| EL AMOR |
Cuando el amor te llame, s�guelo; aunque sus caminos sean arduos y penosos. Y cuando sus alas te envuelvan, entr�gate a �l; aunque la espada escondida bajo su plumaje pueda herirte. Cuando el amor te hable, cree ciegamente en �l; aunque su voz derribe tus sue�os como el viento destroza los jardines. Porque si el amor te hace crecer y florecer, �l mismo te podar�. Y nunca te creas capacitado para dirigir el curso del amor, porque el amor si te considera digno de s�, dirigir� tu curso por los caminos de la vida. Esto har� el amor en ti para que conozcas los secretos del coraz�n. El amor no da m�s que de s� mismo y no toma m�s que de s� mismo. El amor no posee nada y no quiere que nadie lo posea, porque el amor, se sacia en el amor. Por eso, cuando ames no debes decir: "Dios est� en mi coraz�n", es mejor decir: "Estoy en el coraz�n de Dios". Y as�, despierta cada amanecer, con el coraz�n agradecido por un d�a m�s de amor; al mediod�a, reposa y medita sobre la plenitud del amor; cuando decline el d�a, da gracias al regresar a tu hogar; y duerme luego, con una plegaria en tus labios por el ser amado, y una oraci�n de alabanza a Dios en tu coraz�n. - Gibr�n Jalili Gibr�n |