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Política
Mensaje de Andrés Manuel López Obrador, tras conocer
la desición de la Sección Instructora

Foto:
José Osorio / GDF
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A los habitantes del Distrito
Federal.
A todos los mexicanos:
Como se esperaba, los diputados del
PRI y del PAN en la Sección Instructora decidieron por
consigna aprobar un dictamen para desaforarme, destituirme, someterme
a pena corporal y tratar de inhabilitarme políticamente,
con miras a las elecciones de 2006.
Este es el primer paso para la consumación
de un hecho a todas luces, injusto, autoritario y antidemocrático.
Mucha gente pensaba, de buena fe,
que no se iban a atrever a consumar la canallada del desafuero.
Creían que la decisión no sólo era injusta,
sino irracional, inclusive, se llegó a decir que yo me
hacía la víctima y que aprovechaba el caso para
hacerme propaganda política.
Ahora se confirma que no exagerábamos
cuando advertimos que eran capaces de todo por defender sus intereses
y sus privilegios.
Sin embargo, también hay cosas
positivas en esta decisión aberrante que tomaron desde
Los Pinos, con la complicidad de Salinas y de los dirigentes del
PRI y del PAN.
Ahora a la gente puede ver con mayor
claridad el verdadero rostro de quienes hablan hipócritamente
de legalidad, de Estado de Derecho, de justicia, de libertad y
de democracia.
Todo esto sirve para saber cómo
actúa la llamada clase política y cómo
se menosprecia la voluntad popular y los sentimientos de la gente.
Amigas y amigos:
Esto apenas comienza. Nuestro objetivo
es y será la transformación de México. Ahora
con más razón debemos emprender una renovación
tajante, una verdadera purificación de la vida pública.
Ahora más que nunca debemos
echar a andar un gran movimiento transformador, capaz de crear
una nueva legalidad, una nueva economía, una nueva política,
una nueva convivencia social con menos desigualdad y más
justicia y dignidad.
Estemos atentos, porque está
en pie el llamamiento para el día en que la Cámara
de Diputados resuelva, en definitiva, sobre el desafuero.
Vamos a convocar, cuando menos, con
dos días de anticipación para que todos, pacíficamente,
nos congreguemos en el Zócalo de la Ciudad de México.
Ese día va a comenzar una
nueva etapa de lucha por el respeto a la voluntad popular y a
los derechos civiles, sociales y políticos de los mexicanos.
Reitero: no vamos a caer en la provocación.
Nuestro movimiento es pacífico. Sólo recurren a
la fuerza los que no tienen la razón. Nuestro movimiento
es mayoritario, es responsable y es justo.
Muchas gracias.
México, La
Ciudad de la Esperanza, 1 de abril de 2005
(Con Información
de la Redacción y del Gobierno del Distrito Federal).
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