LA SEÑORA DINI

UNA PROFESORA CON MAYUSCULAS

 

Existen ciertas persones de una gran sensibilidad y una predisposición para brindar amor a todos, que lamentablemente muchas veces no son comprendidas por la gente. Me atrevo a decir que la señora Dini tal vez sea una de ellas. Pues si bien los niños y adolescentes sentimos, percibimos la falsedad o sinceridad de una persona, tal vez nuestro egoísmo infantil o inmadurez nos ha hecho cometer digamos esta inconsciente injusticia, que es la de no haber sabido retribuir todo el cariño que la señora Dini nos ha dado y da como. destellos de su buen corazón a los alumnos raimondinos.

Porque aparte de su labor didáctica, ella nos ha demostrado que en el aspecto humano es una profesora con mayúsculas, una profesora que quiere a sus alumnos en todo el sentido de la palabra. Tantas veces la habremos escuchado decirnos: "Con ustedes paso momentos muy felices". "Estoy feliz de estar rodeada de jóvenes, porque yo me siento joven también', o también "la piú bella etá della vita é la gioventú".

 

Y así tantos elogios que escuchábamos halagados en nuestra vanidad pero sin hacer que trascienda más allá, cuando tal vez ya nunca volvamos a escuchar tan sinceras palabrasResulta significativo para muchas promociones el hecho de que la hayan tenido a ella como profesora en transición y años después también en quinto de media, y es halagador que esta Promoción 42 haya sido la última que enseñó en transición y ahora nos despedimos de ella en quinto. Por eso ahora recuerdo las veces que nos recriminaba diciéndonos: "Ora ti senti gia tutto un uomo, ma non ti ricordi quando io ti portavo al gabinetto a fare la pipi".

Sus clases siempre resaltaban por sus buenos consejos, con cuántos no habrá conversado personalmente tratando de ayudas o aconsejar, vanos pero entusiastas fueron sus consejos acerca de los perjuicios del cigarro; pero es también inflexible a la hora de castigar, y no vacilaba en estampar buenos cachetadones cuándo alguien le irritaba.

Pero su extrema sensibilidad, muchas veces la tenía deprimida, afectándole muchas cosas que nosotros notábamos en su expresión triste, una profunda tristeza por la vida muchas veces dura e injusta.

El otro día me dijo. enternecida: "La otra vez fui al banco, y encontré a un antiguo ex-alumno mío, me saludó cariñoso. "Signora Dini, cómo está', me dijo, me hizo sentar y me atendió muy amablemente. Son pequeñas cosas que suceden pero que para mí tienen un gran significado y me llenan de alegría, y son de estas "insignificancias" de lo que se compone la vida", me terminó de decir. Así es la señora Dini, capaz de ser feliz con la alegría de sus alumnos, de Llorar por la tristeza de alguien, de dar amor a todos. Por último, quiero hacer mención de un diálogo que se suscitó entre un alumno y el Sr. Lauro. Fue en circunstancias en que el primero le entregaba unes fotos. - En ésta, por ejemplo, la señora Dini sale nítida -,le dijo. - Bueno, la señora Dini es nítida en todas partes- le contestó. Pues sí, ella tiene la nitidez que le da su autenticidad, su amor hacia nosotros los jóvenes y su gran sensibilidad.

 

]osé Luis López (1974)

 

TORNARE INDIETRO

REGRESAR

 

Hosted by www.Geocities.ws

1