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Opinión
La Suerte del Canal 40
Ciudad de México,
31 de julio (Redacción RG / Proceso).-
Hace más de 60 días que Canal 40 salió del
aire debido a una huelga. Con justa razón los trabajadores
se negaron a seguir con sus labores si los salarios adeudados
no eran cubiertos. Sin embargo, hoy que existe esa posibilidad,
se niegan a aceptarla.
El origen del préstamo que
habría logrado CNI no está claro, según dicen.
Se plantan la camiseta con el escudo nacional y se oponen a que
la trasnacional, General Electric, entre a formar parte de una
emisora mexicana.
En efecto, la Ley Federal de Radio
y Televisión, expedida en 1960, es clara al respecto. Ningún
extranjero podrá poseer o tener parte alguna en las concesiones.
Sin embargo, lo que no resulta diáfano es el doble rasero
utilizado por SCT, la Secretaría de Gobernación
y la CTM. Desde hace muchos años, por lo menos a partir
de mediados de los ochenta, en radio y televisión hay capitales
foráneos.
Una forma de capitalizarse de Televisa
y de TV Azteca ha sido cotizar en las bolsas de valores de Nueva
York y México. La venta de acciones no requiere del comprador
certificado de nacionalidad.
Más tarde, la venta directa
de una parte del negocio o bien el asociarse a compañías
fuereñas, ha sido práctica común. Televisa
tiene enajenado 49% de Radiópolis a Prisa, el consorcio
español de medios, propietario entre otros del periódico
El País. Mantiene un convenio con SKY, televisión
satelital cuyo capital de origen es estadunidense y en donde están
presentes también Brasil y Venezuela.
¿TV Azteca no se comprometió,
sólo para arrepentirse luego, a venderle 25% de la empresa
a la NBC, la cual pertenece a General Electric, firma que ahora
insiste en entrar directamente al mercado mexicano vía
Canal 40?
El gobierno en turno no objetó
ninguno de esos acuerdos. Periodistas y críticos comentamos
en su momento la violación flagrante a la ley, sin que
ninguna autoridad respondiera. Tampoco se han querido reformar
las normas vigentes. Los opositores más acérrimos
han sido los propios concesionarios. Se ve el porqué. De
los acuerdos de libre comercio y de la globalización debe
permitirse sólo aquello que apoye a los consorcios consolidados.
Cuando un nuevo jugador amenaza con retar a los existentes, éstos
junto con sus cómplices en la esfera gubernamental, esgrimen
una ley que ellos no cumplen.
No estamos de acuerdo con que se
deje desprotegida a la industria cultural del país. Eso
pasaría si se permite el ingreso indiscriminado de los
gigantes del ramo. Sin embargo, lo que no resulta lícito
es que solamente a algunos se les aplique la ley, mientras los
demás hacen lo que quieren.
Es triste que un canal que representó
una opción distinta dentro del panorama televisivo privado,
vaya a terminar en las manos de una empresa que no se ha distinguido
por ser proba. Numerosas demandas tiene en su contra por incumplimiento
de contratos la General Electric. Además, su sector audiovisual
tampoco garantiza calidad. La NBC y Telemundo no se han distinguido
por sus creaciones. Están dentro de los estándares
de lo comercial proveniente de Estados Unidos. Telemundo es la
gran competidora de Univisión entre el público hispano
de allende la frontera norte. Desprendida de la segunda debido
a que el sector de noticias de Univisión no aceptó
que Jacobo Zabludowsky fuese a dirigirlos, tuvo que asociarse
-años después- con GE para no desaparecer. Algún
rating le roba a Univisión, y por tanto a Televisa, quien
se encarga de proporcionar gran parte de la programación
a la cadena.
Si este fuera un gobierno realmente
democrático y cumplidor de la ley, la concesión
de Canal 40 debía perderla Moreno Valle a favor de un grupo
de la sociedad civil, y éste deberá garantizar que
la televisión por hacer sea diferente a la que actualmente
practica el duopolio. Un grupo de profesionales con ganas y capacidad
para entregarnos propuestas imaginativas y que compitan internacionalmente.
Los hay en el país. Pero tampoco ellos se mueven. Al parecer
hay tanto desánimo por lo faccioso de muchas decisiones
de este gobierno, que prefieren ver cómo se hunde uno más
de los intentos de abrir el espectro.
(Con Información
de Florence Toussaint / Proceso)
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