El Jardín Amurallado de la Verdad

El Jardín de la Realidad

 

El alma vidente percibe la locura

de alabar a otro que al Creador.

 

El "ego" es un sirviente en su desfile,

la razón, un niño nuevo en su escuela.

Que es la razón en esta posada

salvo un torcido garabato de la caligrafía de Dios.

 

Si El no se hubiera mostrado,

¿cómo le hubiéramos conocido?

A menos que el nos muestre el camino,

¿cómo podemos conocerle?

 

Hemos tratado razonar nuestro camino hacia El,

no funcionó;

pero en el momento que abandonamos,

ningún obstáculo quedó.

 

El se presentó a nosotros por bondad.

¿De qué otra forma podríamos haberle conocido?

La razón nos llevó hasta la puerta,

pero fue su presencia quién nos dejó entrar.

 

Pero, ¿cómo podrás nunca conocerle

mientras seas incapaz de conocerte?

 

No bien uno es uno, ni más ni menos,

el error comienza con la dualidad,

la unidad no conoce error.

 

El lugar mismo no tiene lugar,

¿cómo podría haber lugar

para el creador del lugar?

¿Cielo para el hacedor del cielo?

 

El dijo: "Yo era un tesoro oculto,

la creación fue creada a fin de que pudierais conocerme".

 

De Kaf y Nun como una perla preciosa

El hizo del ojo una boca rellena con Ya Sin.

 

Dime: ¿Por qué, si lo que buscas no existe en lugar alguno,

te propones viajar allí a pie?

 

La ruta que debes recorrer tu mismo

se encuentra en pulir el espejo de tu corazón.

No es con rebeldía y discordia que el espejo del corazón

es pulido limpio del orín de la hipocresía y la incredulidad.

Tu espejo es pulido por tu certeza;

por la pureza sin aleación de tu fe.

Si quieres que el espejo refleje el rostro

sostenlo recto, y mantenlo lustrosamente pulido,

aunque el sol no escatima su luz

cuando es visto en la niebla parece solo vidrio;

y criaturas más bellas aún que los ángeles

parecen, en una daga, de demonios tener los rostros.

 

Tu daga nunca te mostrará la diferencia entre lo verdadero y lo falso.

Nunca te servirá como espejo.

Mejor busca tu imagen en tu corazón que en tu arcilla mortal,

libérate de las cadenas que has forjado a tu alrededor;

pues serás libre cuando estás libre de la arcilla.

El cuerpo es oscuro, el corazón es radiantemente luminoso;

el cuerpo es mero abono, el corazón un jardín florido.

 

No cosas la bolsa o desgarres el velo,

lo lamas el plato de ese hombre o compres su adulación.

 

El no conoce su propio ser,

¿cómo podría conocer el ser de otro?

 

El solo conoce sus manos y pies,

¿cómo podría conocer sobre Dios?

Esto está más allá del alcance del sabio,

debes ser un tonto si piensas que lo conoces.

Cuando puedas exponer sobre esto

conocerás la pura esencia de la fe;

hasta entonces, ¿qué tienen la fe y tu en común?

Es mejor ser silente

que hablar tontería como uno de los doctos;

la fe no es entretejida en toda vestimenta.

 

Fuiste hecho para trabajar, un manto de honor te aguarda.

¿Cómo es que estás satisfecho con meros harapos?

Cómo tendrás jamás riquezas si estás ocioso sesenta días al mes?

 

Sabiendo lo que sabes, sé también sereno como una montaña;

y no te angusties por el infortunio.

Conocimiento sin serenidad es una vela sin luz,

juntos son un panal;

miel sin cera es una cosa noble,

cera sin miel sólo sirve para quemar.

 

Deja esta residencia de nacimiento y pudrición

deja este pozo y encamínate al hogar que te está destinado.

Este montón de polvo es un espejismo donde el fuego parece agua.

 

El hombre puro une dos en uno

el amante une tres en uno.

 

Pero temo que tu ignorancia y estupidez

te deje varado en el puente.

 

El es el proveedor de ambos; fe y bienes mundanos

El no es otro que el que dispone de nuestras vidas.

El no es un tirano.

Por cada cosa que toma devuelve setenta veces,

y si cierra una puerta, abre otras diez para tí.

 

 no puedes distinguir bien de mal.

El te aprecia más que tu a ti mismo.

 

Ese amigo tuyo es una serpiente

¿Por qué llamas a su puerta?

Esa serpiente es tu amiga,

¿por qué huyes de ella?

 

Levántate, dijo Mansur, acaba con los cuentos de hadas,

abandona tus bajas pasiones y ven a mi.

 

tienes que darte cuenta que es su guía

la que te mantiene en el camino y no tu propia fuerza.

 

Por su intermedio (Jesús) el cuerpo leproso tornose sano

y el ojo sin vista tornose brillante.

Cualquiera que, como él no busque ni nombre ni fama,

puede sacar diez comidas de un pote,

puede hacer a una piedra tan fragante como el almizcle,

puede traer los muertos a la acción y palabra viviente

puede insuflar vida en la muerta tierra del corazón.

 

¿Cómo podrá adorarle este cuerpo perezoso?

¿Cómo podrán conocerle el alma y la vida?

Un rubí, allí, es solo un trozo de piedra

y la excelencia espiritual la cúspide de la locura.

El silencio es alabanza, deja de hablar,

tu cháchara solo te traerá daño y pesar, acábala.

 

Creencia e incredulidad, ambas tienen su origen en tu corazón de hipócrita,

el camino solo es largo pues tu te demoras en emprenderlo;

un solo paso te llevaría a El,

vuélvete un esclavo y serás un rey.

 

Los mudos encuentran lenguas

cuando el aroma de vida les llega desde su alma.

 

Escucha verdaderamente, y no te engañes,

esto no es para imbéciles,

todos estos tonos diferentes se vuelven un color

en la vasija de la unidad;

la soga se vuelve más fina cuando se la reduce a un solo hilo.

 

Tu intelecto es una mezcolanza de adivinanza y pensamiento

cojeando sobre la faz de la tierra,

dónde sea que estén, El no está;

ellos están contenidos dentro de su creación.

El hombre vulgar y su razón son solo las últimas plantas

a madurar en su jardín.

 

Sea lo que sea que afirmes sobre su naturaleza

casi seguro que estarás equivocado;

como un ciego tratando de describir

la apariencia de su propia madre.

Mientras la razón está todavía rastreando el secreto,

tu acabas tu búsqueda en el campo abierto del amor.

 

La senda no consiste ni en palabras ni en obras,

solo la desolación puede venir de estas

y nunca ningún edificio es permanente.

Dulzura y vida son las palabras del hombre

que transita este camino en silencio,

cuando él habla no es desde la ignorancia,

cuando está silencioso no es por pereza.

 

¡Esos imbéciles sabios, esos ladrones y carteristas,

usan lo que han aprendido para robar en los caminos!

escúchame tu, señor del lenguaje,

mejor llena tu corazón con luz

que no con cien mil palabras;

cuando estás callado eres la elocuencia misma,

abre tu boca y eres demagogo.

 

Nadie ve el corazón y el alma del buscador de la verdad;

pero su lengua dice verazmente: Yo soy la verdad.

 

Para el hombre sabio, bien y mal son, ambos supremo bien.

Ningún mal viene jamás de Dios;

toda vez que te apetezca ver un mal proviniendo de El

harías mejor en mirarlo como un bien.

Me temo que en el camino de la fe

eres como un bizco viendo doble

o un tonto disputando con la formo de un camello.

 

El mal nunca puede provenir de El,

¿cómo podría el mal coexistir sin El?

Solo los tontos e ignorantes hacen el mal

nunca el amigo beneficiente.

Si El te da veneno: considéralo miel,

si El te muestra enojo: considéralo misericordia.

 

Nunca has visto como un ama,

en los tempranos días de la vida de un infante

un minuto le deja llorando en la cuna,

y se lo lleva al pecho al siguiente;

a veces le zurra, a veces le calma,

¿bien le rechaza, bien le mima?

Un extraño viendo esto se enoja:

Ella no se preocupa por el niño, suspira.

¿Cómo podría él saber que el ama tiene razón

que ésta es la forma como debe trabajar?

 

Conténtate con tu suerte, pero si tienes alguna queja

ve y llévasela al Cadí (juez)

y obtiene satisfacción de él.

¡Así es como funciona la mente del imbécil!

 

Cualquier cosa que te suceda, infortunio o fortuna

es una bendición sin mezcla, el mal que le acompaña, una sombra pasajera.

¿cómo podría el autor de Sea y Fue

traer jamás el mal a su propia creación?

Bien y Mal no tienen significado en el mundo del Verbo;

son solo nombres, acuñados en el mundo del yo y tu,

en la creación de Dios no hay tal cosa cual mal absoluto

 

tu vida es solo un bocadito en su boca

su fiesta es tanto boda como un velorio.

¿Por qué debiera la oscuridad apenar el corazón?

Ya que la noche está preñada de nuevo día.

 

Dices que has desenrrollado el tapíz del tiempo

y pasado más allá del cuatro, más allá del nueve;

pasa, entonces, más allá de la vida misma y la razón

hasta que llegues al mandato de Dios

 

Nada puedes ver estando ciego por la noche,

y de día tuerto con tu tonta sabiduría.

 

La humildad te sienta, la violencia no,

un frenético hombre desnudo está fuera de lugar en una colmena.

 

Mi amigo, todo lo que existe existe por El,

tu propia existencia es una mera pretención.

¡Basta de tontería! Piérdete

y el infierno de tu corazón tornárase un cielo.

Piérdete y cualquier cosa puede ser lograda.

Tu egoísmo es un potrillo cerril.

 

Tu eres lo que eres: de ahí tus amores y odios;

Tu eres lo que eres: de ahí fe e incredulidad.

 

Esperanza y miedo ahuyentan la fortuna de tu puerta,

piérdete y ellos no estarán más.

 

Ante su puerta, ¿cuál es la diferencia

entre Muslim y Cristiano, virtuoso y culpable?

Ante su puerta todos son buscadores y El el buscado.

 

Dios es sin causa, ¿por qué andas buscando causas?

El sol de la verdad se eleva sin hacerse rogar

y con ello se pone la luna de la erudición.

 

En este alto de apenas una semana

ser es no ser y venir es irse.

¿Y es que el sol existe para que el gallo le cante?

¿Qué le importa que tu estés allí o no?

Muchos han llegado, como tu, a su puerta.

 

No encontrarás tu camino en esta calle;

si hay un camino está en tu carretera de suspiros.

Todos estáis lejos de la ruta de la devoción,

sois cual burros extraviados durante meses y años,

engañado por vanas esperanzas;

a veces sois virtuosos, a veces sois malvados.

Así esperáis por vosotros, teméis por vosotros;

pero cuando tu máscara de sabiduría y tontería

al fin se torne blanca, veréis que esperanza y temor son uno.

 

Cuando él* le miró,

el temor a él rasgó la cortina de su placer

y todos huyeron de el precipitadamente.

Todos excepto uno.

- "¿Por qué no huiste tu también?"

- "Y por qué debería huir de ti, oh fuente de generosidad?

¡Tu no eres un tirano ni yo un esclavo culpable!"

 

Si conoces tu propio valor,

¿qué necesita preocuparte sobre la aceptación o rechazo de otros?

 

Adórale como si pudieras verle con tus ojos físicos;

aunque tu no lo veas, El te ve a ti.

 

Escucha el nostálgico canto de la torcaza,

dos granos de cebada lo vuelven alegre.

 

Mientras estés en este mundo de infructuosas búsquedas

estarás siempre desequilibrado

siempre o todo frente o todo espalda,

pero una vez que el alma buscadora ha progresado

solo unos pasos más allá de este estado,

el amor toma las riendas.

 

Mientras este mundo permanece, el otro no puede ser;

mientras tu existas, Dios no puede ser tuyo.

 

La llegada de la muerte es la llave

que abre el reino desconocido;

si no fuera por la muerte,

la puerta de la verdadera fe permanecería cerrada.

 

Deseo y exceso han dormido al hombre,

cuando la muerte aparezca, despertará.

 

Toda la humanidad está dormida,

viviendo en un mundo desolado;

el deseo de trascender esto es mero hábito y costumbre,

no religión; meros cuentos de hadas.

 

Si vuestros "si-mismo", están patas arriba en la realidad,

entonces vuestra sabiduría y fe, con seguridad estarán desordenados.

 

Deja de tejer una red a tu alrededor

revienta como un león tu jaula y sal.

 

Derrítete en esta búsqueda,

arriesga tu vida y alma en el sendero de la sinceridad

esfuérzate en pasar de la nada al ser

y emborráchate con el vino de Dios.

 

De él el perdón viene tan veloz,

nos llega antes que el arrepentimiento

haya tomado forma en nuestros labios.

 

Él es el pastor y tu prefieres el lobo;

él te invita a él y sin embargo te quedas sin comer;

él te da su protección y sin embargo está profundamente dormido;

¡Bien hecho, insensato arrivista imbécil!

 

Él cura nuestra naturaleza desde adentro,

más bondadoso con nosotros que nosotros mismos lo mismos lo somos.

Una madre no ama a su hijo

con la mitad del amor que él nos dispensa.

Su bondad hace del despreciable preciado

y, por su parte, está contento con

la gratitud y paciencia de su servidor.

 

Tu has roto tu palabra

sin embargo él mantiene la suya contigo,

él es más leal contigo

que tú lo eres contigo mismo.

 

Él creó tus poderes mentales

mas su conocimiento está libre del paso del pensamiento.

 

Él sabe lo que hay en tu corazón

pues hizo tu corazón junto con tu arcilla

pero, si piensas que él sabe de la misma forma que tu,

entonces estás empantanado, como un burro, en tu propio barro.

 

Él tiene conocimiento previo del pensamiento más íntimo;

él percibe lo que sus criaturas necesitan

antes que el deseo por ello haya sido concebido.

 

En su presencia el silencio es el don de lenguas.

Recibes tu alimento vital de una mesa desprovista de pan.

El hombre no tiene en sí la capacidad de desear

el tipo de cosas tales cual han sido preparadas para él.

 

Él sabe de la pisada de una hormiga

sobre una roca en la oscuridad.

Él siempre sabe lo que hay en la mente de los hombres,

harás bien en reflexionar sobre esto.

 

Si actúas mal, hay dos formas de mirarlo:

o bien piensas que él no lo sabe,

y me asombro de tu falta de fe;

o bien sabes que lo sabe y pese a ello persistes

y me asombro de tu detestable impertinencia.

Puede ser cierto que hombre alguno conoce tus secretos,

pero Dios los conoce, él no es inferior al hombre;

y si él retiene su misericordia  de ti.

¿Seguramente esto significa que conoce tu corazón?

Entonces apártate de esta maldad

para que el último día no te ahogues

en el mar de tu propia vergüenza.

 

Aceptes su palabra o no

tanto tu pan como tu vida provienen de su tesoro.

Estuviera tu pan en China, ya está ensillado

el caballo para llevarte a él

o para traértelo mientras duermes.

Te digo que tu pan cotidiano

es tan cierto como lo es el día mismo;

tu pan es o que el día trae consigo.

Tienes tu propia vida entre tus manos

como prenda por tu comida;

preocupación por tu vida es preocupación por tu pan,

una hogaza sigue a otra hasta el borde de la tumba.

Agarraté bien de esta prenda y come tu pan

y cuando la prenda haya dejado tus manos,

entonces, comerás el alimento de vida.

 

Dios nunca le dio a nadie la vida

sin darle también el alimento para sostenerla,

y cuando tu vida haya abandonado tu cuerpo

conocerás, con certeza al fin, que el verdadero sustento te ha llegado.

 

Los egoístas viven temiendo pro su diario pan;

los generosos nunca comen las recalentadas sobras del ayer.

 

Una chispa de él enciende cien mil estrellas,

una gota de él y brota una miríada de árboles.

 

Un hombre temeroso por su diario pan

no es para nada un hombre,

es menos que una mujer en verdad.

 

Tu obra no es revelada a nadie salvo a Dios;

verdaderamente, los hombres no tienen poder

así que, no prestes atención a sus entrometidas payasadas.

Fija tu corazón en él y escapa a la tristeza y la esclavitud,

y toma solamente a él como tu amigo.

 

El conquistador del amor

es aquel a quien el amor  conquista.

Aplícate, con pies y manos, a al búsqueda;

pero cuando llegues al mar, deja de hablar del río.

 

Esclavo que eres de fama y vergüenza

¿qué es la eternidad par a ti?

Una miríada de obstáculos están en tu camino,

tu coraje vacila y se acaba.

Toda tu charla es un mero juego de palabras

mientras te mantengas entrampado

 

Eres un recién llegado a la existencia,

deja de hablar de eternidad

cuando aún no diferencias tu cabeza de tu pie.

 

Cuando él te admita a su presencia

no le pidas otra cosa salvo él mismo.

Cuando él te ha elegido para ser su amigo

has visto todo lo que hay que ver.

 

No hay dualidad en el mundo del amor

¿Qué es todo este hablar de ti y de ?

¿Cómo puedes llenar una taza que ya está llena?

 

Tráete todo entero a esta puerta,

trae solo una parte y no habrás traído nada.

 

Y cuando haya arribado a la etapa

en que el amigo te sonríe y besa,

considera su veneno miel y sus espinas flor.

 

A la puerta del Rey, el mendigo pide pan,

mas el amante desea alimento para su alma.

 

Si eres estorbado por tu propia inspiración,

has de ella un palo con el cual flagelarte.

Habla menos basura; mantén tus faltas a la vista;

y deja ese hueso a los perros.

Tus cualidades te exaltan a grandes alturas,

entonces, ¿por qué muestras el bajo espíritu de un perro?

El hombre que es mezquino como un perro,

como un perro corre de comida en comida.

 

Mientras tu esencia esté aún manchada de existencia,

la Ka'aba es una taberna, para lo que te sirve;

pero, una vez que tu alma ha dejado la existencia,

aún un templo pagano es el domicilio de Dios.

 

¡Rastrero desdichado de las tabernas!

¡Hijo de un burro!

Tu comprensión está embarrada de ego y existencia,

está ciega a ese otro mundo eterno.

 

Es tu propio ego definiendo fe e incredulidad,

inevitablemente colorea tu percepción.

La eternidad nada sabe de creencia o incredulidad,

para una naturaleza pura eso no existe.

 

Y si, mi amigo, me preguntas el camino,

te diré claramente, es este:

Torna tu rostro hacia el mundo de vida

y torna tu espalda a rango y reputación

y, rechazando la prosperidad externa,

dobla tu espalda en Su servicio;

abandonar la compañía de aquellos que comercian con palabras

y tomar tu lugar en presencia de los mudos.

 

Cuando Bayazid dijo: ¡Gloría a mí!

no hablo en ignorancia o locura;

y la lengua que profirió ese secreto final

movióse verazmente cuando anunció: Yo soy Dios.

 

Cuando Mansur trató de enseñar a la jauría

el secreto que la faz le había enseñado,

tornóse ésta verdugo y le destruyó;

la luz de su verdad volvióse total oscuridad.

Sin embargo era la propia palabra de Dios la que él habló

y cuando en la multitud súbitamente

reveló el secreto prohibido,

su forma externa fue entregada al cadalso,

pero el amigo tomó su ser interno para sí mismo:

y cuando su vida ya no pudo hablar,

la sangre de su corazón aún revelaba el secreto.

 

El camino de ti hasta el amigo no está lejos,

tu mismo eres ese camino... ponte en marcha por él.

 

Tú que nada sabes de la vida que viene del jugo de uva,

¿cuánto tiempo permanecerás intoxicado con la forma externa de la uva?

¿Por qué mientes que estás borracho?

 

Si bebes vino no lo divulgues,

un bebedor de leche nada dice, ¡Por qué hacerlo tú?

Cada vez que bebas una copa de vino

en esta ruinosa casa, sigue mi consejo,

no traspongas la puerta de tu embriaguez,

reposa tu cabeza allí donde has bebido:

bebe a escondidas y cuando has bebido

frota tierra en tus labios:

y hasta que, por dos veces,

no hayas bebido el vino y la jaqueca hasta las heces,

diré de ti:¡Ahí va un hombre!

 

¿Cómo puedes ir para adelante?

No hay dónde ir

¿Cómo saltarás?

No tienes pie.

 

No es solo hoy día que los no-existentes

han venido a servir a la puerta del verdadero ser:

desde el comienzo de los tiempos, despojados de riqueza y de poder,

los servidores han pululado como hormigas

para atender a la puerta del Amor.

 

Arregla las cosas a fin que, cuando la muerte llame,

encuentre tu alma aguardando en la calle.

Deja esta casa de vagabundos:

si estás a la puerta de Dios, quédate allí:

Si no lo estás, encamínate allí ahora.

 

Nadie sabe que distancia hay de la nada hasta Dios.

Mientras sigas adherido a tu ego, vagarás a derechas e izquierdas,

día y noche, por mil años;

y, cuando tras todo ese esfuerzo, finalmente abras tus ojos,

verás a tu ego, a través de los defectos inherentes,

vagando alrededor de sí mismo como un buey en la noria;

pero, si liberado de tu ego, finalmente te pones a trabajar,

esta puerta se te abrirá en dos minutos.

 

Dios no será tuyo mientras te aferres a alma y vida;

no puedes tener ambos: esto y eso.

Magulla tu ego por meses y años sin fin;

déjalo como muerto y cuando hayas acabado con él,

habrás alcanzado la vida eterna.

 

Mantente inmutable a la esperanza y al miedo.

A la no-existencia iguales son mezquita e iglesia:

a una sombra, igualmente, cielo e infierno.

Para alguien cuya guía es el amor,

son por igual un velo, creencia e incredulidad,

ocultando la puerta del amigo,

su propio ser es un velo que oculta la esencia de Dios.

 

Deja atrás tu hipocresía, cuando entres a su presencia.

Los hombres del camino caminan con confianza,

si tu confianza en Él es constante,

confía también en que te alimentará.

 

Es fácil despertar un hombre dormido,

pero el desatento es más bien un muerto.

 

¿Por cuanto tiempo hablarás de confiar en Dios

y te llamarás a ti mismo hombre

cuando eres menos que una mujer?

Puesto que no puedes comportarte como un hombre en este viaje,

ve y aprende cómo de las mujeres.

¡Pobre del hombre que es menos que una mujer!

 

La cabeza tiene dos orejas, el amor solo una;

esta oye certeza, aquellas oyen duda.

 

Hasta que no tires tu espada no te volverás un escudo;

hasta que no te desprendes de tu corona,

no estarás capacitado para guiar.

 

La muerte del alma es la destrucción de la vida,

pero la muerte de la vida es la salvación del alma.

 

Nunca te pares en el camino, vuélvete no-existente;

no-existente aún a la idea de volverse no-existente.

 

Y cuando hayas abandonado ambos, individualidad y conocimiento,

este mundo se volverá aquel.

 

¡Levántate ahora! Deja de lado este mundo de bajeza

y encuentra tu camino a lo inefable;

deja de lado vida y cuerpo, fe y razón,

y en el camino hacia Dios, adquiere un alma.

 

Así como tu forma externa oculta tus atributos,

tus atributos tapan tu esencia profunda.

Forma y atributos son el nicho y el vidrio

desde el cual brilla la luz de la esencia.

 

Hasta que hayas sufrido extrema necesidad en este camino,

tu alma tiene dos caras aunque tu forma sea una.

 

Dime esto, si no estás muerto o dormido,

dime desde tu caudal de conocimiento de filosofía y ley;

puesto que estás dotado de un alma,

¿qué más puedes desear a cambio de tu ego?

 

No puedes diferenciar entre ese mundo oculto y este,

entre bienestar y sufrimiento.

Verdaderamente no eres un hombre en este sendero.

Tu no eres más que un niño, vuelve a tus juegos,

a tu orgullo e independencia,

a los aires y donaires de tu amiguita,

ya que eso es lo que te place.

Hijo mío, ¿qué tienen tu y Dios en común?

Tú rechazas el futuro por lo que hay aquí,

¿qué puedes saber de la eternidad?

Él sabe cuan bajo eres, ¿cómo podría invitar tu ser al suyo?

Él te ofrece eterna alegría y belleza,

sin embargo, te mantienes embelesado por las bellezas del mundo presente.

Mi vano amigo, trata ser algo más

que un niño en el camino a Dios.

Por un tiempo ve a la escuela con los profetas,

abandona esta locura, esta enfermedad;

lee solo una página de las enseñanzas de los profetas;

puesto que nada sabes de lo que dicen,

ve, lee y aprende; tal vez entables amistad con ellos,

tal vez escapes a toda esta estupidez;

y no imagines que en este mundo de engaño

hay algo peor que la estupidez.

 

Si deseas una perla

debes abandonar el desierto y vagar junto al mar;

y aún si nunca encuentras la brillante perla, al menos

no habrás dejado de llegar al agua.

 

El hombre que reniega de la tierra y el agua de su existencia,

cabalga en el aire como fuego.

 

Cualquier cosa que poseas abandónalo por Dios,

pues la caridad es más maravillosa cuando viene de pordioseros.

 

Nada en el mundo puede dañarte tanto como la prosperidad;

ninguna prisión en el mundo ata como la prisión de la existencia.

 

Abandona el hablar, di adiós a tu ser inferior;

y si no puedes, deja fluir como ríos, día y noche, a tus ojos,

de tristeza por tu separación de Dios.

Apénate de tu comprensión,

deja de usarla para malos propósitos.

Liberado de esta traba encontrarás fácil tu tarea.

Y cuando saborees el alimento del alma,

inspeccionarás tus alrededores

desde la ventana del mundo angelical.

 

Inclínate en sumisión

y vuélvete el amado de todo vivienda.

 

Cuando el ojo es puro

ve la pureza.

 

Los vanos y testarudos son abyectos, polvorientos mendigos;

pero aquellos quienes Él corona son en verdad reyes.

 

Quítate ese manto multicolor de engaño;

toma, como Jesús, la vestimenta de un color.

 

Desegoízate a ti mismo...

hasta que no veas a tu ego como una mota de polvo,

no tienes posibilidad de llegar a ese lugar;

el ego nunca podría respirar ese aire,

así que encamínate allí sin ego.

 

 

 

 

 

 

 

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* Omar, Compañero del Profeta. Este pasaje se refiere a una ocasión en que él interrumpió el juego de unos niños

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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