Portada    

   Celebramos 125 años en San Millán

 

  

     Número 47

  Boletín: alta baja

Jueves, 29 de abril de 2004

SERVICIOS
  Página principal 
  Portal recoletos
  Libro de visitas
  Enlaces
  Volver a la  portada
  Contacto
  
Conócenos
  Quiénes somos
  Dónde estamos
  Nuestro estilo
  Hacerse fraile
  Apostolado
  Parroquias
  Colegios
  
  San Agustín
 Una carta para ti
 Su vida
 Sus obras
 
 Provincias 
  San Nicolás
  Candelaria
  Santo Tomás
  San Agustín
  Santa Rita
  Consolación
  San Ezequiel
  
 
 Informativos
  Antena informativa
  Al habla
  Nuestro estilo
  Nuestro estilo
  
 
 Colegios
  S. Tomás Salamanca
  Cristo Rey Caracas
  S. Tomás Caracas
  Fray Luis Caracas
 
 


 

 

Carta a los hermanos

Queridos hermanos:

En la víspera de la Pascua regresé de la visita de renovación a los religiosos de Venezuela y Perú, acompañado en todo momento por el secretario provincial. Al permanecer tres meses y medio fuera de la curia, tuvimos que llevar tres de los cuatro tomos de la Liturgia de las horas, Adviento-Navidad, Tiempo ordinario y Cuaresma-Pascua, para disfrutar rezando con los hermanos de diecinueve comunidades.

Una vez más, hemos de agradecer la acogida fraterna que nos dispensaron; mucho más, la confianza mostrada en el diálogo personal, los esfuerzos por seguir construyendo la vida comunitaria sobre la base del amor, y toda la riqueza desplegada en los distintos apostolados: casas de formación, parroquias y colegios. Es para nota la dedicación a los hermanos enfermos. El número 90 de nuestras Constituciones dice que los enfermos son el tesoro de la comunidad. Doy fe de que en la visita he percibido esto como realidad gozosa.

Es cierto que también se advierten algunas debilidades y cansancios, que no siempre cultivamos la respuesta correcta y el tono adecuado ante los ciento y un problemillas que debe afrontar la vida en comunidad, que no siempre acertamos a elegir la mejor parte que aconseja Jesús en el diálogo con Marta y María. Hay trabajo en el camino, pero nadie nos ha arrebatado la canción.
Qué bien nos viene en este tiempo de Pascua, traer a la mente y al corazón lo que nos dice san Agustín: "En este tiempo de peregrinación, para consuelo de nuestro viaje, vamos cantando el Aleluya. Ahora el Aleluya es canto de viajeros, pues nos dirigimos, por un camino de trabajos, al lugar de nuestro descanso, donde todo será Aleluya. Esta ocupación suavísima es la que escogió María, que descansaba, aprendía, alababa". 

Aprovechemos la cincuentena pascual para cantar el Aleluya. No es buen viajero el que no canta. Y, porque no queremos desafinar, que nuestra vida conecte con lo que cantan nuestros labios, porque "Dios atiende más a cómo vives que a cómo cantas".

P. Fortunato Pablo. 


     Portada  

Portal recoletos / EnlacesLibro de visitas / Contacto

www.recoleto.org © Recortes-2 digital

Provincia San José. Agustinos Recoletos 2004

C/ Huesca, 33. 28022 MADRID (España)

 

 















 


 
   
 
  
Hosted by www.Geocities.ws

1