| El padre Matthew Gaughren | ||||||||||||||
| Nacido en 1843 en Dubl�n, Irlanda, fue uno de tres hermanos religiosos. Ordenado sacerdote en 1867, es destinado a Holly Cross en Liverpool. All� fund� en 1884 los �C�rculos Apost�licos�, cuyo objetivo era el de mantener el noviciado y el colegio de misioneros oblatos. Estos c�rculos estaban compuestos de doce contribuyentes, reuni�ndose asiduamente para orar y hacer donaciones. En 1888 estuvo en el Reformatorio Glencree, en Irlanda. De ah� pas� a Tower Hill en Londres antes de convertirse en Provincial. Fue durante su ministerio en Tower Hill que visit� la Argentina �� y recolect� fondos en Sud Am�rica para disminuir la deuda de una iglesia ah텔 tal como nos informa Fr. Michael Hughes , OMI, quien nos brind� transcripciones de la correspondencia entre F. Matthew Gaughren y sus superiores. �sta misma correspondencia nos da una interesante descripci�n de la vida de los irlandeses que por aquellos d�as habitaban nuestro suelo. M�xime teniendo en cuenta que su testimonio es lo �nico que hasta nuestros d�as nos llega para avalar la existencia de la desaparecida y m�tica Colonia Irlandesa de Napost�, al norte de Bah�a Blanca. En Julio de 1888 Fr. Gaughren llega a la Argentina en el vapor SS Galicia. En Agosto comienza su peregrinaje por las Pampas Argentinas, en principio por Capilla del Se�or, siguiendo por Z�rate y luego por los alrededores de Buenos Aires. Durante su viaje, organizaba con los pobladores irlandeses los horarios para las misas y las confesiones. Claramente discrimina en sus cartas el trabajo pastoral, que lo describe como algo que disfruta, y la colecta de plata, cosa que por esos d�as era dif�cil debido a la situaci�n econ�mica del pa�s (presidencia de Ju�rez Celman). Describe a los habitantes Irish-Argentine, a los que los llama como �nuestra gente�, como tradicionalmente hospitalarios, de profunda fe y coraz�n generoso. �En todos los lugares a los que he sido recibo gran benevolencia�. Su colecta por ese entonces sum� dos mil setecientas cincuenta pesos moneda nacional, una cifra para nada despreciable por ese entonces. En Diciembre vuelve a Buenos Aires para pasar la Navidad, rara por dem�s para �l, ya que estaba acostumbrado a la fr�a y nevada Noche Buena del viejo continente. En tanto aqu� el calor, la humedad y los d�as largos le jugaban una mala pasada. Ya empezado el nuevo a�o de 1889, las noticias respecto del desembarco de un enorme contingente irland�s hab�a puesto a la sociedad angloparlante en alerta. En consecuencia se formaron comisiones que har�an los arreglos necesarios para controlar y ver que nada les falte a estos inmigrantes. Un proyecto de colonia irlandesa se gestaba a trav�s de Mr. Gartland, representante de la Vit�cola Argentina, empresa que emplear�a a los irlandeses en esta vi�a cercana a Napost�. El 16 de Febrero amarra en el muelle de las Catalinas el Vapor SS City of Dresden. M�s de 1700 inmigrantes, en su mayor�a irlandeses, son llevados al viejo Hotel de Inmigrantes, en Retiro. Fr. Gaughren formaba parte de una comisi�n que se encargar�a de verificar que nada les falte en el hotel y que estuviesen bien atendidos. Luego �l, junto con otros integrantes de la comisi�n, los acompa�ar�a en un tren especial que los llevar�a hasta Napost�. Los retrasos y problemas comienzan a surgir. El hacinamiento en el hotel de inmigrantes se hace insostenible. Gente viviendo en condiciones infrahumanas. El gobierno, que se ve�a superado por la cantidad de inmigrantes arribados tambi�n de otras nacionalidades, hac�a agua, y los art�culos de los diarios dejaban clara evidencia de que esto era el resultado de una p�sima gesti�n de los agentes de propaganda apostados en toda Europa. Estaba muy claro que se hab�a infringido todas las prohibiciones de la Ley 817 de Inmigraci�n y Colonizaci�n. Otro golpe m�s para el gobierno de turno. Finalmente y luego de varios d�as de atraso, parte desde Plaza Constituci�n el 27 de Febrero de 1889 el tren rumbo a Napost�, donde cerca de ah� se establecer�a la colonia. Se hab�a dejado por escrito un contrato, redactado por la Comisi�n, en el cual se detallaban todos los pormenores del establecimiento de las familias en los territorios de la colonia. En principio iban a ser previstos de carpas y materiales para la construcciones de sus casa. Al llegar, el paisaje desolado los recibi� sin sus pertenencias y debieron pasar la mayor parte del tiempo en precarias construcciones y tiendas de acampar. Esta situaci�n se prolongar�a m�s de lo previsto. En una de sus cartas donde el Padre M. Gaughren le cuenta a su provincial Padre Tatin lo que vivi� por m�s de un mes en esa colonia. Eran cerca de setecientos irlandeses a los que luego se les sumaron ciento veinte ingleses m�s. La mayor�a de ellos segu�a viviendo en tiendas en la ladera de una colina. Un poco m�s arriba hab�a un peque�o techo de chapa galvanizada, donde se hab�a improvisado una peque�a capilla donde Fr. Gaughren daba misa. Esa era la capilla de la colonia. Su trabajo pastoral estaba centrado en la Pascua, para la cual prepar� con anticipaci�n, d�ndoles clases, a veintis�is chicos para que tomen su primera comuni�n. Dec�a adem�s, �He tenido un buena cantidad de tumbas que bendecir debido a que ha habido una gran mortalidad entre los ni�os principalmente por diarrea, debido a los cambios de clima y comida�. A finales de Marzo, F. Matthew Gaughren dej� la colonia. �Hab�a un gran pesar entre la pobre gente de la colonia cuando yo me fui debido a que es incierto cuando ellos podr�n volver a ver a un cura. Si puedo manejarlo llamar� para volver a verlos nuevamente antes de dejar la provincia aunque es un largo viaje � 20 horas en tren desde aqu�.� La realidad fue que la colonia sigui� sin un sacerdote. Nuevamente volvi� a sus tareas de recolecci�n de fondos por los campos de Argentina, tal como hab�a empezado. Pero a�n segu�a con la intenci�n de volver a la colonia. En reiteradas cartas, le pide permiso a su superior para volver. Finalmente en Marzo de 1890 se embarca rumbo a G�nova, y de ah� a Paris, donde le comunica el mism�simo Superior General de la orden que ser� nombrado Provincial. Su sorpresa fue notable. En su carta fechada 16 de Junio de 1890, dirigida al quien hab�a sido su provincial en Tower Hill, Fr. Tatin, �l le comenta: ��Se imaginar� mi sorpresa cuando, en mi arribo a Paris, el mismo Padre General me anunci� mi nombramiento. Usando la hist�rica expresi�n de Fr. Pinet, �me cay� como una bomba�. Apenas pod�a creer lo que o�a y por alg�n momento me inclinaba a pensar que solo se trataba de una broma�� En 1893 tras una serie de negociaciones tratadas entre el Arzobispo de Sydney, Patrick Cardinal Moran, y los Oblatos de Inchicore en Dubl�n, entre los que �l se encontraba, acuerdan que deb�an dirigirse a una misi�n Oblatos a Fremantle, Australia, en la que habr�a que organizar una casa de misioneros y una escuela industrial. En una carta fechada el 17 de Marzo de 1893, en la que el Padre Matthew Gaughren le escribe a F. Gibney, OMI (Obispo de Perth), dice �Nuestro Superior General estuvo de acuerdo, me ha dando permiso para enviar cuatro padres a esta provincia para encargarse del doble trabajo que el Cardenal nos propuso. Para la misi�n de Fremantle (Australia), en la que Su Eminencia ha estado confiado en que est� a nuestro cargo, proponemos enviar tres padres. Para la escuela industrial solo un padre con cuatro o cinco hermanos ser� suficiente inicialmente. La dificultad de mantener la escuela industrial es un punto que representa en si mismo un estreno.� All�, en Fremantle, permaneci� como padre p�rroco hasta 1895. Por ese entonces las distancias y las comunicaciones parec�an entorpecer las tareas de los misioneros. Deb�a atravesar enormes distancias, en condiciones poco saludables. Los primeros padres en llegar a Fremantle fueron Fr. Matthew Gaughren, Roger Hennessy y Daniel O�Ryan. De �ste �ltimo rescatamos una de sus cartas dirigidas a Fr. Tatin, en la cual se refiere a las condiciones en las que se encontraban misionando en este lugar: �Viviendo condiciones suficientemente duras. En el arribo a Fremantle los Oblatos encontraron simplemente lo que supo ser alguna vez una edificaci�n s�lida. Luego tuvimos que repararlo a un costo de trescientos ocho libras con cuatro peniques. Todo este dinero fue gastado en la casa misma, independientemente de alg�n mueble. No hab�a m�s que dos viejas camas en la casa. No ten�amos ning�n cuchillo para usar en la cena, ni una taza para tomar, ni siquiera una silla donde sentarnos.� Encontramos luego, una narraci�n de uno de los testigos de la misi�n que la vio crecer y dar algunas frutos en el corto tiempo: �Hace solo tres meses atr�s que el Provincial de la Orden de Gran Breta�a lleg� aqu� (NA a Fremantle) con otros dos padres � hombres j�venes � buenos predicadores � fuertes hombres activos � quienes hicieron explotar las cosas aqu� la primera cosa que hicieron fue sostener la misi�n, luego establecieron la Liga de la Cruz (League of the Cross) luego instituyeron una misa adicional para alivianar el acomodamiento en la �ltima misa. La escuela de los chicos est� nuevamente disponible para nuestro uso para reuniones de entretenimiento y un escenario fue erigido en �l y un concierto semanal es realizado bajo el auspicio de la Liga de la Cruz�()� El Provincial, Muy Rev. Fr. Gaughren brinda un curso de sermones de Doctrina Cat�lica.� Luego de un a�o, el Provincial Fr. Matthew Gaughren volvi� a Irlanda y el padre Thomas Ryan de 37 a�os lo suplant�. Tiempo m�s tarde fue consagrado Obispo en la iglesia de St Mary�s Star of the Sea en Leith, Escocia, donde permaneci� hasta 1902. Luego de la muerte de su hermano, F. Anthony Gaughren, OMI, quien fuera el primer Vicario Apost�lico de Kimberly (Ciudad del Cabo � Sud�frica), fue elegido como su sucesor, desempe��ndose como Administrador del Vicariato de Transvaal (NE de Sud�frica) hasta su muerte el 1 de Junio de 1914. Bajo la jurisdicci�n de ambos obispos, el Vicariato de Kimberley vio multiplicar sus escuelas e iglesias. En 1910 contaba ya con 16 iglesias y capillas, 19 sacerdotes y un colegio donde 300 ni�os recib�an una completa educaci�n. Actualmente sus restos se encuentran enterrados en Kimberly, Sud�frica. Un breve, escueto y algo incompleto recuerdo de otro hombre desconocido que pas� por esta vida dejando algo. |
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| Carta del Padre M. Gaughren publicada en el diario The Standard el 20 de Febrero de 1889 haciendo p�blica la situaci�n precaria de los reci�n llegados. | Letter from the Father M. Gaughren published in the The Standard Newspaper in February 20th 1889 making public the precarious situation of the just arrived | |||||||||||||