Los tercios en viados a las fábricas son abiertos por los zafadores,sacan las gavillas y proceden a despegar una una las hojas que duante su procesamiento han perdido humedad y se han vuelto frágiles, por ese motivo para facilitar su manipulación se someten a un proceso de humectación llamado: Moja.
El objetivo de esta operación es humedecer uniformemente las hojas de tabaco en rama aportándoles la humedad requerida para garantizar que puedan realizarse las operaciones posteriores de forma que el tabaco tenga la flexibilidad y humedad necesaria para trabajarlo sin que se rompa. Previamente a humectar el tabaco se procederá a pesar el mismo en el momento de sacarlo del pilón. Se deposita el tabaco en canastas o parihuelas u otro tipo de cubeta que esté previamente tarada, y se determina el peso del tabaco neto. Del pilón se van extrayendo cantidades de tabaco de acuerdo con las necesidades de consumo de tabaco del siguiente día. Las cantidades de tabaco extraidas del pilón se descontarán de la tarjeta de control existente en el pilón anotandose el día y la cantidad. El tabaco a medida que se va extrayendo del pilón y se va pesando, se irá transportando hacia la mesa de moja (mojadero) donde se coloca. El mojador tomará los medios cujes y los tenderá encima de la tabla de moja donde se pasará por encima de las hojas el humidificador (spray) , dando una rociada rápida a lo largo de las hojas allí situadas. Se procede a unir dos medios cujes ya mojados confeccionandose el matul amarrándolo por la parte próxima al peciolo y depositándolos, en flor en la parihuela o carretilla de madera prevista para ello.
El tabaco asi mojado, debe de reposar para que los matules pierdan el exceso de agua y se creen así las condiciones de reposo que beneficie la calidad del tabaco. Los matules una vez mojados se trasladan al cuarto de oreo. La moja debe realizarse de un dia para el otro de forma que nunca se utilice el mismo dia el tabaco ya que es esencial el reposo. El mojador no tiene ningún instrumento que le mida la cantidad de agua que debe dar al tabaco y a cada gavilla ni el tiempo de la exposición bajo el rociador. Sin embargo no debe equivocarse porque un exceso de humedad mancha el tabaco e incluso pudre el mismo.Los tabacos no llevan la misma cantidad de agua, esta se determina en base a la experiencia del mojador y del tabaco a mojar, tiempo del que provienen, temperatura reinante en el talles de moja, y grado de humedad de las gavillas antes de la moja.Al terminar el proceso de moja continúan los sacudidores cuya misión es sacudir las gavillas que se acaban de mojar, moviendo acompasadamente los brazos hacia adelante y hacia atrás , haciendo que en sacudidas rítmicas , las gavillas expulsen el agua que han tomado en exceso para hacer de esta forma la moja más uniforme. Cada par de gavillas es volteado aproximadamente 6 a 10 veces dependiendo del tipo de tabaco, el sacudidor en el caso de la capa tiene que tener mucho cuidado para que esta no se dañe o se rasgue.Este procedimiento de moja ha sido sustituido ventajosamente hoy dia por la moja con vapor de aire saturado de humedad. El procedimiento inicial para extraer el tabaco de los pilones es idéntico, una vez que se ha sacado las capas de tabaco en una ambiente con boquillas pulverizadoras de aire con humedad, las hojas se introducen en un cuarto cerrado, estanco, con iluminación artificial, en el cual han sido colocados dos grandes ventiladores(texa-cooler), uno en frente del otro, que reciben una lluvia de agua en su interior.Los ventiladores tienen una velocidad variable , asi como tienen posibilidad de variar el angulo de salida del aire. El cilindro ventilador produce una impulsión de aire que está saturado de humedad por el agua que cae en su interior, este aire es impulsado contra las capas de tabaco que han sido colgadas en unos soportes verticales metálicos donde reciben el aire de forma que, el aire que pasa a través de las capas colgadas en lo colgaderos metálicos, impregna de humedad las capas, humedeciéndolas con el vapor de agua que lleva el aire en suspensión.

Las capas se someten a este tratamiento durante un tiempo que es variable en función del tipo de capa a tratar y de la longitud de la capa. Las capas una vez humectadas durante un tiempo que se estima entre 4 y 8 horas, se descuelgan de los colgaderos metálicos y se pasan a unos galpones cuyo fondo es de malla metalica. Allí se dejan las capas reposar colocándolas ligeramente inclinadas para que escurran el exceso de humedad y se queden tan solo con la que necesitan. Para evitar que se se sequen se tapan con una arpillera húmeda. En esta situación permanecen hasta el dia siguiente reposando, en que se destapan se comprueba la humedad de cada lote y se toma la decisión de seleccionar el tabaco que esta mejor acondicionado para la sección de despalillo y selección de capa. Aquellos tabacos que se encuentran todavía húmedos se sacan para que se sequen suministrándose posteriormente a la segunda o tercera hora.
La operación de la preparación y moja de la capa es esencial para que la capa tenga un buen rendimiento posterior.Las capas se rocían con agua para evitar que se manchen y permanecen intactas después de su clasificación preliminar. El despalillo y clasificación final de las capas tiene lugar más tarde en las fábricas de La Habana.