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Política
Se ha dado el primer paso para consumar un hecho injusto, afirma
López Obrador
Foto:
Arturo García Campos / GDF
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Ciudad de México, Sábado
2 de abril del 2004 (Ángel Bolaños Sánchez
/ Cortesía: La Jornada).- El jefe de Gobierno del Distrito
Federal, Andrés Manuel López Obrador, llamó
a emprender ''un gran movimiento transformador capaz de crear
una nueva legalidad, una nueva economía, una nueva política''
con menos desigualdad y más justicia y dignidad. ''Esto
apenas comienza'', dijo en un mensaje a la opinión pública
luego de que la sección instructora de la Cámara
de Diputados aprobó el dictamen que juzga procedente su
desafuero, lo que consideró '"el primer paso para
la consumación de un hecho a todas luces injusto, autoritario
y antidemocrático''.
De entrada dijo que ya esperaba esta
decisión ante la determinación de los diputados
del PRI y el PAN de desaforarlo, destituirlo, enviarlo a la cárcel
e inhabilitarlo para impedir que participe en las elecciones de
2006.
''Mucha gente pensaba de buena fe
que no se iban a atrever a consumar la canallada del desafuero.
Creían que la decisión no sólo era injusta,
sino irracional; inclusive se llegó a decir que yo me hacía
la víctima y aprovechaba el caso para hacerme propaganda,
pero ahora se confirma que no exagerábamos cuando advertimos
que eran capaces de todo por defender sus intereses y privilegios'',
señaló.
Trabajadores del GDF le manifiestan
su solidaridad
López Obrador salió
de sus oficinas -en el primer piso del antiguo palacio virreinal-
alrededor de las 17 horas, bajó hacia el patio oriente,
donde lo esperaban la mayoría de los integrantes de su
gabinete y un numeroso grupo de trabajadores del gobierno capitalino,
que salieron de sus áreas de trabajo para recibirlo con
aplausos.
Su mensaje fue breve, pero enérgico,
ante la decisión ''aberrante que tomaron desde Los Pinos,
con la complicidad de Salinas y de los dirigentes del PRI y el
PAN'', pero que permiten ver con claridad el verdadero rostro
''de quienes hablan hipócritamente de legalidad, estado
de derecho, justicia, libertad y democracia''.
Reiteró su llamado a la concentración
en el Zócalo el día que la Cámara vote el
dictamen. ''Ese día -anticipó- va a comenzar una
nueva etapa de lucha por el respeto a la voluntad popular y a
los derechos civiles, sociales y políticos de los mexicanos''.
Terminó su discurso y regresó
a su oficina para salir al balcón que da a la Plaza de
la Constitución y agradecer a la gente que desde muy temprano
comenzó a llegar para expresarle su apoyo. Enseguida salió
del edificio de gobierno por la puerta de 20 de Noviembre, subió
a su vehículo y sólo con el apoyo de personal de
logística y resguardo logró abrirse paso y enfilar
por Pino Suárez, donde fue acompañado por muchos
de sus simpatizantes que corrieron tras el Tsuru blanco.
Antes, por la mañana, anticipándose
a los hechos López Obrador adelantó en su conferencia
de prensa matutina en qué consistiría el mensaje
que pronunciará en la manifestación a la que está
convocando en el Zócalo: ''La estrategia que se va a seguir
para luchar por una verdadera legalidad, y sobre todo, por la
justicia y la democracia en México''. El mandatario capitalino
había asumido ya su desafuero como una nueva etapa en la
lucha por la justicia y la democracia en el país, y ratificado
su convicción de que todo este asunto fue orquestado por
Carlos Salinas, en alianza con el presidente Vicente Fox Quesada.
Reiteró su determinación de no solicitar fianza
para evitar su encarcelamiento, como acto de protesta, y advirtió
que no permitirá tampoco que nadie solicite pagar en su
nombre dicha garantía, ''porque se dice que en Los Pinos
me van a pagar la fianza''.
Recordó que el líder
del movimiento por los derechos civiles de los negros en Estados
Unidos, Martin Luther King, fue a la cárcel en varias ocasiones
y ''alguien'' pagaba para que saliera libre.
Después de la reunión
del gabinete de gobierno, seguridad pública y procuración
de justicia, López Obrador esperó en sus oficinas
el dictamen de la sección instructora, desayunó
con los presidentes electos del PRD nacional y capitalino, Leonel
Cota Montaño y Martí Batres Guadarrama, respectivamente,
y a lo largo del día solamente convocó a su despacho
a los secretarios de Gobierno, Alejandro Encinas, y Desarrollo
Social, Marcelo Ebrard. Recibió además a su coordinador
de asesores, José Zamarripa, y a su asesor jurídico,
Alvaro Arceo, así como al diputado federal Manuel Camacho
Solís.
-¿Vale la pena arriesgarse?
¿Arriesgarse a llegar a la cárcel? -se le preguntó
por la mañana.
-Vale la pena, porque de repente
se revela que no hemos avanzado lo suficiente, que se mantienen
las mismas políticas de siempre; los que llegaron enarbolando
las banderas del cambio democrático están actuando
como se hacía en los años 60, en los 70 (la época
de la llamada guerra sucia), queriendo descalificarme -concluyó
el jefe de Gobierno.
(Con Información
de La Jornada).
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