CANNABIS
| Hachís Líquido | La Grifa | La Marihuana |
La planta del cáñamo " CANNABIS SATIVA ",
parece ser que se conoce desde hace unos 8.000 años, ya que en documentos
chinos de estas fechas se mencionan y desde muchísimo tiempo se han utilizado
sus fibras para fabricar cordel, ropas, calzado y papel, sus semillas como
alimento y su resina por su poder curativo.
Los fármacos psicotrópicos descubiertos hasta ahora, contienen siempre
alcaloides indo licos. La única excepción a esta regla es el cáñamo, cuyo
principio activo (el tetrahidrocannabinol) no contiene nitrógeno y no es, por
tanto, un alcaloide. Lo habitual es considerar que sus formas habituales - la
marihuana y el haschisch - son visionarios «menores», salvo cuando se
administren altas dosis y la materia prima posea excepcional calidad. Los
derivados de la especie botánica cannabis sativa, constituyen un grupo de
drogas incluidas en la clasificación moderna, dentro del grupo de los alucinógenos.
En 1948 la Organización Mundial de la Salud OMS., llego a
la conclusión de que el uso de la cannabis era peligroso desde todo punto de
vista ya sea física, mental o social.
Descripción de la Cannabis Sativa
El cáñamo es una planta herbáceo, dioica
(tiene flores masculinas y femeninas en pies separados ) de cosecha anual,
perteneciente a la familia de las urticáceas originarias de Asia central.
Es una planta muy resistente, puede medir de 1 a 7 metros,
presenta tallos acanalados con hojas palmeadas y partidas, de forma lanceoladas
con bordes serrados, numero impar de lóbulos, que puede variar de 5 a 11,
exudan una resina que las hace pegajosas al tacto.
Las flores son apealares, con coloración entre verde y
amarillo, pudiendo ser masculinas o femeninas. Los sexos de las plantas se
diferencian por el examen de las flores; así en las plantas masculinas, las
flores, que pueden apreciarse a simple vista, se agrupan en racimos. Las flores
femeninas, son casi invisibles y se agrupan en espigas. El fruto, cañamones,
tienen forma globular, de unos 5 milímetros de diámetro de color marrón grisáceo,
se emplea en alimentación, especialmente de aves y para extracción de aceite.
Cannabis Indica.
Una segunda variedad de cáñamo es la llamada Cannabis
Indica. Esta variedad parece ser que apareció primeramente en la India. Es una
planta más baja, leñosa y carnosa y, en consecuencia, mucho menos útil para
la fibra. Por otra parte esta planta contiene gran cantidad de resina de
Cannabis. La referencia más antigua a esta variedad aparece en el Atharca-Veda,
del segundo milenio antes de Cristo, en el que se considera ya al cáñamo una
de las cinco plantas sagradas de la India.
Se propagó gradualmente de la India a las partes limítrofes,
llegando a Occidente a través de Egipto y Persia.
Cannabis Rudelaris.
Hay por último, una tercera variedad de cáñamo, la
Cannabis Rudelaris, y que crece principalmente por el Sur de Siberia. La
referencia más antigua que tenemos de ella procede del incansable viajero
griego Herodoto.
Escritores y arqueólogos cifran el descubrimiento del cáñamo en Asia, unos
ocho mil años a. de C., y con posterioridad en los demás continentes. Un libro
religioso asiático, el "Avesta de Zaratustra", cita que unos siete
mil años a. de C. la resina del cáñamo fue considerada como tóxica por
primera vez.
Sobre el año dos mil setecientos treinta a. de C., el
Emperador chino Shen Nung describe el uso del cáñamo en el libro de la
farmacia más antiguo que se conoce. Se utilizaba para combatir las enfermedades
como el beri-beri y la malaria, aunque sin resultado positivo alguno,
recomendando su uso para todo, desde el reumatismo al estreñimiento y a la
simple distracción.
Sobre el año 1.800 llega a Europa, traída por las tropas de
Napoleón, tras la campaña de Egipto, pero su consumo estuvo limitado tan sólo
a algunos círculos "selectos" de la sociedad francesa, como muestran
las descripciones de Gautier, Baudelari y Dumas, en el "Club de
Hachichins" de París, en el que artistas y literatos consumían la droga y
plasmaban después sus experiencias en diversos escritos.
NOTAS DE INTERÉS
Como ya se ha dicho, esta planta es fácilmente cultivable y
muy dura, por lo que este aspecto favorece su expansión. El principio activo de
estas plantas es el TETRAHIDROCANNABINOL T.H.C. cuya concentración varia según
las partes de la planta y también de unas plantas a otras.
En estos productos del cannabis, su principio activo o
riqueza en cannabinoles va a estar directamente en proporción con la parte de
la planta que se utilice, ya que la cantidad de cannabinoles se presenta en la
planta en el siguiente orden:
Flores, Hojas, Tallos, Raíces y Semillas
En 1966 se demostró que el más activo responsable de los
efectos alucinógenos, dentro del grupo de los cannabinoles, es el
transtetrahidrocannabinol (delta-9-THC). Le sigue en actividad el delta-8-THC. A
raíz de estas investigaciones químico farmacológicas, se describieron estas
sustancias como fármacos psicotomiméticos, en los que sus efectos dependen de
la dosis y con más potencia después de la inhalación que de la ingestión; es
decir, son más activos si se fuman que si se comen. El ácido THC es inactivo
por la boca, pero se convierte en parte en delta-9 o delta-8 activo al fumarlo.
Conocido el principio activo, a los investigadores no les ha resultado difícil
llegar a su producción sintética. Un tanto artificiosamente, la planta
proporciona cuatro grupos de diferentes materias:
1º Hachís
que es la resina o flores secas, que poseen la máxima potencia y mayor
concentración en cannabinoles.
2º Marihuana o grifa
que es la planta completa.
3º Kifi
es el cogollo o fruto carnoso que recubre el cañamón o semilla de la planta.
4º Semillas
son ricas en aceites, aunque de nulos efectos psicotrópicos.
Todos estos derivados del cannabis son consumidos desde hace
siglos por infinidad de culturas. Cien gramos de cannabis pueden producir cinco
gramos de resina, que, a su vez, pueden contener aproximadamente 250 mg. de THC
(un 5 por 100). El hachís contiene de 5 a 10 veces más THC activo que la
marihuana. La grifa del Norte de África, es diez o veinte veces más potente
que la de Estados Unidos, pero menos que los preparados del cannabis de Oriente
Medio.
El hachís, al igual que el LSD, es una droga enteo gena, a
la vez que un estimulante ligero y sedante leve. El efecto especial, a dosis
bajas, consiste en la intensificación de la capacidad de percepción para
ruidos y colores, en la modificación del sentido del espacio y tiempo, en el
humor que va desde lo desagradable hasta el eufórico, en una facilitación del
habla y el pensamiento y en una intensificación de las vivencias erótico/sexuales.
Los estados de embriaguez o intoxicaciones intensas, que pueden durar unas tres
horas, terminan con un estado funcional psíquico normal, sin modorra. El uso
frecuente y crónico del cannabis puede acarrear una disminución de la
actividad física y psíquica.
En la actualidad la venta y tráfico del cannabis y sus
derivados está perseguido y legalmente castigado en Europa, excepto en Holanda,
donde su consumo y venta está liberalizado; y en el resto del mundo es una
droga ilegal.
Nos encontramos ante un fenómeno de tolerancia social en el
que el consumo de cannabis se ha desdramatizado y desmitificado, de tal forma,
que actualmente sus patrones de consumo y formas de iniciación al mismo son
cada vez más superponibles a los de bebidas alcohólicas.
Una vez obtenido el hachis, los extremos de las hojas, brotes y partes más
nobles de la planta, se pican finalmente, habitualmente con un cuchillo curvo
llamado "sufra"; el producto así elaborado se conoce con el nombre de
KIFI.
Forma de consumo:
El Kifi se consume mezclado con tabaco o solo, en un pitillo cerrado por los dos
extremos.
Tras
los procesos seguidos para la obtención del hachis y del kifi, sólo quedan en
la planta de cáñamo las partes menos nobles, de naturaleza más barata, que
una vez picadas, constituyen la Grifa.
La grifa es el equivalente, a la marihuana mexicana, al kifi marroquí o al
grang indio.
Normalmente tiene la apariencia de picadura de tabaco, se diferencia a la vista
por la presencia de semillas y "estacas", variando su coloración según
la procedencia, verdosa la marroquí, marrón oscuro la colombiana y
centroafricana etc.
Forma de consumo:
Su consumo se realiza sola o mezclada con tabaco haciendo un pitillo (canuto o
porro), normalmente los pitillos se cierran por los dos extremos por falta de
adherencia del producto.
Los efectos o actividad farmacológica de la grifa, irán en relación a su
riqueza en T.H.C. (varía del 1 al 2% del peso total del producto) y esta
riqueza variará con arreglo al clima donde creció, la planta, método de
cultivo, recolección, almacenamiento, en resumen, sus efectos, serán similares
a los del hachís, pero menos potentes.
La marihuana es una mezcla verde o gris de flores
secas cortadas en trocitos de la planta Cannabis sativa. Existen más de 200
palabras comunes para la marihuana incluyendo "pot," "herb,"
"weed," "boom," "Mary Jane,"
"gangster,"y "chronic." Usualmente se fuma como un
cigarrillo llamado "joint" o "nail" o utilizando una pipa.
En los últimos años se ha encontrado "blunts", o cigarrillos en los
que se ha reemplazado el tabaco por marihuana, muchas veces combinada con otra
droga como el crack. Algunos usuarios también mezclan la marihuana con
alimentos o la usan para hacer té.
El principal ingrediente activo en la marihuana es el THC (delta-9-tetrahydrocanabinol).
Suele tener entre el 1% y el 3% de T.H.C. En 1988 se descubrió que las
membranas de ciertas células nerviosas contenían receptores de proteína que
se ligaban al THC. Una vez fijo en su lugar, el THC desencadena una serie de
reacciones celulares que, a la larga, producen el estímulo que sienten los
usuarios al fumar la marihuana. Los efectos a corto plazo del uso de la
marihuana incluyen problemas con la memoria y el aprendizaje, percepción
distorsionada, dificultad para pensar y resolver problemas, pérdida de la
coordinación y un aumento en el ritmo cardíaco, ansiedad y ataques de pánico.
Los efectos o actividad farmacológica de la grifa, irán en relación a su
riqueza en T.H.C. y esta riqueza variara con arreglo al clima donde creció la
planta, método de cultivo, recolección, almacenamiento, en resumen, sus
efectos, serán similares a los del hachís, pero menos potentes.
Los científicos han descubierto que las sensaciones positivas o negativas
experimentadas por un individuo después de fumar marihuana, están directamente
relacionadas con la genética. Un estudio reciente mostró que los gemelos idénticos
tienen mayor probabilidad de reportar respuestas similares al uso de marihuana
que gemelos no idénticos, indicando así una base genética para sus
sensaciones. Los gemelos idénticos tienen los mismos genes y los gemelos
fraternos comparten más o menos la mitad de sus genes. Factores ambientales
tales como la disponibilidad de la marihuana, las expectativas sobre su efecto,
la influencia de amistades y contactos sociales y otros factores que serían
diferentes hasta para los gemelos idénticos han demostrado tener un efecto
importante. Sin embargo, también se descubrió que el ambiente familiar de los
gemelos no tiene ninguna influencia detectable sobre los efectos de la marihuana
antes de los 18 años de edad.
Peligros para la salud
I. Efectos de la marihuana en el cerebro
Los investigadores han encontrado que el THC cambia la manera
como la información sensora llega y es procesada por el hipocampo. El hipocampo
es un componente del sistema límbico del cerebro que es crucial para la memoria
del aprendizaje, y la integración de experiencias sensoriales con emociones y
motivaciones. Las investigaciones han demostrado que las neuronas del sistema de
procesamiento de información del hipocampo y la actividad en las fibras
nerviosas son reprimidas por el TCH. También, los investigadores han encontrado
un deterioro de los patrones de conducta aprendidos, también dependientes del
hipocampo.
Recientes investigaciones también indican que el uso prolongado de la marihuana
produce cambios en el cerebro similares a los vistos después del largo uso de
otras drogas que son frecuentemente abusadas.
II. Efectos en los pulmones
La persona que fuma marihuana frecuentemente puede tener los mismos problemas respiratorios de los fumadores de tabaco. Estas personas pueden tener tos y flema a diario, síntomas de bronquitis crónica, y mayor frecuencia de catarros. El uso continuo de la marihuana puede llevar al funcionamiento anormal del tejido pulmonar, debido a su destrucción o trauma.
III. Efectos en la frecuencia cardiaca y la tensión arterial
Resultados recientes indican que la práctica de fumar marihuana e inyectarse cocaína al mismo tiempo puede causar un marcado aumento de la frecuencia cardiaca y la tensión arterial. En un estudio, se dio marihuana sola, cocaína sola y luego una combinación de ambas a usuarios frecuentes de estas dos drogas. Cada droga sola produjo efectos cardiovasculares; al combinarlas, esos efectos se intensificaron y duraron más. La frecuencia cardiaca de los sujetos del estudio aumentó 29 latidos por minuto con marihuana sola y 32 latidos por minuto con cocaína sola. Al administrarlas juntas, la frecuencia cardiaca aumentó en 49 latidos por minuto, y ese aumento persistió por más tiempo. Las drogas se administraron a los sujetos mientras estaban en reposo. En condiciones normales, una persona puede fumar marihuana e inyectarse cocaína y luego hacer algo causante de estrés físico lo cual puede aumentar mucho el riesgo de sobrecarga del sistema cardiovascular.
IV. Efectos del uso frecuente de la marihuana en el aprendizaje y la conducta social
Un
estudio en estudiantes universitarios mostró que ciertas habilidades críticas
relacionadas con la atención, la memoria y el aprendizaje están alteradas en
aquellas personas que usan marihuana con mucha frecuencia, aún después de
descontinuar su uso por 24 horas. Los investigadores compararon 65
"usuarios frecuentes" que habían fumado marihuana con una frecuencia
media de 29 en los últimos 30 días, y 64 "usuarios menos frecuentes"
quienes habían fumado con una frecuencia media de 1 en los últimos 30 días.
Después de una abstinencia de 24 horas, estrictamente controlada, a la
marihuana y otras drogas ilícitas y al alcohol, los estudiantes recibieron
pruebas estandarizadas para medir aspectos de la atención, memoria y
aprendizaje. Comparados con los usuarios poco frecuentes, los usuarios
frecuentes de marihuana cometieron más errores y tuvieron mayor dificultad para
mantener la atención, cambiar la atención en respuesta a las demandas del
ambiente, y registrar, procesar y utilizar información. Los resultados sugieren
que el mayor impedimento por parte de los usuarios frecuentes está
probablemente asociado con una alteración de la actividad cerebral producida
por la marihuana.
Estudios longitudinales sobre el consumo de marihuana por parte de jóvenes por
debajo de la edad universitaria indican que los usuarios tienen menor
rendimiento que los no usuarios, mayor aceptación de comportamientos anormales,
mayor comportamiento delincuente y agresión, mayor rebeldía, relaciones mas
dificultosas con sus padres y mayores asociaciones con amigos delincuentes y que
consumen drogas.
Las investigaciones también muestran mayor propensión al enojo y
comportamiento regresivo (chaparse el dedo y episodios de "rabietas")
en los infantes cuyos padres consumen marihuana que entre los infantes de padres
no usuarios.