuantitativo se convierte en
cualitativo.
Escaneado ambiental: uno
de los métodos más importantes en prospectiva. Consiste en el análisis a fondo
de un territorio, teórico o social, previamente delimitado para detectar los
primeros indicios de los que puede convertirse, más adelante, en una tendencia
y evaluar su impacto futuro.
Escenario: descripción
del futuro que debe ser internamente coherente, consistente y plausible.
Eutopía: Utopía
positiva. Escenarios de futuros que son considerados muy deseables o que
plantean situaciones que pueden valorarse como buenas.
Extrapolación: práctica
que consiste en extender en el futuro una tendencia, situación o proceso al
mismo ritmo, y en la misma dirección, en la que se ha ido desarrollando hasta
el presente. Se usa poco como método.
Futuribles: término que
designa todos los futuros posibles en un momento concreto. Noción creada por el
teólogo español Luis de Molina.
Futuro: tiempo aún por
ocurrir. Para algunos una realidad ontológica; un espacio virgen por descubrir
y comprender plenamente. Para otros es una construcción social, una dimensión
de la existencia humana que se prolonga más allá del presente y posibilita la
capacidad humana de proyectar; un espacio repleto de posibilidades para
construir y crear que da sentido a la actividad presente.
Futuros alternativos: para amplios sectores
doctrinales es el concepto central en prospectiva. Se contraponen a la noción
de que el futuro es único, inmutable y prefijado, ofreciendo una gama de
distintos futuros en función de sus circunstancias y consecuencias.
Gestión estratégica:
método que integra pronósticos a corto plazo con la gestión diaria. Goza de
gran popularidad en la actualidad y muy utilizado en el ámbito empresarial.
Globalización: fenómeno
actual que provoca la uniformización de numerosos aspectos de la economía, la
cultura y las comunicaciones. Proceso que implica la redifinición de lo que
consideramos como local, regional y global.
Holística: enfoque
teórico que pretende estudiar los diversos aspectos de la realidad como un todo
interconectado.
Imagen de futuro:
representación narrativa o gráfica de cualquier posible situación futura.
Constituye la verdadera materia prima en prospectiva y permite suplir la
carencia de un objeto de estudio real.
Juego de actores: método
para analizar los comportamientos, estrategias y proyectos de cualquier actor
involucrado en el tema objeto de estudio.
Megatrends: concepto que
inventó John Naisbitt para describir grandes tendencias de efecto global.
Nanotecnología:
literalmente, tecnología a escala molecular. Hasta la fecha es más una
posibilidad teórica que una realidad, pero que, incluso, en sus aplicaciones
más modestas tiene el potencial de afectar radicalmente la actividad humana.
Previsión: parte de la
prospectiva que se concentra en mejorar las decisiones actuales mediante un
mayor conocimiento de sus consecuencias.
Pronóstico: declaración
de probabilidades sobre un hecho futuro. Método de predicción lineal que
implica la proyección de series de datos con el objetivo de evaluar la
ocurrencia probable de cualquier acontecimiento o el desarrollo de una
tendencia.
Prospectiva: ciencia que
estudia el futuro para comprenderlo y poder influir sobre él.
Shock futuro: concepto
creado por Alvin Toffler para designar el estado de desorientación y parálisis
que producem los cambios repentinos en algunas personas.
Tendencias: series
temporales de datos cuyo análisis y extrapolación nos permite proyectarlos en
el futuro. Este método nos permite conocer el futuro tendencial, o libre de
sorpresas, aquel en que las cosas cambian en la misma dirección y al mismo
ritmo que en el presente.
Tiempo: uno de los ejes
de la actividad humana. Su comprensión y naturaleza constituyen uno de los
elementos definidores de toda cultura.
Utopía: literalmente,
fuera del espacio. Forma literaria muy popular en Europa desde el Medioevo en
la que el autor describía lo que consideraba su sociedad ideal. En la
actualidad se interpreta el concepto de utopía como el conjunto de imágenes de
futuro que están ligadas a preferencias o también a deseos, y se establece una
diferencia entre eutopía y distopía.
Visualización: método de prospectiva que mediante un proceso permite crear imágenes de futuro coherentes y estructuradas. Puede utilizarse como paso previo a la formulación de objetivos o líneas de actuación.
SUBTEMA 2: PROSPECTIVA Y PLANIFICACIÓN
SUBTEMA 3 : PROSPECTIVA TECNOLOGICA
INTRODUCCION
En estos tiempos de permanentes transformaciones, producto del desarrollo
de nuevas tecnologías, de la globalización creciente de la economía, del ritmo
acelerado de la introducción de innovaciones, la aparición de nuevos productos
y nuevos competidores en los mercados, entre otros, es necesario para las
empresas prepararse para esos cambios a través de la anticipación de los
mismos.
El futuro
es el gran desconocido para la mayoría de las empresas, que lo sufren en lugar
de intentar crearlo; es por ello que el porvenir de una empresa o de cualquier
sector económico es un asunto que corresponde llevar a cabo por todos los
empresarios y trabajadores de ella o del sector (Gabiña, 1998).
Frente a la
incertidumbre provocada por las mutaciones y la complejidad de los sistemas,
las empresas están llamadas a utilizar más que nunca la flexibilidad, la
concertación y la imaginación, que les permitirá anticiparse y salir de la
crisis provocada como consecuencia de la inadecuación de las estructuras
productivas a los cambios sufridos de manera permanente.
En este
orden de ideas, la reflexión prospectiva, según Gabiña (1998), es una
herramienta fundamental previa a la toma de decisiones, es movilizadora y permite
a las empresas resituar su posición y darle un mayor sentido a la acción,
preparándolas para afrontar con flexibilidad y anticipación los retos que le
depara el futuro y poder así dominarlo en lugar de sufrirlo.
Miklos y
Tello (1991), afirman que la prospectiva es primero un acto imaginativo y de
creación; luego una toma de conciencia y una reflexión sobre el contexto
actual; y por último, un proceso de articulación y convergencia de las
expectativas, deseos, intereses y capacidad de la sociedad para alcanzar ese
porvenir que se perfila como deseable.
Los
autores mencionados destacan el carácter creativo de la prospectiva, el
elemento de cambio y transformación que encierra, y sobre todo, la opción que
representa para asumir una actitud activa hacia el mañana. Además de permitir e
impulsar el futuro, aporta elementos muy importantes al proceso de planeación y
a la toma de decisiones, ya que identifica peligros y oportunidades de
determinadas situaciones futuras y ofrece políticas y acciones alternativas,
aumentando así el grado de elección.
Sin
embargo, según Gabiña (1998), muchas empresas en la actualidad desconocen el
valor de la prospectiva y prefieren jugar con hipótesis preestablecidas que
pocas veces suceden y/o aplicar lo que se llamaría una estrategia reactiva o
del bombero, la cual consiste en actuar cuando se produce el agravamiento de la
crisis, improvisando constantemente, sin comprender que cuando la velocidad y
el ritmo de los cambios es tan grande, las acciones realizadas por las empresas,
sin una reflexión prospectiva previa, puede transformarse en una acción ciega
con consecuencias nefastas para quien la practica y provocadora de daños
irreparables.
La
ausencia de la función prospectiva, de anticipación del futuro, ubicará a la empresa
en una posición permanentemente reactiva, sin ninguna perspectiva de asumir
posiciones de avanzada en el entorno global y condenada a actuar solamente en
aquellas parcelas de mercado que no resulten de interés para sus competidores
(Parisca, 1992:24).
En este
sentido, la prospectiva puede ser aplicada para explorar nuevos campos que
puedan existir en el futuro de una organización, de cara al entorno en donde
esta funciona y permitiéndole estar preparada frente a los cambios de la
realidad. Así mismo, puede analizar las posibles y probables evoluciones
futuras, no solamente de empresas, sino también de grupos, sectores,
organizaciones, instituciones, temáticas o problemáticas de toda índole, debido
entre otras razones, al hecho de que en el mundo actual es cada vez más difícil
poder separar o aislar actividades especificas o de naturaleza única.
Dentro de
este marco, al hablar de prospectiva tecnológica de lo que se trata es de hacer
énfasis en los problemas tecnológicos de ciertos sistemas sociales y/o áreas
tecnológicas en las empresas para diseñar escenarios a futuro para el
desarrollo de las mismas; es decir, resaltar la importancia del factor
tecnología en el marco del análisis prospectivo, por supuesto, en relación
directa con los demás elementos del contexto de la vida empresarial.
Para
Fernández (1992), cuando a la acción prospectiva se le adiciona el calificativo
de “tecnológica”, lo que se quiere subrayar con ello es el especial significado
que tiene esta última cuestión en el contexto de la reflexión prospectiva que
se ejecuta en los marcos empresariales, lo cual obedece a dos causas
principales: la primera, es que ya hoy no es posible hablar de competitividad
sin considerar, en primer término, el factor tecnológico; y la segunda, debido a
la debilidad crónica que presentan en general los países de la región
Latinoamericana, especialmente en este aspecto clave de la efectividad y
competencia. Es por ello que no se trata de dar una visión aislada del
componente tecnológico respecto de los demás elementos o piezas de la gestión
empresarial, sino, por el contrario, de examinar el lado tecnológico en
estrecha conjunción con los restantes ingredientes de la vida empresarial.
QUÉ ES PROSPECTIVA
TECNOLÓGICA?
La Prospectiva Tecnológica es una
herramienta estratégica que nos permite observar a largo plazo el futuro de la
ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con el propósito de
identificar las tecnologías emergentes que probablemente produzcan los mayores
beneficios económicos y sociales.
Una característica muy importante de
los ejercicios de prospectiva es su efecto movilizador. Siendo necesarios la
comunicación, el consenso, y la cooperación activa de un gran número de
expertos, que se integran en mayor o menor medida en el proceso que así
adquiere una gran relevancia en sí mismo.
MÉTODOS EMPLEADOS EN
PROSPECTIVA:
Se da en la etapa
inicial de un Estudio de Prospectiva y consiste en la identificación de un amplio
rango de factores relevantes al tema de interés, y recolección y análisis de
datos sobre esos factores o drivers.
Extrapolación de
datos históricos donde hay una base para asumir que la tendencia continuará o
seguirá un comportamiento ya establecido (como una curva asintótica).
Al análisis
morfológico le concierne el desarrollo de aplicaciones prácticas, que nos
permitirán descubrir y analizar lo estructural o inter-relaciones
morfológicas entre fenómenos, objetos o conceptos, para así usar los resultados
obtenidos, en la construcción de nuevos sistemas o en la visualización de
nuevas formas en los sistemas sociales, económicos y políticos de nuestras
sociedades.
Es una herramienta normativa, basada en el análisis de sistemas, en las cuales
se identifica el desempeño tecnológico requerido para satisfacer las
necesidades futuras identificadas, en situaciones en las cuales pueden
identificarse diferentes niveles de complejidad. Muestra todos los posibles
caminos a seguir hacia el objetivo.
Es un cuestionario
iterativo en el que el tema se somete como hipótesis de futuro a la opinión de
los expertos del campo, esta hipótesis es apoyada por los resultados promedio
de la ronda anterior a fin de generar convergencia de opiniones. Una vez
analizada la respuesta obtenida es enviada de nuevo a la consideración de los
que han respondido para que en una segunda ronda puedan variar su opinión en
función de los resultados alcanzados. El proceso puede repetirse hasta alcanzar
un grado de acuerdo suficiente. Se trata así de conseguir el mayor consenso
posible en la respuesta en base a la calidad del juicio del grupo cuya opinión
es considerada igual o mejor que las opiniones individuales.
Construcción de un
número de visiones internamente consistentes de futuros posibles, combinando la
información disponible y las posibilidades de futuro, expresadas como una
narración.
Su lógica básica subyacente, consiste en hacer una exploración del futuro
(prospectiva) sobre la base de una serie de eventos que pueden o no ocurrir
dentro de un horizonte temporal considerado. En tal sentido "evento" se
refiere aquí, a una hipótesis que puede o no ser cierta, según que tal evento
ocurra o no en el marco temporal analizado.
Es la aplicación de
las fórmulas derivadas del Teorema de Bayes a la determinación de las llamadas
probabilidades revisadas, asociadas a un conjunto dado de hipótesis (escenarios
factibles de presentarse) mutuamente excluyentes, como consecuencia de las
evidencias (hechos) observados.
Aunque la
"AHP" es una técnica focalizada fundamentalmente como herramienta de
apoyo a la toma de decisiones se la ha impulsado como una técnica que da apoyo
también a otros problemas de naturaleza intrínsecamente no estructurada, como
lo son la modelación y el análisis de conflicto y el análisis prospectivo, en
particular, como técnica de pronóstico.
RAZONES PARA REALIZAR PROSPECTIVA TECNOLÓGICA
Prever es intentar situarse en una
posición adecuada ante posibles hechos que puedan acaecer próximamente. De
igual forma que los estrategas militares intentan estudiar todos los posibles
movimientos del enemigo antes de desplegar sus fuerzas, o los jugadores de
ajedrez meditan concienzudamente sus jugadas ante las diversas variantes que
pueden adoptar sus contrincantes, el establecer cómo puede evolucionar una
tecnología o cómo va a repercutir en las ventas futuras es algo consustancial
con
cualquier política que se pretenda
hacer.
De una forma general podría
resumirse en los siguientes puntos el porqué realizar PT:
i.- Maximizar las ganancias a partir
de factores externos.
ii.- Maximizar las ganancias a
partir de las decisiones tomadas de antemano.
iii.- Minimizar las pérdidas
asociadas con sucesos externos incontrolados.
iv.- Reducir los efectos de
competidores externos.
v.- Predecir demandas con fines
productivos.
vi.- Predecir demandas para el
desarrollo interno.
vii.- Predecir demandas para
asegurar los medios necesarios para satisfacerla.
viii.-Desarrollar planes de
organización.
Aunque de forma reiterada se ha hecho
mención anteriormente a la palabra predecir, PT no es en realidad una
estimación o una predicción, con carácter global, del futuro. Dicho de otra
manera, con la PT no se trata de pronosticar cuáles van a ser los caminos que
seguirán en los próximos años unas determinadas tecnologías o cuáles van a ser
sus aplicaciones. Aunque genéricamente ese intento sí podría incluirse dentro
de un cierto
objetivo último, la predicción en
términos absolutos, guiada con el único fin de establecer el marco en el que se
moverá la sociedad o alguna de sus partes en el futuro, constituye una manera
muy simplificada de entender la PT. La razón de lo anterior se debe al hecho de
que, en la mayor parte de los casos, cuando se realiza este tipo de predicción,
el que la hace la plantea basándose en una serie de razonamientos que, en la
mayoría de los casos, son los que mejor se ajustan a sus deseos. Este
planteamiento sería el de intentar predecir el futuro estableciendo una visión
deseable de lo que se quisiera fuese. En muchos casos esta visión puede quedar
muy alejada de la realidad y la subjetividad pasa a ocupar el puesto que debe
llenar únicamente una objetividad bien entendida.
En paralelo con lo anterior, también
pueden establecerse otra serie de planteamientos que serían algo así como los
caminos que se siguen cuando no se realiza PT. Entre ellas, las más comunes son
las siguientes:
i.- No hacerla y enfrentarse
ciegamente al mañana.
ii.- Pensar que, en el tiempo
venidero, puede pasar cualquier cosa y, consecuentemente, es inútil hacer
previsiones.
iii.- Mantener la línea adoptada en
el pasado y seguir discurriendo por ella con independencia de las condiciones
que existan en cada momento, hasta que una fuerza mayor obligue a modificarla.
iv.- Pensar que la tecnología avanza
de una forma lineal y con esta ley determinar su estado en los próximos años.
v.- Esperar a que surja una
determinada crisis para, en ese momento, efectuar los cambios que se estimen
procedentes.
CONCLUSION
La
prospectiva tecnológica es un ejercicio colectivo de
análisis y comunicación para identificar los componentes probables de escenarios
futuros: las proyecciones tecnológicas, sus efectos sociales y económicos, los
obstáculos y las fuerzas que operan a favor.
La prospectiva tecnológica ha sido una práctica intelectual que ha
realizado el hombre desde hace miles de años pero hoy en día se ha convertido
en un tema obligado en los sectores: público, privado y ha cobrado relevancia
en la Academia porque allí se forma el conocimiento.
Finalmente se podría definir ésta como el conjunto de análisis y
estudios realizados con el fin de explorar o predecir el futuro mediante el
empleo de determinados métodos y herramientas que permitan la consecución de
unos ciertos objetivos industriales o comerciales.
Subtema 4: La prospectiva
Usos y aplicación
Se trata de un campo de
investigación interdisciplinario que surge a finales de los años cincuenta del
siglo pasado como respuesta a una sensación muy generalizada de aceleración del
tiempo histórico y de percepción del futuro como riesgo. Se concibe menos como
una disciplina académica, cuya actividad se circunscribe únicamente al campo
del saber, que como una herramienta de planeación con el propósito de
incrementar la capacidad del hombre de prever y modelar el desarrollo futuro de
las sociedades.
Asimismo, la prospectiva no
constituye una mera proyección de los sucesos actuales sino un punto de partida
para el diseño y la elaboración de políticas y estrategias destinadas a
alcanzar los objetivos de cualquier institución u organización en las
sociedades contemporáneas. La prospectiva posee una orientación propositiva, es
decir, que esta fuertemente vinculada con la toma de decisiones. Con la
previsión de lo que puede suceder y con las acciones que se deben llevar a cabo
para que los sucesos del futuro se transformen en una ayuda y no en un estorbo
o en una frustración. A diferencia de otro tipo de estudios científicos, que en
algunos casos pueden tener una búsqueda teórica, la prospectiva es pragmática: busca
conocer para trasformar
Usos y aplicación de la prospectiva
La
prospectiva suele estar comprometidos no sólo con la sustentabilidad del
desarrollo sino con la superación de los problemas del presente. Quienes estudian
el futuro consideran que no hay determinaciones que impliquen condenas a
repetir el presente. Creen que es posible, con voluntad y reflexión crítica,
vencer las fuerzas sociales o naturales que impiden el mejoramiento de la
calidad de vida. Y que algunas tendencias que hoy parecen modelar un futuro
determinado pueden ser vencidas con voluntad, rigurosidad, inteligencia y
trabajo. De la misma manera que no hay presentes únicos (que siempre es posible
tomar más de un camino) también es verdad no que no hay futuros únicos. Que
cada uno de los futuros posibles son hijos de las opciones que se deciden en el
camino.
Entre los usos de la prospectiva
tenemos:
Las aplicaciones de la prospectiva
son: generar consensos, articular futuros deseables (dentro de los posibles) y
contribuir desde las políticas y las acciones presentes a delinear proyectos de
futuro. De esta manera, quienes realizan estudios de futuro se encuentran comprometidos
con la discusión sobre agendas de políticas y la jerarquización de acciones
dispuestas para encaminar los presentes. Quienes realizan estudios prospectivos
comienzan por entender el pasado e interpretar cómo esos pasados dieron origen
a este presente. O para plantearlo de otra forma, cuáles aspectos de esos
pasados fueron verdaderamente responsables de orientar su propio futuro.
La prospectiva no sólo distingue
tendencias y hace proyecciones; también puntualiza los acontecimientos y los
hechos que orientan el presente hacia determinados futuros. Esto es lo que hace
de los estudios de futuro algo más que una disciplina descriptiva: además de
conocer las fuerzas históricas que pueden orientar las sociedades hacia
determinadas realidades, quienes desarrollan ejercicios prospectivos plantean
tanto los futuros posibles y los probables como así también lo deseables. El
reconocimiento de las acciones y los procesos necesarios para orientar los
destinos hacia uno u otro futuro es parte del relevamiento y de las
conclusiones que todo estudio prospectivo puede llevar a cabo.
Subtema 5: Técnicas
Metodológicas de la Prospectiva
3. La
técnica de las matrices de impacto cruzado
7. Prospectiva
tecnológica basada en el empleo de expertos
8. Análisis
de indicadores bibliométricos y patentes
La
percepción del futuro está construida en torno a tres conceptos cuyo
significado resulta necesario definir para comprender mejor sus alcances. Se
trata de los vocablos pronóstico, prospectiva y escenarios.
El
pronóstico comprende un conjunto de acciones destinadas a precisar lo que
ocurrirá en el futuro, ya sea como consecuencia de una acción determinada o de
la dinámica evolutiva de un proceso de naturaleza esencialmente incierta. En
otras palabras, es la valoración, con un cierto grado de confianza
(probabilidad), de una tendencia en un período dado. Esta valoración está
basada en datos del pasado y en un cierto número de supuestos.
La
prospectiva, por su parte, consiste en esencia en visualizar el futuro
cuando éste no puede ser visto simplemente como una prolongación del pasado.
Esta visualización requiere tener en cuenta un panorama de todos los futuros
posibles (también llamados futuribles) cada uno de los cuales está representado
por un escenario determinado.
El escenario es una situación que puede
o podría presentarse en el futuro como resultado de una acción humana o de la
evolución de acontecimientos actuales
El
pronóstico del futuro se apoya en un conjunto de técnicas que suelen ser
clasificadas en cuantitativas y cualitativas. Entre las cuantitativas se
encuentran los modelos de series de tiempo, modelos de regresión, modelos de
simulación estocástica y los modelos econométricos. Sus insumos son datos
observables y registrados. Las técnicas cualitativas, en cambio, se constituyen
en torno a juicios de valor, es decir opiniones que dan una valoración o
calificación a hechos observados, y constituyen los métodos característicos de
la prospectiva. Entre ellos pueden mencionarse el modelo bayesiano, la técnica
Delphi, las matrices de impacto cruzado y el proceso jerárquico analítico.
1 El modelo Bayesiano
El
modelo bayesiano consiste en la aplicación de las fórmulas derivadas del
teorema de Bayes a la determinación de las llamadas probabilidades revisadas,
asociadas a un conjunto dado de hipótesis (escenarios posibles) mutuamente
excluyentes, como consecuencia de evidencias (hechos) observados.
Estas
probabilidades (que constituyen el insumo básico del modelo) son la estimación
de ocurra un evento determinado sobre la base de que la hipótesis (el
escenario) es cierto y de que, además, se ha verificado la ocurrencia de otros
hechos o eventos. Por esto su interpretación tiene que ser muy clara a fin de
evitar errores conceptuales que invaliden el uso de esta técnica.
Este
método permite hacer inferencias acerca de la probabilidad de ocurrencia de un
escenario sobre base de las evidencias observadas. Por ello es un instrumento
idóneo para el monitoreo y seguimiento de situaciones de interés. En este
sentido, juega un papel fundamental como herramienta de alerta ante la
ocurrencia de eventos esperados o no.
De
acuerdo con el Manual de Metodologías de ONUDI, el modelo bayesiano debería
seguir la siguiente secuencia de pasos:
2. La técnica Delphi
La
técnica Delphi es la pionera en el desarrollo de pronósticos basados en
técnicas cualitativas y fue desarrollada por
Esta
técnica tiene por objetivo construir escenarios con relación al comportamiento
de una o más variables. Cuando la o las variables consideradas no pueden ser
medidas directamente sino a través de una gama de indicadores asociados,
entonces la técnica debe centrarse en el comportamiento de tales indicadores para
poder obtener alguna conclusión acerca del comportamiento de sus variables
respectivas.
Esta
metodología requiere de la participación de un grupo de expertos o
especialistas en el tema que se desea indagar. De ellos se espera que puedan
dar una opinión fundamentada sobre el comportamiento futuro de un conjunto de
variables que definen una situación o sistema de interés. El grupo de expertos
debe ser lo más homogéneo posible en cuanto a su composición y sus integrantes
deben trabajar en forma individual y en perfecto anonimato.
En
esencia, un ejercicio de pronóstico prospectivo basado en la técnica Delphi
consiste en preguntarle a los expertos sus opiniones (juicios de valor basados
en conocimientos, experiencia, imaginación, sentido común e intuición) acerca
del comportamiento futuro de un grupo dado de variables e indicadores.
En
los ejercicios de prospectiva tecnológica el método Delphi comienza con una
consulta a un gran número de expertos de los sectores o temas específicos
elegidos para el ejercicio sobre la base de un cuestionario, preparado por un
panel de expertos. Este cuestionario debe ser respondido anónimamente y en dos
o más rondas con características peculiares. En el primer cuestionario se
plantean una serie de temas, preguntas o hipótesis sobre eventos futuros
(introducción de innovaciones de producto o de proceso en el mercado), su fecha
de materialización esperada, la capacidad del país para desarrollar
dichos eventos, restricciones (económicas, tecnológicas, comerciales) y
medidas más importantes para favorecer la materialización del evento.
Los
resultados obtenidos son procesados para tener una síntesis de los resultados
para cada una de las variables o indicadores en consideración. El paso
siguiente es presentar los resultados a cada uno de los integrantes del grupo a
fin de que ellos puedan revisarlos y comparar sus opiniones con las opiniones
del grupo. En esta instancia es cuando el experto toma la decisión de cambiar
de opinión o de mantenerla.
En
una segunda ronda, se envía el cuestionario con la información estadística de
las respuestas recibidas de la primera ronda, en particular la media o mediana
de las respuestas y medidas de dispersión; se pide a los respondentes a la
primera ronda, sobre todo a los que más disienten con el promedio, que
reconsideren sus respuestas. Esta segunda ronda permite reducir la
dispersión y obtener un mayor grado de consenso. El número de rondas sucesivas
depende del grado de consenso que se persiga. Generalmente en los ejercicios de
PT nacionales se usan dos rondas.
Este
proceso de retroalimentación de los resultados obtenidos continúa hasta que se
cumpla alguna de las dos condiciones siguientes:
La
clave del éxito en un ejercicio Delphi es la preparación de las preguntas o hipótesis
por los expertos del panel, que debe por tanto ser cuidadosamente elegido. El
panel también tiene un papel clave en el análisis de la primera ronda y la
preparación del segundo cuestionario. También debe hacer una evaluación de todo
el ejercicio Delphi y preparar las conclusiones para el informe final.
Las ventajas del Delphi son las
siguientes:
Los
ejercicios Delphi son más apropiados para países grandes que para países de
menor envergadura, dada la gran cantidad de expertos por sector que debe ser
consultado. Por ejemplo, Irlanda no lo utilizó, mientras que Australia no lo
tuvo en cuenta en la mayor parte de los sectores elegidos en su prospectiva
tecnológica, salvo en uno.
Es importante tener en cuenta que
durante la realización de un ejercicio Delphi existen tres aspectos críticos:
En
muchas ocasiones el objetivo del ejercicio consiste en la construcción de un
escenario exploratorio el cual se define, como ya se ha dicho, a partir del comportamiento
de variables o indicadores. En este caso se necesita especificar la escala de
medición que se usará para captar las opiniones de los expertos en cada una de
las variables tomadas en consideración.
Por
eso, lo primero que debe hacer el responsable del ejercicio de prospectiva es
definir con el usuario final (la persona o institución que demanda la
realización del ejercicio) la modalidad en la que desea recibir los resultados
del mismo.
Las modalidades pueden ser dos:
En
el caso de que se desee presentar los resultados de manera homogeneizada
existen dos formas de realizarlo. Una es aplicando una escala cuantitativa
arbitraria. En este caso se necesita aplicar alguna clase de función para
convertir todas las variables cuantitativas o cualitativas a una misma escala.
De
otro modo, pueden usarse escalas ordinales de medición. Esta técnica implica la
cualificación de los valores de cada variable o indicador considerado en una
misma escala preestablecida. De ambos procedimientos suele recomendarse este
último por resultar menos tedioso y engorroso.
Un
punto crucial en el momento de presentación de los resultados de la consulta
consiste en las dificultades para sintetizar la opinión de los expertos sobre el
comportamiento de cada variable ya que de esto depende la configuración del
escenario. Si bien cada variable posee su propia escala de medición, la opinión
de los expertos estará expresada en una única escala. Normalmente la
distribución de opiniones adquiere la forma de una variable discreta cuyo
resultado puede representarse en un histograma. Por esto no es posible emplear
estadígrafos como medias ni varianzas para obtener conclusiones sobre el
comportamiento de las variables. En este sentido, suelen usarse distribuciones
de frecuencias, modas, medianas, percentiles, cuartiles, deciles, etc.
3. Técnica de las matrices de impacto
cruzado
La
técnica de las matrices de impacto cruzado es una de las metodologías de
prospectiva más usada por los países europeos. Su lógica consiste en realizar
una exploración del futuro sobre la base de la ocurrencia de una serie de
eventos que pueden o no ocurrir dentro de un horizonte temporal considerado. En
esta técnica evento se define como una hipótesis que puede o no ser cierta, en
el sentido en que el evento ocurra o no.
En
este sentido, los escenarios futuros que puedan presentarse dependerán de la
ocurrencia o no de los eventos visualizados como la base del pronóstico por el
grupo de expertos. En otras palabras, la dinámica de los acontecimientos
factibles de ocurrir conformarán el abanico de los escenarios que describen el
futuro posible.
No
obstante, no es suficiente con identificar los eventos cuyas combinatorias de
ocurrencia definen los escenarios futuros posibles; también es necesario
establecer las interrelaciones entre la ocurrencia de unos y otros, es decir el
impacto cruzado en las ocurrencias de los mismos.
Es
así que debe poder calcularse de qué manera la ocurrencia de un evento
(hipótesis) impacta de manera positiva o negativa sobre la ocurrencia de los
otros. En lenguaje matemático se habla de probabilidades condicionadas.
4. Técnica AHP
El
Proceso Jerárquico Analítico (en inglés analytical hierarchy process o
AHP) es una técnica creada en principio, como una técnica muy adecuada para
generar modelos de toma de decisiones en problemas no estructurados, típicos en
la gerencia tanto pública como privada. Aunque
El
objeto conceptual básico de la técnica, como instrumento de modelación, como
las llamadas redes jerárquicas o simplemente jerarquías. Una jerarquía es una
construcción mental conformado por unos elementos llamados "nodos" y
unas "relaciones" de pertenencia o subordinación entre ellos usualmente
llamados arcos de la red jerárquica.
Al
modelar con esta técnica, sea en un problema de toma de decisiones, en un
problema de análisis de conflictos o en un problema de pronóstico o
prospectiva, siempre se partirá del nivel cero n(0) en el cual esta el foco: lo
que se quiere. Por ejemplo, si se trata de un problema de toma de decisiones,
el foco se referirá a la alternativa más conveniente en función de un conjunto
dado de criterios, subcriterios, factores, etc. Si se trata de una aplicación
relativa a un ejercicio de análisis de conflictos, el foco consistirá en la
probabilidad de ocurrencia de las posibles salidas del conflicto. Si se trata
de un ejercicio de pronóstico el foco también se referirá a la probabilidad de
ocurrencia de los escenarios exploratorios planteados.
Dentro
de este contexto, la técnica AHP a diferencia de las otras técnicas de
pronóstico y/o prospectiva cualitativas, trabaja en base a un enfoque causal,
es decir, identificando los elementos que en forma relevante o significativa
son la fuerza motriz o causalidad del futuro que se pretende explorar.
El
llamado nivel base, el cual siempre será el ultimo nivel de la red jerárquica
formulada, se relaciona con los elementos esenciales del problema en cuestión.
Por ejemplo, si la aplicación es referida a un problema de toma de decisiones
cada nodo de este nivel está referido a cada una de las alternativas
consideradas en el modelo de decisión. Si la aplicación se tratase de un
ejercicio de pronostico, por ejemplo, distintos escenarios del comportamiento
de los precios del petróleo, entonces los nodos de este nivel estarían
representando los distintos escenarios que se contemplan en el ejercicio de
pronostico y/o prospectiva.
5. Análisis morfológico
El
análisis morfológico fue concebido como técnica de apoyo al proceso de análisis
prospectivo para visualizar tecnologías futuras. En realidad, su aplicación
genuina se focaliza en explorar posibilidades para el diseño y desarrollo de
nuevas tecnologías de un sistema en particular. No obstante, es perfectamente
factible usarla para visualizar escenarios futuros probables en cualquier área
de interés, en especial en lo referente a futuros desarrollos económicos,
sociales o políticos en una sociedad determinada.
La
técnica fue desarrollada por el astrónomo suizo F. Zwicky en sus esfuerzos por
descubrir nuevas inversiones en el campo de turbinas para jets. Ha habido
múltiples aplicaciones en el campo industrial, con esfuerzos orientados en
descubrir nuevas posibilidades tecnólógicas. El Tempo Center (perteneciente a
la firma General Electric) y el Stanford Research Institute, este último con
aplicaciones en los campos de desarrollos políticos y sociales, han
desarrollado amplia experiencia en esta metodología.
Como
objeto, la técnica persigue explorar todas las posibilidades a que pueda
evolucionar un sistema determinado. Para ello, es necesario identificar con
gran precisión lo que se denominan los parámetros (variables) caracterizadores
del sistema (o tecnología) bajo estudio.
Dentro
de este orden de ideas, al Análisis Morfológico le concierne el desarrollo de
aplicaciones prácticas, que permitirán descubrir y analizar lo estructural o
inter-relaciones morfológicas entre fenómenos, objetos o conceptos. Los resultados
obtenidos serán utilizados en la construcción de nuevos sistemas o en la
visualización de nuevas formas en los sistemas sociales, económicos y políticos
de nuestras sociedades.
Los cinco pasos del método son los
siguientes:
6. Árboles de relevancia
La
técnica de los árboles de relevancia es un método normativo (es decir
que, a partir de un futuro determinado, se retrocede hasta el presente), que
tiene sus fundamentos en el análisis de sistemas. Parte de un conjunto de
necesidades futuras establecidas, e identifica las acciones tecnológicas
requeridas para las mismas. El objetivo es asociar objetivos lejanos con
decisiones inmediatas, y es usada para analizar situaciones en las cuales
pueden ser identificadas distintos niveles de complejidad o jerárquicos.
El
procedimiento se basa en la construcción de un "árbol"
jerárquicamente estructurado. En un primer nivel se identifican el o los
objetivos más generales, le siguen los niveles estratégicos (globales y
sectoriales), luego el táctico (programas), hasta llegar hasta los subsistemas
más simples e inmediatos (por ej., proyectos). Para cada nivel se establece un
conjunto de criterios de evaluación y ponderaciones cuantitativos. Sobre esta
base se construyen matrices que permiten asignar una nota de
"relevancia" (un número) para los elementos de cada nivel, y así
poder comparar opciones en los niveles de interés.
7. Prospectiva Tecnológica basada en el
empleo de expertos
Las
técnicas que involucran principalmente la participación de expertos en
modalidad presencial son los paneles de tecnologías clave o críticas y los
paneles de expertos.
Los
Paneles de Tecnologías clave o críticas han sido utilizados sobre todo
en los estudios nacionales de Estados Unidos y de Francia. Su objeto consiste
en identificar, sobre la base de consultas a paneles de expertos, las
tecnologías importantes o críticas para el país, utilizando un grupo
determinado de criterios. También se suele hacer un análisis comparativo (benchmarking)
con el estado de desarrollo de las tecnologías en cuestión en otros países.
Este método está centrado sobre las tecnologías en sí (la oferta), a
diferencia de los métodos usados actualmente en la mayoría de los ejercicios
nacionales de Prospectiva (Delphi o paneles de expertos), basados en
previsiones sobre innovación productiva (y comercial) y sobre la
demanda.
En
el caso de los Paneles de expertos, a diferencia de muchos estudios
recientes de prospectiva tecnológica, la consulta a paneles de expertos
utilizados en estos estudios está orientada por la demanda, las innovaciones
esperadas en el futuro o las necesidades futuras de los habitantes
del país. También analizan los impactos de las tecnologías en el futuro
bienestar y competitividad del país y las medidas necesarias para llegar a
dicha innovación.
La
metodología de paneles de expertos es común a otras técnicas. Así, durante la
primera fase de los ejercicios Delphi intervienen paneles que definen los temas
más importantes y preparan el análisis del contexto y las hipótesis de futuro.
Lo que hace la metodología Delphi es añadir la consulta anónima a gran número
de expertos. Pero una metodología por paneles, cuyos miembros a su vez
consulten a expertos reconocidos, puede llegar a tener una amplitud grande,
sobre todo en países menores (pueden llegar en cascada a movilizar más de 500
expertos).
8. Análisis de indicadores
bibliométricos y patentes
Los
indicadores bibliométricos y de patentes son, en algunos casos, la base para el
inicio de una Prospectiva Tecnológica. En otros, como sucede en el Observatorio
de Prospectiva Tecnológica Industrial (OPTI) de España, constituyen un método
para un programa ulterior de Vigilancia o Alerta Tecnológica.
Las
técnicas utilizadas por los indicadores bibliométricos son:
Por
su parte, el análisis de patentes se realiza a partir de mapeos para
definir líneas de desarrollo tecnológico de avanzada. Es una técnica muy usada
por las grandes empresas.
Subtema 6:
1. La prospectiva como
herramienta inter/transdisciplinaria
La complejidad de la modernidad, la mutua dependencia de
fenómenos y el hecho de que lo político se articule crecientemente con lo
económico y lo social son fenómenos que reclaman la realización de estudios de
futuro constituidos en forma multidisciplinaria y transdisciplinaria. Esto es
así porque, entre otros motivos, la sensibilidad que se requiere para procesar
las consecuencias del presente y las herramientas aptas para plantear múltiples
irrupciones no residen en ningún saber en particular sino en la articulación de
todos ellos.
Al ser la realidad un
conglomerado de dimensiones superpuestas, no aparece claro distinguir qué
fenómenos influirán más allá de sus fronteras específicas y cuáles permanecerán
conformando la lógica interna de cada una de las esferas. La necesidad de
contar con lecturas y apreciaciones diversas y puntos de vista complejos exige
superar las terminologías cerradas y los ámbitos específicos de cada disciplina
ampliando los marcos de referencia y las posibilidades de interpretación de los
fenómenos destinados a influir en el futuro.
Una realidad compleja requiere pensamientos dinámicos y
aptos para adecuarse a situaciones cambiantes. En los últimos decenios, las
diferentes disciplinas científicas han recorrido caminos de articulación común,
motivadas por la multiplicidad causal de los procesos. De hecho, el impacto de
la actividad social ha generado transformaciones no sólo en la configuración
organizacional y política de las sociedades, sino que sus resultados dejan
huellas en las dimensiones ambientales. Pensar en escenarios prospectivos
supone al mismo tiempo comulgar saberes y "escapar" de ellos.
Construir nuevos marcos teóricos que sean capaces de
comprender la compleja articulación causal e incluso los aportes contingentes y
aleatorios que supone el choque de voluntades y acciones. En oportunidades se
afirma que los estudios prospectivos requieren de saberes multidisciplinarios,
cuando en realidad la prospectiva, por el tipo de relación que establece con el
futuro, es de por sí un espacio de conocimiento transdisciplinario. Al ser el
futuro la consecuencia de acciones e intervenciones naturales, aleatorias y
sociales, los escenarios prospectivos requieren de la combinación de
"sensibilidades" diferenciales para poder captar la complejidad de
los fenómenos. Numerosa literatura vinculada con las teorías del conocimiento y
la hermenéutica han enfocado su atención en la necesidad de contar con rupturas
epistemológicas capaces de visualizar aquello que la tradición impide ver. Los
estudios de futuro tienen una alta dependencia de las miradas
"laterales" o de aquellos discursos que articulan saberes
aparentemente distantes.
La prospectiva exige una imaginación acotada, es decir, una
imaginación sistemática y enmarcada en lógicas fundamentadas. Los escenarios
buscan comprender las regularidades, las estructuras que perviven en el tiempo,
las fuerzas que tienden a organizar el futuro y las rupturas que suelen
tergiversar los estándares y las regularidades. La prospectiva predispone a
evaluar las externalidades que implica la irrupción de novedades, nuevos
procesos, productos, tecnologías o saberes. Por último, los estudios de futuro
generan motivación por el cambio y permiten el desarrollo de liderazgo para la
construcción de agendas. Su articulación con saberes transdisciplinarios exige
adaptarse a cambios terminológicos y a nuevas formas de percibir, clasificar y
entender la realidad. De alguna manera, la necesidad transdisciplinaria implica
superar las limitaciones de los lenguajes "para iniciados",
intentando comprender en términos holísticos, es decir "amplios" y
"completos" aquellas realidades que tienden a ser definidas por su
particularidad. Como la prospectiva pretende identificar futuros cuyo
establecimiento depende de múltiples fenómenos, requiere de todos los conocimientos
que remiten a cada uno de esos fenómenos sin que ninguno de ellos prime de por
sí. Si tomamos el caso de una empresa pequeña, deberemos aceptar la necesidad
de contar con insumos científicos provenientes de las ciencias sociales para
establecer los rasgos sociales que acompañarán la consumo, las formas de
demanda que se impondrán como las más estandarizadas y las características que
poseerán los clientes.
1.1. Prospectiva y cultura
La elaboración de ejercicios de prospectiva supone tener en
cuenta lo existente y (de ser posible) ciertas dimensiones contingentes ligadas
a la incertidumbre. En este sentido, toda prospectiva necesita de insumos
provenientes de los actores sociales, de los cambios que estos llevan a cabo y
de las mutaciones de las que son objeto.
La construcción de escenarios exige proyectar ciertas
acciones y conductas de los individuos, los grupos sociales, las sociedades,
las instituciones, las corporaciones y las comunidades de interés. No hay
posibilidad de prescribir cursos de acción si no se "conoce" a los
sujetos de esos trayectos, si no se toman en cuenta las capacidades de los
mismos para organizar, gestionar y orientar esos trayectos. Esos actores
sociales, sean individuales o colectivos son la base estructural sobre la que
se monta la prospectiva. Pueden estar preparados o no para el futuro. Pero son
quienes permiten, facilitan, impiden o motorizan los proyectos y las
orientaciones sociales. En su presente y su pasado se encuentran las marcas que
hacen de una sociedad un territorio fértil para desarrollar y orientar, por
ejemplo, políticas tecnológicas y científicas.
Toda construcción de
escenarios futuros necesita de actores que la gestionen y adapten a las nuevas
circunstancias que se van sucediendo. Y cada escenario exige ciertos prerrequisitos
(educativos, culturales, institucionales, operativos, etc.) cuyas bases
sociales deben conocerse para poder instrumentarse, o crearse de ser necesario.
De alguna manera existen capacidades cognitivas más o menos desarrolladas para
relacionarse con el futuro. Determinadas sociedades, instituciones,
organizaciones, empresas o simples actores aparecen con mayores disposiciones
para interrogar los futuros y conformar escenarios que se transformen en
"escenarios apuesta" o desafíos capaces de reducir la incertidumbre.
Las ciencias sociales pueden ayudar a diagnosticar las bases
estructurales de los problemas a los que se tiene que enfrentar la sociedad.
Dicha evaluación debiera ser coherente con los prerrequisitos de los cambios
tecnológicos necesarios para nuestro país. O, para decirlo de otra manera,
debieran expresar las fortalezas y las limitaciones de índole social existentes
en cualquier proyecto de desarrollo tecnológico.
Las ciencias sociales pueden detectar cuáles son las
instancias y los cursos de acción más adecuados a los perfiles comunicacionales
existentes para generar construcciones de agenda y consensos afines con la
implementación de las políticas tecnológicas elegidas. Esto implica adoptar
lenguajes ajustados a los receptores y articular mensajes capaces de impactar
positivamente en las estructuras cognitivas existentes.
Las ciencias sociales deben evaluar, además, las
expectativas acerca de las inversiones futuras en tecnología, tanto desde el
punto de vista educativo como cultural. Esto exige revelar los espacios
sociales más reactivos o sensibles a los usos y las políticas tecnológicas,
como así también a los actores que aparecen como más apegados al cambio
tecnológico. En síntesis: detectar los sujetos más apocalípticos y aquellos más
integrados en relación con la tecnología, sobre todo entre aquellos que poseen
capacidad de decisión y poder simbólico sobre el resto de la sociedad.
En otro nivel, la prospectiva social puede proveer de
insumos para detectar cuáles áreas tecnológicas, educativas, empresariales,
culturales, etc., pueden ser más necesarias para las situaciones sociales
futuras. Es decir, construir hipótesis acerca de cuáles de los trayectos
tecnológicos tendrán mayor nivel de impacto sobre los problemas sociales
futuros, cuáles menos y en qué medida, cuáles de ellos tienen capacidad de
favorecer políticas de mejoramiento de la calidad de vida y cuáles de impactar
negativamente en el ámbito social. Prever por último los actores sociales,
sectoriales o institucionales que se verían favorecidos del desarrollo de tal o
cual tecnología.
En lo que respecta específicamente a las ciencias sociales
debieran proveer información acerca de los escenarios necesarios para que, por
ejemplo, una medida tecnológica, educativa o cultural pueda ser difundida
exitosamente sobre el resto de la sociedad. Escenificar los futuros sociales y
su vínculo e impacto sobre las tecnologías supone evaluar o monitorear los
impactos que éstas han generado sobre el tejido social y evaluar los resultados
de esas relaciones.
En términos
macrosociales podríamos afirmar que la evaluación de escenarios sociales
debiera permitirnos trazar hipótesis sobre las culturas (o disposiciones)
necesarias para hacer funcionales a determinadas tecnologías y las culturas que
aparecen a priori como obstaculizadoras o disfuncionales con dichas
tecnologías. En términos gráficos el vínculo podría representarse de la
siguiente forma:
Prospectivas culturales y tecnológicas
CULTURAS
TECNOLOGÍAS A B
C Cultura social apta para el desarrollo de esta tecnología.
Cultura social dominante no apta para el desarrollo de esta tecnología.
D Cultura social dominante no apta para el desarrollo de
esta tecnología. Cultura social apta para el desarrollo de esta tecnología.
Delimitar cuáles son aptas (o más funcionales) es quizás una
de las labores fundamentales de la prospectiva social, de la misma manera que
es imprescindible saber cuáles tecnologías serán absorbidas (social, cultural y
económicamente) en forma más rápida y con mayor receptividad por una sociedad
caracterizada por determinados problemas.
1.2. Prospectiva e
innovación
Los escenarios permiten vincularse con al incertidumbre de
una manera más ajustada a los tiempos que corren. Ante la imposibilidad de
realizar previsiones evolutivas las organizaciones pueden adoptar
posicionamientos a futuro que sean capaces de reducir el riesgo. La prospectiva
tiene como objetivo crear capacidad de adaptación a los futuros más que
predecir eventos. La creación de disposiciones "mentales" capaces de
resistir los vaivenes del cambio aparece como un capital decisivo si se trata
de ubicarse en el cambiante devenir de una sociedad compleja. Las
organizaciones y las agencias que se relacionan con la escenificación de
futuros acceden a una sensibilidad mayor en relación con las trayectorias de
desarrollo y de planificación. Para decirlo de otro modo: los estudios de
prospectiva mantienen mayor contacto y parentesco con la innovación que su
inexistencia como preocupación organizacional. El análisis prospectivo no solo
busca detectar grandes "rupturas" en los procesos (sean estos
tecnológicos, de cambios en la demanda o de impacto de nuevos competidores)
sino ejemplificar cuáles aparecen como los caminos más adecuados para
mutaciones incrementales, es decir, pequeñas innovaciones.
La prospectiva no solo sirve como herramienta previa a la
planificación. También puede ser útil para la gestión, sobre todo cuando se
trata de aplicar herramientas a un entorno o mercado cambiante. El dinamismo y
la reducción del ciclo de vida de los productos y los servicios exigen un tipo
de predicciones diferente al existente en épocas menos complejas. Los sistemas
de producción, de distribución e incluso los mecanismos de publicidad tienden a
estar cada vez más condicionados por la innovación y la globalización.
Innovación que se expresa tanto en la gestión, el gerenciamiento y el
planeamiento como en la aplicación de conocimiento científico de base a la
producción. Tanto la innovación como la globalización generan cambios profundos
en la conducta de los consumidores lo que se traduce en nuevos desafíos que
deben afrontar las empresas.
La llamada sociedad de riesgo o de incertidumbre imprime un
nuevo sesgo a la planificación clásica de los negocios. Las empresas, cualquiera
sea su tamaño deben estar preparadas para el cambio y de alguna manera preverlo
o generarlo a partir de la innovación.
A diferencia de las invenciones o los descubrimientos
científicos, las innovaciones para ser tales requieren la aceptación del mercado.
Según Schumpeter asumen cinco formas diferentes:
La introducción de un nuevo producto o el mejoramiento de la
calidad de un producto.
Un nuevo proceso de producción.
La apertura de un nuevo mercado.
El desarrollo de una nueva fuente de insumo.
Cambios en la organización industrial.
Habitualmente se
considera que la innovación implica únicamente un cambio, una mutación o
simplemente una modernización de algo existente. Se suele utilizar como
sinónimo de invención. Sin embargo, la innovación, sobre todo desde Schumpeter
hasta la actualidad, supone un vínculo estrecho con una realización ligada (por
lo menos al interior del capitalismo) a su valorización en el mercado, es
decir, a su potencialidad lucrativa. La innovación es el proceso de acreditación
por parte del mercado de un cambio o de una adecuación (completa o parcial) de
un producto, un servicio, un proceso o una actividad.
El mercado, más allá de cualquier juicio de valor acerca de
las formas intrínsecas de distribución, aparece como una institución encargada
de sancionar qué bienes, procedimientos o actividades deben ser (o son)
consideradas innovativas. Obviamente que esta aseveración no implica ninguna
consideración acerca de qué actores o instituciones tienen más poder para
sancionar esas victorias o fracasos y quienes son (o terminan siendo) los
castigados y/o los premiados.
Como se afirmaba más arriba, la innovación es definida aquí
como un concepto de índole básicamente socioeconómico, en la medida que no
depende directamente de la invención o del conocimiento científico (definido
éste como búsqueda de verdades al interior del mundo fáctico). Por innovación
puede entenderse, entonces, la utilización, aplicación y transformación de
conocimientos científicos, técnicos o de procedimiento (provenientes de las
ciencias fácticas (sociales o naturales) y de las formales) para resolver
ciertos problemas concretos, ocupar lugares vacíos o abrir nuevas fronteras
comerciales, y que, juzgados en forma positiva por uno o más mercados, se
constituyen en "exitosos" en términos económicos.
Uno de los elementos
que caracterizan a la innovación actual es su creciente cercanía o articulación
(temporal y espacial) con la investigación científica. Es decir que la
tecnología ya no se ejercita como un proceso autónomo ingenieril sino que
depende cada vez más de las habilidades o capacidades cognitivas y de
procedimientos que provienen de la ciencia. Y, por supuesto, que la ciencia
depende cada día más de la aplicación tecnológica potencial de los conocimientos
desarrollados en su seno, es decir, de las herramientas tecnológicas dispuestas
tanto para la investigación básica como para la operativa.
Un elemento que caracteriza a las innovaciones tecnologías
de principios del siglo XXI es el hecho de que no son elegidas en razón de su
(aparente u "objetiva") superioridad o eficacia. Su éxito o su
eficacia proviene de que han sido elegidas o sancionadas positivamente por el
mercado. A ésta característica se la conoce como "rendimientos crecientes
de adopción", y pone en evidencia que las innovaciones están condicionadas
más por su demanda que por su precisión, creatividad y/u originalidad o calidad
con la que han sido creadas. De alguna manera la invención es la creación de un
producto, un proceso, una idea, etc. que puede o no tener una sanción positiva
por parte del mercado. Por el contrario, la innovación supone una aplicación
comercial que crea riqueza y es intrínsecamente comercializable.
Existen cuatro formas diferentes de clasificación de las
innovaciones en lo que respecta al impacto que imponen. En primer término
aparecen las innovaciones progresivas o incrementales (características de las
actuales industrias automotrices). En segundo término la innovación radical
(cuya ejemplificación podría ser la aparición de las ruedas de caucho). En
tercer término, los sistemas tecnológicos (cuyo paradigma podría ser la red
eléctrica). Y por último las Revoluciones Tecnológicas, cuyo ejemplo más actual
podría resumirse en
Como el futuro es algo demasiado importante para que suceda
sin que nos cuestionemos sobre su irrupción, la prospectiva suele valorar lo
innovativo como aquello capaz de "quebrar" las regularidades y
generar escenarios novedosos. De ahí que existan muchos más ejercicios
prospectivos vinculados con la innovación, y especialmente con la tecnología,
que con otras disciplinas. La prospectiva tecnológica, encargada de focalizar
la influencia de la investigación científica en la producción, la distribución
y el consumo de productos aparece como decisiva para aquellas sociedades que
pretenden salir de una economía carente de valor agregado o limitada en la
incorporación a las nuevas formas de la economía, más vinculadas al
conocimiento y a los servicios.
1.3. La nueva economía
y los escenarios de futuro
Como sugeríamos más arriba, la nueva economía implica una
articulación globalizada cada vez más estrecha y por lo tanto más dinámica. En
este marco la estipulación de escenarios aparece como una necesidad indudable
ante el dinamismo que imprime la circulación de saberes, productos e
informaciones. Una economía basada en conocimiento, volatiliza las fronteras
ante la amplia difusión que caracteriza a la ciencia. De ahí que la
escenificación de futuros científicos alternativos (potencialmente aplicables
en términos tecnológicos y productivos) implique una actividad regular por
parte de las corporaciones interesadas en sobrevivir a las cambiantes dinámicas
de los mercados. La estipulación de escenarios requiere cada vez más de
prospectivas que articulen no solo la dinámica de los mercados sino también la
planificación estratégica del mundo académico, cada vez más vinculado a la producción:
en un mundo complejizado por redes y empresas globales, las oportunidades, los
peligros y los desafíos aparecen más contingentes y por lo tanto más
necesariamente tratables en términos prospectivos.
Si la nueva economía
es una economía de conocimiento la información y la tecnología se convierten en
parte de productos (diseños, tarjetas de crédito) y el capital más importante
que una organización posee es el capital intelectual (aplicable). De alguna
manera la competitividad de una organización está en la capacidad de aprender
mayor cantidad de haberes aplicables y en tiempos más ágiles que sus
competidores. El aprendizaje organizacional requiere de por sí una prospectiva
de los capitales educativos necesarios para adaptarse a los cambios y a las mutaciones
del mercado. En este marco, las direcciones que deberá asumir la innovación no
pueden ser intuitivamente planteadas porque su asunción supone la ventaja
competitiva más importante con que pueden contar las organizaciones: prever,
prospectivamente, en el marco de una investigación de mercado, el
desplazamiento de gustos de consumo puede implicar la continuidad de un negocio
o su desaparición. Contar con alternativas acerca de necesidades futuras de
consumo puede implicar acceder prioritariamente como proveedor en una cadena
productiva. Interpretar necesidades futuras (o potenciales) de clientes implica
de alguna manera preparar estrategias de anticipación.
La creatividad, la imaginación e innovación aparecen como
los contenidos básicos tanto de la disciplina prospectiva como de la
supervivencia futura de una organización. Los futuros influyen crecientemente
en el presente porque su cercanía es mayor: la distancia que separa el presente
del futuro se ha acortado y los escenarios no son visualizaciones de largo
plazo sino que impactan creciente y cotidianamente en las decisiones del
presente. Toda planificación estratégica requiere de escenarios hacia donde
dirigir las opciones y elecciones. Los futuros se transforman en
"apuestas" económicas donde el azar se encuentra condicionado por la
totalidad de los agentes que toman decisiones.
Los ejercicios de prospectiva propician la comunicación entre todos los actores
implicados en la construcción del futuro. Entre los actores, potencia la
transferencia del conocimiento y el alineamiento de las expectativas
tecnológicas. Pueden aparecer ciertas desconfianzas entre los mismos (sobre
todo entre científicos e industriales), por ejemplo a la hora de desvelar
"información sensible", lo que supone un riesgo para la coherencia de
los ejercicios de prospectiva. Sin
embargo, las potenciales ganancias colectivas, aunque desigualmente
distribuidas, deben señalarse.
La prospectiva se concentra en las expectativas tecnológicas
y en las visiones a largo plazo; pero
no debe olvidarse que en el contexto de coordinar las acciones de los actores
de la innovación, pueden emerger tensiones, en la medida que se expliciten los
posicionamientos de los actores (basados en sus intereses y sus propias
visiones de futuros deseables), que si se radicalizan puede dificultar una
coordinación satisfactoria para todos. Aunque la ambigüedad es un buen
lubricante de las divergencias, se hace necesario buscar un equilibrio entre la
coordinación y la explicitación del futuro.
La prospectiva, en este nuevo contexto, emerge como una
herramienta importante para la coordinación
de los actores, tanto públicos como privados (gobierno, industrias,
universidad, grupos públicos e intermediarios) que participan en el proceso de
producción y utilización de conocimiento científico-técnico. Los ejercicios de
prospectiva, al ser productores de
información explícita sobre las expectativas de futuro y articuladores de las
interacciones de los actores, pueden utilizase para la gestión de la innovación
y, en definitiva, para la coordinación de los sistemas nacionales de
innovación. El establecimiento de la coordinación en las políticas públicas no
está exenta de tensiones, ya que los responsables políticos prefieren limitar
el uso de la prospectiva para reducir
el compromiso que eso supone, pero paralelamente reconocen la importancia que
la coordinación tiene para la legitimación de sus decisiones y para la
integración de los diferentes actores en la construcción de un futuro deseable.
La prospectiva propicia el consenso necesario para el desarrollo de estrategias colectivas y
para el diseño de nuevas políticas de ciencia y tecnología; sin embargo, en la
medida en que esclarece las diferentes posibilidades de futuro, disminuye la
incertidumbre y contribuye a constreñir a los responsables políticos, ya que se
reduce su libertad de acción en la toma de decisiones. La participación (o no)
de los diferentes actores en los ejercicios de prospectiva tiene como
consecuencia el compromiso y la
inclusión (o exclusión) de éstos en los procesos de toma de decisiones. Los
actores participantes en el proceso intentan disminuir la ambigüedad surgida de
los planes de acción basados en los ejercicios de prospectiva pretenden
garantizar su influencia. Los responsables políticos, por el contrario,
intentan incrementarla con el objetivo de mantener su grado de libertad en la
toma de decisiones y para reducir los compromisos que dificultarían posibles alianzas.
Dentro del contexto de la formulación de políticas, la
función de la prospectiva no es sólo la de proporcionar información sobre las
expectativas del futuro para seleccionar prioridades, sino que en tanto que
proceso socialmente organizado, podría propiciar la interacción entre los
actores de ciencia y tecnología, facilitando así la coordinación del sistema de
innovación. En ambos casos la prospectiva puede generar una dinámica, donde las
interpretaciones negociadas contribuyen a crear una relación generativa entre
los autores.
Los nuevos modelos y teorías consideran la innovación como
el resultado de un proceso colectivo, en el que las empresas son los jugadores
principales. En un entorno donde existen varias opciones, la información y la
interacción que facilita la prospectiva se perfila como un elemento central de
la "negociación sobre el futuro". La contribución de los ejercicios
de prospectiva al proceso colectivo de aprendizaje de todos los actores, puede
tener implicaciones normativas importantes respecto a la coordinación entre el
ámbito externo (que no es controlado totalmente por cualquiera de los actores
en el proceso de innovación), así como sobre las decisiones sobre las
capacidades internas de los diferentes actores
La tensión entre las capacidades de los actores singulares
(sobre todo las empresas) y lo que la colectividad prevé sobre el futuro que
podría emerger del proceso de la prospectiva está en el centro del
comportamiento que debe adaptarse a los horizontes futuros y complejos
producidos por los desarrollos tecnológicos.
En el terreno normativo se abren pues oportunidades para la
prospectiva en el nuevo contexto de la política pública, pero no exentas de
riesgo, tales como las que se derivan de seguir entendiendo la prospectiva como
un simple proceso de producción de información y legitimación para las
políticas públicas, perdiendo las oportunidades que la organización sistemática
de un proceso de construcción de consenso sobre el futuro puede significar para
la coordinación y alineamiento de los actores del sistema nacional de
innovación.
La incorporación a los procesos de prospectiva tecnológica no sólo de los actores industriales,
empresariales y políticos, sino de actores representantes de la sociedad que
puedan introducir las percepciones e inquietudes de los ciudadanos, también
constituye un reto.
2. La prospectiva en
América Latina
De acuerdo con Lourdes Yero
(1997), en América Latina se han sucedido varias oleadas en la socialización de
los estudios del futuro. Después de su arribo y presentación en sociedad,
diversos autores han caracterizado sus diferentes facetas y han hecho
importantes contribuciones, sobre todo en lo que se refiere a la divulgación de
las metodologías y principios fundamentales. No obstante la variedad de puntos
de partida, existe un consenso tácito alrededor de la valoración de la prospectiva
francesa como referente principal para el continente. Este consenso se ha
venido afirmando a medida que avanzaron los años noventa. Cuando se exploran
las razones de interés, varias son las que emergen:
·
Una razón de índole histórica es la
futurología, tan valorada en Norteamérica en los años setenta, no tuvo mayor
acogida en la región a su lógica implícita, según la cual el futuro implica una
prolongación más o menos coherente del pasado. El debate de entonces nos
permitía aceptar este supuesto. La competencia entre socialismo y capitalismo
como sistemas de organización social, y entre marxismo y funcionalismo como
teorías sociales preponderantes, en cambio ponía el acento en la necesidad del
cambio social y la superación del subdesarrollo a través de la planificación.
·
Luego de los años setenta y ochenta,
factores tales como los excesos y carencias de planificación de tipo
normativo-tradicional, la crisis de la teoría social, el análisis de una gran
cantidad de experiencias empíricas y la ausencia de proyectos sociales, fueron
mostrando que los estudios del futuro en América Latina requerían avanzar en
diferentes aspectos. Autores como Costa Filho (1990) señalaron que se debía
profundizar en las conceptualizaciones sobre el desarrollo, las modalidades de
intervención social, y el rigor metodológico.
En este
contexto la prospectiva francesa ganó seguidores en la región. No solo porque
ofrece una caja de herramientas que se supone muy solvente en la práctica, sino
por lo seductor de su discurso aparentemente humanista y transformador. Así las
cosas, la puesta en marcha de varios proyectos bajo su guía metodologíca, y la
multiplicación de los consultores y profesionales que siguen de directrices, ha
terminado casi por hacer olvidar que existen otras perspectivas de estudios del
futuro, y se han convertido prácticamente en la formación dominante de los
futuristas.
En tal sentido es importante mencionar, que el ejercicio
francés apuntó a mejorar la visión de las empresas sobre sus prioridades
tecnológicas así como ayudarlas a anticipar los desafíos futuros. Asimismo, se
buscó mejorar la definición de políticas públicas ya sea en la orientación de
En función a lo anterior, se tiene que en América Latina, hasta el año 2000, no se
habían realizado ejercicios prospectivos de alcance nacional. No obstante, en
el pasado se han llevado adelante algunas iniciativas de alcance regional como
el Proyecto PTAL (Prospectiva Tecnológica en América Latina) y el Proyecto de
Escenarios Regionalizados.
Fue a partir de una iniciativa de ONUDI (Organización de las
Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial), el "Programa de
Prospectiva Tecnológica para América Latina y el Caribe", que algunos de
los países de la región están comenzando sus propios estudios prospectivos.
2.1. Proyecto PTAL
En 1970 se realizó en la ciudad de Río de Janeiro una
reunión de expertos latinoamericanos con el objeto de discutir el informe
"Limits to Growth", elaborado en el Instituto Tecnológico de Massachussets
(MIT) bajo el auspicio del llamado "Club de Roma". El informe
constituía un análisis de las tendencias del crecimiento económico y ponía en
evidencia los límites físicos a dicho crecimiento. Según el mismo, de
mantenerse el ritmo de crecimiento exponencial de la población y del consumo se
produciría una "catástrofe", que se esperaba ocurriría a mediados del
siglo XXI, dependiendo de diversos supuestos sobre el comportamiento de la
humanidad y la existencia de recursos. El agotamiento de los recursos naturales
no renovables y la contaminación ambiental conducirían, de no corregirse las
tendencias, a un colapso de dimensiones planetarias. La solución que proponía
el informe del MIT al Club de Roma consistía fundamentalmente en el control del
crecimiento de la población y, complementariamente, el control de la
contaminación y el uso racional de los recursos.
Durante la reunión de Río de Janeiro los participantes
cuestionaron los fundamentos del informe del MIT y partieron de un supuesto
antagónico: los problemas más importantes que afronta el mundo moderno no son
físicos sino sociopolíticos y están basados en la desigual distribución del
poder tanto internacional como dentro de los países. Se encargó, entonces, a
Uno de las
consecuencias del Modelo Bariloche fue la creación del Núcleo de Política
Científica y Tecnológica en el Instituto de Geociencias de
El Proyecto propuso
una dinámica de trabajo flexible e interdisciplinaria, dada la cantidad de
centros participantes y las temáticas abarcadas. Tal vez su efecto más
importante radicó justamente en el estímulo que se dio a los estudios sobre
prospectiva, que permitieron a un gran número de investigadores de América
Latina trabajar en red, dominar las distintas técnicas y producir una serie de
análisis sobre escenarios de futuro y estrategias económicas y tecnológicas.
En continuidad con el
Modelo Bariloche, el proyecto se decidió por un enfoque normativo, por
contraposición a los estudios de extrapolación de tendencias que dominaban en
el mundo desarrollado. Al igual que en aquel modelo, se definió una sociedad
ideal: igualitaria, participativa, autónoma (no autárquica), de tiempo libre
para las actividades creativas, sobria, intrínsecamente compatible con el medio
ambiente físico. A diferencia del Modelo Bariloche (modelo normativo de
simulación para mostrar la viabilidad de la sociedad ideal propuesta desde el
punto de vista de los recursos naturales y el medio ambiente físico), el
proyecto PTAL trabajó con distintos escenarios posibles.
Sobre la base de
diversos diagnósticos socio-económicos y científico-tecnológicos de la
situación actual, mundial y latinoamericana el proyecto definió como variables
fundamentales para la construcción de escenarios a las siguientes:
Entre las variables
externas:
Dependencia/autonomía.
Crisis económica mundial/nuevo crecimiento en la economía
mundial.
Entre las variables
internas:
Pacto social concentrador/pacto social democrático.
Baja cooperación/fuerte cooperación latinoamericana.
Estilo de desarrollo depredador/estilo de desarrollo
ambientalmente sostenible.
También se
consideraron los siguientes factores de transformación:
Las tendencias "pesadas" del presente.
Los gérmenes del futuro: fundamentalmente, las nuevas
tecnologías y los movimientos sociales emergentes.
Sobre la base de estos
parámetros, el proyecto hizo un análisis de tres escenarios posibles:
El escenario tendencial actual, el que se describió como
inviable;
El escenario tendencial reformado, con mayor viabilidad que
el anterior, pero que mantiene desequilibrios estructurales respecto de la
esfera ambiental y a las sociedades latinoamericanas, que no lo hacen viable
tampoco a largo plazo;
El escenario deseable: desarrollo endógeno. Este escenario
es viable, pero con la condición de que la transformación sea desarrollada en
forma armónica y homogénea entre los países del norte y del sur. Por este
motivo, el escenario deseable se planteó como tal no sólo para América Latina,
sino para todo el mundo.
Finalmente, el Proyecto planteó una serie de estrategias
para llegar al escenario ideal:
Una estrategia socioeconómica.
Una estrategia para la dimensión ambiental.
Una estrategia para la dimensión urbana.
Una estrategia científica y tecnológica.
2.2. Proyecto de
Escenarios Regionalizados
Bajo la inspiración y con la colaboración del Proyecto FAST,
de
El objetivo del Proyecto fue constituir una red de Centros
de Prospectiva, realizar un análisis secundario de los escenarios ya
construidos en los últimos años y de los debates en curso en el seno de la
región, reflexionar sobre las temáticas centrales y variables que serían
incluidas en futuros escenarios y, finalmente, realizar un análisis, en forma
cualitativa, de futuros escenarios alternativos de América Latina. Se prestó
particular atención a las concepciones, imágenes y expectativas que se forman
de sí mismos los países de la región, a las posibilidades de integración y a la
cooperación con Europa.
El ejercicio final
fue remitido a
3.3. Programa de Prospectiva Tecnológica para
América Latina y el Caribe
En 2000
En Argentina los estudios están a cargo de
Durante el 2000 se llevaron adelante tareas preparatorias y
de concientización con la realización de seminarios y talleres. En 2001 comenzó
a desarrollarse el primer ejercicio denominado "Prospectiva en Empleo,
Tecnología y Educación en Argentina. Los próximos diez años" sobre la base
de la elaboración de escenarios con un horizonte temporal al 2010. Para ello se
realizó una selección de variables intervinientes en el sistema (84 en total) y
se analizaron las tendencias futuras de las más significativas (elegidas por su
alto impacto en las demás variables). A partir del comportamiento de las
variables y de los principales actores del sistema se discutieron las
probabilidades de ocurrencia de distintos escenarios.
En Brasil los trabajos del Programa Brasileño de Prospectiva
Tecnológica Industrial se realizan bajo la dirección del Ministerio de Industria,
Desarrollo y Comercio. Los principales objetivos son generar empleo y negocios,
estimular el desarrollo productivo regional, mejorar la balanza de pagos, y
mejorar la integración en el ámbito del MERCOSUR. El abordaje de los estudios
involucra conocer los sistemas, identificar sus principales variables, actores
y articulaciones, visualizar el futuro deseable, y establecer las estrategias
para alcanzarlo. Sobre 11 temas seleccionados, se decidió comenzar a estudiar
los siguientes: textil y confecciones, plásticos, construcción civil, y madera
y muebles. Cada tema será encarado a partir de una visión que contemple su
estructura como cadena productiva.
El Instituto
Tecnológico y de Estudios superiores de Monterrey de México dirige los estudios
en ese país. El estudio está dividido en cuarto fases:
1. Sensibilización e involucramiento de los principales
actores.
2. Planeación y estructura de organización.
3. Logística de trabajo y operación de paneles de expertos.
4. Difusión y seguimiento.
El estudio tiene un
horizonte temporal de 20 años y abarcará los temas de informática y desarrollo
de software, telecomunicaciones, comercio electrónico, mecatrónica y
manufactura ligera, nuevos materiales, biotecnología y agroindustria, energía,
turismo y entretenimiento, medio ambiente, bienestar integral, y educación
virtual.
En Venezuela, el Programa Nacional de Prospectiva Científica
y Tecnológica se realiza en el ámbito del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Previamente se identificaron oportunidades, amenazas (relacionadas con los
problemas de competitividad y sociales), fortalezas (heredadas y creadas) y las
debilidades (también vinculadas con la competitividad y la conflictividad
social).
El Programa Nacional de Prospectiva Científica y tecnológica
(PNPCyT), es un programa de alcance y cobertura nacional, que surge como una
Iniciativa del Estado venezolano con miras a su apropiación por el conjunto de
la sociedad, en el marco de las políticas económicas y sociales que pretenden
impulsar el desarrollo integral del país.
Experiencias previas de prospectiva en venezuela,
desarrolladas en el seno de instituciones académicas y del sector público,
muestran intentos serios por articular visiones compartidas que han producido
escenarios favorables para algunos sectores de desarrollo nacional, no
obstante, uno de los aspectos que más se destacan en la configuración del
PNPCyT, es el hecho de que cuenta con una red interinstitucional que le otorga
soporte amplio y multifocal a un programa que se Concibe como proyecto estratégico
del estado venezolano en armonía y consenso con la sociedad en su conjunto,
para avanzar en el camino del desarrollo sustentable, organizado en torno a una
visión de país compartida.
Para ello, el programa considera las singularidades de
contextos y la explicación de las variables culturales y sociopolíticas
alrededor de lo que ha sido el desarrollo de una economía muy dependiente de la
producción del petróleo. En especial, el papel que le corresponde desempeñar en
el logro de cambio culturales orientados a la incorporación y uso de
tecnologías capaces de ayudar a reconfigurar el mapa productivo del país,
favoreciendo la competitividad dentro del mercado global.
El Programa se configura como unidad funcional y estructura
organizativa de carácter ad hoc, que actua ajustado a la normativa vigente para
la ejecución de los recursos asignados vía presupuesto ordinario del organismo
de adscripción, y según las normas y procedimientos de los organismos
multilaterales para la administración de los recursos provenientes de los
convenios suscritos con organismos como es el caso de
Desde el punto de vista metodológico. El programa nacional
de prospectiva Científica y Tecnológica, es un programa de carácter
multidimensional, en tanto reine una variedad de enfoques gerenciales y de
planificación para la ejecución exitosa de sus objetivos. La figura de “caja de
herramientas” se inserta en cada una de las fases del programa como un medio a
partir del cual se toman distintas técnicas y metodologías de acuerdo al perfil
de objetivos y actividades señaladas en su planificación.
Con la finalidad de iniciar el programa con parámetros
claros de control de gestión que permitan potenciar los factores favorables y
detectar las desviaciones de objetivos claves para tomar correctivos a tiempo,
la gestión del programa se apoya en un enfoque gerencial conocido como Cuadro
de mando Integral ( The Balanced Scorecard), el cual, se basa en una metodología
para el control de la gestión, que ha sido diseñada para medir el desempaño
equilibrado de indicadores de eficiencia, eficacia y efectividad empresarial.
La lógica para el análisis de las organizaciones desde la
perspectiva de las finanzas, la satisfacción del cliente, la calidad de los
procesos internos y la satisfacción del empleado, pueden ajustarse a las
necesidades específicas, si se considera la esencia del enfoque filosófico del
cuadro de mando integral con las particularidades gerenciales de la administración
pública.
En este sentido, el cuadro de mando
integral es una herramienta útil para la formulación de los objetivos
estratégicos del programa y sus indicadores de medición para cada área del
desempeño institucional con sus respectivas actividades y tareas contempladas
en los planes de acción. Se pretende con este enfoque de gestión, que la
conducción operativa del programa enlace permanentemente el objetivo
estratégico con los objetivos particulares, las metas y actividades definidas
en cada fase de ejecución
PREGUNTAS
Subtema 1:
1) Indique tres definiciones de prospectiva
2) ¿Es la Prospectiva una ciencia?
3) Defina los siguientes términos: Megatrends, Futuros
alternativos, Eutopía, Futuribles, Utopía, Holística, Efecto Umbral
4) Indique las diferencias entre los siguientes términos: Futuro
y Futuribles
Subtema 3:
1.
Que es la prospectiva Tecnológica?
2.
Que no es la prospectiva?
3.
Porque hacer prospectiva tecnológica?
4.
Cuáles son los métodos empleados en la
prospectiva tecnológica?
INFOGRAFIA
http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p371.html
http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p372.html
http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p373.html
http://www.inasmet.es/santander/esp/downs/Jesus%20Rodriguez%20Cortezo%20Contenido.pdf
http://www.iesam.csic.es/proyecto/formakin.htm
http://www.campus-oei.org/salactsi/PROSPECTIVA2.PDF
http://www.pucp.edu.pe/invest/prospectiva/quees.htm
http://www.venezuelainnovadora.gov.ve/documentos/prospeccion/prospectiva_metodos.pdf
http://www.inasmet.es/santander/esp/downs/Jesus%20Rodriguez%20Cortezo%20Contenido.pdf
http://www.campus-oei.org/salactsi/prospectiva.pdf
http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p373.html
http://www.prospecti.es/ipeframe.htm
http://www.venezuelainnovadora.gov.ve/documentos/prospeccion/prospectiva_metodos.pdf
http://www.secyt.gov.ar/opte/la_prospectiva_indice.htm
local1 Este artículo trata sobre un dossier del futuro y la
prospectiva
local2Este
artículo describe el proceso y evolución de la prospectiva y su utilidad
local3 Esta página
se refiere a la prospectiva como herramienta gerencial
local4Este ertículo
se refiera a la Prospectiva, visión, crisis y oportunidad
local5Este
artículo trate de un Breve Glosario y
Notas sobre Prospectiva y Pensamiento Complejo