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Política
Raúl Salinas libre
Almoloya de Juárez, Edo.
de México, 14 de junio (Redacción RG / La Jornada).-
Raúl Salinas de Gortari esperó diez años,
tres meses y 13 días para recuperar su libertad. A las
0:56 horas de hoy abandonó el penal de Santiaguito a bordo
de una camioneta Suburban color negro acompañado por sus
familiares, cuatro días después de haber obtenido
un amparo que lo exoneró de cualquier responsabilidad penal
en el homicidio de su ex cuñado, José Francisco
Ruiz Massieu, ejecutado el 18 de septiembre de 1994.
En una improvisada conferencia de
prensa, el llamado "hermano incomodo" dijo sentirse
con dolor por la muerte de su padre y de su hermano Enrique, y
en ningún momento hizo referencia alguna a la ausencia
de su ex cuñado.
-¿Raúl Salinas no ha
cometido ningún delito? -se le preguntó.
-Yo creo que las sentencias hablan
por sí mismas.
El hermano mayor de los Salinas de
Gortari fue enfático al declarar: "La verdad legal
es verdad histórica".
Vestido aún con el uniforme
beige de los internos de Santiaguito, declaró que los diez
años de prisión le sirvieron para tener humildad,
y agradeció el apoyo de sus familiares, amigos y abogados,
así como de los medios de comunicación que contribuyeron
para que "se demostrara que soy inocente".
Informó que este martes se
presentará al juzgado 13 del Reclusorio Sur para cumplir
con sus obligaciones procesales. Sostuvo que no exige ni pide
nada y que sale sin rencores.
La salida de prisión se dio
luego de que sus allegados lograron juntar casi un millón
de pesos y después de que sus hermanos Sergio, Adriana
y Carlos acordaron empeñar a una afianzadora varias propiedades
que heredaron de sus padres.
Desde el pasado jueves sus abogados,
personas de confianza y familiares no cesaron de declarar a los
representantes de los medios de comunicación que la fianza
de 32 millones de pesos era impagable debido a que las cuentas
bancarias y bienes inmuebles de Raúl Salinas permanecen
congelados por orden judicial.
Sin embargo, bastaron cuatro días
para que juntaran una cantidad que millones de familias mexicanas
difícilmente podrían reunir en un año.
La excarcelación del hermano
mayor de los Salinas de Gortari deja más preguntas que
respuestas. Si bien un tribunal federal lo eximió el pasado
jueves de cualquier responsabilidad penal por el asesinato de
su ex cuñado, José Francisco Ruiz Massieu, ejecutado
el 28 de septiembre de 1994, la PGR no ha logrado esclarecer,
a más de diez años de que ocurrió el crimen,
el móvil del mismo ni quiénes son los autores intelectuales.
De hecho, quien pareciera ser uno de los principales responsables
de ese homicidio, el ex diputado tamaulipeco Manuel Muñoz
Rocha, se encuentra desaparecido.
Raúl Salinas no estuvo solo
en lo que fue su último día de cárcel. Desde
el mediodía su hermano Sergio arribó al penal y
poco a poco fueron llegando familiares, abogados y otras personas
de su confianza, así como un grupo de guardaespaldas que
desde las 20:30 horas esperaban la excarcelación del ingeniero
para custodiarlo hasta su domicilio en el Distrito Federal.
Las expectativas de los abogados
José Luis Nassar Daw, Alonso Aguilar Zinser y Juan Collado
de que su cliente quedaría en libertad en las últimas
horas del lunes comenzaron a tomar forma durante los primeros
minutos del día. Nunca hubo duda de los litigantes de que
obtendrían la póliza de garantía que representó
la llave para que Raúl Salinas saliera de prisión.
Nassar Daw, encargado de la defensa en lo que toca al último
juicio penal que tiene vigente (enriquecimiento ilícito)
y responsable de tramitar el pago de la millonaria caución,
refirió que había acordado con una afianzadora pagar
menos de 10 por ciento de la póliza, por lo que confiaba
en que los trámites de la excarcelación de su defendido
serían "cuestión de horas".
Puntualizó que su cliente
ya estaba en condiciones de pagar la caución luego de una
colecta entre familiares y amigos del ex director de Conasupo,
y dijo que "el tiempo que pase en que exhiba la póliza
y se notifique al penal que el ingeniero puede gozar de libertad
provisional no debe ser mayor a tres horas".
El abogado tuvo en sus manos la póliza
de garantía y comenzó los trámites de la
excarcelación minutos después de las 19 horas. Nassar
rechazó que la inminente libertad de su cliente se deba
a acuerdos políticos o extrajudiciales. "Lo que debemos
aprender de este caso que ahora está en boga es que nos
urge un cambio en materia de justicia. Ni Raúl ni nadie
debe estar en un penal equis número de años antes
de que se le declare culpable", puntualizó el litigante.
Enriquecimiento ilícito
A partir de hoy enfrentará
en libertad el último cargo que tiene vigente en su contra
la PGR por el delito de enriquecimiento ilícito. El procesado
deberá acudir una vez por semana a firmar en el juzgado
13 de distrito del Reclusorio Sur el libro de procesados libres
bajo fianza. Si no lo hace, la juez Silvia Estrever Escamilla
estaría en posibilidades de ordenar su reaprehensión.
No puede ausentarse del país sin permiso de la juzgadora.
Las buenas noticias para Raúl
Salinas no terminan con su excarcelación: aunque sea dictada
una sentencia condenatoria por el delito de enriquecimiento ilícito,
no volverá a pisar la prisión, ya que está
garantizada su libertad por lo que hace a ese cargo, pues la pena
máxima que podría imponérsele ya la cumplió
entre el tiempo que lleva detenido y los días que se le
han acreditado que trabajó dentro de los penales de La
Palma y Santiaguito.
Respecto de la condena que pudiera
dictárse de acuerdo con el Código Penal Federal
vigente a diciembre de 1995, sería de tres meses a dos
años de prisión si se demuestra que es menor a 5
mil veces el salario mínimo vigente lo que obtuvo de manera
ilegal; si es superior la prisión alcanzaría los
14 años, según Nassar Daw.
Cerca de las 13:30 horas comenzaron
a llegar al penal estatal de Santiaguito personas allegadas a
Raúl Salinas. El primero en arribar fue su hermano Sergio,
quien no quiso dar declaraciones a los cerca de 50 representantes
de los medios de comunicación ahí presentes.
Una hora más tarde, Paulina
Castañón llegó al lugar a bordo de una camioneta
acompañada de su hija y con ninguna intención de
dar entrevistas.
-¿Ya está pagada la
fianza?
-Ya ven que esto es tardado, ¿no?
-¿Qué se acordó
con las afianzadoras?
-Ando en eso y ojalá que hoy
(ayer) en la noche se pueda arreglar.
-¿Los han apoyado amigos?
-Muchos se han ofrecido. Es sorprendente,
por ejemplo, el caso de un flautista, uno de los mejores de México:
Horacio Franco, quien se ofreció a dar un concierto y donar
todo lo que se recaude para que pudiera salir mi marido. Hasta
campesinos han ofrecido apoyo.
Alrededor de las 20:30 horas llegó
su hijo Juan José Salinas Pasalagua acompañado del
abogado Juan Collado. Dos horas más tarde comenzó
a arribar la fila de litigantes de los más de cinco despachos
jurídicos que han asesorado al ingeniero en los últimos
diez años. Lo que siguió fue sólo esperar.
El "hermano incómodo"
fue detenido el 28 de febrero de 1995 en casa de su hermana Adriana
Salinas, en la colonia Las Aguilas del Distrito Federal. Inmediatamente
fue trasladado al penal federal de Almoloya, actualmente La Palma.
El 21 de enero de 1999, el juzgado
tercero de distrito de Toluca lo condenó a 50 años
de prisión por considerarlo autor intelectual del homicidio
de Ruiz Massieu. El 16 de julio de 1999, el primer tribunal unitario
de esa ciudad le redujo la sentencia a 27 años y seis meses
de prisión. Fue ese mismo año cuando logró
mediante amparos ser trasladado del penal federal al estatal,
conocido como Santiaguito. El pasado 9 de junio, el segundo tribunal
colegiado le concedió un amparo tras considerar que no
se acreditaron los elementos suficientes para considerarlo autor
intelectual de la ejecución de su ex cuñado.
(Con Información
de Alfredo Méndez / La Jornada)
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