El d�a que naciste condicionara tu vida mas de lo que imaginas

Si has nacido a finales de octubre o principios de noviembre, tienes un 8% m�s de probabilidades de sufrir ataques de angustia que alguien alumbrado en agosto. Avisamos de que esto no lo dice el hor�scopo. Es el resultado de una rigurosa investigaci�n cient�fica realizada por una universidad danesa, que afirma que nacer en una determinada �poca del a�o puede influir en nuestro car�cter mucho m�s de lo que creemos.

LA IMPORTANCIA DEL ASTRO REY
Desde Sumeria a Tenochtitl�n, todas las antiguas civilizaciones pensaban que el destino de los hombres estaba escrito en las estrellas. Hoy, a esa creencia la llamamos astrolog�a, y la catalogamos entre las llamadas supersticiones: los conocimientos sin base emp�rica alguna. Porque sabemos que la �nica influencia que los astros ejercen sobre las personas es una leve (casi imperceptible) atracci�n gravitatoria.
Pero los m�s recientes estudios cient�ficos (investigaciones serias que no tienen nada que ver con la creencia en los signos del Zod�aco) apuntan a que la influencia de una determinada estrella s� podr�a estar marcando el destino, contribuyendo a predefinir
nuestro car�cter desde el mismo momento en que venimos al mundo. Esa estrella es el Sol. Adem�s, el momento del a�o en el que nacemos y la posici�n de la Tierra en su eterna �rbita alrededor del Astro Rey tambi�n podr�an contribuir a determinar para siempre c�mo somos.
La primera evidencia de que la luz solar influ�a sobre la salud y la personalidad humanas se tuvo al descubrir la existencia de los llamados ciclos circadianos. Se trata del mecanismo para ajustar el organismo al horario del mundo exterior, seg�n la cantidad de 1uz solar que reciben los ojos. Si ese mecanismo se desajusta, surgen trastornos como la depresi�n y el estr�s.
Pero hay mucho m�s. A causa de la inclinaci�n del eje de rotaci�n terrestre respecto del Sol, se produce un curioso fen�meno:
cuanto m�s nos alejamos del ecuador, vemos que existe una mayor variaci�n a lo largo del sito en la duraci�n del d�a respecto de la noche, y tambi�n mayores diferencias estaci�nales en el clima. Eso significa que hay zonas del planeta que reciben m�s cantidad de luz solar que otras. Por eso, nacer en una determinada zona y en una estaci�n concreta puede tener consecuencias para nuestro organismo.

CIFRAS Y ESTACIONES
Aunque parezca mentira viendo el telediario, Jos� Lu�s Rodr�guez Zapatero y Mariano Rajoy tienen algo en com�n; si bien ellos a�n no lo saben. Ambos nacieron en marzo, y por eso figuran en el grupo de riesgo de personas con un 0,08% m�s de probabilidades que el resto de la poblaci�n de padecer esquizofrenia. �No te lo crees?
Los an�lisis estad�sticos realizados sobre grandes poblaciones muestran interesantes patrones. En el hemisferio norte, los nacidos a finales del invierno yen los meses de tilas m�s cortos, desde febrero a abril, tienen un peque�o pero significativo aumento del riesgo de padecer esquizofrenia a lo largo de su vida, del 1% de la poblaci�n al 1,08%. Para entendemos, tienen la enfermedad entre un 5 y un 10% m�s de personas nacidas en esos meses. Lo que supone el doble de suplemento de riesgo en comparaci�n con tener un padre o hermano esquizofr�nico, en una enfermedad con componentes gen�ticos.
Los nacidos entre abril y junio en Gran Breta�a tienen un 13% m�s de probabilidades que el resto de padecer trastornos alimenticios; en cambio, en Australia, por el cambio de hemisferio, los meses de incidencia serian octubre, noviembre y diciembre. Mientras que en la ciudad de Singapur situada casi en plena l�nea del ecuador y, por tanto, sin apenas variaci�n estacional, no se nota efecto alguno.
Pero hay muchos m�s estudios. As�, los investigadores del St George�s Hospital School de Londres descubrieron que de 25.000 suicidios ocurridos en Inglaterra y Gales a lo largo de varios a�os, la incidencia esa un 13% superior entre los nacidos en el periodo de abril, mayo y junio que entre los nativos de otros meses.
�Pero qu� significan todas estas cifras? �Quieren decir que el mes en que uno nace determina de alguna manera nuestro car�cter? Desde luego, pero hay indicios que apuntan a que la causa tambi�n podr�a estar antes, en el momento de la concepci�n o durante el embarazo.

No te molestes en leer el hor�scopo del d�a. Porque haber nacido bajo el signo de Escorpio o Piscis no va a influir en tu vida.

Dec�a Carl Sagan que el m�dico obstetra ejerce sobre el reci�n nacido una atracci�n gravitatoria seis veces superior a la de Marte.��Porqu� el doctor no desempe�a un papel influyente en la vida del beb� y el Planeta Rojo si? se preguntaba. Sagan explic�, adem�s, que los signos del Zod�aco solo son formas arbitrarias creadas por el hombre al unir vanas estrellas para ubicarlas en el mapa celeste. Encima, quienes crearon las reglas de la astrolog�a se dejaron fuera al que deb�a ser el decimotercer signo del Zod�aco, Ofiuco, para que cuadrasen los c�lculos.



LA MELATONINA Y LA VITAMINA D
El origen de todo podr�a estar en el vientre materno, Hasta hace poco, la hip�tesis dominante sobre porqu� nacer en invierno o en primavera incrementa el riesgo de sufrir esquizofrenia o anorexia se centraba en la salud de la madre durante el embarazo, Algunos estudios realizados en la d�cada de 1980 suger�an un posible aumento de los casos de esquizofrenia entre los beb�s nacidos tras epidemias v�ricas. Se pens� entonces que una infecci�n v�rica durante la gestaci�n y el parto podr�a afectar al tejido cerebral del futuro beb�. Pero una investigaci�n realizada por la Universidad de Georgia en 1999 sepult� definitivamente esta teor�a al no encontrar correlaci�n alguna entre las epidemias v�ricas y las tasas de esquizofrenia �Cu�l era la aut�ntica causa de este fen�meno, entonces? La luz del sol; o mejor dicho, su ausencia.
Lo descubri� en 2005 John McGrath, del Centro de Investigaci�n sobre Salud Mental de Queensland, Australia. Por un lado, McGrath comprob� que la ausencia de luz solar estimula la secreci�n de melatonina, una hormona cerebral vinculada a enfermedades como la depresi�n. Podr�a ser por tanto, que un exceso de melatonina en la sangre de una embarazada afectara tambi�n a sus futuros hijos. Pero la melatonina no es la �nica mol�cula que influye en este tema. Experimentos llevados a cabo enrafas sugieren que la privaci�n de vitamina D en las madres provoca a su descendencia s�ntomas similares a los de la esquizofrenia.
Precisamente, los seres humanos sintetizamos la vitamina D cuando exponemos la piel al sol. Cuando hay muy poco sol, da lugar a poca vitamina, y esto afectar�a al desarrollo cerebral del feto.
As�, en Brasil se ha detectado un incremento de los casos de esquizofrenia entre las personas nacidas tres meses despu�s de la estaci�n lluviosa. En la provincia de Queenslaud (Australia) solo aparece cada tres o cuatro a�os, cuando se produce el   fen�meno meteorol�gico conocido como El Ni�o, que provoca estaciones lluviosas anormalmente largas y muy oscuras. Adem�s, las personas negras, cuya piel ultra parte de la luz solar que reciben y, por tanto, es menos eficaz en la s�ntesis de vitamina 1), tienen mayores probabilidades de que sus descendientes padezcan esquizofrenia cuando viven lejos del ecuador.
Podr�a ser que la vitamina D fuese clave en, al menos, un momento concreto durante el desarrollo del sistema nervioso del feto. Pero no se trata de una regla matem�tica.
Si as� fuera, todos los brit�nicos y finlandeses deber�an estar afectados. Porque quienes habitan a partir de los 51 grados de latitud norte no lograr�an recibir la cantidad de luz necesaria para sintetizar la vitamina D ni aunque se pasaran desnudos todo el invierno. Eso quiere decir que, adem�s de la melatonina y la citada vitamina, tiene que haber otros factores implicados.

Las personas nacidas en oto�o son mas madrugadoras por falta de serotonina. En cambio, las nacidas en Verano son noctambulas.

EL ORIGEN VERANIEGO DE LA ANOREXIA
En el caso de la vinculaci�n entre la estaci�n de nacimiento y el riesgo de sufrir anorexia, la investigadora brit�nica Kate Willoughby encontr� una posible causa.
En el hemisferio norte se ha observado un incremento del 5% de casos de anorexia entre las personas nacidas en los meses de marzo, abril y mayo. Dado que en el 8% de los casos se da una relaci�n de madre e hijo anor�xicos, la investigadora se pregunt� si podr�a haber algo que afectase alas madres enfermas y que variase con las estaciones. �la fertilidad de estas mujeres est� pendiente de un hilo�, explic� la doctora. �Tero sus hijos fueron concebidos entre julio y septiembre, lo que en el hemisferio norte significa que la fecundaci�n se llev� a cabo durante los meses m�s c�lidos. Tal vez las temperaturas m�s altas permitan a una madre anor�xica conservarlas reservas energ�ticas m�nimas imprescindibles para poder llevarla aun estado de fertilidad�.
Los estudios posteriores parecen confirmarla hip�tesis de la investigadora, ya que en la dudad de Londres, donde la-temperatura sube una media de 15�C en los meses veraniegos, encontraron muchos casos que corroboraban su tesis. En cambio, en Singapur, donde la temperatura mantiene una media constante todo el a�o, no encontraron ni uno solo. Yendo a�n m�s lejos, el profesor Jayanti Chotai, de la Universidad sueca de Ume�, ha investigado la posibilidad de que la estaci�n de nacimiento altere la actividad de determinados genes relacionados con el estado de �nimo.

As� se da cuerda al reloj biol�gico para coordinar las funciones del organismo
La primera constancia que tuvieron los cient�ficos sobre los efectos del sol en nuestro organismo fue al estudiar los llamados ciclos circadianos.
Detr�s de nuestros ojos se oculta un sistema de radar formado por un racimo de c�lulas.
Seg�n la cantidad de luz recibida esas c�lulas ordenan al celebro que genere las hormonas necesarias para sincronizar nuestro reloj interno con el horario del mundo exterior. Pero ese mecanismo se altera de forma brutal al sufrir los efectos del jet lag.
Nuestro reloj interno nos dice entonces que es de noche pero los est�mulos luminosos del exterior indican que es de d�a. Para recuperar la sincron�a se necesitan unos d�as en los que aclimatar el cuerpo al nuevo horario, o someterse aun tratamiento con luz.


JUGOS CEREBRALES
Concretamente, la funci�n de tres genes: el TPH, encargado de regular la s�ntesis de serotonina, y que est� vinculado a la    depresi�n y el suicidio; el 5HTT que controla la transmisi�n de ese neurotransmisor, y que podr�a ser uno de los responsables del trastorno bipolar y el DRD4, gen receptor de la dopamina y que podr�a ser uno de los causantes de la psicosis.
Chotai realiz� un estudio entre 950 pacientes de ambos sexos afectados por trastornos de la personalidad. Descubri� que los hombres (la mayor�a de los cuales hab�an nacido en enero) presentaban variaciones en los dos primeros genes, mientras que las mujeres (la mayor�a de ellas nacidas en abril o mayo) las ten�an en el de la dopamina �Cu�l es la raz�n?
De momento, solo se manejan hip�tesis, pero la causa podr�a estar nuevamente en la luz del sol. Los investigadores creen que los altos niveles de melatonina y los muy bajos de vitamina C provocados por la ausencia de luz solar durante el embarazo pueden afectar al feto activando o desactivando determinados genes, o priv�ndoles de algunas prote�nas b�sicas. Todo ello podr�a predisponerles a padecer en la edad adulta diversos des�rdenes de la personalidad. Dado que la estaci�n de nacimiento influye en los genes que regulan los neurotransmisores de los que depende el estado de �nimo, el profesor Chotai se ha atrevido a trazar un mapa del car�cter humano. As�, descubri� que las personas propensas a sufrir cambios de humor ten�an bajos niveles de serotonina y sol�an haber nacido entre febrero y abril; los madrugadores, en oto�o, y los trasnochadores, en verano.
Por tanto, parece demostrado que existe cierto v�nculo: el mes en que nacemos marca nuestro destino. Todav�a no sabemos exactamente c�mo, pero cada vez est� m�s claro que aunque las estrellas lejanas no influyan en nosotros, la m�s cercana (el Sol) s� que lo hace. La astrolog�a no os va a indicar nada sobre vuestro futuro, pero la fecha de nacimiento s� que habr� que empezar a tenerla en cuenta.
Jos� Cervera/Alison Motluk, New Scieritist

 



 

En que d�a de las semana naciste?

Introduce tu fecha de nacimiento

Rafa

 

Rafa

v   Abriga bien el pellejo, si quieres llegar a viejo.

v   A cada pez le llega su vez.

v   A cada puerco le llega su San Mart�n.

v   A cada santo le llega su d�a.

v   Agua corriente no mata a la gente; agua detenida, mala bebida.

v   Agua de pozo y mujer desnuda, mandan al hombre a la sepultura.

v   Agua fr�a y pan caliente matan a la gente.

v   A la larga, el galgo a la liebre mata.

v   Al asno muerto ponle la cebada al rabo.

v   A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.

v   Al ausente, por muerto le da la gente.

v   Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.

v   Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.

v   Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.

v   Alegr�a y tristeza muerte acarrean.

v   Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.

v   Al matar los puercos, placeres y juegos.

v   Al pagar dinero, pesar y duelo.

v   Al perro muerto, �chale del huerto.

v   Al que dice la verdad le ahorcan.

v   Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.

v   Al que muere en el barco, le reclama el charco.

v   Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.

v   Al romero, que se le seca el pan en el zurr�n, no le tengas duelo.

v   Al tomar mujer un viejo, tocan a muerto o a cuerno.

v   Al viejo reci�n casado, rechazarle por finado.

v   Amor y muerte, nada m�s fuerte.

v   A muertos y a idos, no hay amigos.

v   Antes huir que morir.

v   Antes me muero que prestar dinero.

v   Antes muerte que verg�enza.

v   A�o tuero, vaca y muerto.

v   A puerta cerrada, el Diablo se vuelve.

v   Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.

v   A quien mucho tememos, muerto lo queremos.

v   A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.

v   A quien tiene cama y duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.

v   A quien vive pobre por morir rico, ll�male borrico.

v   Ara con heladas, que matar�s la grama.

v   Ara�a muerta, visita cierta.

v   A rey muerto, rey puesto.

v   A todo hay remedio sino a la muerte.

v   A tu enemigo fallecido, perd�n y olvido.

v   Aunque la garza vuele muy alta, el halc�n la mata.

v   Ausente, apenas viviente.

v   Ausentarse y morirse, todo es irse.

v   Ausentes y fallecidos, ni �stos bien amados, ni aquellos bien venidos.

v   Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.

v   Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.

 


 

v   Bicho malo nunca muere.

v   Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.

v   Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.

v   Buena muerte es buena suerte.

v   B�ho que come, o muere.

v   Buscando un amigo mi vida pas�; me muero de viejo y no lo encontr�.

 

v   Cada uno muere de su vicio.

v   Caer� el azuela, y meter� a Garcig�ela.

v   Ca�da, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.

v   Calenturas oto�ales, o muy largas o mortales.

v   Camisa y toca negra, no sacan �nima de pena.

v   Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.

v   Cartas de ausentes, c�dulas son de vida.

v   Casado a los cincuenta, no llegar�s a los sesenta.

v   Casa sin gobierno, semejanza del infierno.

v   Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.

v   Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.

v   Cen� carnero y amaneci� muerto.

v   Cl�rigos y cuervos, hu�lganse con los muertos.

v   Cochino matado, invierno solucionado.

v   Como te curas, duras.

v   Conejo viejo mudado de ca�o, no dura un a�o.

v   Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.

v   Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pas� su tiempo.

v   Cruz en el pecho, pero diablos en hechos.

v   Cuando de los cincuenta pases, no te cases.

v   Cuando el Diablo envejeci�, a santero se meti�.

v   Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.

v   Cuando el viejo no bebe, cerca est� de la muerte.

v   Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la ara�a, veneno y hiel.

v   Cura y m�dico de aldea, por ellos vengan lo que desean.

 

v   Date a placer, Miguelejo; morir�s de viejo.

v   De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado s�.

v   De aqu� a cien a�os, todos seremos calvos.

v   De ausente a muerto, no va un dedo.

v   De cenas y penas est�n las sepulturas llenas.

v   De copiosas cenas est�n muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas m�s.

v   De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.

v   De descansar, nadie muri� jam�s.

v   De dolor, nadie muri�.

v   De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.

v   Deja a la gente que est� muriendo y acude a la que est� pariendo.

v   De la abeja y de la vaca, en abril muere la flaca.

v   Delante hago acato, y por detr�s al rey mato.

v   De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.

v   Del avaro un solo bien se espera: que se muera.

v   Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.

v   Del m�dico y del enterrados, cuanto m�s lejos mejor.

v   De los hijos, el que muere es el m�s querido.

v   De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen a�o, buena renta, y en mal a�o, doblada.

v   De mala sangre, malas morcillas.

v   De m�  y de todos te burlar�s, pero de Dios no escapar�s.

v   De morir hay mil modos; de nacer uno solo.

v   De quie se ausent� hacemos cuenta de que muri�.

v   Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

v   Desenga�os y sinsabores matan a los mejores.

v   Detr�s de la Cruz est� el Diablo.

v   Diablo te hiciste porque padre no tuviste.

v   Dicen que es malo llegar a viejo, pero peor es no llegar a eso.

v   Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.

v   Dijo el muerto al degollado: ��A fe que est�s apa�ado!�

v   Dios da la harina y el Diablo la maquila.

v   Donde esper�is la suerte, viene la muerte.

v   Donde muera una ilusi�n, siempre nace una esperanza.

v   Donde no est� el due�o, est� el duelo.

v   Donde no hay boticarios ni m�dicos, los hombres se mueren de viejos.

v   Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.

v   Dos hijas y una madre, tres diablos para un padre.

v   Dos testigos matan a un hombre.

v   Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.

 

v   El amor es tan fuerte como la muerte.

v   El buey manso mat� al amo.

v   El comer mat� a muchos, el hambre casi a ninguno.

v   El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.

v   El cura de la aldea, por �l venga lo que desea: que mucha gente se muera.

v   El Diablo no se harta de romper suelas.

v   El d�a que te cases salen tus faltas y el d�a que te mueras, tus alabanzas.

v   El diecisiete de enero piden por sus aniales desde el pastor al yuntero.

v   El hambre mat� a pocos; la hartura a muchos.

v   El hijo que quieras m�s, �se se te ir� en graz.

v   El hombre es fuego, la mujer estopa; viene el Diablo y sopla.

v   El hombre muere, pero su obra vive y permanece.

v   El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.

v   El joven se hincha para vivir y el viejo para morir.

v   El juego y la muerte, en no distinguir categor�as se parecen.

v   El llanto sobre el difunto.

v   El m�s fuerte teme a la muerte.

v   El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.

v   El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

v   El muy sano, de la primera se va al camposanto.

v   El ni�o engorda para vivir, y le viejo para morir.

v   El pagar y el morir, cuanto m�s tarde mejor.

v   El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.

v   El que a las once no ha �beb�o�, viene el Diablo y le dice: �Esto es m�o.�

v   El que antes muere, antes lo entierran.

v   El que bien come y bien digiere, s�lo de viejo se muere.

v   El que hace trampas jugando, al infierno va caminando.

v   El que nace capacho, muere ser�n.

v   El que no agradece, al Diablo se parece.

v   El que no se muere joven, de viejo no se escapa.

v   El que no tiene una cruz, se la est�n haciendo.

v   El que tonto nace, tonto muere.

v   El ruin muere en su tierra; el haza�oso lejos de ela.

v   El sarampi�n mata a lo traidor.

v   El sue�o y la muerte hermanos parecen.

v   El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.

v   En casa del ahorcado, no mientes la soga.

v   El casa del muerto cada uno llora su duelo.

v   En el arca del avariento, el Diablo yace dentro.

v   En este mundo no hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.

v   Enfermedad larga, cruz a la espalda.

v   Engordar para morir es mal vivir.

v   Engordar para vivir no es gordura de re�r.

v   En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.

v   En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.

v   En la vida no me quisiste; en la muerte me pla�iste.

v   En mal de muerte no hay m�dico que acierte.

v   En mi casa mando yo... que soy viudo.

v   Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.

v   Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.

v   Entre todos la matamos y ella sola se muri�.

v   Es mejor que digan: �Por aqu� corri�, que no �Aqu� qued�.�

v   Esperanza que consuela, que no muera.

v   �Esta es la vida? D�gole yo muerte y corrida.

 

v   Fumador empedernido, hombre carcomido.

 

v   Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.

v   Gallina que como gallo canta, apri�tale la garganta.

v   Gallina que no pone huevos, al puchero.

v   Gallo que canta a sol puesto, canta a muerto.

v   Garrapata en lana, si no muere hoy morir� ma�ana.

v   Genio y figura hasta la sepultura.

v   Gorrino que en la mesa chilla, ya est� oliendo a morcillas.

 

v   Hasta la muerte, pie fuerte.

v   Hasta la muerte, todo es vida.

v   Hasta que no muera el arriero, no se sabe de qui�n es la recua.

v   Hay amores que matan.

v   Hay m�s santos que nichos.

v   Hay quien a los veinte a�os es viejo, y a los cuarenta, �pellejo�.

v   Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.

v   Hombre anciano, cuando muere poco llorado.

v   Hombre de esp�ritu enclenque, donde nace all� muere.

v   Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.

v   Hombre valiente no muere de viejo.

 

v   Idos y muertos, olvidados presto.

v   Idos y muertos es lo mesmo.

v   Infierno y gloria, dos nombres en discordia.

v   Invierno bueno pasar�s si cerdo, grande o chico, matar�s.

v   Ira de hermanos, ira de diablos.

v   Ir�se lo apetecido y, quedar� lo aborrecido.

v   Ir�se lo amado y quedar� lo descolorado.

 

v   La alegr�a alarga la vida; las penas la menguan.

v   La ausencia y la muerte mucho se parecen.

v   La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.

v   La cama come.

v   La cara es el espejo del alma.

v   La carga cansa, la sobrecarga mata.

v   La casa que al amanecer no est� abierta, es una colmena muerta.

v   La casa ya labrada, la vi�a ya plantada y la suegra ya enterrada.

v   La dama de doce a�os que no tiene novio, pele la pava con el demonio.

v   La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.

v   La envidia y las fiebres matan al que las padece.

v   L�grimas de viuda, poco duran.

v   La justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.

v   La letra mata, su sentido sana.

v   La mejor suegra, la muerta.

v   La mucha tristeza es muerte lenta.

v   La mucha tristeza sue�o acarrea.

v   La muerte, al pobre no se atreve.

v   La muerte es tan cierta como la vida incierta.

v   La muerte nos iguala a todos.

v   La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.

v   La mujer y el sacrist�n, de la tierra sacan el manjar.

v   La oraci�n de Zumaque: para trabajar no te mates.

v   La sangre del pobre el rico se la come.

v   Las armas, el Diablo las carga.

v   La v�bora y la mujer tienen la ponzo�a en la boca.

v   Las penas, con un cullillo de palo deg�ellan.

v   Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.

v   Las penas no matan, pero rematan.

v   Las penas, o acaban, o se acaban.

v   Las tres ces que matan a los viejos: ca�da, c�lico o cursos.

v   Le brind� el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.

v   Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.

v   Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.

v   Lo mal ganado, ello y su due�o se lo lleva el Diablo.

v   Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.

v   Lo que el Diablo no puede hacer h�celo la mujer.

v   Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.

v   Lo que hoy es, ma�ana no es.

v   Lo que hoy parece, ma�ana perece.

v   Lo que m�s se quiere, presto se pierde.

v   Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.

v   Lo que no mata engorda.

v   Los a�os son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.

v   Los buenos se van y los malos se est�n.

v   Los difuntos, todos juntos.

v   Los duelos con pan, menos ser�n.

v   Los duelos, con pan son buenos.

v   Los fallos del m�dico, la tierra tapa.

v   Los hijos del oidor que muri� est�n m�s muertos que el oidor.

v   Los pesares envenenan la sangre.

v   Llanto de viuda, presto se enjuga.

 

v   Madre muerta, casa deshecha.

v   Mal ajeno, no cura mi duelo.

v   Mala es llaga que con vino no sana.

v   Mala hierba nunca muere.

v   Mala olla y buen testamento.

v   Mal de locura, s�lo la muerte lo cura.

v   Mal habiendo y mal esperando, morirme he de triste, y no s� cuando.

v   Malo es esperar bien de muerte ajena.

v   Marido muerto, otro al puesto.

v   M�s gente va en coche al infierno que al cielo.

v   M�s matan cenas que guerras.

v   M�s matan faldas que balas.

v   M�s mat� la cena que san� Avicena.

v   M�s mueren de ah�tos que de aflitos.

v   M�s sabe el Diablo por viejo que por Diablo.

v   M�s mueren de hartos que de faltos.

v   M�s trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.

v   M�s vale burro vivo que sabio muerto.

v   M�s vale estar pelada que amortajada.

v   M�s vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.

v   M�s vale morir de risa que de ictericia.

v   �M�s vale morir en vino que vivir en agua�, le dijo el mosquito a la rana.

v   M�s vale morir honrado que vivir deshonrado.

v   M�s vale muerte callada que desventura publicada.

v   M�s vale oler a asno que a muerto.

v   M�s vale tuerta que muerta.

v   M�s vale una mala boda, que un buen entierro.

v   M�s vale un buen morir que un mal vivir.

v   Matrimonio y mortaja, del cielo bajan.

v   M�dicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.

v   Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.

v   Menos malo es mortuotio que casorio.

v   Mercader y puerco, qui�rolos muertos.

v   Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.

v   Morir rico tras vivir pobre, ll�male bestia y no hombre.

v   Muchos vi morir de hartos y ninguno de flato.

v   Mudar de costumbre al viejo cu�stale el pellejo.

v   Mudar de costumbre, gran pesadumbre.

v   Mudar de costumbre, par es de muerte.

v   Muere el Rey y el Papa y el que no tiene capa.

v   Mu�rome de hambre, de fr�o y de sed: tres males tengo, �de cu�l morir�?

v   Muerte deseada, vida prolongada.

v   Muerte no venga, que achaque no tenga.

v   Muerto al agua, borrasca segura.

v   Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.

v   Muerto el perro, el gato es el que ladra.

v   Muerto el perro, se acab� la rabia.

v   Muerto est� el ausente, y vivo el presente.

v   Mujer moza y viuda, poco dura.

v   Mujer muerta, siete a la puerta.

v   Muriendo, y de ni�os aprendiendo.
 

 

v   Nadie debe vivir pobre por morir rico.

v   Nadie se muere hasta que Dios quiere.

v   Nadie tan pobre muri� que m�s pobre no naci�.

v   N�ufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.

v   Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y ser� polvo.

v   Ni aun al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.

v   Ni comemos ni se muere padre.

v   Ni f�es de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.

v   Ni hermosa que mate, ni fea que espante.

v   Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.

v   Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.

v   Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un a�o, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.

v   Ninguno tan pobre muere que m�s no naciese.

v   Ni�a, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.

v   No busques de qu� muri� quien carne asada cen�.

v   No comer� mucho quien come mucho.

v   No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.

v   No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ata�d.

v   No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.

v   No es buen m�dico el que desahucia al enfermo.

v   No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.

v   No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para m�s guardar y tener, se muere por no comer.

v   No hay majadero que no muera en su oficio.

v   No hay muerte m�s desastrada que la vida deshonrada.

v   No llenar�s bien la panza, si no haces una matanza.

v   No quieras comer perdiz antes de matarla.

v   No se va al cielo a caballo.

v   No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.

v   No vive m�s el querido ni menos el aborrecido.

v   Nunca le falta que hacer al cura, al Diablo y a la mujer.

v   Nunca vivas pobre para morir rico.
 

 

v   O de trabajo o de trabajos muere el abogado.

v   O faja o caja.

v   �Oh suerte injusta! Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.

v   Ordena cada d�a como si fuera el postrero de tu vida.

v   Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
 

 

v   Para bien morir, bien vivir.

v   Para el amor y la muerte, no hay cosa ni casa ni fuerte.

v   Para el olvido, el ausente no es m�s que un muerto viviente.

v   Para este viaje no hacen falta alforjas.

v   Para poca salud, m�s vale morirse.

v   Para poca ventura, remedio es la sepultura.

v   Para ser dichoso, vida de cl�rigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.

v   Para todos hay un cementerio.

v   Para una vez que mat� un perro, "Mataperros "me pusieron.

v   Penas, cenas y soles, matan a los hombres.

v   Penas solas no matan, pero ayudan a morir.

v   Penas, y cenas, y malas razones, matan a los hombres.

v   Perro de buena raza, hasta la muerte caza.

v   Perro muerto, ni muerde ni ladra.

v   Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.

v   Placer para los curas: abrir cada d�a la sepultura.

v   Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.

v   Por el delito del herrero, mataron al carpintero.

v   Por el pico, muere el grande y el chico.

v   Por falta de un am�n, que no se pierda un alma.

v   Porf�a mata venado, que no venablo.

v   Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.

v   Por males de nervios nunca se toc� a muerto.

v   Por San Andr�s mata tu res, chica, grande o como es.

v   Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.

v   Por sus pasos contados, va el ladr�n a la horca, y todos a la muerte vamos.

v   Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morir�s.

v   Procura siempre vivir como0 quien ha de morir.

v   Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.

v   Pues morir no se excusa, mal vivir �por qu� se usa?
 

 

v   �Qu� lindo don Diego, si no fuera muerto!

v   Quien a Dios teme, no temer� a la muerte.

v   Quien a hierro hiere, a hierro muere.

v   Quien a hierro mata, a hierro muere.

v   Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.

v   Quien bien te har�, o se te ir� o se te morir�.

v   Quien de esperanzas vive, de hambre muere.

v   Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.

v   Quien discretamente se cura, m�s dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.

v   Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.

v   Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.

v   Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.

v   Quien murmura del ausente, a un muerto teme.

v   Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.

v   Quien no es para m�s, de hambre en su tierra perecer�.

v   Quien por todo se apura, su muerte apresura.

v   Quien quiera tener mujer eterna, que se case con una enferma.

v   Quien quisiere mentir, atestig�e con muertos.

v   Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y esp�rale vivo.

v   Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.

v   Quien est� presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.

v   Quien hijo tiene en tierra ajena, muerto est� y vivo lo espera.

v   Quien mucho duerme, poco vive.

v   Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.

v   Quien se apura, su muerte apresura.

v   Quien se ausenta, es un muerto en exequias.

v   Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.

v   Quien se f�a de un lobo, entre sus dientes muere.

v   Quien se va, como muerto est�, y pronto se le olvidar�.

v   Quien se va lejos, vivo est� y le tienen por muerto.

v   Quien se va, vivo y muerto est�.

v   Quien solo vive, solo muere.

v   Quien su marido tiene en tierra ajena, muerto est� y vivo le espera.

v   Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.

v   Quien tiene madre, mu�rasele tarde.

v   Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.

v   Quien ya muerto el burro pienso le ech�, tarde acord�.
 

 

v   Reloj y campana, muerto ma�ana.

v   Reuni�n de pastores, ovejas muertas.
 

 

v   Santa Catalina nos libre de muerte repentina.

v   Se sabe donde se nace, pero no d�nde se muere.

v   Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.

v   Si bien hicieres, sea mientras vivieres.

v   Si carero asado cen�, no preguntes de qu� muri�.

v   Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, �por qu�?

v   Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado tambi�n.

v   Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.

v   Si el dinero es fuerte, m�s lo es la muerte.

v   Si el muerto volviera a vivir, de pena se volver�a a morir.

v   Si la v�bora viera y el escorpi�n oyera, no habria hombre que al campo saliera.

v   Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.

v   Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.

v   Si se muere el que me debe, todo se pierde.

v   Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.

v   Si te pica un alacr�n, las campanas a repicar.

v   Si te pica una salamanquesa, prepara el ata�d y la mesa.

v   Si te pica un escorpi�n, prepara el pico y el azad�n.

v   Si un ciego gu�a a otro ciego, ambos caen en el precipicio.

v   Soldado muerto, otro en su puesto.

v   Suele ser disparate, levantar la liebre para que otro la mate.

v   Sustos y disgustos matan a muchos.

 

v   Tambi�n al verdugo ahorcan.

v   Tanto quer�a el Diablo a sus hijos, que les sac� los ojos.

v   Tienen el mismo principio, pero no igual suerte, el sue�o y la muerte.

v   Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.

v   �Tienes ganas de morir? Cena cordero asado y �chate a dormir.

v   Toda carne es sospechosa, mas la muerta es venenosa.

v   Todo acaba con la muerte, sino el bien hacer.

v   Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.

v   Todos desnudos nacemos, y as� volvemos.

v   Todos los d�as no se le muere el burro al arriero.

v   Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.

v   Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.

v   Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejar� en los huesos.

v   Todos somos iguales en el nacer y en el morir, aunque no sea en el vivir.

v   Todos son unos, muertos y difuntos.

v   Todo tiene soluci�n menos la muerte.

v   Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.

v   Trabaja cada d�a coo si fuese el �ltimo de tu vida.

v   Tres ces matan a los viejos: ca�da, c�maras y casamiento.

v   Tres d�as hay en el a�o que se llena bien la panza: el santo, el cumplea�os y el d�a de la matanza.

 

v   Una esquela de defunci�n es de mentiras un mont�n.

v   Una mano por el cielo, y otra por el suelo.

v   Una tos seca, es de muerte trompeta.

v   Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.

v   Una vez se nace y una ves se vace.

v   Un d�a con la suegra, un d�a en tinieblas.

v   Un m�dico cura, dos dudan y tres, muerte segura.

v   Un muerto abre los ojos al vivo.

v   Unos mueren para que otros hereden.

 

v   Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo ma�ana.

v   Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.

v   Vicio por natura, hasta la muerte dura.

v   Vicios y disgustos matan a muchos.

v   Vida sin amigos, muerte sin testigos.

v   Viejo cansado, muerto o corneado.

v   Viejo que boda hace, "requiescat in pace".

v   Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.

v   Viuad honrada, su puerta cerrada.

v   Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.

v   Vivos y muertos, todos al "huerto".

v   Vivir cada uno como querr�a morir, �se ser�a buen vivir.

 

v   Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.

v   Ya me mor�, y quien me llor� vi.

v   Ya muri� por quien ta��an/doblaban.

v   Yantar aqu� es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".

v   Yo como t� y t� como yo, el Diablo nos junt�.

v   Yo me mor�, y �qu� cosas vi!

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