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Política
México muestra irritación
por comentarios de embajador de USA
Ciudad de México,
17 de agosto (Redacción RG / AP).-
Nada bien fueron recibidas en México las declaraciones
del embajador de Estados Unidos en el país Tony Garza cuando
dijo haber ordenado el cierre temporal de un consulado en una
ciudad fronteriza en parte como castigo al gobierno por no controlar
la violencia de esa localidad.
Las autoridades mexicanas le respondieron
el miércoles de forma enérgica
El subsecretario de Relaciones Exteriores
de México, Gerónimo Gutiérrez, emitió
un comunicado en el que señala que "sus recientes
comentarios (de Garza) son preocupantes para nuestro gobierno,
y que no han sido bien recibidos".
Gutiérrez señaló
que el gobierno mexicano está de acuerdo con Garza de que
debe trabajar para garantizar la seguridad de los ciudadanos estadounidenses,
pero indicó que "su selección de palabras fue
francamente desafortunada y no corresponde al papel de un embajador".
"Algunos han dicho que ordené
el cierre para castigar al gobierno mexicano por no controlar
la violencia en la región, dijo Garza el martes en la Universidad
de Denver. "En cierto sentido es verdad... Y he sido claro,
mi responsabilidad prioritaria como embajador es la protección
de los ciudadanos estadounidenses y no dudaré en tomar
acción cuando estén en peligro".
Los comentarios de Garza se dan tras
una serie de críticas que ha emitido por lo que ha considerado
como inseguridad en la región fronteriza de México.
El embajador ha irritado a funcionarios mexicanos que aseguran
que Estados Unidos comparte la responsabilidad del problema, debido
al consumo de drogas en ese país.
A principios de este mes, Garza suspendió
todas las operaciones del consulado estadounidense en Nuevo Laredo,
salvo las operaciones de emergencia, durante una semana debido
a una serie de incidentes en las que hubo decenas de asesinatos
relacionados con el narcotráfico.
También durante esta ola de
violencia fue asesinado un jefe policial y fue atacada con ametralladoras,
granadas y hasta con cohetes una presunta casa de seguridad de
narcotraficantes.
Garza indicó entonces que
el cierre había permitido a las autoridades "valorar
la situación de la seguridad para nuestros empleados y
los turistas estadounidenses en la región, así como
para los visitantes al consulado".
El martes en Denver, Garza dijo que
el progreso en reforma inmigratoria, comercial y de otros temas
entre México y Estados Unidos podría verse comprometido
si el primero no puede controlar la guerra de drogas fronteriza.
Garza señaló que "cuanto
más se prolongue la violencia, más difícil
será para los estadounidenses referirse a los mexicanos
como socios de confianza con intereses mutuos".
"Una contundente respuesta a
la violencia fronteriza es la forma de ayudar para no hablar de
la construcción de barreras".
Garza definió a México
como una democracia punta y una fortaleza económica en
América Latina, pero dijo que ordenó el cierre del
consulado en la violenta ciudad de Nuevo Laredo para proteger
a los estadounidenses allí.
(Con Información
de Associated Press)
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