El Rompimiento
Por Alberto García / Receptor.com.mx
El ya histórico Congreso 2008 de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano fue el parteaguas para una crisis que dividió el grupo de los "12 Grandes", y plantea nueva competencia para este año. Este relato se logró con testimonios de diversos participantes, que permiten recrear parte de lo ocurrido en Veracruz, donde murió un torneo, y nacieron dos, separados, distintos, ahora ajenos.
El periodismo es una herramienta que permite la recreación de la realidad. Lo más apegado a la verdad, o más bien, lo más apegado a lo verosímil, a lo creíble.
La reconstrucción de hechos desde el punto de vista de los testigos de la historia, de los protagonistas, relatos, información, comentarios, permiten a los periodistas a presentar lo que pudo haber pasado.
En los salones del Congreso de la ONEFA no había periodistas, no hubo grabación. Sólo el relato de algunos de los que estuvieron presentes. Es por ello, que este artículo pretende reconstruir lo que ocurrió en el Congreso de Veracruz. El Congreso del rompimiento.
El sábado todo parecía normal en el puerto de Veracruz. Con el clima apaciguado, los representantes de las instituciones y equipos que participaron planeaban cambios mínimos en los estatutos de la liga, que este año cumple 30 años de existencia.
Dividieron los trabajos, como acostumbran cada año, en dos mesas, una administrativa y otra técnica. Separados los representantes, uno de los temas relevantes era la propuesta del Tec de Monterrey, particularmente de Frank González, de reducir la edad de elegibilidad, de 25 años a 24. Ya el año anterior, y antes, pretendía reducirla.
En el sistema del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ITESM, los estudiantes egresan en promedio a los 23 años. Y como los Borregos tienen muchos becados, pues consideran falta de competencia que sus jugadores jueguen contra estudiantes de más edad. UNAM y el IPN apoyaban la idea de que no cambiara la edad.
En las escuelas públicas los egresados son de 24 y 25 años, además de que tienen categorías juveniles e intermedias, y de bajar la edad, tendrían que desaparecer de un plumazo alguno de los niveles existentes. El sábado el tema fue abordado.
Frank González estaba de acuerdo en que no hubiera cambio este año. Propuso que se sometiera a votación al día siguiente.
Todos estuvieron de acuerdo, pues en un conteo preliminar la votación era mayoría 10 a 9. El domingo ocurrió lo inesperado.
La instituciones aprovechando la ausencia momentánea de la Universidad Autónoma de Chihuahua, retomaron el tema. La Universidad Mexiquense, los Fantasmas, así es su mote, dijeron que se votara. Frank estuvo de inmediato de acuerdo, pero ahora su voto era por el cambio. Sin Chihuahua, y con el voto del Tec, la decisión de cambiar la edad de 25 a 24 años fue por 10-9.
Rafael Duk, coach de los Linces de la Universidad del Valle de México le reprochó a Frank, “eso no se vale” le habría dicho. Molesto, tomo sus papeles y folders, y salió del salón. La hecatombe estaba cerca. El coach del Tec de Monterrey propuso entonces cambiar el calendario de juegos.
Desde hace varios años, la liga establecía un calendario bianual, donde en el segundo año fuera recíproca la sede. Frank ya traía un calendario, cuando nadie más se preparó para ello, pues sabían que 2008 era el mismo rol de juegos que el año anterior, cambiando la casa.
Y más, González planteaba en su calendario que Pumas y Águilas Blancas jugaran en la primera jornada. Y después, contra puros Tec's, Toluca, CEM, Ciudad de México y Monterrey. Eso molesto a los politécnicos y dijeron que también se retiraban. Que así no participaban. Carlos Yapúr de actividades deportivas del IPN reventó contra los cambios no planeados. Acusaron de que el Tec quería toda la ventaja.
Pumas quedó en la disyuntiva, o se quedaban con los Tec's o se iban con el Politécnico. Se fueron con sus clásicos rivales. Marco Martos, coach de los Leones de la Anáhuac, entre broma y serio alcanzó a gritar, “Pumas extrañan a Alonso, en 20 minutos regresan”, en alusión a que en el congreso de 2007, Arturo Alonso se habría retirado también, pero que Frank lo convenció de regresar, asegurándole que el tema de la elegibilidad no se tocaría, hasta dentro de dos años.
Ese año, Pumas no enfrentó en temporada regular a los Borregos de Monterrey, por así disponerse en aquel Congreso.
También rompieron Frailes de la Universidad del Tepeyac. Centinelas del Cuerpo de Guardias Presidenciales hizo rápidas llamadas a la Ciudad de México y decidió unírseles. Pasaron 20, 30, 40, 60 minutos y nadie regresaba. Estaban todos en un salón contiguo. Se veían las caras y se preguntaban que hacer.
Licea propuso la creación de una conferencia, que regulara la equidad de condiciones y abandonaran a los Tec's, sobre todo al campus Monterrey.
En ese momento entró al salón de los que Frank González, dispuesto a negociar, “qué hacemos para ponernos de acuerdo”, comentó. Lo acompañaba Héctor Cuervo de Aztecas de la UDLA. Las becas Frank, las becas, le respondieron casi al unísono. Vamos a reglamentar las becas, espetaron. “Vamos a limitar las becas”, le dijeron.
De acuerdo, respondieron los ya entonces “6 grandes”. El coach del Tec no estuvo de acuerdo y salió. Cuervo se quedó, los otros seis equipos creyeron que se uniría a una nueva conferencia.
Comenzaron a plantear la propuesta del Politécnico de crear un grupo, un torneo, abandonar la conferencia de los “12 Grandes” y crear una más pequeña.
El entrenador de los Aztecas dijo que ese no era tema del Congreso. Pon un número de becas como límite por equipo, los retaron. Cuervo dijo, 45, yo tengo 45. Bien, comencemos a negociar por allí.
El coach de los tetracampeones de Monterrey regresó. Dijo, No, 45 becas por equipo son muy pocas, y confesó, “yo tengo 250, qué hago con ellas”.
Sí, son 250 las becas con que cuenta el ITESM, campus Monterrey. Suficiente para tener 4 equipos de liga Mayor.
Si no quieres entrarle al asunto de las becas, le dijeron al becador de Monterrey, entonces no regresamos.
Y así fue.
Pumas, Águilas Blancas, Pumas Acatlán, Burros Blancos, Frailes, Linces y Centinelas integraron la Conferencia del Centro.