¡Mírala! ¿la ves? ¡Allá a lo lejos...! Es una Estrella Errante.
Dicen que cuando ves una, las tristezas que has ido arrinconando
salen y te golpean el corazón...
Y también dicen que eso, no es malo, que es bueno,
porque así, sin uno quererlo, los ojos lloran...
¡Mírala! ¿La ves?... Es un pequeño punto azul
en la negrura del alma.
¿Por qué vuelves la cabeza hacia otro lado?
Está allí, allí... dónde el Sol se pone...
Se ha ido...
Qué pena...
Hablan, los que saben de estas cosas,
que una Estrella Errante solo se ve una vez en la vida
y que la única forma de volver a verla
es mirar hacia dentro de uno mismo
y buscarla al lado del corazón.
Y si buscas bien, aseguran que no verás una
sino muchas y cada una de ellas te hablará de sus tristezas,
que son las tuyas,
y al hablarte se irán apagando
porque el corazón las ocultará
con su brillo.
Rafa el Andariego (RHN)

Foto: Eloy Parra ©