Se me apaga el alma al no verte.
Lloran los ojos por no saber de ti
y en el pecho una estrella errante gira como loca buscándote.
Un grito en el aire,
un desgarro en el centro del pecho
y es porque te quiero tanto… y más…
¿dónde están las guirnaldas de colores
que flotaban en tus pechos…
dónde las cascadas de risa
que nacían de tu sonrisa…
dónde, amor mío, dónde he de buscarte
para ya no soltarte?
Quisiera, solo quisiera
poder abrirme el pecho y darte
lo que en él hubiera.
Es tanto el tiempo pasado
que a veces el futuro está tan cercano
casi que el presente no existiera.
Y tú estás ahí…
Duele ¿sabe?
duele la espera….
9 - III - 1995