INTRODUCCIÓN
La necesidad de conocimiento en todos aspectos ha hecho que los
seres humanos busquen respuestas a las mismas (y quizá incontestables)
preguntas durante diferentes épocas y de diversas formas, Octavio
Paz lo explica así:
La respuesta cambia porque la pregunta cambia.
La inmovilidad es una ilusión, un espejismo del movimiento; pero
el movimiento, por su parte, es otra ilusión, la proyección
de lo Mismo que se reitera en cada uno de sus cambios y que, así,
sin cesar, nos reitera su cambiante pregunta siempre la misma.
Esto se confirma con las teorías filosóficas
y las corrientes artísticas que proponen soluciones distintas (según
la época) a las mismas cuestiones ontológicas del hombre:
el amor, la muerte, el sentido de la vida, la libertad, el tiempo, etcétera.
En el caso de la Literatura, el escritor plantea a través
de su obra y desde su punto de vista su duda, su reclamo, su crítica,
su propuesta o aquello que necesita decir al mundo y que no puede guardar
para sí. Desde su perspectiva propone o expone su respuesta, la
cual sólo se diferencia de las anteriores en que es un nuevo planteamiento
de ¡a pregunta fundamental.
Es en este sentido que resulta interesante establecer un
punto de unión entre el creador, la creación y el mundo dentro
de una perspectiva literaria, ya que al ser una expresión humana,
la literatura (como el resto de las artes) es capaz de reflejar ciertos
aspectos de los individuos: sus relaciones, sus ideas, sus temores, sus
creencias, en fin, lo profundo del hombre.
Así, la obra literaria adquiere sentido no sólo
corno expresión artística, sino además como acto comunicativo.
Mañana en la batalla piensa en mí es una
novela que, a la manera de un fractal, nos ofrece distintos ángulos
susceptibles de análisis. El mundo que nos presenta es tan vasto
que resulta complicado elegir una sola dirección para su estudio.
Nosotros hemos optado por buscan en ella a un hombre, al Hombre, y para
esto echaremos mano de todo aquello que nos dé luz sobre uno de
los aspectos más complejos del ser humano: su interior.
Nuestro objetivo con todo esto es demostrar cómo
la elección, un acto cotidiano al que por lo mismo se suela restar
importancia, puede no sólo determinar la vida de un sujeto, sino
que además el conocerlo nos conduce hacia la filosofía de
éste.
En el trayecto de esta investigación veremos cómo
el personaje principal se enfrenta a un conflicto que sólo ¡e
acarrea inestabilidad, confusión e indefinición. Y para ello
nos serviremos de todos los elementos que nos aporten datos significativos
sobre qué tipo de conflicto es, dónde se origina y qué
dimensiones alcanza.
Para alcanzar nuestro propósito, será necesario
primero lanzar una mirada hacia el exterior de la novela y luego hacia
el interior de ésta, tomando como punto de partida a aquél
que, como Virgilio hiciera con Dante, nos llevará de la mano para
internarnos en un mundo alterno cuya única diferencia con el real
es que está construido a escala.
Con la frase ‘mirar hacia fuera’ nos referimos a estudiar
de forma panorámica el ámbito literario en el que surge Mañana
en la batalla piensa en mí, cuál es el terreno que prepara
el arribo de la nueva novela española. Qué se está
haciendo en el campo literario español antes de que en el mapa de
la narrativa se consolide Javier Marías como uno de los escritores
más premiados de la década de los noventa. Cuáles
son las características de la novela española en ese momento
y cuáles de éstas recoge la obra que estudiaremos. Entre
otros datos que veremos en el capítulo 1, éstos serán
de gran importancia para empezar nuestro recorrido por un terreno poco
explorado, ya que aún no han aparecido en el horizonte del análisis
y la crítica literarios trabajos dedicados a ¡a narrativa
de Javier Marías.
El capítulo III es el más extenso de la tesis
debido a que en él se incorporó la información necesaria
pata sustentar nuestro trabajo (la que también servirá para
el capítulo IV). En este apartado conoceremos el conflicto del personaje-narrador
respecto a sus elecciones, y cómo esto determina su vida a la vez
lo proyecta como un reflejo del hombre del siglo XX.
El capítulo IV resulta particularmente interesante,
ya que partiremos de lo descubierto en el apartado anterior para señalar
cómo el desconocimiento de los límites propios, o la negación
inconsciente de éstos, hace caer al sujeto no sólo en el
determinismo absoluto sino incluso lo hacen llegar a sentírse dominado
por la fatalidad.
Hay una sección en la primera parte del capítulo
IV que, a pesar de ser breve, nos permitirá ver actuar a una fuerza
efectivamente ineludible: el Caos de mundo.
Finalmente buscaremos conocer cuál puede ser la pregunta o la
respuesta que veladamente plantea esta novela, en tanto
producción humana proveniente de una mentalidad que duda, que
cuestiona su realidad y que busca un cauce expresivo a través
del cual no sólo se proyecta una parte del mismo autor, sino que
además se percibe el entorno que moldea la concepción del mundo
no tanto de Javier Marías como del Hombre de nuestro tiemp