Relatos / QKONA
  Súbete a mi moto
Grace

Con ella puedes hacer cosas increíbles, te levantan los hombres que quieres y no niegan un favorcito, por eso, motorizada aprovecho mis dotes para complacer a los hombres que se montan conmigo y cuando no, montarme en los suyos.

Claro, a los motorizados tampoco se les niega los polvitos, es cuestión de verme empelota para que enseguida se le pare la verga y haga su trabajo, pero como yo hago parte del juego, daré mi vida para que mi bollo rosado e inflado haga su trabajito, y que esa pepita me haga derramar.

Después de chuparme las tetas y los resticos de mi vaginita, ahora recibo la mamada y el jugo que "me premian"por hacerle el favor de hacerle el mandado y transportar a donde quiere que llegue. ¿Te hago el favorcito? ¡Súbete a mi moto, papi!!!

Fin.