Mesa de Escogida
Los procesos finales en la fábrica están dedicados a lograr una presentación perfecta de los Habanos. Primeramente, el Escogedor clasifica los cigarros en no menos de 65 colores o tonos diferentes. Un segundo Escogedor los coloca en una caja, parcialmente decorada o transitoria, de forma tal que las tonalidades de los cigarros aparezcan de oscuro a claro, de izquierda a derecha. El también selecciona la cara de cada cigarro, la que se observa al abrir una caja de Habanos. La destreza del Escogedor es una de las mejores remuneradas en una fábrica de tabacos.
