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Política
Discurso íntegro de AMLO en
su encuentro con Redes Ciudadanas en el Teatro Metropólitan
Ciudad de México,
18 de julio (Redacción RG).-
Antes que nada agradezco, de manera sincera, el apoyo que recibí
de ustedes durante el proceso de desafuero al que me sometieron
quienes buscaban impedir, a toda costa, mi participación
en las elecciones del próximo año.
También agradezco la confianza
y la participación de ustedes en la creación de
estos comités ciudadanos, decididos a promover un proyecto
alternativo de nación.
Este encuentro fue convocado por
los seis coordinadores nacionales: Socorro Díaz, Manuel
Camacho Solís, José Agustín Ortiz Pinchetti,
Ricardo Monreal, Raúl Ojeda y Federico Arreola.
Aprovecho para dar a conocer que
en cada estado habrá un comité que coordinará
el esfuerzo de toda la red ciudadana en la entidad de que se trate.
Por ejemplo, en el Distrito Federal este comité estará
integrado por: Isaac Masri, René Drucker, Jesusa Rodríguez,
Tere Juárez de Castillo y Elena Poniatowska.
La reunión de hoy tiene el
propósito de darles a conocer los cincuenta compromisos
básicos que asumo ante el pueblo de México.
El proyecto alternativo de nación
que postulamos se propone, en primer lugar, abatir la pobreza
y propiciar el bienestar de todos los mexicanos. Al mismo tiempo,
contempla el crecimiento económico y la generación
de empleo; plantea fortalecer nuestras tradiciones culturales;
garantizar la seguridad pública; consolidar las instituciones
y mantener relaciones de respeto con todos los pueblos y gobiernos
del mundo.
De manera específica, estos
son los compromisos:
1. Empezaremos a pagar la deuda histórica
que tenemos con las comunidades indígenas. Se combatirá
la discriminación y la pobreza. Reconoceremos los derechos
de los pueblos indígenas y se cumplirán los acuerdos
de San Andrés Larráinzar.
2. Estableceremos como se hizo en
el Distrito Federal, el derecho a la pensión alimentaria
para todos los adultos mayores de 70 años.
3. Otorgaremos becas a todos los
discapacitados pobres.
4. Haremos efectivo el derecho Constitucional
a la atención médica y a los medicamentos gratuitos.
5. Garantizaremos que el aumento
al salario mínimo esté por encima de la inflación.
6. Daremos certidumbre a los fondos
de pensiones y revisaremos la edad de jubilación sin afectar
derechos adquiridos por los trabajadores.
7. Suprimiremos las pensiones millonarias
de los ex presidentes de México.
8. Mejoraremos la atención médica en el IMSS y el
ISSSTE, y no habrán servicios médicos particulares
para funcionarios públicos.
9. Garantizaremos la educación
pública gratuita en todos los niveles escolares. Elevaremos
la calidad en la enseñanza de la educación básica.
Fortaleceremos el Programa de Desayunos Escolares; otorgaremos
becas a estudiantes de familias de escasos recursos económicos
y crearemos albergues-escuelas con maestros por cada uno de los
grados, para niñas y niños de comunidades pequeñas
y dispersas.
10. Entregaremos de manera gratuita,
como se hace en el Distrito Federal, un paquete de útiles
escolares en todas las escuelas públicas del país,
en los niveles de preescolar, primaria y secundaria.
11. Evitaremos el rechazo de jóvenes
que buscan ingresar a universidades públicas. Crearemos
en el sexenio 200 escuelas preparatorias y 30 universidades públicas.
12. Apoyaremos la investigación
científica para aminorar la dependencia que se tiene de
conocimientos y asistencia tecnológica del extranjero.
13. Fomentaremos la práctica
del deporte, tanto en su vertiente de esparcimiento y salud, como
en la de alto rendimiento.
14. Cuidaremos el patrimonio cultural
de México. Estimularemos la creación artística
desde la educación básica y apoyaremos a músicos,
pintores, escultores, escritores, cineastas, y demás creadores.
15. Fomentaremos la lectura, las
ferias de libros, la labor editorial, la creación de bibliotecas
y archivos.
16. Ampliaremos la cobertura de estaciones
culturales de radio y de los canales de televisión 11 y
22.
17. Pondremos en marcha un programa
integral de fomento agropecuario que promueva, al mismo tiempo,
la economía de autoconsumo en las comunidades, la producción
destinada al mercado interno y las actividades agropecuarias de
exportación.
18. Fomentaremos la actividad pesquera
para mejorar las condiciones de vida de las comunidades costeras
y ribereñas del país, y pondremos al alcance de
la población proteínas de buena calidad a bajos
precios.
19. Buscaremos un acuerdo con los
gobiernos de Estados Unidos y Canadá para evitar que se
aplique en 2008, como se establece en el Tratado de Libre Comercio,
la libre importación de maíz y fríjol de
cuyos cultivos dependen alrededor de 3 millones de familias campesinas.
20. Sembraremos un millón
de hectáreas de árboles maderables para generar
empleos en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche, donde
es más notorio el abandono del campo y ha crecido más
la emigración a Estados Unidos. También así,
enfrentaremos el grave problema del deterioro ambiental producido
por la casi desaparición de las selvas tropicales del sureste.
21. Definiremos una política
integral para el cuidado, el acopio, el uso racional, el manejo
y la distribución del agua.
22. Modernizaremos el sector energético
sin privatizar la industria eléctrica ni el petróleo.
Daremos valor agregado al petróleo para generar empleos.
En tres años, dejaremos de importar gas y gasolina, y estos
productos, junto con la energía eléctrica, se venderán
a precios justos en el país y seremos competitivos en el
mercado internacional.
23. Buscaremos la convergencia de
la inversión pública y privada para la construcción
de infraestructura, obra pública y vivienda.
24. Promoveremos el desarrollo de
las ramas industriales que más contribuyan a la generación
de empleos directos e indirectos, así como las que permitan
sustituir importaciones y reduzcan la salida de divisas.
25. Frenaremos la emigración
de las maquiladoras mediante una política de atención
directa que ofrezca incentivos y revalore la importancia que reviste
la cercanía de nuestro país con el mercado más
grande del mundo.
26. Fortaleceremos la economía
familiar. Otorgaremos créditos para el autoempleo y otras
actividades productivas mediante mecanismos sencillos, no usureros
ni burocráticos.
27. Aplicaremos un amplio programa
de mejoramiento, ampliación y construcción de vivienda.
La meta es realizar 500 mil acciones al año y generar 400
mil empleos.
28. Vincularemos el Pacífico
con el Atlántico, en el Istmo de Tehuantepec, mediante
la construcción de dos puertos comerciales: uno en Salina
Cruz, Oaxaca, y otro en Coatzacoalcos, Veracruz, así como
ferrocarriles de carga de contenedores y la ampliación
de la carretera existente.
29. Mejoraremos las vías de
comunicación en toda la República. En específico,
pondremos en funcionamiento un ferrocarril moderno o tren bala
desde la capital hasta la frontera con los Estados Unidos.
30. Construiremos un nuevo aeropuerto
internacional en Tizayuca, Hidalgo, con la operación de
un tren moderno y rápido hacia la Ciudad de México.
31. Fomentaremos la actividad turística:
México posee espléndidas zonas arqueológicas,
importantes ciudades coloniales, playas, flora y fauna de excepción.
Además, los servicios turísticos tienen un alto
efecto multiplicador sobre el empleo y el ingreso de los trabajadores.
32. Convertiremos a las Islas Marías
en un centro para el ecoturismo. La legendaria isla madre
convertida en presidio desde la época porfiriana y símbolo
de la represión social y política, pasará
a ser la Isla de los Niños, donde la recreación,
la educación y la convivencia con la naturaleza serán
los temas principales.
33. Respetaremos la libertad de expresión
y credo religioso. Estamos a favor del diálogo, la tolerancia,
la pluralidad, la equidad, la diversidad, la transparencia y los
derechos humanos.
34. Garantizaremos la tranquilidad
y la seguridad pública. El combate a la delincuencia es
mucho más que un asunto de policías y ladrones.
La solución de fondo ?la más eficaz y probablemente
la menos cara? pasa por combatir el desempleo, la pobreza, la
desintegración familiar, la pérdida de valores y
la ausencia de alternativas. Pero no basta con impulsar el desarrollo
social. Hay que desterrar la corrupción en los cuerpos
policiacos, trabajar coordinadamente en todos los niveles de gobierno
y actuar con inteligencia, profesionalismo, firmeza y perseverancia.
35. Fortaleceremos a las Fuerzas
Armadas como institución fundamental para garantizar la
integridad del territorio y la defensa de la soberanía.
No utilizaremos al Ejército para resolver conflictos de
origen social: nunca más una masacre para reprimir demandas
de libertad y de justicia.
36. Mantendremos una relación
de respeto con todos los pueblos y gobiernos del mundo. Haremos
valer los principios de no intervención, autodeterminación
de los pueblos y solución pacífica de los conflictos.
37. Buscaremos que la relación
con Estados Unidos y Canadá vaya más allá
del Tratado de Libre Comercio e incluya la cooperación
para el desarrollo. En la agenda con el gobierno de Estados Unidos,
el tema principal será la migración y los derechos
humanos y laborales de los mexicanos que, por necesidad, cruzan
la frontera para trabajar en Estados Unidos.
38. Aplicaremos una política
de austeridad que reduzca, en beneficio de la sociedad, el altísimo
costo del aparato burocrático.
Se reducirá a la mitad el
sueldo del Presidente de la República y ningún otro
funcionario del Poder Ejecutivo recibirá una percepción
mayor. El Presidente vivirá y despachará en Palacio
Nacional, y la actual residencia oficial de Los Pinos pasará
a formar parte del Bosque de Chapultepec.
Asimismo, sin afectar a los trabajadores
de base o sindicalizados, ajustando las estructuras de mando,
terminando con el derroche y los privilegios lograremos, a partir
del primer año, ahorros por 100 mil millones de pesos que
se destinarán a la atención de las necesidades básicas
del país.
39. Combatiremos a fondo la corrupción,
la impunidad y el tráfico de influencias. Combatir la corrupción
es un imperativo moral y, además, un instrumento para liberar
y aprovechar una fuente abundante de recursos para el desarrollo.
40. Mejoraremos la recaudación
fiscal. No aumentarán los impuestos en términos
reales ni habrán nuevas contribuciones. No se cobrará
el IVA en medicamentos y alimentos. Enfrentaremos la evasión
fiscal que alcanza más del 50 por ciento.
41. Simplificaremos el pago de impuestos.
En el Impuesto Sobre la Renta, bastará con la autodeclaración
de ingresos y el pago de la tasa correspondiente. Bajo protesta
de decir verdad, de manera sencilla, los ciudadanos podrán
pagar sus contribuciones en centros comerciales y bancos o por
internet, y la fiscalización se llevará a cabo por
sorteo.
42. Otorgaremos concesiones para
la operación de bancos regionales, que ayuden a enfrentar
el problema de la falta de créditos para el desarrollo.
43. Reordenaremos la deuda pública.
Empezaremos por transparentar el monto real de la deuda, haciendo
a un lado la doble contabilidad: oficialmente, sólo se
reconocen 150 mil millones cuando, en realidad, la deuda asciende
a 273 mil millones de dólares. Además, la simulación
implica pagar intereses más altos.
44. Resolveremos en definitiva la
cuestión del Fobaproa y otros hoyos negros como los Pidiregas,
el Rescate Carretero y los créditos de la llamada Banca
de Desarrollo. Una vez aclarada y transparentada la deuda, se
buscarán los términos más adecuados para
reducir su costo financiero y liberar recursos para el desarrollo
económico y social del país.
45. Respetaremos la autonomía
del Banco de México. Mantendremos equilibrios macroeconómicos,
es decir, habrá una adecuada política monetaria
y disciplina en el manejo de la inflación y el déficit
público.
46. Impulsaremos un nuevo federalismo
para definir con claridad las reglas de la convivencia y cooperación
entre los gobiernos federal, estatales, municipales y del Distrito
Federal.
47. Seremos respetuosos de la autonomía
del Poder Legislativo, procurando encontrar puntos de acuerdo
en beneficio del desarrollo social, económico y político
del país.
48. Acataremos las resoluciones del
Poder Judicial. Y respetuosamente seguiremos insistiendo en la
necesidad de su reforma para crear en su interior, un verdadero
sistema de control y vigilancia que evite la corrupción
y garantice el recto proceder de jueces, magistrados y ministros.
49. Otorgaremos prestigio y respetabilidad
a la presidencia de la República. El Presidente de México
actuará como político responsable, es decir, como
hombre de Estado, no como jefe de partido, de facción o
de grupo. El Presidente no utilizará a las instituciones
de manera facciosa, ni para ayudar a sus amigos ni para destruir
a sus adversarios. Representará a todos los mexicanos y
será un factor de concordia y de unidad nacional.
50. Como se hizo en el Distrito Federal,
y llevando a cabo las reformas legales necesarias, el Presidente
de la República se someterá al principio de la revocación
del mandato.
Al cumplirse tres años, se
hará una consulta con una sola pregunta: ¿Quieres
que continúe en su cargo el Presidente de la República
o que se le revoque el mandato?
El pueblo es soberano: así
como otorga un mandato, puede retirarlo. El pueblo pone y el pueblo
quita.
Amigas y amigos:
Los documentos que respaldan estos
compromisos pueden ser consultados en la página de Internet
www.lopezobrador2006.org.mx. Ahí están
los fundamentos y la manera de llevarlos a la práctica.
Se trata de una propuesta acorde
con los intereses del pueblo; visionaria y realista. Es el fruto
de mi trato continuo con la gente, de la consulta con especialistas
y con personas de todas las condiciones sociales, así como
de mi experiencia como Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
No son falsas promesas. Estoy acostumbrado
a cumplir mis compromisos y a conducirme por el camino de la congruencia:
actúo como pienso y cumplo lo que prometo. Tengo como aval
haber actuado de la misma manera durante la campaña en
el año 2000, y cuando llegué al gobierno, cumplí
con todo lo que ofrecí.
Estos compromisos ayudarán
a sumar voluntades. Les pido que los difundan en todo el país,
casa por casa.
Es necesario poner por delante nuestras
ideas y propuestas para convocar a la participación conciente
de todos los mexicanos. No perdamos de vista que la transformación
del país sólo será posible si somos capaces
de convencer, conmover, organizar y movilizar al pueblo.
De ahí la importancia que
tiene la formación de los comités ciudadanos en
rancherías, ejidos, pueblos, barrios, colonias, centros
de trabajo, escuelas, municipios, distritos, regiones y estados.
A partir del 11 de agosto emprenderé
una gira por todo el país, con el propósito principal
de consolidar la organización de las redes ciudadanas.
Haremos la campaña desde abajo
y con la gente. La idea es que el pueblo sea el principal promotor
del cambio verdadero. Que cada mujer y cada hombre convencido
corra la voz; elabore volantes y los distribuya; haga sus propias
cartulinas, mantas y banderas y las coloque en su domicilio, su
auto, su centro de trabajo. Tenemos que desatar la creatividad
y el ingenio de los mexicanos, como sucedió durante el
movimiento contra el desafuero.
Nuestra campaña no se limitará
a la publicidad o a la mercadotecnia, porque no se trata de meter
un producto al mercado sino de postular y transmitir ideas para
la transformación del país.
Además, las campañas
que se sustentan únicamente en la publicidad requieren
de mucho dinero y nosotros no tenemos. Tampoco estamos dispuestos
a conseguirlo a cambio de subordinar principios y decisiones futuras
a grupos de intereses creados. Si ganamos la Presidencia de la
República, queremos actuar como siempre: con absoluta libertad
y poniendo por delante el interés general.
Amigas y amigos:
Me propongo hacer un gobierno de
trascendencia histórica. No sólo se trata de mejorar
las condiciones materiales de la gente; mucho menos de frivolidades
o de ambiciones personales. Se trata de emprender una renovación
tajante, una verdadera purificación de la vida pública.
Aspiramos a vivir en una sociedad mejor, donde el dinero no triunfe
sobre la moral y el ser humano valga por su trabajo, su rectitud
y su generosidad.
La tarea no es de un solo hombre.
Reitero: necesitamos un equipo como el que acompañó
al presidente Benito Juárez para consumar, en condiciones
de suma adversidad, la segunda Independencia, restaurar la República
y, al mismo tiempo, establecer las bases del nuevo Estado nacional.
Debemos recoger esa experiencia histórica.
Ahí está nuestro punto de referencia. El gran reto
que significa transformar al México de hoy no puede enfrentarse
con gente improvisada, con ambiciosos vulgares ni con funcionarios
mediocres y ladrones.
Empecemos, pues, a trabajar en la
integración de un amplio equipo, sin importar su filiación
partidista. Necesitamos sobre todo de hombres y mujeres con sentido
común, honestos y verdaderamente comprometidos con la justicia
y la defensa de los intereses nacionales.
Por lo que a mí corresponde,
sé muy bien que la Presidencia de la República no
es una recompensa, no es un ascenso: es la carga más difícil;
es el mandato más delicado que el pueblo otorga al ciudadano
que le inspira mayor confianza para velar por el bien de todos
y la prosperidad de la Patria.
Siempre he sostenido que el poder
sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se ejerce
en beneficio de los demás. Tengan la seguridad de que no
voy a cambiar mi manera de pensar ni mi modo de ser. No voy a
claudicar ni traicionaré la confianza que han depositado
en mí muchos mexicanos.
En lo personal, hasta donde las fuerzas
me alcancen, seguiré haciendo de mi vida una línea
recta.
Muchas gracias.
(Con Información de la Redacción)
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