Editorial Posada
10 de enero de1975
Capítulo IX
Pág. 120
La primera quincena del mes de julio*, la dirección central de la Organización Nacional de Acción Revolucionaria (ONAR), representada por Roberto Jaramillo Flores y Adalberto Pliego Galicia, rechazan públicamente una serie de cargos que se le hacen al diputado ex militante del PPS Rafael Estrada Villa, señalando que, "con motivo de la supuesta conspiración descubierta por elementos de la Dirección Federal de Seguridad y la Procuraduria General de la República, funcionarios representantes de esta última han insinuado que el diputado Rafael Estrada Villa, miembro de la dirección central de la ONAR, ha desarrollado actividades subversivas en Jicayán, municipio de Tlascoachitlahuaca, Guerrero".
Más adelante dice la declaración que "es posible que algunas personas sean victimas del engaño o de su espíritu de aventura, lo que de ninguna manera justifica su detención arbitraria; pero otros no son sino elementos policíacos que han sido infiltrados en distintas organizaciones revolucionarias para después acusarlas de subversivas por hechos que ellos mismos fomentan y realizan".
Esta supuesta conspiración -agrega- no es sino una más de las provocaciones urdidas por agentes nacionales y de otras diferentes nacionalidades que se han colado en los diferentes grupos de exiliados latinoamericanos y que con caretas de "guerrilleros" operan en México al servicio de la Agencia Central de Inteligencia, así como agentes directos de esta que actúan con toda libertad y con la complacencia de ciertas autoridades del país".
El 14 de agosto*, el subprocurador general de Justicia, Julio Sánchez Vargas, y Manuel Rosales Miranda, director general de averiguaciones previas, emiten un boletín basado en las declaraciones de uno de los 14 detenidos por el supuesto complot, Pablo Alvarado Barrera, en el que se insiste que varios individuos que estuvieron en las poblaciones de Metlaltonoc, Jicayán de Tovar y otras limítrofes con el estado de Oaxaca, se dedicaron "a injuriar a las autoridades locales y federales ", y que "ese grupo , en el que figuraba el doctor y diputado Rafael Estrada Villa, exhortaba a los vecinos para formar contingentes de jóvenes , entrenarlos y debidamente armados, defendieran sus derechos"; precisándose a si mismo que "esta actividad fundamentalmente iba encaminada a una rebelión armada".
El boletín reitera , todavía con base en las mismas supuestas declaraciones, que "el doctor Estrada Villa aprovechó la visita para inculcar en estos pueblos que el único camino posible para derrocar al gobierno y sus instituciones es el de la rebelión armada".
Ya el 21 de agosto*, el diputado Estrada Villa declara ante dos agentes del Ministerio Público negando "su participación en los hechos subversivos que le imputan", según dice la prensa ,y afirma que Pablo Alvarado "es agente de la Dirección Federal de Seguridad del FBI, de la CIA y quizá de oras corporaciones policíacas".
* de 1967
Texto transcrito por Artemisa Hernández Estrada, nieta del Dr. Rafael Estrada Villa