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Pausa Paja
Cylena
Trabajo en una bodega, soy la encargada del cargue y descargue,
entrada y salida de cada cargamento que se almacena, como ven,
trabajo duro, vivo bien, soy una chica comprometida con mis
deberes laborales.
Sin embargo, a lo largo de la jornada resulta muy estresante y
necesito dar una pausa para luego regresar con toda la energía,
aprovechando que estoy solita, saco a mi amiguito consolador que
sabe entretener en los ratos de arduo trabajo, no saben las
ganas que tengo de echar una paja aquí, ya que al llegar a mi
apartamento llego exhausta.
Ahora verán que al deslizarlo suavemente en mi pussy, empieza a
vibrar de lo más rico, me relaja, me anima, me despierta, es que
mis ganas sexuales son tan infinitas por lo que no puedo tener
sexo con los empleados, no me caen ni cinco de bien, soy la
única chica que laboro en la bodega, de otra forma, si hubiera
otra chica ya sacaríamos tiempo para frotarnos pegadas, mi
consolador entiende mis infinitas ganas, es tan complaciente, me
hace recordar cuando una vez lo llevé a pasear y me eché una
rica paja en el parque, estaba el día radiante pero estaba solo
y me vine rico.
Ahora voy a quitar ese maldito panty que me estorba y me da
calor cuando trabajo a toda hora. Luego, a echarme la paja más
rica en mi pausa laboral, tengo que lucirme tanto lo sexual como
en el trabajo.
Vean ese cuerpo tan sexy y estimulante que tengo yo, los
empleados de la bodega babean a escondidas de una forma muy
sucia.
Por eso, trabajo duro y me doy este rico placer sexual, pero no
todos los empleados de la bodega son unos ordinarios, uno de
ellos es muy serio, responsable, es mano derecha del jefe, es
hombre de confianza, me gustaría sacar tiempo libre para poder
culiar aquí en el escritorio a solas, despues de haber cumplido
labores, para compensar ese deber con un rico sexo.
No creo que me lo niegue, me enciendo más cuando me pongo a
recordar a él, no nos hemos dedicado el tiempo siquiera para lo
laboral ya que sus funciones solo están limitados, pero yo me
imagino esa oportunidad que se podría dar, ojalá esté bien
delicioso como para echar un polvo ocasional.
Que le guste el olor de mi pussy, que le dé ganas de darme una
mamada, que con gusto mamaré su verga y de paso morder sus
huevos, siempre quise esa oportunidad para que se mantenga muy
excitado, muy parado y que quiera culiar conmigo por horas y
horas, mi cuerpo está a la orden cuando guste, le aseguro que
conmigo culiar es más impactante que verme echandome una paja a
solas y mostrarle la pussy así, para que su pantalón crezca el
bulto, cómo quisiera que esta oportunidad se dé.
Pero me toca conformarme con mis fantasías mientras me masturbo,
ahora estoy tirando dedo porque estoy en la mejor parte, la
parte del no retorno, presiento que tendré un rico squirt, si se
moja la oficina no importa, valdrá la pena apenas reanude mis
actividades laborales. ¿Aparte de mi, quien se está pajeando en
el trabajo?
¡Me vengo!
¡Me voy a venir bien rico!
¡Ya viene!
¡Se vieneeee!!!
Fin.
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