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MONASTERIO
DE YUSO
Centro
de espiritualidad
01/MAYO/2004
En diciembre de 1997 la Unesco declaraba a los
monasterios de Suso y Yuso, en San Millán de la
Cogolla, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Era el
reconocimiento público de la historia, religiosidad,
cultura y vida común encerradas entre sus muros. Uno de
los factores que pesó en la concesión de tan
importante distinción fue la continuidad histórica, si
exceptuamos los años de exclaustración del s. XIX, de
la observancia religiosa entre sus muros. El monasterio
de Yuso ha sido siempre casa de espiritualidad, hogar en
el que han vivido monjes. Pero si después de la
declaración de este monasterio como Patrimonio Cultural
de la Humanidad son cada día más los que comparten la
historia y el arte aquí acumulados, no era justo que
descuidáramos o no ofreciéramos el servicio espiritual
y de la relación con Dios.

A este fin la Orden de
Agustinos Recoletos
y, más en concreto, la provincia San José, redactó un
proyecto de restauración de la zona del monasterio que
en épocas pasadas fue noviciado, para transformarla en
lugar de acogida para la celebración de retiros y
convivencias. Con ello se pretende, además de rescatar
de la ruina unas zonas muy amplias del monasterio,
darles una utilidad que en tales condiciones era
imposible. Es un paso más en el cumplimiento del Plan
director del monasterio. La empresa COMSA, bajo la
dirección de los arquitectos Sres. José Ignacio Rodríguez,
Carlos Turégano y Marina Ureta, comenzaba en julio de
2002 los trabajos. El resultado de estos casi dos años
de obras han sido: 38 habitaciones, la mayoría de ellas
dobles, con su cuarto de baño completo; salas de estar,
salas de conferencias, capilla y otras dependencias
complementarias; nueva conducción de agua corriente y
calefacción; repaso de cubiertas; arreglo de fachadas
exteriores; instalación de nuevo ascensor y
montacargas… El dinero invertido en estas obras ha
sido de unos trescientos millones de pesetas,
financiados por la propia Orden. No hemos contado con
ayudas externas.
Las instalaciones están proyectadas para actividades
propias de una Orden religiosa: retiros, ejercicios
espirituales, convivencias, asambleas, capítulos…
Somos Iglesia y, por ello, tenemos asumidos unos
compromisos en la comunidad eclesial y en la sociedad.
Los destinatarios serán, por tanto, los miembros de la
Orden y quienes son atendidos en nuestros ministerios de
parroquias o colegios.
El recorrido por las dependencias del centro de
espiritualidad finalizaba con un aperitivo servido por
la empresa COMSA en la hosteria del monasterio a los
visitantes de la exposición y de las nuevas obras
realizadas en el antiguo noviciado.
P. Juan Ángel Nieto.
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