Dos estrellas, dos luceros brillaron más que el Sol
un domingo de invierno.
Dos estrellas, dos luceros enmarcados en tu sonrisa fresca.
Dos ojos, dos estrellas en medio de la mañana emocionada.
¡Ya está aquí!
Reír o llorar, saltar o sentarse, abrazarnos desde el corazón.
¡Qué brillo, qué ojos, Amor!