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Internacional
Ratifica Fidel abrumador apoyo del
pueblo a la Revolución en Cuba
La Habana, Cuba, 26 de julio
(Redacción RG).- El Presidente
Fidel Castro aseguró hoy que ningún proceso revolucionario
contó jamás con el consenso, apoyo abrumador y la
confianza que tiene la Revolución Cubana por su pueblo.
En el acto central por el aniversario
52 de asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes,
Fidel exaltó la firmeza, lealtad a los principios, valentía
y el espíritu internacionalista y solidario de los cubanos,
frente a lo cual se estrellará cualquier intento de la
mafia anticubana y el Gobierno de Estados Unidos por derrotar
a la Revolución.
Más valdría que el
Imperio no se dejara llevar por ilusiones que lo conduzcan a errores
más graves, porque nada de lo que ha ocurrido en otras
partes del mundo será comparable con lo que ocurriría
aquí con quienes intenten apoderarse de Cuba, advirtió
en alusión a las más recientes provocaciones orquestadas
desde la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana.
El Presidente cubano ratificó
la imposibilidad de que se hagan realidad estos afanes yanquis,
y recordó las palabras de Antonio Maceo cuando hace más
de un siglo sentenció que sólo recogerían
el polvo de su suelo anegado en sangre si no perecían en
la contienda.
Hoy podemos añadir, dijo,
que no podrían ni recoger siquiera el polvo de su suelo
y tendrían que derramar mucha más sangre que en
cualquier otro lugar del planeta. ¡Lo juramos!, ratificó
Fidel en medio de gran ovación.
En su discurso, el líder revolucionario
denunció diversas provocaciones como la realizada el pasado
22 de julio por los llamados "defensores de la sociedad civil",
envalentonados por la aparente impunidad de sus aventuras y alentados
por la Oficina de Intereses y los vuelos y transmisiones de los
aviones militares, además de la creencia difundida por
la mafia de Miami de un inminente colapso de la Revolución.
Pero esta vez, afirmó, el
pueblo indignado se interpuso con sus expresiones de fervor patriótico
y no permitió moverse a un solo mercenario, y así
ocurrirá cuantas veces sea necesario, cuando traidores
y mercenarios sobrepasen un milímetro más allá
de lo que el pueblo revolucionario -cuyo destino y cuya vida está
en juego frente al Imperio más voraz, inhumano y cruento
de la historia- está dispuesto a permitir.
En relación con esta última
maniobra, comentó Fidel que la publicitada disidencia o
supuesta oposición en Cuba no existe más que en
la mente calenturienta de la mafia anticubana y los burócratas
de la Casa Blanca y el Departamento de Estado.
Ellos, aseguró, se autoengañan
con sus mentiras, compran gente oportunista, divorciada de toda
actividad productiva, muchas veces hasta vagabundos y en no pocas
ocasiones lumpens o delincuentes que no cuentan con el aprecio
de nadie.
Denunció igualmente que durante
esas provocaciones la Oficina de Intereses recurre al uso de la
prensa extranjera, aprovechándose de las facilidades que
ha ofrecido Cuba para que numerosas agencias internacionales residan
e informen desde aquí sin restricción alguna y con
entera libertad.
El líder de la Revolución
indicó que algunas lo hacen en plena complicidad para desinformar
y engañar al mundo sobre la realidad nacional.
Al pormenorizar acerca de la loca
y fracasada aventura del Gobierno de Bush contra la Isla caribeña,
Fidel abundó en las agresiones radiales y televisivas,
en las que Washington ha invertido inútilmente cuantiosas
sumas de dinero para promover la subversión y la desestabilización
en Cuba, más que en cualquier otra oficina de esa Administración.
En esta etapa gansteril de Bush todas
las normas de discreción fueron barridas, dijo el mandatario
cubano, quien subrayó la labor de funcionarios inescrupulosos,
quienes han llevado a cabo insólitas provocaciones contra
Cuba, pues hoy en día, expresó, los jefes de la
oficina de intereses han asumido la jefatura de los mercenarios
dentro de la Isla.
En ningún país del
mundo un mercenario del Imperio ostenta los privilegios que tienen
en Cuba, afirmó Fidel, y aseguró que las oficinas
y residencia de la SINA, amparadas en la inmunidad diplomática,
se han convertido en sitios de reunión para dirigir abiertamente
a los mercenarios, y nada de eso se disimula en absoluto.
Las valijas diplomáticas,
reveló, se utilizan descaradamente para introducir medios
y materiales impresos para suministrar a sus asalariados.
Hizo hincapié en que nunca
antes gobierno alguno abusó tanto de las franquicias recibidas
por la SINA en Cuba, y utilizan también a sus lacayos checos
u otros similares.
Ilustró cómo mientras
el pueblo trabajaba sin descanso para recuperarse de los daños
del huracán Dennis, el Gobierno norteamericano arreció
su agresión electrónica y subversiva contra la Isla,
multiplicando los vuelos de la nave aérea que trasmite
al país las señales de radio y televisión
anticubanas.
El pasado 13 de julio, a cinco días
de que Dennis hubiese azotado al país, la fuerza aérea
de EE.UU. rebasificó en la Florida varias aeronaves, y
se trasmitió consecutivamente desde esos aviones los días
15, 16, 18, 20, 22 y 23 de julio, en una escalada provocadora
y agresiva con mensajes contrarrevolucionarios, señaló
Fidel.
En menos de un año se han
efectuado 46 transmisiones desde el avión militar y se
mantuvieron las que se efectúan diariamente desde el globo
aerostático por unos nueve canales, expresó en su
explicación detallada de las agresiones estadounidenses
en esta etapa, que totalizan dos mil 425 horas con 45 minutos
de radio y televisión semanales, un súper récord
en la historia, aseveró.
Destacó que junto a ese panorama
destructivo de la Administración contra la Isla, a lo que
se une el bloqueo genocida aplicado cada vez con más rabia
contra Cuba, de forma hipócrita y realmente desvergonzada,
el Imperio ofreció 50 mil dólares para mitigar los
daños del huracán, que el país rechazó
inmediatamente.
Al abundar en otros argumentos que
revelan la esencia agresiva de Washington, manifestó que
el Congreso de EE.UU. aprobó 37 millones 931 mil dólares,
para transmisión y recepción de radio y televisión
hacia Cuba, en el año fiscal 2006, y 29 millones 931 mil
dólares para 2007.
Esta escalada, indicó, se
produce en medio de públicas discrepancias del Departamento
de Estado y de Defensa, sobre el empleo del avión militar
para trasmitir contra Cuba o su traslado hacia el Oriente Medio.
Refutó Fidel las insidiosas
declaraciones de una vocera de la mafia cubana en la Florida que
trató de vincular la solidaria ayuda de Venezuela a Cuba
por las afectaciones del huracán Dennis, con la batalla
cubana por bloquear las trasmisiones contra la Revolución
desde Estados Unidos.
Ahora, la extrema derecha estadounidense
también amenaza con realizar trasmisiones de radio y televisión
contra Venezuela, en respuesta al surgimiento de Telesur y la
solidaridad del pueblo venezolano con Cuba, expresó.
Fidel expuso en su análisis
la intensidad con que la Casa Blanca arrecia su guerra electrónica
contra Cuba, y cómo en Miami las televisoras y radio locales
se esmeran en trasmitir una imagen de crisis y caos en la Isla,
donde -según esa falacia-una situación insostenible
conducirá a un estallido social, y propiciará la
subversión.
Explicó que el pasado 13 de
julio se produjo un incidente provocado por unos 20 individuos
que, tomando como pretexto el accidente ocurrido hace 11 años
en el que un remolcador fue secuestrado a mano armada en un muelle,
profirieron gritos insultantes contra el país y recibieron
la respuesta de vecinos y trabajadores del Hospital Hermanos Ameijeiras.
La situación -dijo- motivó
la intervención de la Policía Nacional Revolucionaria
para proteger a los provocadores. El Presidente cubano subrayó
que tal escalada está vinculada estrechamente también
con las denuncias de Cuba formuladas en abril contra Luis Posada
Carriles, y que puso al desnudo la escandalosa confabulación
entre Bush hijo y el principal terrorista del Imperio, y a las
revelaciones expuestas en el Encuentro Mundial contra el Terrorismo.
En su discurso, Fidel calificó
como una de las más cínicas medidas de George W.
Bush, utilizar la base de Guantánamo, que ocupa contra
la voluntad del pueblo cubano, para crear allí un campo
de concentración e incluso crear un centro experimental
de torturas, como en la prisión de Abu Ghraib, en Iraq.
Explicó que el 17 de octubre
último, el diario The New York Times, ya había reconocido
que los abusos a prisioneros en Guantánamo eran generalizados,
y no se limitaban a casos aislados como sostenían las versiones
oficiales, y afirmó que el mundo se escandalizó
al conocer estos hechos, una macha en la reputación de
los Estados Unidos.
El periódico británico
The Guardian, del 13 septiembre de 2004, afirmó que las
más altas instancias del Gobierno de W. Bush fueron informadas
en el otoño de 2002 sobre los malos tratos y posibles crímenes
de guerra en ese lugar, de manera que lo sabían todo desde
esa fecha, denunció Fidel. Fidel mostró el cinismo
de una congresista norteamericana de origen cubano, conocida en
como La Loba Feroz (Ileana Ros-Lehtinen), amiga y
defensora del terrorista Luis Posada Carriles, que en una visita
a ese centro de torturas declaró cínicamente a la
prensa que deseaba que el pueblo cubano tuviera los derechos que
se les daban a los detenidos en Guantánamo.
Durante su intervención desde
el teatro Karl Marx, el Comandante en Jefe abordó otros
temas nacionales de actualidad, como el de la situación
electroenergética y las medidas que se adoptan para también
elevar la calidad de vida de la población.
(Con Información de la Redacción)
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