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Política
Lucha política radical, tercer paso del EZLN
Ciudad de México,
28 de junio (Redacción RG / Proceso).-
El EZLN ha iniciado su tercera etapa de lucha a casi doce años
de su aparición. Una etapa más agresiva políticamente
en la que están apostando todo lo ganado para ayudar a
resolver la crisis nacional. Así lo estiman exmiembros
del equipo de la Comisión Nacional de Intermediación
(Conai) que estuvo encabezada por el obispo Samuel Ruiz, quienes
advierten que la nueva apuesta política zapatista será
de largo alcance e impactará en el escenario electoral
del 2006.
Luego que el EZLN anunciara este
lunes que concluyó la consulta con sus comunidades de base,
la comandancia indígena y los responsables regionales y
locales, sobre el próximo paso que dará en su lucha
política, Miguel Alvarez, exasesor de la Conai y actual
director del centro de Servicios y Asesorías para la Paz
(Serapaz), asegura que en los últimos comunicados de la
dirigencia rebelde se refleja la preocupación que tienen
sobre la crisis política que ha ocasionado el gobierno
del presidente Vicente Fox.
Por su parte, Gonzalo Ituarte, actual
padre provincial de la orden de los dominicos en México,
y exsecretario técnico de la Conai, señala que la
voz de los zapatistas es una fuerte llamada de atención
a la clase política nacional, la que en su lucha por el
poder presidencial del 2006 se ha alejado de la realidad nacional.
Por eso ve con preocupación
que políticos como Diego Fernández de Cevallos,
a quien los zapatistas han acusado de racista, y algunas agrupaciones
de empresarios, tomen a broma los últimos comunicados del
EZLN en los que declaró alerta roja entre sus
tropas mientras realizaba la consulta interna.
Creo que esta clase política
y empresarial responden con burla y sorna porque no tienen otra
respuesta sobre la situación que vive el país. Es
muy grave esto, pero habrán de recular muy pronto porque
esto no es un juego, porque no se pueden burlar de la gente que
se está jugando la vida y, además, porque no se
pude descartar una reacción violenta y represiva a la acción
política que está preparando el EZLN, advierte
Ituarte.
Y es que para la directora del Centro
de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, Blanca
Martínez, no se descarta que algunos grupos políticos
duros y paramilitares de Chiapas, la nueva posición política
del EZLN vaya a ser una oportunidad para reactivar la fuerza armada
que aún mantienen y que ha originado una situación
de violencia en el estado.
Habría que estar muy
pendientes para no caer en especulaciones, ciertamente son actores
políticos y económicos con intereses muy claros
que en estos últimos años han tratado de reposicionarse
y recuperar lo que perdieron en 1994, son grupos que están
activos, y sí existen posibilidades de que actúen
aunque no sabemos en qué términos o en qué
momento, señala la defensora de este grupo de derechos
humanos creado por el obispo Samuel Ruiz García, expresidente
de la Conai.
La tercera etapa
En la segunda quincena de junio el
EZLN emitió seis comunicados firmados por el subcomandante
Marcos en los cuales, en primer lugar, criticó duramente
las ambiciones de PRI, PAN y PRD por alcanzar el poder presidencial,
sobre todo del jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel
López Obrador, e incluso sostuvo que su proyecto político
y económico es, en realidad, una continuación del
liberalismo social de Carlos Salinas de Gortari.
En su paquete de comunicados, el
EZLN anunció la conclusión de un proceso de reorganización
en su estructura político-militar que inició a mediados
del 2002, a fin de mantener a salvo la dirección actual
del movimiento de cualquier intento de descabezamiento.
También adelantó la
realización de una consulta interna para decidir el siguiente
paso en su lucha y, al mismo tiempo, declaró la alerta
roja entre sus tropas y comunidades de base, con la intención
de no ser sorprendidos por el gobierno federal, como en febrero
de 1995, cuando el entonces presidente Ernesto Zedillo ordenó
la incursión de militares y policías en territorio
zapatista para detener al subcomandante Marcos y a todo la comandancia
indígena, mientras ellos realizaban una consulta interna.
De igual manera, Marcos pidió
el cierre de toda la estructura de gobierno zapatista en Chiapas,
como son las Juntas de Buen Gobierno (JBG) y los Caracoles,
además de la estación de radio y del Centro de Información
Zapatista que se encontraba instalado en San Cristóbal
de las Casas. Igualmente deslindó a las organizaciones
sociales y de derechos humanos, comités de solidaridad
y grupos de apoyo surgidos desde 1994 cerca de la causa zapatista,
de cualesquiera de nuestras acciones futuras que,
precisó en el quinto comunicado, no serán militares.
Todo estos preparativos los ordenó
Marcos en vías de dar a conocer públicamente el
paso siguiente, lo que falta dijo el subcomandante,
o la tercera etapa del zapatismo, como la define Miguel Alvarez.
Explica el director de Serapaz: Lo
que está pasando con el EZLN hay que entenderlo en el contexto
de la historia del conflicto armado: representa el inicio de una
nueva etapa. La primera tuvo que ver con el proceso de negociación;
la segunda, con el replanteamiento del conflicto, lo que permitió
que las partes rehicieran estrategias, y en el caso del EZLN se
conformaron los municipios autónomos, Los Caracoles
y las JBG.
Y la tercera etapa tendrá
rasgos diferentes a las otras por varias razones: primero, porque
sin bien es cierto que se ratifica que el conflicto armado sigue
abierto, el interlocutor que busca el EZLN ya no es el gobierno
de Vicente Fox, ni los partidos políticos, sino la sociedad
civil.
Miguel Alvarez, quien participó
en los dos procesos de negociación entre los zapatistas
y el gobierno federal de 1994 a 1996, precisa que aprendiendo
de la crisis política del gobierno de Fox, la expectativa
del EZLN no está en los candidatos o en los partidos, pues
no garantizan las condiciones para reanudar las negociaciones
del conflicto que aún se mantiene en Chiapas pero cuyas
causas son nacionales.
Entonces el EZLN está
relanzando una dinámica más amplia, dentro de sus
tiempos y sus ritmos, y vuelve a ocupar su lugar de referencia
y a poner el tema de Chiapas en la agenda nacional de los actores
políticos. Además, al hacer público el hecho
de su consulta, que podía haber hecho clandestina, lo hace
para dejar claro que ante la crisis nacional hace falta una nueva
estrategia, y que uno de los componentes de este escenario es
mostrarse como una fuerza política-militar sin que esto
signifique que hayan decidido reactuar de otra manera.
A su ver, en esta nueva etapa, el
EZLN, al tratar de crear mejores condiciones políticas
para resolver la crisis nacional, aborta a tiempo acciones militares
y elude la trampa de involucrarlos en el narcotráfico.
Contemplando los cinco comunicados
puede verse con claridad que el EZLN está lanzando una
reflexión en dos niveles: una de carácter defensivo
que tiene que ver con la problemática coyuntural; y en
otro, que es estratégico y ofensivo políticamente,
el cual tiene que ver con una visión más profunda
del conflicto en Chiapas y de su proyecto político a nivel
nacional.
Pero advierte del riesgo de reacciones
violentas que esta decisión del EZLN pueda encontrar por
parte del Estado o de algunos actores políticos que no
acepten que la solución a la crisis nacional sólo
puede enfrentarse políticamente, como lo está proponiendo
el EZLN.
Es al Estado y al gobierno
a quienes les toca ser sensibles y ratificar su voluntad de decisión
política, como lo está impulsando el EZLN. El riesgo
de la guerra vendría más del Estado, mientras que
del EZLN viene una etapa de lucha política radical que
se conecta con otros actores y otros procesos, resume.
(Con Información
de Proceso)
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