LA HEROÍNA
| Tipos | Adulterantes | Formas De Consumo | Efectos | Absorción | Dependencias |
La heroína es una droga extremadamente adictiva cuyo uso es un problema
serio bastantes países. Los estimados actuales sugieren que aproximadamente
600.000 individuos (solamente en U.S.A) necesitan tratamiento por heroinomanía.
Estudios recientes indican que la forma de usar la heroína ha cambiado, pasando
de inyectarse droga a inhalarla o fumarla, debido a que se obtiene mayor pureza
con estos métodos y al concepto erróneo de que estas formas de empleo no
llevarán a la adicción. El heroinómano usa la droga, como promedio, hasta
cuatro veces al día.
La heroína se procesa a partir de la, sustancia que ocurre naturalmente y se
extrae de la bellota de la adormidera asiática. Aparece generalmente en forma
de polvo blanco o marrón. Los nombres vulgares relacionados con esta droga
incluyen "smack" ("pasta"), "H," ("H"),
"skag" ("polvo blanco"), y "junk" ("lenguazo").
Otros nombres se refieren al tipo de heroína producido en una zona geográfica
específica, como "Mexican black tar" ("goma").
Hasta no hace mucho, la heroína era la droga de abuso por excelencia. En 1994
el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, aconsejo a los países
que prohibieran su obtención, exportación e importación.
La heroína es un polvo cristalino blanco, inodoro, muy fino, pero su aspecto
puede variar dependiendo de los procesos de purificación a los que haya se haya
sometido.
En base al grado de pureza y origen, la heroína se puede clasificar en tres
tipos:
Heroína nº 2 : También llamada heroína base o Tsao-ta, procedente del
sudeste asiático y fácilmente obtenible tras los oportunos procesos químicos,
puede convertirse en los números 3 y 4. Su color va del gris claro al gris o
pardo oscuro, también puede tener color amarillento, o rosada, presentándose
mas o menos pulverulenta o granulada.
Heroína nº 3 : O Brown Sugar, es de aspecto terroso y color marrón, sobre
todo si procede del sudeste asiático. Aparece mezclada con otras sustancias
como Cafeína, Estricnina, Azucares, Etc. Su contenido en heroína oscila entre
un 25 y un 50 %
Heroína nº 4 : Conocida popularmente como Tailandesa, es la que tiene el
porcentaje más elevado en principio activo, superando muchas veces el 90 % de
riqueza en origen. Por lo general es un polvo fino de color blanco, aunque también
puede presentarse amarillento o crema.
La más común es la intravenosa, disolviéndola previamente y calentando la
solución en una cucharilla, utilizando para la inyección una jeringuilla hipodérmica
o un cuentagotas. De esa forma los efectos son más lentos y menos intensos.
También pude fumarse, esta forma de suministro es conocida como
"chino", inhalarse o inyectarse subcutáneamente, en secantes (gotas
en un papel que se traga), o en pastillas como cabezas de cerilla.
La inyección intravenosa está extendida en América y ciertos países
Europeos, entre ellos España. Normalmente, se comienza por la inhalación;
después por inyección subcutánea, para terminar en la administración
intravenosa. Esto debido, principalmente, a la adulteración de la heroína, de
modo que sólo el método intravenoso le produce al toxicómano la euforia
deseada. Estas adulteraciones conllevan el grave peligro de administrarse dosis
excesivas o en mal estado a las que el organismo del drogadicto no está
acostumbrado y le provocan, en muchas ocasiones, la muerte. Hecho este conocido
comúnmente "sobredosis".
La inhalación se usa sobre todo en el Lejano Oriente, que en la jerga de los
drogadictos se llaman: la "caza del dragón" y el "cañón antiaéreo".
La primera consiste en mezclar la heroína con varias partes de barbital en
polvo sobre un trozo de hojalata doblada longitudinalmente, se calienta con una
cerilla o vela lentamente y, cuando se funde la mezcla, se valancea la masa
fundida, mientras el toxicómano inhala los humos que se desprenden. Los humos
parecen sugerir la forma ondulada de la cola de un dragón, de ahí el nombre.
Los vapores suelen inhalarse sin la ayuda de ningún instrumento, pero se usa
generalmente una paja, papel enrollado o una caña de bambú. La inhalación de
los humos a través de la envoltura exterior de una caja de cerillas rectangular
se denomina "tocar la armónica".
El cañón antiaéreo", consiste en hundir el extremo de un cigarrillo
encendido en heroína en polvo. Para evitar que se caiga la heroína, se fuma el
cigarrillo con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás, de manera que el
extremo encendido del cigarrillo apunte hacia arriba como un cañón antiaéreo
disparando. Una variante de este procedimiento consiste en fumar cigarrillos que
contengan heroína.
La ingestión de la heroína puede determinarse mediante análisis de la orina,
en un plazo aproximado de diez horas.
La heroína que hasta ahora venía utilizándose en España y en Europa, era la
denominada Heroína número 3 o Brown Sugar, identificable por su aspecto
granuloso y color marrón claro, así como un fuerte olor a vinagre.
La heroína que se venda en España puede ser color blanco o pardo.
Cabe significar que la vía intramuscular prácticamente no se utiliza por los
adictos a esta droga. La subcutánea es utilizada de forma esporádica.
Los efectos de la heroína son iguales que la morfina pero más graves,
elimina la sensación de dolor y la percepción, y es depresor del sistema
nervioso central.
Tras la administración de una dosis de heroína, aparece en el individuo una
sensación de bienestar, placidez, imaginación exaltada y unas sensaciones
agradables que los heroinómanos dicen no poder explicar con palabras, y que
para saber realmente como son esas sensaciones tan agradables no hay mas remedio
que "picarse".
Aparte de estos efectos, que pudiéramos considerar los deseados, les siguen
otros, tales como: Somnolencia Miosis Braquicardia Bradipnea Hipotensión
Hipotermia.
Para el caso de la administración intravenosa, el punto activo va
directamente al torrente circulatorio. Cabe indicar también que la heroína,
como todos los opiáceos, se absorbe por los pulmones completa y rápidamente.
En cuanto a la administración por vía oral, ésta lleva consigo una absorción
lenta y escasa. Ello es debido a que la heroína tiene carácter básico y en el
medio ácido del estómago hace que no tenga liposubilidad para poder ser
absorbida por éste órgano.
La administración oral tiene la ventaja de que el metabolismo es lento y, pos
consiguiente, la duración de efectos es mayor a pesar de que esto sería una
ventaja en condiciones normales, en el caso de los heroinómanos no lo es,
puesto que en realidad se busca la consecución de efectos lo más rápidamente
posible, y es por ello que para los heroinómanos la vía de elección es la
intravenosa.
Al igual que la morfina, pero más agravado, creando fuertes dependencias físicas y psíquicas, al igual que rápida tolerancia, en función de la potencia o riqueza de la heroína.
Este cuadro clínico suele aparecer, entre las 8 y 15 horas después de la
administración de la última dosis, y también por la administración de un
antagonista. El mono alcanza su techo entre las 30 a 50 horas y va
desapareciendo progresivamente a lo largo de un par de semanas, pudiéndose
resumir en cuatro fases, que regularmente se desarrollan como sigue:
1.Fase.-Comienza entre las 8 y 15 horas después de la administración de
la última dosis, y se pone de manifiesto por lagrimeo, rinorrea (secreción
nasal), bostezos, sudaciones.
2.Fase.-Sobre las 24 horas, aparece " Carne de Gallina " (los
heroinomános lo llaman Pavo frío), midriasis (dilatación de las
pupilas),insomnio, escalofríos, inquietud, nauseas, taquipnea, taquicardia,
agitación, temblores, contracciones musculares, ramalazos de calor y frío,
dolores en músculos y huesos y anorexia (disminución o perdida de apetito).
3.Fase.-Comprende desde las 25 a las 50 horas, intensificándose todos
los síntomas de la 2ª fase, apareciendo además, diarrea, dolor intenso en la
espalda, deshidratación (pudiendo llegar a perder hasta 2,2 kilogramos de peso
al día), orgasmos espontáneos, leucitosis, eosinopenia, hiperglucemia y
concentración de ácido láctico elevado en la sangre. La deshidración a veces
origina colapso y muerte., etc.
4.Fase.-Se intensifican los síntomas de la 3ª fase apareciendo vómitos,
diarrea y deshidratación que a veces pueden originar colapso y muerte.
Peligros para la salud
La heroinomanía puede traer graves consecuencias para la salud, entre ellas
sobredosis mortal, aborto espontáneo, colapso de las venas, y enfermedades
infecciosas, incluso VIH/SIDA y hepatitis.
Los efectos a corto plazo del abuso de heroína aparecen poco después de la
primera dosis y desaparecen en unas cuantas horas. Después de una inyección de
la droga, el usuario dice sentir un brote de euforia ("rush") acompañado
de un cálido sonrojo de la piel, boca seca y extremidades pesadas. Después de
esta euforia inicial, el usuario está "volando" ("on the nod"),
estado en el que se alterna la vigilia con el adormecimiento y se turban las
facultades mentales debido a la depresión del sistema nervioso central.
Los efectos de la heroína a largo plazo aparecen después que la droga se ha
estado usando repetidamente por algún período de tiempo. El usuario crónico
puede sufrir colapso de las venas, infección del endocardio y de las válvulas
del corazón, abscesos, celulitis y enfermedades del hígado. Puede haber
complicaciones pulmonares, incluso varios tipos de neumonía, como resultado del
mal estado de salud del toxicómano, así como por los efectos depresivos de la
heroína sobre la respiración.
Además de los efectos de la misma droga, la heroína que se vende en la calle
puede tener aditivos que no se disuelven con facilidad y obstruyen los vasos
sanguíneos que van a los pulmones, el hígado, los riñones o el cerebro. Esto
puede causar infección o hasta muerte de pequeños grupos de células en estos
órganos vitales.
Tolerancia, toxicomanía y abstinencia
El uso regular de la heroína produce tolerancia a la droga, lo que significa
que el toxicómano debe usar mayor cantidad para obtener la misma intensidad o
efecto. Este uso de mayores dosis lleva, con el tiempo, a la dependencia física,
en la que el cuerpo, al haberse adaptado a la presencia de la droga, puede
sufrir síntomas de abstinencia si se reduce o se abandona su uso.
La abstinencia (ya descrita por fases arriba), que en el toxicómano regular
puede ocurrir tan pronto como varias horas después de la última administración
de heroína, provoca deseo de usar la droga, agitación, dolores en los músculos
y en los huesos, insomnio, diarrea y vómitos, escalofríos con piel de gallina
("cold turkey"), movimientos en forma de patadas ("kicking the
habit") y otros síntomas. Entre éstos, los principales alcanzan su punto
máximo de 48 horas a 72 horas después de la última dosis y se calman después
de una semana más o menos. La abstinencia repentina en los usuarios que
dependen mucho de la droga y están en mal estado de salud resulta mortal a
veces, aunque se cree que la supresión de heroína es mucho menos peligrosa que
la de alcohol y barbituricos.