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Terremoto 1985
Informe y Evaluación preliminar
del sismo del 19 de septiembre de 1985
Ciudad de México,
25 de septiembre de 1985 (Redacción RG / SSN-UNAM).- Informe
y Evaluación preliminar elaborado por el Instituto de Geofísica
con la colaboración del Instituto de Ingeniería
- UNAM.
Resumen y Conclusiones
El 19 de Septiembre de 1985 se produjo
un sismo que casó gran destrucción en el país
y especialmente en el Distrito Federal. La UNAM ha trabajado intensamente
en el estudio de este lamentable fenómeno. Ha registrado
la actividad sísmica a través de sus redes permanentes
de sismógrafos. Registró el movimiento del terreno
en el Distrito Federal y en la costa del pacífico con una
red de acelerógrafos. Además, una brigada de investigadores
del Instituto de Ingeniería y del Instituto de Geofísica
se trasladó a la zona epicentral (Michoacán y Guerrero)
donde se ha estado registrando la actividad sísmica. Finalmente,
sus especialistas han analizado e interpretado preliminarmente
toda la información disponible. A continuación se
resumen las conclusiones preliminares a las que se ha llegado.
Los sismos se producen como resultado
del movimiento relativo de las placas que forman la litosfera
terrestre. En México, las placas principales son la de
coco, la de Norteamérica, la del pacifico y la del caribe.
el sismo del 19 de Septiembre de 1985, se produjo como resultado
del movimiento relativo de la de cocos con respecto a la de Norteamérica.
Su epicentro se ubicó en una zona de quietud, que había
acumulado una cantidad de energía considerable. Esta zona
continuó liberando energía a través de réplicas
de las cuales la más importante fue la que ocurrió
el 20 de septiembre y que causo gran alarma, pero escasos daños
materiales, todos ellos asociados a construcciones falladas previamente
como consecuencia del sismo del 19.
Las aceleraciones del suelo en el
Distrito Federal tuvieron características inusitadas en
varios sentidos. En el centro SCOP se alcanzaron aceleraciones
del 18% de la gravedad, contra 6% en el sismo de 1957, es decir,
el triple. en Ciudad Universitaria, de 4% de la gravedad, mientras
que en 1957 fue de sólo 2.5%, en ambos casos se presentó
un movimiento prácticamente armónico de 2 segundos
de período y una duración aproximada de 2 minutos.
Esta situación no tiene precedente en la sismología
instrumental del país.
Por su importancia, la evaluación
del riesgo sísmico, especialmente la que se refiere al
corto plazo, es el aspecto que ha recibido mayor atención.
Hay indicios de que la mayor parte de la energía elástica
almacenada en la brecha de Michoacán ha sido liberada,
lo cual hace poco probable la ocurrencia de otro terremoto comparable
o mayor que el del pasado 19 de septiembre en el corto plazo.
Sin embargo, es de esperarse que continúen ocurriendo replicas,
algunas de las cuales pueden ser perceptibles por la población
aun en el transcurso de los próximos 2 meses .
A mediano y largo plazo, la probabilidad
de que ocurra un sismo de gran magnitud (7.5 grados o más
de la escala de richter) en otras zonas sísmicas del país,
no ha cambiado en forma importante a causa del sismo del 19 de
septiembre último
1. Origen de los temblores
La tierra está constituida
por regiones aproximadamente, concéntricas, cuya región
más externa, llamada litosfera, tiene un espesor de aproximadamente
100 kms y la rodea como una cáscara. La litosfera no es
contínua sino que está dividida en varias regiones
o placas tectónicas que se mueven en direcciones diferentes.
Esto es posible porque en los bordes de algunas placas se esta
creando nueva litosfera y en otros la placa penetra dentro del
interior de la tierra. El movimiento de las placas es de algunos
centímetros por año (fig. 1). Si una placa se mueve
en dirección contraria a la de otra placa como en la figura
l, una de ellas cabalga sobre la otra y se forma lo que se conoce
como una zona de subducción. El movimiento de una placa
bajo la otra no es contínuo pues la fricción entre
ambas evita que este desplazamiento sea un proceso continuo. El
esfuerzo se acumula de esta forma hasta que alcanza un límite
en que es mayor que la fuerza de fricción entre las placas
y se produce un deslizamiento súbito que produce las ondas
sísmicas o vibraciones del terreno que constituyen el temblor
o terremoto. Este mecanismo se da entre placas que tienen un movimiento
relativo perpendicular entre si. El mecanismo es similar cuando
las placas se mueven en direcciones paralelas o subparalelas como
en la falla de San Andrés (fig. 2). De hecho, el mecanismo
descrito se observó por primera vez en esta falla, ya que
esta se aprecia en la superficie.
Las causas de los movimientos de
placa se desconocen. Se conjetura que se deben a lentas corrientes
de convección que afectarían al interior de la tierra
y desde luego también a su corteza externa. Cada celda
de convección arrastraría un segmento de la superficie:
de ahí que diferentes placas tengan movimientos a veces
encontrados. Cuando dos placas vecinas se mueven en dirección
contraria se produce como ya se ha mencionado la subducción,
es decir, una placa se sume debajo de la otra, como ocurren en
la costa sur de México. La frontera o el contacto entre
estas dos grandes placas es una gigantesca falla o sistema de
fallas donde cada movimiento repentino, como se ha visto, es un
temblor. De esta manera, el motor de los sismos sería el
mismo que origina el cambio geológico: sin él no
tendríamos montañas ni valles, mares y atmósfera,
o vida sobre la tierra.
2. Causas de los sismos en México
México es un país altamente
sísmico debido a que su costa del pacífico esta
en el borde de una zona de subducción. En esta región
la placa de Norteamérica cabalga sobre la placa de cocos.
La figura 3 muestra los epicentros de algunos sismos grandes en
nuestro país y la dirección relativa de las placas.
La velocidad relativa de la placa de cocos con respecto a la placa
de América del norte es de unos 6.4 cms por año
en esta figura se muestra como la placa de cocos se introduce
bajo la norteamericana a lo largo de la línea dentada que
está marcada por una hondonada en la topografía
del fondo oceánico llamada trinchera. Nótese que
los epicentros localizados en el continente corresponden a focos
en la zona de contacto entre placas, pero proyectados en la superficie;
es decir su epicentro puede localizarse en el continente o en
el océano como se muestra en el esquema de la figura .1.
Por otro lado, investigaciones sismológicas
recientes muestran que la placa desciende a través de segmentos
que en el caso de México corresponden a las regiones de
Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca. Estos segmentos
de la placa de cocos en el litoral mexicano se mueven con cierta
independencia y presentan una sismicidad característica
con ciertos tiempos de recurrencia para sismos grandes (magnitud
mayor de 7.5) . Como los tiempos de recurrencia son grandes, la
determinación de éstos se vuelve imprecisa cuando
rebasa el período en que ha habido instrumentos que permitan
la determinación de epicentros. En estos casos, es necesario
estimarlos por medio de reportes históricos sobre los daños
ocasionados.
Es necesario aclarar dos puntos:
1) Usualmente cuando ha ocurrido
un temblor grande las placas no alcanzan una posición de
equilibrio inmediato. A lo largo de la zona de ruptura las diferentes
áreas se reacomodan paulatinamente lo cual da origen a
posteriores movimientos generalmente menores que el primer temblor.
Es por esto que luego de la ocurrencia de un temblor es necesario
vigilar el área para registrar estos sismos y estudiar
posteriormente su distribución en tiempo y espacio para
entender el movimiento general del segmento de la placa.
2) Aunque cada segmento actúa
con cierta independencia, ésta no es absoluta y la nueva
posición del segmento influye, en la distribución
del esfuerzo de los segmentos adyacentes. Las relaciones de causalidad
son por ahora objeto de investigación, ya que no se han
comprendido totalmente.
De lo antes expuesto y de la experiencia
acumulada, se desprende que una vez ocurrido un temblor, se producen
movimientos subsecuentes de reacomodamiento (réplicas)
que son menores que el principal. Por otro lado, la probabilidad
de ocurrencia de un sismo grande en los segmentos adyacentes se
modifica ligeramente, pero generalmente aumenta.
3. Origen del sismo del 19 de
septiembre
En la actualidad, se reconoce que
hay dos clases de movimientos en las fronteras de subducción:
sismos ordinarios y sismos característicos. En la zona
de subducción mexicana se generan sismos característicos
con magnitud del orden de 7.8 a 8.2 cuya longitud de ruptura alcanza
a unos 200 kms. los sismos ordinarios son mas pequeños
y más frecuentes, pero raramente producen daños
en el Distrito Federal.
Dos sectores de la zona de subducclán
habían sido estudiados en años recientes, por su
potencial sísmico para un sismo característico:
el sector Acapulco y el sector Michoacán. En ambos sectores
se habían establecido estaciones simologicas y acelerometros
para este fin. La segunda región se encuentra ubicada a
lo largo de la costa de México y se extiende desde 101.5°
hasta.103.0° longitud oeste, es decir, desde Zihuatanejo,
Gro. hasta Maruata Mich. Se le conoce como brecha de Michoacán
( gap de Michoacán; Singh y otros 1981) . Es esta una zona
de quietud sísmica, ya que en dicha región no había
ocurrido un sismo mayor (característico) desde 1800; es
decir durante más de 180 años (figs. 4 y 5 ). este
fenómeno tenía un carácter peculiar, pues
en otras regiones al sur de México los períodos
de recurrencia para sismos característicos son del orden
de 32 a 56 años. La brecha de Michoacán podría
haber sido interpretada como asismica; otra posibilidad era que
presentase períodos de recurrencia mayores que otras regiones
al sur de México.
En general, una zona de quietud que
se localiza en un área de subducción sísmica
activa, indica que está produciendo una acumulación
de energía, que eventualmente será liberada en forma
de sismos. esto fue lo que dió lugar al sismo del 19 de
septiembre de 1985.
Es de interés destacar en
el presente informe, El terremoto denominado de Ciudad Guzmán,
que ocurrió el 7 de junio de 1911, con epicentro en 19.7°n
y 103.7°w, Ms=7.9 (Singh y otros 1984). La localización
epicentral de este sismo ha sido determinada con base a las curvas
isosistas (Figueroa, 1970) y se localiza fuera del gap de Michoacán.
Este sismo fue estudiado por Manuel Miranda y Marrón (1911)
. La descripción de los daños y las características
generales de como fue sentido en diversas localidades de la república,
sugieren una similitud con el sismo del 19 de septiembre de 1985.
Esta hipótesis deberá ser estudiada prioritariamente
por los especialistas de México por las implicaciones que
pudiera tener para redefinir los tiempos de recurrencia al sur
del país especialmente en Michoacán y Jalisco.
4. Características del
terremoto
I) Epicentro y Magnitud. El
epicentro del terremoto fue localizado por el Servicio Sismológico
Nacional a 17.6 N y 102.5 W, en el océano pacifico frente
a la desembocadura del Río Balsas. Su hora de origen fue
a las 07:17:48.5 horas local del día 19 de septiembre de
1985; Su magnitud fue de 7.8 (Ms) o de 8.1 (Mw); este último
valor es más significativo puesto que se refiere a la energía
contenida en las ondas de período largo del espectro (fig.
6).
Este sismo generó un maremoto,
que es el primero que se haya registrado y observado científicamente
en México. El fenómeno se conoce técnicamente
como "TSUNAMI". La altura máxima de la ola en
Lázaro Cárdenas fue de dos metros y centímetros;
aparentemente no causó daños de consideración,
ni víctimas.
El sismo del 19 de septiembre de
1985 responde a las características que se pensaba podría
tener un gran sismo en el sector Michoacán. Sin embargo"
la intensidad con que fue sentido a una distancia de 400 kms (Distrito
Federal) superó cuanto cabía esperar para un sismo
de esta magnitud.
II) Intensidades
a) Región Epicentral
Lázaro Cárdanas"
Mich, Intensidad VIII-IX
Daños medianos a graves en
un 80% de las viviendas, 5 muertos (dos de ellos en un accidente
en carretera). Aceleración máxima estimada: o.8g.
Daños graves en hoteles, edificios públicos, hospital
general. No hubo desquiciamientos en labores ni pertubación
de orden público o de las comunicaciones. La normalidad
se restableció unas horas después del sismo. Se
sintió una secuencia de sismos fuertes con duración
de un minuto. No hubo pánico.
Planta Sicartsa y
Fertimex. Intensidad IX
En Sicartsa se incendió la
planta cogenizadora y se desniveló la planta de laminación.
Daños en los altos hornos (revestimiento de refractarios)
. Todos los daños son reparables. Las labores de reparación
se iniciaron el mismo día del sismo.
En la planta Fertimex no hay daños
aparentes, pero pueden aparecer cambios de niveles debido a asentamientos
diferenciales. Elongación de pernos de 1 1/2" en bases
de acero en la planta de fosfato diamónico (dap/npk complex),
fácilmente reparables. Asentamientos de suelos (15 cms)
en todas las vías de acceso y en general, en todas las
áreas no piloteadas. Destrucción total de vías
férreas y parcial de muelles. cráteres de arena.
no hubo interrupción de labores.
Playa azul, Mich.
Intensidad IX
Derrumbe parcial del antiguo hotel
playa azul; varias muertes. el maremoto alcanzó a inundar
la planta baja de algunos hoteles situados sobre la playa pero
no ocasiono perjuicios de consideración.
Otras localidades
de Michoacán.
No se visitaron todavía pero
se supone que pueden existir daños menores en pequeños
poblados de la sierra desde Coalcomán hasta Coahuayana.
Sin embargo, no hay derrumbes en la sierra, indicando que las
intensidades fueron generalmente menores que VIII.
Zihuatanejo, Gro.
Intensidad VII
Maremoto en la bahía, con
alturas de ola menores a 2 metros. Daños medianos o menores
en viviendas. derrumbe parcial en agencia Ford y en una o dos
casas. Se reporta un muerto.
Ixtapa, Gro. Intensidad
VII
Daños interiores (no estructurales)
en los principales hoteles. Aparentemente todos los perjuicios
son reparables.
Acapulco, Gro. Intensidad
VI
No hay daños estructurales
ni víctimas. .
Manzanillo, Col.
Intensidad VI
No hay daños estructurales
ni víctimas.
B) Interior
Ciudad Guzmán,
Jal. Intensidad VIII
Ciudad asentada en una zona de malas
condiciones de suelos. Cerca de 50 muertos. Grave destrucción
en viviendas y edificios públicos.
Otras Ciudades y
Poblaciones del Interior
No hay en este momento indicaciones
precisas, pero aparentemente la zona de intensidad vii abarca
parte de los estados de Jalisco, Guerrero, Michoacán, Colima
y México. Sin embargo, parece que no hubo víctimas
ni daños graves que lamentar.
C) Distrito Federal
Las intensidades en el Distrito Federal
variaron entre vi en la periferia del Valle de México a
viii o ix en las zonas circunscritas del centro de la ciudad.
El sismo se inició en forma
leve (intensidad II a III) y gradualmente se incrementó
a un movimiento oscilatorio casi monocromático, con períodos
del orden de 2 segundos, que duró más de 2 minutos.
En algunas zonas se observaron deformaciones
del pavimento que sugieren la presencia de ondas estacionarias
con amplitudes de hasta 30 cms.
Las zonas más afectadas se
sitúan en el centro del valle de México. Los bordes
de la cuenca han sido los menos afectados ( plano 1) .
III) Movimiento del suelo en el
Distrito Federal. El análisis del movimiento del terreno
en el D.F. se basó en el registro de una red de acelerógrafos
del Instituto de Ingeniería, UNAM (ver anexos) . Tuvo características
inusitadas en varios sentidos. En el centro SCOP, que se ubica
en terreno blando se alcanzaron aceleraciones del 18% de la gravedad,
contra 6% en el sismo de 1957, es decir, el triple. El movimiento
se parece mucho a un movimiento armónico. Esto se manifiesta
en que los espectros de las aceleraciones tienen un pico muy pronunciado
correspondiente a un período de dos segundos (ver anexos).
El período predominante en
ciudad universitaria fue de 2 segundos, que es muy grande para
suelo asentado en roca. la aceleración fue de 4% de la
gravedad, mientras que, en el temblor de 1957 fue de sólo
2.5%.
En la central de abastos el período
fue de 3 segundos y la aceleración de 10% de la gravedad.
ahí no es posible la comparación por ser un acelerógrafo
de instalación más reciente.
IV) Estudio de las replicas. El
estudio detallado de las replicas que suceden a un sismo de gran
magnitud tiene importancia en la sismologia por las siguiente
razones:
A) El area definida por las replicas
es un poco mayor
B) que el area de ruptura que provoco
al evento principal usualmente aumenta con el tiempo.
C) la distribucion espacial de replicas,
junto con otros analisis de la historia del proceso de ruptura
(se estudia con registros telesismos y de acelerometros), permiten
sugerir un modelo de la dinamica de la fuente.
El conocer estos tres aspectos, haciendo
uso de datos confiables y de alta calidad, proporciona una base
cuantitativa para estimar los efectos de directividad de la fuente,
de su contenido espectral, del mecanismo focal de la ruptura,
etc. estos parametros son indispensables para un analisis fundamentado
de porque se produjo una aceleracion cuasi-monocromatica con periodo
del orden de 2 segundos y una duracion sin precedente en el Valle
de México .
Por las razones anteriores, los Institutos
de Geofísica e Ingeniería de la UNAM, enviaron brigadas
de sismólogos con instrumental a la zona epicentral. Al
final de esta sección, se presenta un breve informe sobre
dichas actividades.
El Servicio Sismológico Nacional,
haciendo uso de los datos proporcionados por las estaciones de
Tacubaya y del sistema SISMEX presenta un breve análisis
de las replicas registradas.
Para el presente análisis,
se han utilizado principalmente los sismogramas de la estación
de Iguala (SISMEX) por estar situada al oriente de la zona de
réplicas (fig. 6). en ella se delimita aproximadamente
la zona de réplicas, entre las líneas A y E. Hay
que destacar que las observaciones de campo sugieren que la mayor
parte de la actividad sísmica - ocurre fuera de la costa.
Los segmentos Achurados B, C y D muestran las regiones en donde
han ocurrido la mayoría de - las réplicas, desde
la ocurrencia del evento principal hasta el día 23 a las
13 horas (GMT). También se indican con estrellas las localizaciones
epicentrales del evento principal (19 de septiembre, ms=7.8)y
la réplica mayor (20 de septiembre Ms=7 .3) . La probable
área de réplicas abarca desde Zihuatanejo, Gro.,
hasta Puerto Maruata, Mich. Los datos utilizados para preparar
la fig. 6, se analizan a continuación.
La fig. 7 muestra la distribución
del número de réplicas con duración mayor
de 80 seg en Iguala para distintos valores de tiempo Sg-pn (sg:
onda de cizalla, directa; pn: onda longitudinal críticamente
refractada). En la parte inferior de la figura se ha estimado
aproximadamente la distancia equivalente, multiplicando las diferencias
de tiempo por el factor 8.5 km/seg. En la parte superior de esta
figura se muestran los límites A y. E, y los agrupamientos
de réplicas denominadas B, C y D, los que se mostraron
en el fig. 6.
Con el fin de diferenciar las regiones
de ocurrencia de las replicas del evento principal y de la replica
mayor, en la fig. 8 se muestra una distribución idéntica
a la anterior, pero para el período previo a la réplica
mayor. Es evidente que las réplicas ocurren principalmente
en las regiones C y J y en el tramo comprendido por ellas. las
del evento principal ocurren no lejos de lázaro cárdenas.
la región b corresponde a réplicas asociadas a la
réplica mayor ocurrida el 20 de septiembre, cerca de Zihuatanejo.
Con el fin de mostrar el decremento
del número de réplicas con el tiempo, en el fig.
9 se muestra un histograma del número de réplicas
cada 6 horas. Es claro que decrecen en número a partir
del evento principal (Ms=7.8); sin embargo, al ocurrir la réplica
mayor (Ms=7.3) se incrementan temporalmente, pero muestran una
clara disminución en número a medida que transcurre
el tiempo .
La fig. 10 muestra un histograma
del número de eventos con duraciones similares en iguala.
los eventos de menor duración son mas numerosos; los de
mayor duración son mas escasos. esto debe interpretarse
considerando que la magnitud M y el logaritmo de la duración
log T están relacionados linealmente como M=a+b log T.
Por lo tanto, los eventos de magnitud mayor son poco numerosos.
en la figura faltan algunos eventos grandes, pues están
enci~1ados los trazos y son ilegibles.
En conclusión, el análisis
preliminar y simple de las replicas que aquí se presenta,
sugiere que el conjunto del evento principal (Ms=7.8) y la replica
mayor (Ms=7.3 rompieron probablemente la totalidad de la brecha
sísmica de Michoacán, definida anteriormente en
el texto y que consecuentemente la mayor parte de su energía
ha sido liberada.
V) Vigilancia y registro de réplicas
en la zona epicentral. En la tarde del jueves 19 de septiembre,
ida del terremoto principal, partieron rumbo a la zona epicentral
once investigadores de los Institutos de Geofísica y de
Ingeniería. Cuatro de los investigadores del IGF se trasladaron
por avión A Zihuatanejo e instalaron la primera estación
sismológica portátil en ese lugar, aproximadamente
a las 21:00 horas. A continuación se trasladaron por tierra
hacia Ciudad Lázaro, Cardenas, instalando un instrumento
en la unión. Mientras tanto, el resto de los investigadores
partieron por carretera rumbo a Lázaro Cárdenas.
Al día siguiente, viernes
20 de septiembre, fueron instaladas estaciones a lo largo de las
carreteras entre Lázaro Cárdenas y el Río
Ostula, y entre Lázaro Cárdenas y Arteaga. Además,
partieron por tierra pos investigadores más del IGF para
instalar 3 sismógrafos en la región de Morelia-Apatzingán.
El viernes a las 19: 37 ( hora local) tuvo lugar un terremoto
de magnitud Ms=7.3 grabado en 6 estaciones portátiles cuyos
registros saturó. Este sismo causó alarma en la
región epicentral y el colapso de estructuras dañadas
por el evento principal del día anterior. Ocasionó
también un tsunami en la zona de Ixtapa con una altura
de 1.5 m cuando menos.
El día sábado, ya integrados
ambos contingentes, se instalaron nuevos instrumentos tierra adentro
en Apatzingán y aguililla; se extendió la red a
lo largo de la costa y al SE hasta Petatlán. algunas estaciones
fueron cambiadas a lugares más apropiados.
Una primera inspección de
los sismogramas obtenidos indicó que la zona de replicas
se encuentra algunos kilómetros mar adentro y abarca aproximadamente
la extensión NW-SE de la red.
Durante el domingo 22 de septiembre,
las estaciones ya instaladas continuaron operando con la distribución
mostrada en la figura 11 (excepto por Tamarindo y Villita que
fueron reubicadas). Se inició el proceso de lectura de
los sismogramas: identificación de eventos y determinación
de tiempos de arribo, para la subsecuente localización
preliminar. en el campo.
El lunes 23 de septiembre continuaron
la operación de la red portátil y la lectura de
sismogramas. Por la tarde, gracias a la cooperación de
SCT y PEMEX fue posible establecer contacto por radio con México,
D.F. y concertar el envío de más vehículos
y personal: por la noche llegó a Lázaro Cárdenas
otro vehículo del IGF, para integrarse al trabajo de campo
.
El martes 24, partió de México
un nuevo contingente de 3 investigadores con una camioneta del
IGF, que remplazaría a algunos de los integrantes del equipo
original. Continua la operación de la red y la interpretación
preliminar de campo de los eventos registrados, que hasta ahora
concuerda con los resultados obtenidos a partir del estudio de
registros lejanos de replicas mencionado previamente.
5. Algunas causas de su destructividad
El sismo del 19 de septiembre de
1985 responde a las características que se pensaba podría
tener un sismo característico en al brecha de Michoacán;
pero sus efectos a. una distancia de 400 kms (Distrito Federal)
superaron cuanto cabia imaginar para un sismo de esta magnitud.
Específicamente, ningún
experto pensó que un sismo característico en la
costa del pacifico podría causar daños tan extendidos
y graves.
Por lo anterior era necesario explicar
la razón para este sorprendente comportamiento. Aparentemente
son dos las causas: la forma en que se radió la energía
desde la fuente sísmica y, la peculiar estructura y composición
del Valle de México.
I) El patrón de radiación.
Aparentemente, la ruptura
se propagó en dirección sudeste, lo que daría
lugar a un patrón de radiación que produjo efectos
direccionales con rumbo a la ciudad de México, por enfocamiento.
Esto provocaría que llegaran al valle de México
ondas elásticas con una cantidad de energía mayor
que lo que hubiera sido normal para un sismo de las magnitudes
del 19 de septiembre. Esto contribuyó a que las aceleraciones
fueron mucho mayores (un factor de tres), que las observadas en
sismos anteriores.
II). Similitud con un movimiento
armónico. Como se mencionó al llevar a cabo
el análisis del movimiento registrado del terreno en la
parte blanda de la Ciudad de México, se encontró
que el mismo se asemeja mucho a un movimiento armónico.
Esto propició que las estructuras entraran en resonancia,
lo que explica en parte su mayor destructividad.
III) Resonancia del terreno blando.
La amplificación del movimiento debido a la presencia
del terreno blando fue excepcionalmente alta en la zona dañada,
como consecuencia de que en terreno firme (registros de CU) el
movimiento fue regular, con periodo de 2 segundos. Esto es, casi
igual al del terreno blando en el centro de la ciudad.
6. El sismo del 20 de septiembre
El sismo ocurrido el día 20,
tuvo las siguientes características (fig. 6):
hora de ocurrencia:
19 horas, 38 minutos
magnitud: 7.3 escala richter
coordenadas epicentrales: 17.4 latitud norte
102.0 longitud oeste
Este sismo causó alarma en
la región epicentral y el colapso de estructuras dañadas
por el evento principal del ida anterior. Ocasionó también
un tsunami en la zona de Ixtapa con una altura de 1.5 m cuando
menos.
Se sintió en la Ciudad de
México con una intensidad VI de la escala richter. Causó
daños materiales sobre construcciones falladas previamente
por efecto del primer sismo.
7. Evaluación de riesgo
sísmico
a) Corto plazo. En la región
epicentral de los recientes sismos se puede estimar la probabilidad
de ocurrencia de réplicas grandes, considerando que ellas
decrecen en número según una relación logarítmica;
esto se observa en el presente caso, como se ha mencionado en
la sección 4. Además, es muy probable que los dos
terremotos recientes hayan liberado la mayor parte de la energía
elástica almacenada en al brecha de Michoacán, lo
cual minimiza la probabilidad de la ocurrencia de otro terremoto
comparable o mayor que el del pasado 19 de septiembre, en el corto
plazo .
b) A mediano y largo plazo.
El riesgo a mediano plazo en la región decrecerá,
según la teoria de brechas (gaps) sísmicas (Kasahara,
1981). Al mismo tiempo, según esta teoría aumentará
ligeramente el riesgo en las regiones colindantes. El riesgo a
largo plazo en esta zona, puede ser calculado a partir de estimaciones
del tiempo de recurrencia promedio regional. (aproxim. 35-56 años)
.
Sin embargo, existen otras regiones
de alto riesgo sísmico en donde podrían ocurrir
terremotos que causen daños en la ciudad de México.
Esto es, el riesgo debido a terremotos que se presenten a lo largo
de la trinchera del pacifico, a profundidad intermedia principalmente
en los estados de Puebla y Oaxaca, o someros en el eje volcánico.
En particular, de acuerdo a las investigaciones sismológicas,
la brecha de guerrero (figs. 4 y 5) presenta en este momento la
mayor probabilidad de liberar su energía en un terremoto
de gran magnitud (ms=7.5). Sin embargo, debemos enfatizar que
no estamos en condiciones de predecir el momento de ocurrencia
de un fuerte terremoto en dicha región.
(Con Información
del Servicio Sismológico Nacional - UNAM)
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