Y llegó la Estrella vespertina
a despertarnos a la salida del Sol
con su canto, apenas audible,
con su mirada, limpia y clara...
Arribó a las playas del mundo, Yamir ar-Rihun,
pequeño astro de profundas raíces añejas...
Hija de Estrella y Viento, iluminará en la noche
aliviará el día de sus calores.
Insuflará el aliento de Vida en los corazones.
De hechizo hecha, de mil pensamientos moldeada,
de corazones amantes creada...
Por su propia Voluntad, a través de su mirada,
subyugará al hombre, al humano buscador...
¡Qué pequeña ... y que seria!
¡Qué ganas de verte correr entre las flores,
riendo y asombrándote de la Vida del mundo entero!
¡Aprender junto a ti, Yamir, compartiendo
con nuestra familia el vivir viviendo!