Ruta por Tierra de Barros I


Esta ruta se inicia en Almendralejo, conocida como "la ciudad de la Cordialidad", con una arquitectura popular propia del sur peninsular.

Es una ciudad que debe su prosperidad y fama a sus excelentes vinos y a la laboriosidad de sus habitantes.

Algunas muestras de arquitectura religiosa de los siglos XVI y XVII sobresalen, destacando su hermoso templo g�tico de la Parroquia de Nuestra Se�ora de la Purificaci�n.

Feria

Durante los d�s dos y tres de febrero se celebra la fiesta de La Candelaria, "las Candelas", declarada de Inter�s Tur�stico.

Desde Almendralejo, por la C-423, iremos hasta la villa de Aceuchal, de fama regional por sus excelentes ajos. Cuenta con un Museo Taurino y un Templo de obra g�tica del siglo XVI, la Parroquia de San Jos� ademas de muy buenas muestras de arquitectura solariega. No en balde perteneci� durante siglos a la Orden del Temple y de Santiago.

Tres kil�metros despu�s nos encontramos con Villalba de los Barros, con un bello Castillo Medieval, conocido como La Vaguada. Sus vinos son de los mejores de la Comarca. Su Iglesia de la Purificaci�n es g�tica, del siglo XVI.

Continuamos por la C-423, para llegar a Santa Marta de los Barros, tierra de vinos y aceites; con restos de civilizaci�n romana, y con una iglesia g�tica del XV y XVI, la de Santa Marta.

Desde aqu� nos encaminamos a Salvatierra de los Barros, conocida en la provincia de Badajoz como "Pueblo de los Alfareros", pasando antes por las poblaciones de La Morena y La Parra, en plena sierra, con una t�p�ca arquitectura popular, excelentes productos derivados del cerdo y reposter�a muy preciada.

En La Parra se ha fijado un centro de parapente, que cuenta con un buen n�mero de aficionados. El paisaje serrano ayuda a�n m�s como atractivo a esta pr�ctica.
En busca de N-432, llegaremos a Feria, con un majestuoso castillo del siglo XV, que domina la poblaci�n; aqu� se celebra la famosa Fiesta de la Cruz, el d�a 3 de mayo, de or�genes feudales.

Bajaremos desde Feria por la C-432 para desviarnos hasta Los Santos de Maimona, conocido como "el piropo blanco de Extremadura", pueblo lleno de rincones pintorescos y con un excelente patrimonio hist�rico-art�stico, del que destacan la Iglesia Parroquial de los �ngeles y el Palacio de la Encomienda, ambos del siglo XVI.

Tomaremos la N-630 para subir por la antigua Ruta de la Plata, hasta Villafranca de los Barros, famosa por sus dulces y sobre todo por sus excelentes bordados.
La Iglesia Parroquial de Nuestra Se�ora del Valle, de naves g�ticas del siglo XV, y la hermosa Ermita de la Coronada, barroca, son las muestras m�s interesantes de la arquitectura religiosa, junto con la Iglesia neog�tica del Colegio San Jos� de los Jesuitas.

Desde Villafranca continuamos el viaje hasta Hornachos, en plena Sierra Grande, no sin antes pasar por Ribera del Fresno, poblaci�n famosa por sus bordados, su pasado romano y su Festival Folkl�rico de la Baja Extremadura, que se celebra los d�as 13 y 14 de Agosto.

Puebla del Prior es la siguiente poblaci�n de nuestra ruta, que a�n conserva el Palacio de los Priores de la Encomienda, de los siglos XVII y XVIII.
Hornachos, situada en la ladera de la Sierra del mismo nombre, tiene un denso e interesante.

Pinturas rupestres prehist�ricas y una fortaleza del siglo V, aguardan en su Sierra, reservada a rapaces en gran cantidad, en concreto buitres leonados.
La poblaci�n posee muestras del mejor mud�jar de la provincia pacense, en la Iglesia de la Concepci�n.

Desde Hornachos, en direcci�n norte, viajamos hacia Puebla de la Reina, con una magn�fica muestra del arte mud�jar en la Torre y la Iglesia Parroquial de Santa Olalla. La gastronom�a derivada de la caza posee aqu� un aut�ntico santuario.
Cinco kil�metros despu�s y en direcci�n a Alange, podemos ver otras impresionantes muestras del arte mud�jar pacense en la poblaci�n de Palomas y, en concreto, en su Parroquia de Santa Mar�a de Gracia. Sobre el r�o Palomillas, un hermoso puente romano ya restaurado.

Alange nos aguarda a 17 kms.; pueblo cargado de hist�ria propia y muy re relacionada a Em�rita (M�rida).

Pinturas rupestres, Termas Romanas, Castillo Medieval, impresionante Iglesia Parroquial de Nuestra Se�ora de los Milagros, del m�s bello estilo mud�jar y unos magn�ficos Ba�os Termales, son algunos de sus atractivos, adem�s de los artesanales y gastron�micos.

Desde Alange y por la C-423, nos dirigimos hasta la N-630, despu�s de cruzar el Pantano, para llegar nuevamente a Almendralejo. Pasaremos por Torremeg�a, localidad hecha famosa en libro de D. Camilo Jos� Cela, La Familia de Pascual Duarte. No se olvide de ser el Palacio de Marquesado de Torremeg�a.

Almendralejo. Iglesia Parroquial.

 Gastronom�a

Los platos fr�os a base de tomate y pimiento como el Cojondongo y el Zorongollo, as� como las migas de invierno en diferentes modalidades son las recetas m�s t�picas de la Zona de Barros.

En esta ruta son, igualmente, muy representativos los platos de caza, sobre todo de perd�z y conejo, como la perdiz a la jara y el conejo en escabeche. Se producen, tambi�n, excelentes embutidos en la zona de Hornachos.

Las notas gastrn�micas m�s significativas son, sin embargo, sus excelentes caldos, sobre todo los vinos tintos de Almendralejo, Santa Marta de los Barros y Villafranca de los Barros.

Otra especialidad de la zona son los ajos de Aceuchal.

 Fiestas

    Feria:
      �La Santa Cruz, 3 de Mayo (Fiesta declarada de Inter�s Tur�stico).

    Almendralejo:
      �La Candelaria, 2 y 3 de Febrero (Fiesta declarada de Inter�s Tur�stico)


 Naturaleza y paisajes

Tierras de grandes extensiones dedicadas al cultivo de la vid y el olivar contrastan con serran�as de alcornoques y encinares de una gran belleza. Rapaces instaladas en sierras de altitud media conviven con una riqu�sima fauna de caza mayor y menor. Pantanos y r�os riegan y refrescan esta tierra arcillosa "de barros", excelente zona de cultivos.

 Indicaciones

El recorrido de esta ruta permite al visitante conocer poblaciones que en su d�a pertenecieron a Ordenes Militares, y que han subsistido gracias al tes�n en el cultivo de estas tierras.

La naturaleza es ampliamente generosa con una fauna abundante, que permite el noble arte de la caza.

Las serran�as y picachos facilitan la pr�ctica deportiva de parapente y monta�ismo de alturas medias. No faltan las zonas destinadas a la pesca y a los deportes n�uticos.

La historia envuelve toda esta comarca laboriosa y austera, que celebran a�n fiestas ancestrales como La Candelaria o La Santa Cruz, declaradas de inter�s tur�stico.
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