Sentir tu presencia a mi lado, en silencio,
hombro con hombro, con los ojos cerrados…
sonriendo.
El Viento soplando alrededor,
envolviéndonos, acariciándonos…
Los dos, hombro a hombro…
y un suave calor que nos envuelve,
nos arrulla y hace que nos olvidemos del Tiempo.
Un ligero temblor me hace sentir tu presencia a mi lado.
Abro los ojos y te veo… Tu rostro sereno, sonriendo…
Y entonces sé porqué te quiero.
Eres un espíritu libre, como una niña en un cuerpo de mujer.
Y siento que he de protegerte…
Paso mi brazo sobre tu hombro
y reclinas la cabeza sobre mi pecho
¿Es el anhelo del infinito lo que nos une?
Y sigo viendo un techo de estrellas…
con el Viento rodeándonos,
un Viento cálido y placentero
olvidados los dos del Tiempo y el Espacio.
Sentir a la vez el deseo de abrazarnos…
Sin decir palabras, mirándonos a los ojos, sonreír.
Sonreír y reír limpiamente de felicidad.
A tu lado, siempre a tu lado
aunque la distancia y el Tiempo nos separe…
recordaré las Estrellas, las Montañas…
y sobre todo…
el calor de tu cuerpo junto al mío.
14-XI-1994