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Economía
General Electric entra a la guerra
televisiva
Ciudad de México,
14 de agosto (Redacción RG).-
La guerra de los grandes consorcios mediáticos globales
ya llegó a México. La trasnacional General Electric,
después de 108 años de presencia en el país,
le apuesta ahora a construir la tercera opción televisiva
a través de su área NBC-Universal-Telemundo. El
primer paso de esta estrategia a largo plazo es el
préstamo de 5 millones de dólares a Televisora del
Valle de México, concesionaria de Canal 40, precisó
el abogado general de la empresa para América Latina, Rafael
Díaz Granados.
General Electric decide intervenir
en un mercado en el que Televisa y TV Azteca controlan el 80%
de las concesiones de televisión abierta en el país
y acaparan más del 70% de un pastel publicitario que, para
2006, se calcula será de 5,700 millones de dólares,
según cálculos de la propia industria.
El estudio confidencial titulado
Perspectivas sobre las industrias de la radio y la televisión
en México, elaborado en 2000 para la Cámara Nacional
de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT), reconoce
que, contrario a lo que ocurre en la radio, en la industria
de la televisión abierta mexicana hay un grado importante
de concentración, tanto en términos de concesionarios
como de ingresos para los grupos comerciales. De acuerdo
con el índice Herfindahl-Hirschman, México es el
segúndo país de mayor nivel de concentración
de ingresos para la industria televisiva (con 5,057 puntos), sólo
por debajo de Gran Bretaña y arriba de Estados Unidos,
cuyo índice de concentración es de 3,483 puntos.
El estudio califica a la televisión comercial mexicana
como un mercado maduro muy concentrado y cuyas barreras
más importantes para la entrada de nuevos competidores
son: dificultad y costo elevado de crear o adquirir contenido,
considerables inversiones en infraestructura y una oferta de anunciantes
controlada por el duopolio.
A pesar de estas barreras y de la
enorme concentración, el objetivo de General Electric es
crear una tercera cadena de distribución de contenidos
que le permita tanto producir desde México para la creciente
audiencia de habla hispana en Estados Unidos como vender localmente
su propia producción, incluyendo la explotación
de nuevas tecnologías que no dependan sólo de la
televisión abierta, como la telefonía por cable,
celular, la televisión convergente con internet y televisión
restringida (por cable o satélite).
El futuro del crecimiento, según
la propia General Electric, está en la televisión
en español. De acuerdo con el índice Nielsen Hispanic
Television, en el mes de junio creció 4% respecto al año
pasado, al lograr captar el 56% de la audiencia total de los hispanos
adultos de Estados Unidos de 18 a 49 años en el horario
de mayor rating. Telemundo captó 17%, Univisión
74% y Telefutura 9%.
Nuestro negocio no es poseer
canales de televisión, sino tener canales de distribución,
afirma Díaz Granados.
Telemundo ha ido expandiendo su presencia,
a pesar de contar sólo con un equipo de 25 empleados en
México. A través de Telepuy Internacional, distribuye
en Multivisión Canal 52 del Distrito Federal las telenovelas
Pasión de gavilanes, Al rojo vivo, Pecados capitales y
Alma herida. En el canal 9 de Galavisión, propiedad de
Televisa, retransmite el talk show Laura en América. Mediante
su canal de cable Telemundo Internacional, distribuye su producción
a más de 2 millones de suscriptores por PCTV. El objetivo
de NBC-Telemundo para México es aumentar nuestro
alcance y visibilidad en una frecuencia de televisión
abierta, así como reforzar su presencia en televisión
restringida y en la televisión convergente con telefonía
celular e internet. México es una fuente de contenido
-noticias y entretenimiento-- para ser transmitido en Estados
Unidos, y un importante mercado para distribuir nuestro
contenido.
(Con Información
de la Redacción)
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