Hay algo en el interior de mi pecho,
algo escondido y secreto.
No sé si por sí mismo o si soy yo
quien lo oculto.
A veces duele y golpea duro,
otras, pesa y da pinchazos…
¿Sabes tú, mi Amor, que es eso?
Imagino un pequeño cofre,
muy bien decorado,
con llave cerrado.
¿Sabes Amor donde encontrarla?
Y sigo imaginando…
Hay algo vivo en su interior,
algo que va creciendo…
¡He de abrir ese cofre
o sufrirá lo que hay dentro!
Necesita salir a la Luz,
para crecer fuerte.
Lleva demasiado tiempo en la oscuridad
cerrada de un cofre de plata y oro.
Y pugna por salir a través de la garganta
con golpes de aire.
¡Son palabras, palabras inarticuladas!
¡Palabras acuñadas en el pecho
que llegan a borbotones!
¿Es hablar desde el corazón la llave?
¿Es hablar con el corazón?
¡Es un grito de Amor!
¡Un grito desgarrado,
que vacía todo el ser!
Ser solo un cofre vacío
en la orilla de cualquier río.
Tal vez con un poco de suerte,
algunos niños, niña y niño,
lo encuentre entre la maleza.
Y entonces mil conjeturas de inocencia
llenarán de nuevo ese cofre…
Ese viejo cofre de plata y oro
que anidó en un tiempo
el pecho de un ser humano.