PRÓLOGO A LA EDICIÓN EN ESPAÑOL DE INTEGRACIÓN POSTURAL
De Jack Painter
Páginas de la 7 a la 14 Ed. PAX MEXICO, 1987
Jack Painter, el autor de este libro, es mi amigo y me pidió escribir estas líneas para presentarlo ante sus lectores de habla española, cosa que hago con mucho gusto.
Lo conocí en agosto de 1975 en la 5ª. Reunión Anual de la AHP (Asociación de Psicología Humanista) que se celebró en Estes Park, Colorado, USA. Fuimos del Instituto Wilhelm Reich de México a ese evento Max Lan, Marie-France Medana y yo. Después él vino a México invitado por nosotros.
Desde entonces a la fecha se desarrolló entre nosotros una creciente amistad que renovamos en encuentros programados u ocasionales en San Francisco, Caracas, París, Montreal o México.
Uno de los hechos que contribuyó a nuestra amistad fue cierta coincidencia en nuestro enfoque de mancomunar técnicas diferentes para hacerlas converger en el proceso terapéutico. Mi posición central ha sido el de poner las técnicas físicas, emocionales y verbales al servicio del desarrollo humano en el marco del proceso terapéutico en un enfoque holístico y no el de encerrar la terapia en los estrechos límites de una técnica.
Esta coincidencia era significativa porque los dos procedíamos de campos diferentes: mientras yo venía del de la medicina hacia un enfoque humanista y holístico, él procedía del de la filosofía y de la somatología en su forma de trabajo de manipulación del tejido conjuntivo ideado por la genial Ida Rolf.
Me encantaba escuchar a Jack cómo para él fue prioritario el hecho de la emergencia emocional de una persona que está siendo trabajada en sus masas musculares y fascias, que mantenerse disciplinado dentro de la ortodoxia rolfista que ordena mantener lo emocional fuera del trabajo reestructurador.
Esta prioridad lo llevó a la búsqueda de otros modelos y técnicas que pudieran integrarse en su trabajo rompiendo inevitablemente con el rolfismo oficial. Y al primero que encontró fue a Wilhelm Reich que en "La función del orgasmo" le proporcionó el principio de oro de todo enfoque psico-corporal; "Toda rigidez muscular incluye la historia y la significación de su origen. Su disolución no sólo libera la energía...sino también trae a la memoria la situación infantil en que se ha producido la inhibición".
Este principio debería formar parte necesaria de la información que tiene todo técnico o terapeuta que maneje el cuerpo no importa si es masajista, fisioterapeuta, profesor de deportes, hatha yoga o danza, quiropráctico o psicoterapeuta.
Y después de Reich encontró a Perls y su terapia gestal y finalmente a la acupuntura y la polaridad del Dr. Stone. Me fascinaba ver Jack hacer con éxito una síntesis coherente teórico-práctico de todo ello. Para mí era agradablemente sorprendente reconocerme en los esfuerzos sintetizadores de Jack.
Así Jack presentó su Integración Postural diciendo que es una herramienta fuerte y multifacética para facilitar cambios en los cuerpos físico, emocional y mental, que era capaz de proporcionar una nueva y vital experiencia de uno mismo.
Los objetivos de la Integración Postural eran conocerse, curarse, cambiar y servir a otros.
Jack es fuerte, atractivo y sugerente. Es de esas personas que le hacen a uno sentirse su amigo desde siempre. Nos decía que la manipulación profunda de los tejidos conjuntivos despega músculos que se han adherido a otros o a huesos que restringen la movilidad, lo cual además remueve tensiones y estira ligamentos contraídos. Este trabajo mejora la circulación sanguínea y linfática, y las funciones del sistema nervioso.
Trabajamos en la fascia (membrana fibrosa que envuelve al músculo) pues cuando esta está contraída o pegada a otras el resultado es no sólo una mala postura sino la perturbación de la función del organismo como un todo, sentando la base somática para enfermedades, y desbalances energéticos y psicológicos.
Sabemos –afirmaba Jack- que no sólo las tensiones físicas afectan los músculos sino que las tensiones musculares son también el resultado de represiones mentales y de tensiones emocionales. Así que una vez obtenido el alivio físico y habiéndose aflojado la coraza muscular y psicológica (caracterial) entonces la conciencia surge y se expande ocurriendo cambios saludables en el estado psicológico de la persona.
Así Jack Painter estableció siete premisas básicas de la Integración Postural:
La atractiva personalidad de Jack y lo convincente que resultaron sus explicaciones y demostraciones determinó que en 1976 un grupo integrado por Blanca Rosa Añorve Pelaez, Marie-France Medana Daniel, Herminia Ruffo Yberri, Ma. Antonieta Calderón Rosales, Max Lan, Marianthy Constantinu y Nadia Rojas de Bouvat – estas dos últimas, venezolanas – partiera hacia San Francisco a tomar el curso de Jack para aprender su Integración Postural apenas conocida. Ahora se ha desarrollado tanto que se puede decir sin exageración alguna que es mundialmente conocida, y se sustenta en una organización muy seria y exigente con sus miembros.
Como soy de los que les gusta conocer los métodos en mí mismo me sometí confiado a la pericia de los dedos , las manos, los puños y los codos de Jack y obtuve los múltiples beneficios de la IP mejorando notablemente mi estática, cosa que pude comprobar con las fotos de "antes" y "después". Así que Jack literalmente me estiró y me enderezo. Y mejorar la estática, por la manipulación profunda del tejido conjuntivo, es un logro extraordinario que evita el desgaste unilateral de las superficies articulares y por lo tanto es la mejor prevención de la artrosis.
Sin embargo, para mi lo más asombroso fue descubrir en mí mismo a la IP como método catártico y regresivo.
Para esas fechas yo había experimentado diferentes tipos de estados regresivos. Mi primera experiencia regresiva fue bajo trance hipnótico – con el Dr. Miguel Rendón Blanco – durante el cual, al oír sus palabras "tienes tres años ¿qué estás haciendo?", viví una secuencia en mi pantalla mental" que se inicia en que me encuentro debajo de la mesa del comedor, me estoy escondiendo, mi hermano me persigue con una escopeta de municiones cargada de glóbulos homeopáticos, salgo de mi refugio, corro desesperado por el patio, escucho la detonación, siento el impacto en mi nalga derecha, finalmente dolor y llanto. Cuando salgo del Instituto de Hipnosis Medica y Medicina Psicosomática me sorprende el dolor en esa región y más aún cuando llegando a casa me descubro un moretón cuando me veo al espejo. Es la "psicoplasia" comenta crípticamente el Dr. Rendón cuando se entera.
"Psicoplasia" es un término acuñado por el argentino Marcelo Lerner (tomado del de "ideoplasia" de Augusto Forel) "que designa la suma de cambios somáticos que subyacen a toda actividad psiquica." Pero para mí éste era un concepto dualista superado por W. Reich con su concepto de la identidad funcional entre el carácter y la coraza muscular. Para Reich esos cambios somáticos no son el "resultado", ni las "causas", ni "subyacen", ni son el "acompañamiento" de los procesos psíquicos, son "sencillamente esos procesos mismos en la esfera somática".
Mi segunda experiencia regresiva fue durante un
masaje con Blanca Rosa Añorve Pelaez. Llevábamos alrededor de un año
investigando los principios reichianos entre ellos los siguientes: "Las
situaciones que hacen aparecer la resistencia de carácter en el análisis son
duplicados exactos de aquellas situaciones de la infancia que pusieron en
movimiento la formación caracterológica. Por esa razón encontramos la
resistencia del carácter tanto como una función defensiva como una transferencia
de relaciones infantiles con el mundo exterior". y "...la hipertensión muscular
crónica representa una inhibición de todo tipo de excitación – placer, angustia
y odio – por igual. Es como si la inhibición de las funciones vitales (libido,
angustia, destrucción) tuviese lugar mediante la formación de una coraza
muscular alrededor del centro de la persona biológica. Si la formación
caracterológica como tal tiene vinculaciones tan cercanas con el tono de la
musculatura, estamos a salvo al suponer una identidad funcional entre el
carácter neurótico y la distonía muscular.
... El concepto de "identidad funcional" que tuve que introducir, no significa
otra cosa que el hecho de que las actitudes musculares y el carácter desempeñan
la misma función en el aparato psíquico; pueden influirse y reemplazarse
mutuamente. Fundamentalmente no pueden ser separadas; en sus funciones son
idénticas.
Blanca Rosa me manipulaba de diferentes maneras la musculatura yo le
expresaba lo que iba experimentando o pensando "sin censura", sacábamos
conclusiones y nos proponíamos otros trabajos.
Así un día dándome un masaje en el brazo izquierdo llegó a la mano y me la
tomó firmemente e hizo una tracción del brazo; en ese momento me sentí
angustiado y al mismo tiempo sorprendido de experimentar mi mano y brazo
pequeños como el de un niño de alrededor de 4 años con tal realidad que abrí los
ojos para verlo y comprobar que mantenía su tamaño y al mismo tiempo continuaba
sintiéndolo como el de un niño. Al observar mi desconcierto y angustia,
Blanquita me preguntó dulcemente ¿qué te pasa Rafa?, y al conocer lo que
sucedía, y sin dejar de mantener la tracción del brazo tirando de mi mano, me
dijo "cierra los ojos, deja que esa manita y bracito encuentren el resto del
cuerpo del niño y permite que tus emociones afloren"...iba por la calle tirado
de la mano por la mano de mi mamá colérica, estaba cagado y mi mamá había ido
por mí al kinder, llorando a grito abierto me sentía muy angustiado, humillado,
enojado, miedoso, confuso... lloré mucho... no sé por cuanto tiempo y después
dormí. Esta regresión tan total me acicateó a investigar más para contestarme la
pregunta ¿Cómo y por qué se daba una regresión, no sólo simbólicamente o en la
"pantalla mental" sino una en que la persona se experimenta físicamente
de la edad en la que los sucesos habían quedado registrados en la memoria?
Me puse a revisar los conceptos de "psicoplasia" de Lerner, el
psicoanalítico de regresión, la "regresión hipnótica", el de imagen o esquema
corporal, el de flash-back y el concepto unitario del organismo de W. Reich.
¿Cuál era la diferencia entre este tipo de regresión y la histeria o la
psicosis? Muchas preguntas martillaban mi mente y me impulsaban a revisar toda
mi información. Había visto bastante de psicopatología en el sanatorio "Rafael
Lavista" al lado del Dr. Alfonso Domínguez Toledano y después en el psiquiátrico
"Fray Bernardino Alvarez" en donde impartiría mi clase de clínica de psiquiatría
como profesor del Instituto Politécnico Nacional.
Estaba haciendo esta revisión conceptual cuando ocurrió mi segunda sesión
de Integración Postural con Jack Painter. Estarían presentes en la sesión la
Dra. Ma. Antonieta Calderón Rosales y mis amigos venezolanos Luis Levi y Alicia
Arenas – que nos visitaban – quienes me pidieron mi autorización para sacar
fotos. Es así como existe este testimonio de una de las regresiones totales que
he experimentado en mi trabajo de crecimiento.
Jack estaba finalizando la sesión y trabajaba con sus puños sobre uno de
los lados de mi cuello, mientras yo rotaba la cabeza en sentido contrario
manteniendo la mirada fija en la suya y después el otro lado; exactamente al
finaliszar la maniobra comenzó la regresión; la memoria hacía figura y todo lo
demás se iba al fondo, y tomaba el comando total de mí mismo física y
mentalmente, como una unidad. Mis manos comenzaron a flexionarse, los antebrazos
sobre los brazos, mi cabeza se fue hacia atrás, mis hombros se elevaron, las
piernas sobre los muslos, muslos sobre el vientre, mis párpados se cerraron
fuertemente, mi boca se abrió y cuando mis manos semiflexionadas llegaron cerca
del cuello la respiración se detuvo, sentía claramente una extrangulación que
era impotente para quitarla, me experimentaba como un bebé recién nacido
suspendido en el espacio infinito y tenía la sensación de una inminente
aniquilación, como si al instante siguiente fuera a estallar en miles de
fragmentos; no experimentaba a nadie más, a otro o a mi mamá, a nadie, estaba
solo, a punto de extinguirme ... no sé cuanto tiempo pasó, pero en mi
experiencia eso fue una eternidad sumamente angustiosa ... el grito no salió ...
caí en un estado de inconsciencia y después regresé poco a poco, por unos
minutos me sentí extraño y confuso ... débil ... hasta que recuperé mi estado
habitual de consciencia. Quiero decir que en efecto yo nací con doble circular y
como alguna vez me dijo mi padre – que era médico – "apenas llegamos a tiempo
para salvarte la vida, estabas asfixiado".
Jack terminó de darme las diez sesiones de Integración Postural sin que
volviera a ocurrir otra regresión. Me refrescó en carne viva mis conocimientos
anatómicos y cambió notablemente mi estática, mi cuerpo estirado y enderezado
era más móvil y ligero y me sentí más vivo, y sensible. Estaba muy contento,
todo había sido un suceso inolvidable. Jack y yo habíamos quedado unidos en una
entrañable amistad, pues también él experimentó estados de conciencia
extraordinarios que le aportaron nueva luz a su existencia cuando fui yo quien
trabajó con él.
Fueron estas experiencias y otras que tuve posteriormente, así como las
que he visto en las personas que trabajan conmigo en su crecimiento personal,
que me impulsaron a desarrollar técnicas regresivas diversas, tanto en la
piscina de agua caliente, como en la sala de trabajo terapéutico, con
hiperventilación o con hipoventilación, etc. , y fui elaborando mi propia teoría
de la regresión sobre la base del concepto de "esquema corporal biográfico" que
es de los principios básicos de la somatología terapéutica de mis cursos de
formación de terapeutas psico-corporales que imparto actualmente en Paris,
Montreal y México.
Al complacer a Jack en su petición de que le presentara ante el mundo de
los terapeutas de habla hispana quise compartirles estas experiencias que fueron
tan significativas en mi vida personal y profesional con mucho afecto y
agradecimiento de que existan seres como él.
Rupatitam, México a 17 de septiembre de 1986.
Rafael Estrada Villa.