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Internacional
Benedicto XVI llega a Colonia en su
primer viaje pastoral
Colonia, Alemania, 18 de
agosto (Redacción RG).-
El papa Benedicto XVI recibió su primer baño de
multitudes durante un paseo en barco por el Rihn acompañado
por unos 60 jóvenes de varios países. Entre los
peregrinos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud
(JMJ) se encuentran los venezolanos Elsa Díaz y un compañero
de grupo (Marcel) que fueron recibidos por Su Santidad.
En un discurso caluroso pero
inflexible leído en alemán, inglés, francés,
español e italiano el Papa Benedicto XVI rindió
un sentido homenaje a la figura de su predecesor Juan Pablo II,
quien, dijo, "supo entender" los desafíos de
los jóvenes, citó AFP.
"El les ha querido y ustedes
entendieron y han correspondido con el entusiasmo de su edad",
dijo de Juan Pablo II, quien lanzó esta "idea brillante"
hace dos décadas para incorporar a los jóvenes a
la Iglesia católica.
"Este gran Papa supo entender
los desafíos que se presentan a los jóvenes de hoy
y, confirmando su confianza en ellos, no dudó en incitarlos
a proclamar con valentía el Evangelio y ser constructores
intrépidos de la civilización de la verdad, del
amor y de la paz", dijo Benedicto XVI de pie en el barco
bajo la cruz de madera de la JMJ que poco antes se había
roto por el viento.
Herencia espiritual
El barco del Papa, quien parecía
estar cansado, fue escoltado por cinco barcos que representaban
los cinco continentes durante el recorrido de diez kilómetros
por aguas del Rihn, palabra de origen celta que significa "escurrir".
La mexicana Susana Zavala Gómez,
por Norteamérica y la peruana Patricia Mercedes Chávez,
por Suramérica representaron, junto con otros cuatro jóvenes,
a los continentes ante el Papa. Con la venezolana Díaz
conversó segundos.
Benedicto XVI permaneció buena
parte del trayecto de pie saludando a los peregrinos. Dijo que
ahora le corresponde a él recoger la "extraordinaria
herencia espiritual que nos ha dejado el Papa Juan Pablo II".
"Representan a las incontables
muchedumbres de nuestros hermanos y hermanas de la humanidad que
esperan sin saberlo, que aparezca en su cielo la estrella que
los conduzca a Cristo" en referencia a los Reyes Magos, cuyas
reliquias se guardan en la catedral de Colonia, adonde se iba
a dirigir luego para adorarlas.
Vivir con pasión
El Pontífice evocó
la trayectoria de Melchor, Gaspar y Baltasar que "soportaron
fatigas y sacrificios sin ceder al desaliento y a la tentación
de volver atrás" en su búsqueda de Cristo.
Y es que cuando se tiene una "una
certeza tan firme, merece la pena vivir por ella y, si fuera preciso,
morir por ella", les dijo Benedicto XVI, que durante 23 años
fue el guardián del dogma católico en el Vaticano.
Cada vez que cambiaba de idioma para
leer una parte del mismo, los jóvenes de esa lengua rompían
en aplausos, vivas, en la misma línea que en las citas
con el fallecido Juan Pablo II, el "inventor" de estas
jornadas.
Españoles y latinoamericanos
lo aclamaron como si fuera una estrella del pop cuando dio su
discurso en español.
Acercando culturas
En el sentido espiritual, el Papa
también dijo que "es posible dar vida a una comprensión
recíproca entre los hombres y los pueblos, entre culturas
y civilizaciones, aunque sean diferentes".
En lo que parece haberse convertido
en una constante en su discurso desde que fue elegido jefe de
la Iglesia católica el pasado 19 de abril, éste
dirigió un "saludo caluroso" a los representantes
de las diversas confesiones.
(Con información
de la Redacción)
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