“LOS PRONOMBRES EN EL SALMO 12: 7”

Por C.A. Donate

   Por primera vez en la historia de la Biblia en español, hallamos el Salmo 12:7 traducido en la Reina-Valera según una tradición distinta a la tradición latina. Los traductores originalmente vertieron este verso a modo de que la preservación que hace el verso 7 se refiera a los judíos, o gentes, pero no a las palabras de Dios. Pero ahora, gracias al Señor, ¡esto está a punto de cambiar! Veamos la Santa Biblia “RVG”, Antigua Reina-Valera 1909, editada por Dr. Humberto Gómez Caballero de la Iglesia Bautista La Libertad en Matamoros, Tamaulipas, México, leemos,

 

(6)“Las Palabras de Jehová, son Palabras puras; Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces. (7)Tu, Jehová, Las guardarás; Las preservarás de esta generación para siempre.”

 

   El creyente bíblico fundamental[1] hispano de hoy requiere que el Salmo 12:7 enseñe que Dios ha guardado y preservado Su Palabra para siempre. Para lograr este objetivo, la RVG ha decidido revisar este transcendental texto bíblico que nos enseña la preservación providencial de las Escrituras al hacer que el pronombre “las” sea congruente en género y número con su objetivo, “guardarás” y “preservarás” respectivamente.

   Las dos menciones del pronombre “las” son pronombres átonos enclíticos[2], es decir, sufijos que modifican los verbos “guardar” y “preservar” respectivamente. Un cuidadoso estudio del capítulo entero revela el verdadero mensaje que Dios quiere transmitir al creyente. Debo advertir al lector que mi explicación le parecerá rara al comienzo de este artículo.

   Abajo[3] aparecen textualmente ambos sufijos pronominales unidos a sus verbos en modo “Qal”, que equivale al imperfecto (o progresivo español, que es igual). El primero, “shamar”, termina con el pronombre “eem” en 3ra persona (ellos), masculino-plural (en femenino sería –een). El sufijo “enu” del verbo “natsar” es singular, segunda persona neutral. Para poder distinguir a quién se refiere, el hebreo emplea sufijos al final de los verbos. Para los que leen sólo el inglés, esta distinción es difícil de captar, ya que la palabra “them” se puede entender como masculino y femenino. La idea es de unir el pensamiento del verso 6 con el verso 7. Pero en castellano, esta distinción ha dividido la opinión de lo que quiere enseñar el texto en sí ya que es igual que el hebreo.

 

אתה־יהוה תשׁמרם תצרנו מן־הדור זו לעולם׃  

  guardarlos” : shamar + eem = shamareem,תשׁמרם 

preservarlo” : natser + enu = natsarenu,   תצרנו

  

  Al buscar este pasaje en las Biblias tradicionales protestantes, vemos que Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera traducen los pronombres del verso 7 literalmente. Ellos simplemente siguieron la tendencia gramatical del hebreo. Morfológicamente tenían razón; pero en la aplicación, donde realmente se aprecia el sentido del texto, limitaron su enseñanza, y generaciones hispanas cristianas desde ese entonces han sido privadas de poder usar este textopara enseñar preservación de las Palabras de Dios. 

   Algunos hermanos más familiarizados con el tema dicen que el hebreo en su semántica tiene excepciones a la regla[4]. ¡De esto se trata nuestro argumento! ¿Podrá ser que tanto “eem” como “enu” se refieran al pueblo de Dios Israel y al sustantivo “palabras” en el verso anterior? ¿Habrá lugar para una doble aplicación al texto? ¿Podría ser que en el verso 7 Dios preserva sus Palabras y a sus hijos a la misma vez? ¡Pienso que sí! Hay razón para traducir este verso “las guardarás” y las “preservarás”.

 

ANTECEDENTES DE LAS MÚLTIPLES MANERAS DE TRADUCCIÓN

 

    Algunas traducciones como la aramea[5], primero traducen “las guardarás” pero luego traducen “tú me preservarás”. Otras traducciones, como la hebrea, también ofrecen una doble interpretación. Primero señalan que se guardan las palabras, pero luego dicen que la preservación es al pueblo judío, llegando a traducir la frase de la siguiente manera: “nos preservará”[6].  Existe el argumento de ciertos grupos de que el Salmo 12:7 no enseña la preservación divina de las Escrituras, sino que la misma se produjo por “procesos naturales”[7]. Es decir, que Dios no tuvo nada que ver con preservar las Escrituras para nosotros, sino que es el hombre que ha logrado hacerlo mediante métodos científicos. Creo que están equivocados.

   Muchos creemos que el verso 7 efectivamente enseña preservación divina de las Palabras de Dios. Además creemos que Dios ha prometido guardar a sus hijos para toda la eternidad. ¡Qué bella doble enseñanza! Primero de seguridad de salvación, y luego del poder divino para darnos esas palabras puras para nuestra edificación. Pregúntese: ¿Prometió Dios preservar sus Palabras? ¿Las pudo guardar desde que se perdieron los autógrafos originales? ¡Claro que sí! Dios es un Dios todopòderoso, capaz de lograrlo para todas las generaciones. Hay muchos más pasajes que lo ratifican de una manera muy clara, como Salmos 119:89, 111, 152,160; 105:8 78:1-7; Proverbios 22:20,21; Mateo 4:4; 5: 17,18; 24:35; Juan 10:35; 1era de Pedro 1:23-25, etcétera.

    De igual manera, ¿preserva Dios a sus santos? ¿Los guarda? ¡Sí! Juan 10:28 nos dice, “Y yo les doy vida eterna y no perecerán por siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.” En este sentido podemos creer que el Salmo 12:7 promete la seguridad de la salvación a sus hijos.

         Otra pregunta importante es, ¿Usó Dios a Israel para preservar el Texto Masorético hebreo? Mi respuesta nuevamente es afirmativa, como lo leemos en Romanos 3:1-4, ¿Qué ventaja pues tiene el Judío? ¿ó qué es el provecho de  la circuncisión?, (2)  Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, porque los oráculos de Dios les fueron a ellos confiados. (3)  ¿Pues qué, si algunos de ellos no han creído? ¿Por ventura la incredulidad de ellos hará ineficaz la fe de Dios? (4)  ¡No lo permita Dios! mas antes sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, Y venzas cuando fueres juzgado”. Si no hubiera sido por el cuido y resguardo de los Masoretas a través de las edades, hoy no disfrutaríamos del texto tal y como Dios lo dio originalmente. Vemos que hay una aplicación para lo que dijo Dios en el Salmo 12:7.

          ¿Y qué de los “sacerdotes levitas” de hoy? Estos son los reales sacerdotes de la iglesia de Cristo. ¿Quiere Dios que su iglesia guarde y preserve las Escrituras? Sí, y muy enfáticamente. Hace siglos, Dios le dijo a la iglesia de Filadelfia en Revelación 3:10, “Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación, que ha de venir sobre todo el mundo, para probar los que moran en la tierra.” A la iglesia fiel, celosa de la Biblia, también se lo dice. Por tanto es un mandato divino que su iglesia guarde la palabra de Dios de los que quisieran corromperla. “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él. Mas el que guarda su palabra, el amor de Dios es verdaderamente perfecto en él: por esto sabemos que estamos en él.” 1era de Juan 2: 4,5.

 

      La enseñanza del Salmo 12:7 no sólo enseña preservación del pueblo de Dios, sino que además enseña preservación providencial de las Palabras de Dios. Se basa no solamente en el texto, sino en el contexto inmediato del capítulo 12, y prácticamente en toda la Biblia.

       Vemos entonces que hay una diferencia de opiniones entre los judíos, católicos y los cristianos de cómo debe ser traducido el pasaje. La mayoría lo traduce según la tradición greca-latina, donde no hay excepciónes a la regla; mientras otros lo hacen mediante la tradición hebrea, donde sí. Según el Dr. Peter Van Kleek[8], en el hebreo existe una ambigüedad, explicado en su disertación que sí se debe permitir que los pronombres se refieran a las palabras de Dios, pero según el criterio del traductor.  Van Kleek cita a Enrique Ainsworth, el gran erudito puritano del hebreo del Siglo XVII, al igual que Martín Lutero, y muchos líderes evangélicos del pasado, como Juan Wesley, y G. Campbell Morgan quienes aceptaron, creyeron y defendieron la vital doctrina de preservación enseñándolo del Salmo 12:7. Otros, como Juan Calvino, pensaron que el verso 7 se refería sólo a gente, y no a las palabras de Dios necesariamente. Valera fue discípulo de la escuela de Calvino. La Biblia “Génova” de 1599, impresa en la ciudad natal de Calvino, traduce en inglés “him” (él) en el verso 7, dándole la preservación al hombre. Siguiendo la misma tendencia, los católicos de Douay en 1609 lo vertieron para que diga “us” (nosotros) en ambas instancias. Inconformes con esta interpretación, los traductores de la Biblia Autorizada del Rey Jacobo (o Jaime) en 1611[9] lo cambiaron para que dé pauta a la doctrina de la preservación de las palabras de Dios, poniendo “them”, lo cual no restringe ni limita la doble-aplicación en la enseñanza. 

   No hay, pues, ni hubo consenso dentro de la erudición bíblica a favor de que el verso 7 se refiera a los judíos exclusivamente, y es precisamente esta falta de acuerdo dentro de la escolaridad que permita traducir dichos pasajes en pro de “las guardarás” y “las preservarás”. 

  

EL MENSAJE CÉNTRICO DEL SALMO 12 EN SU CONTEXTO

 

SALMO 12

Al Músico principal: Salmo de David.

 


1   SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.

 2  Mentira habla cada uno con su prójimo; Con labios lisonjeros, con corazón doble hablan.

 3  Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, la lengua que habla soberbias,

 4  Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios están con nosotros: ¿quién nos es señor?

 5  Por la opresión de los pobres, por el gemido de los necesitados, ahora me levantaré, dice Jehová: Los pondré a salvo del que contra ellos se engríe.

 6  Las palabras de Jehová, son palabras puras: Como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces.

7  Tú, Jehová, las guardarás; Las preservarás de esta generación para siempre.

8  Cercando andan los malos, mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.


 

Notemos cuántas veces el Salmo 12 hace mención de hablar, o decir palabras:


 


  1. Verso 2- “mentira habla cada uno”.
  2. Verso 2- “labios lisonjeros”.
  3. Verso 2- “hablan”
  4. Verso 3- “labios lisonjeros”.
  5. Verso 3- “la lengua”.
  6. Verso 3- “habla soberbias”.
  7. Verso 4- “dijeron”.
  8. Verso 4- “nuestra lengua”.
  9. Verso 4- “labios”.
  10. Verso 5- “dice Jehová”.
  11. Verso 6- “palabras de Jehová”.

 

   Es obvio que el Salmo 12 trata de las palabras inicuas de los injustos, y de las palabras santas de Dios. Nueve veces hace referencia a las palabras impías dichas por los malos, y dos veces (sin incluir verso 7) hace mención de las palabras dichas por Dios. El Salmo 12, según la cita, claramente demuestra cómo Dios, a través de sus palabras, conforta al pobre y al necesitado hijo de Dios que es perseguido por el mundo de labios soberbios, de donde proceden palabras vanas y opresivas. El Señor se levanta como Salvador de los justos y hace guerra contra sus enemigos en esta y otras generaciones, con sus palabras plateadas y refinadas como en horno de tierra. A diferencia de las palabras mundanas, las de Dios son puras, guardadas, y preservadas para siempre. ¡Gloria a Dios!   

 

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[1] Calificativo atribuido a los que creemos que Dios inspiró y preservó una Biblia pura y perfecta, y que en inglés la hallamos en la Biblia Autorizada por el Rey Jacobo en 1611, que a su vez tiene como base subyacente textual el Masorético hebreo para el Antiguo Testamento, y el Receptus griego para el Nuevo Testamento.

[2] Ortografía y Gramática Básica del Español, 1999, Ediciones Nauta, España.

[3] Reina y Valera solo usan “guardar”; Pero en hebreo hay dos palabras sinónimas.

[4] Pastor Lloyd Streeter, “Seventy-five Problems” 2001, Morris Publishing, Kearney, NE, página 176.

[5] Santa Biblia Aramea-Española, 1994, Centro Cultural Nueva Creación de Sonora, A.C., Hermosillo, Sonora, México.

[6] La Biblia Español-Hebrea, 1999, Editorial Sinaí, Tel-Aviv, Israel.

[7] Vea “The Bible Version Debate”, por Central Baptist Seminary, Minneapolis, Minn., páginas 90-92.

[8] Vea “Hard Things Understood”, por David Cloud, 1999 Way of Life Literature, Port Huron, Michigan, USA. Páginas 85-87. Vea también el artículo completo en http:/wayoflife.org en la Base de Datos de la Apostasía de los Últimos Tiempos.

[9] King James Bible, 1611. el artículo en su totalidad se llama en inglés, “A 16th and 17th  Century Exegetical and Theological Assesment of Central Baptist Theological Seminary’s Perspective of the Bible Version Debate”.

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