Salvatierra de los Barros


DATOS del MUNICIPIO

SITUACIÓN del MUNICIPIO 38º30'35'' N 006º41'29'' W Hoja MTN 853

TIPO DE ENTIDAD: Villa

SUPERFICIE TÉRMINO (Km2.): 74,4

ALTITUD: 620 m.

POBLACIÓN: 2.012 habitantes

DISTANCIA BADAJOZ: 66 Km.

PARTIDO JUDICIAL: Jerez de los Caballeros

COMARCA AGRARIA: Almendralejo

GENTILICIO: Salvaterrenses, Salvatorreños y Botijeros


SITUACIÓN del MUNICIPIO

   Es una zona de transición entre la penillanura de la zona de los Barros y la sierra de Jerez, Situada  en la ladera de  Peña Utrera (813 m.), en la Sierra de Los Helechales, Salvatierra atesora importantes valores históricos, monumentales, ecológicos y etnológicos que la convierten en un enclave privilegiado del Suroeste extremeño. 

   Se localiza próxima a la Parra, sobre un emplazamiento que participa de sus mismas condiciones geográficas, ocupando posición muy estratégica en una encrucijada de caminos que la conecta con todos los alrededores. 


DATOS del AYUNTAMIENTO

Ayuntamiento de Salvatierra

 Plaza de España, 1
06175 Salvatierra de los Barros (Badajoz)
Teléfono: 924 - 68 85 19 / 68 85 27
Fax: 924 - 68 85 16
E-mail: [email protected]


HISTORIA

    Algunas tesis relativas a la fundación de la población la remontan a la época de los celtas, situándola en el siglo VI a.C., no obstante en el termino municipal de Salvatierra, han ido apareciendo numerosos indicios sobre la existencia de asentamientos romanos. Entre ellos el templo dedicado a Ataecina-Proserpina en la antigua ermita de Santa Lucía, donde apareció una interesante ara dedicada a la diosa indígena. También, numerosas inscripciones funerarias, de una de las cuales, la situada en la calle D. Pedro Gómez, surgió la identificación de Salvatierra con la Vama céltica. Han aparecido también enterramientos, restos cerámicos, tramos de calzada, sarcófagos paleocristianos y pilastras visigodas. También el castillo tiene indicios de basamentos romanos. A pesar de la evidencia de un importante asentamiento en la antigüedad, aún no ha sido objeto de exploración arqueológica ni de estudio sistemático.

    En 1229 fue reconquistada a los Árabes por el Maestre de Alcántara Arias Pérez, que la repobló y reedifico su castillo, pasando a incorporarse después, con categoría de aldea, a los dominios de la ciudad de Badajoz.

    En 1445,  Juan II dono la villa junto con Salvaleon y Villanueva de Barcarrota, a Juan de Pacheco, Señores de Villena , quien a su vez procedió a su venta en 1453 a Gomes Suárez de Figueroa, segundo conde de Feria. A pesar de no tener el dominio de la localidad, por la venta anterior, el marques de Villena,  en 1461 la cambio por Morón, propiedad de la Orden de Alcántara, permutando a su vez poco después esta villa por San Felices de los Gallegos. Este hecho dio lugar a pleitos y conflictos, consecuencia de los cuales fue el derribo parcial del castillo de Salvatierra por el señor de Feria, quien ante la conflictividad de su posesión, concluyo por deshacerse de la aldea en esa época.

    En 1485 aparece como nuevo señor del lugar Hernán Gómez de Solís, pasando a principios del siglo XVI a los hijos de este, Gómez Hernández de Solís y Pedro de Solís. Finalmente, la población se integro de nuevo, esta vez de modo definitivo, en el Señorío de Feria. En 1651, en el transcurso de la Guerra de Separación de Portugal, este enclave, al igual que otros del entorno, resulto arrasado por las tropas lusitanas.

   Su apelativo, "de los Barros" no debe considerarse relacionado, con la Comarca de los Barros, de la que Salvatierra se encuentra separada por un conjunto de sierras que establecen una clara divisoria entre los territorios de las dos vertientes, y en los que, dado el alejamiento y las evidentes diferencias geofísicas, no resulta encuadrable, sino con el material que sirve de base a la actividad por la que la población resulta universalmente conocida: la arcilla alfarera o barro.

Hasta mediados del siglo XIX su nombre era el de Salvatierra de los Jarros, cambiándose por el actual Salvatierra de los Barros, según consta en el Catastro de 1752 del Archivo Histórico Provincial de Cáceres, libro 149. Siendo por tanto relativamente reciente esta última denominación. 

    La característica que mejor singulariza el lugar es su cualidad como centro alfarero de renombre secular, actividad hoy en regresión, pero de la que hace sólo unas décadas existían en funcionamiento más de medio centenar de talleres, haciendo de Salvatierra el centro de esta especialidad más significado de Extremadura, y aun de España.

    La distribución de esta artesanía corría a cargo de los populares arrieros o botijeros, que con su frágil mercancía cargada entre paja sobre los típicos borricos, recorrían España y otros países, llevando hasta los últimos rincones del mundo los cacharros de Salvatierra, y con ellos, el nombre de esta localidad extremeña.


MONUMENTOS

    CASTILLO

   El castillo de Salvatierra constituye uno de los principales emblemas de la localidad. Domina a la población desde las alturas cercanas. Se reconstruye en la primera mitad del siglo XIII, coincidiendo con el primer avance de las tropas cristianas, sobre una base anterior musulmana o quizás romana.

    La proximidad de la frontera portuguesa marcó su gran reciedumbre militar. Sufrió reformas en el siglo XIV y derribada su cerca exterior por el Conde de Feria durante las luchas civiles del siglo XV.  En la segunda mitad de dicho siglo es reconstruido por el Señor de Salvatierra, Hernán Gómez de Solís, para adoptar la contundente apariencia defensiva que ahora posee, perdiendo en el Siglo XVI buena parte de su importancia estratégica.

    La fortaleza se halla compuesta por varios recintos escalonados en ascenso, de este a oeste, siendo su fábrica de sólida mampostería de piedra. Dispone de destacados recursos defensivos colocados en líneas sucesivas. En primer lugar cuenta con una extensa cerca flanqueada por cubos semicilíndricos, levantándose en su extrema oriental el cuerpo principal del castillo, este a su vez, cuenta con una segunda muralla o barbacana.

    Lo mas antiguo parece ser la cerca o barrera exterior, con sus cubos prominentes adosados con remate semicilíndrico. Sin embargo se observan en el castillo importantes añadidos , propios de la la segunda mitad del siglo XV, estos se encuentran localizados en la segunda muralla, donde persisten bastantes elementos de seguridad, tanto en las murallas propiamente dichas, como en las torrecillas semicilíndricas que se adosan y en las troneras que se abren en estas estructuras.

    En general la fortaleza ha sufrido grandes deterioros, aunque recientemente se ha restaurado y rehabilitado en parte.

    Salvatierra perteneció desde 1444 a Juan Pacheco sucediéndole poco después otros nobles en su dominio, entre ellos los condes de Feria en tiempos de Gómez Suárez de Figueroa. Consta que en 1461 pasó a poder de la Orden de Alcántara, junto con Azagala y Villanueva de Barcarrota permutadas a cambio de las plazas que la Orden de Alcántara tenía en Morón y Cote, aunque esta de Salvatierra y la de Barcarrota se volvieron a enajenar al poco tiempo. Salvatierra, pasó en 1472 a Fernán Gómez de Solís, hermano del Maestre Gómez de Cáceres y Solís. 

    Desde que en el siglo XVI, pierde buena parte de su importancia estratégica y por tanto dando lugar a un total abandono, hasta que en la década de los 70 (siglo XX), fue adquirido por el fotógrafo de la revista Vogue , iniciando rehabilitaciones para adecuarla como vivienda, después de su muerte continua residiendo su viuda.

   IGLESIA PARROQUIAL DE SAN BLAS. Situada en el centro de la población  la iglesia parroquial de San Blas, es una recia obra de aspecto militar, con maciza torre cuadrangular.

    Data en su mayor parte del Siglo XVI. Edificada en mampostería y sillares. Su estilo arquitectónico es una mezcla de elementos góticos, como las bóvedas, platerescos y renacentistas, como las portadas y detalles barrocos en el retablo mayor y los laterales.

   Su planta presenta nave única de dos tramos, con cubierta de  crucería estrellada de elegante filigrana y cabecera poligonal de doble ámbito, cuya fábrica es cronológicamente anterior. A ambos lados de la misma se sitúan diversas capillas y la sacristía.

    Su interior alberga interesantes losas sepulcrales, un órgano centenario deteriorado y exquisitas piezas de orfebrería barroca americana.

    En la cabecera presenta hornacina adornada con escudos y otras piezas procedentes de edificaciones ya desaparecidas, entre ellas el convento franciscano primitivamente enclavado en Salvaleón.

    A los pies se alza albergando el coro y centrada sobre su frente la torre fachada de planta cuadrangular, dividida en dos tramos. Construida  de mampostería y sillares en las esquinas, al igual que el resto de la edificación. Bajo la torre se sitúa un atrio que se comunica con la nave. La portada de acceso al mismo se encuentra actualmente tapiada.

    La portada del lado del Evangelio consiste en una realización de estilo renacentista en granito, con arco de medio punto sobre pilastras, donde aparecen los emblemas de la Orden de Santiago y la fecha 1573. La portada del costado de la Epístola se resuelve con arcos escarza nos y carpanel de sillería, enmarcados en alfiz.

   Adosado a la parte superior de la iglesia aparece una especie de altarcillo, toscamente ejecutado y configurado por una hornacina flanqueada por los escudos real y franciscano y otras piezas reutilizadas, procedentes de viejas construcciones.

   El convento franciscano de Santa María de Jesús fue erigido en 1507 por Hernán Gómez de Solís y su mujer Beatriz Manuel en un paraje de gran belleza y cercano a la fortaleza. Dotado de claustro y huerta, albergaba una comunidad de unos 20 frailes. 

    En el Siglo XVII se reedifica  bajo el patronazgo  de Felipe IV  y se construye una  iglesia barroca de la que sólo queda en pie la caja y su hermosa espadaña. El escudo franciscano de la Orden de franciscanos descalzos de la Provincia de San Gabriel, que eran los moradores y el escudo real, adornaban su portada. en la actualidad se conservan adosados a la cabecera de la Iglesia de San Blas.

    Fue asaltado, quemado y abandonado en 1819 durante los movimientos anticlericales del siglo XIX. Su patrimonio artístico fue repartido entre los pueblos cercanos y el edificio entró en una irreversible situación de deterioro.

    De la misma Orden que el anterior en siglo XVII existieron en Salvatierra un beaterio en la ermita de Concepción. Otras ermitas fueron Nuestra Señora de Entrambasaguas, Santa Lucia, Santo Domingo, San Pablo, Santa Marina y los Mártires de ellas se conservan únicamente en la actualidad, esta ultima, también conocida como del Santísimo Cristo de Misericordia, y la de la Inmaculada esta de época mas moderna. Se trata la misma de una realización de pequeñas proporciones, con nave de dos tramos con cabecera cupulada. La otra presenta nave de tres tramos con cabecera de testero plano y cubierta de crucería estrellada, al igual que el tramo adyacente. 

    Pozo de las Nieves, construcción singular dadas sus características, y por tratarse de modelo único en su especie en la región, situada a unos 2 Km. de la población, sobre la falda de la Peña Utrera, paraje conocido como Baños del Moral, con una extraordinaria belleza natural.

    La nieve comienza a resultar una mercancía valiosa a partir del Siglo XVI para su uso medicinal y gastronómico.

    Transportada desde las sierras, era almacenada en depósitos de gruesos muros situados en la umbría de las sierras y aislados interiormente con paja.

   La instalación, destinada a contener nieve, consta de dos torreones cilíndricos fabricados en mampostería, con sólidas bóvedas de ladrillo unidos entre sí con diversas dependencias anejas por la parte posterior.

    Fue construido en el siglo XVI por los Señores de Feria, y por su extraordinario valor etnográfico como pieza única en el apartado de la arqueología industrial de la región, en 1994 fue declarado Bien de Interés Cultural.

    Baños del Moral. Se encuentran situados en el lugar del Charcón, cuyas aguas ferruginosas y bicarbonatadas se emplean contra el escrofulismo y otras dolencias. Constituye un paraje de gran belleza natural. 

   Los Molinos, desde el S. XIV los numerosos arroyos y manantiales de la localidad fueron aprovechados para construir molinos harineros que complementaban la economía de la localidad y aseguraban el suministro de grano.

    Su número y densidad es asombrosa en la Rivera del Moral y Rivera de los Molinos, contabilizándose al menos una veintena. Muchos de ellos conservan su estructura íntegra; la mayoría, al menos el cubo, el canal y las piedras de moler.

    En la calle Pedro Gómez, conocida a nivel popular como Alcantarilla, o de Jerez, se conserva, empotrada en una fachada a modo de pilastra, una lápida romana, en la misma figura una inscripción relativa al enterramiento de un Quinto Antonio Severo, de 47 años de edad, natural de Vama, dispuesta por su hijo Quinto Antonio Severiano, ya mencionada por Solano de Figueroa. 


GASTRONOMÍA

    La riqueza y variedad de esta zona queda plasmada en su gastronomía, en la que cuenta con exquisitos platos sobre los de derivados del cerdo ibérico: jamón, chorizo, lomo, morcón, aunque también sobresalen otros platos como: migas, salmorejo, caldereta de cordero, gazpacho, revueltos de espárragos trigueros, y el tradicional guarrito frito. Son importantes los vinos de pitarra y otros derivados como diversos tipos de mosto, como el de la gloria. y una extensa gama de dulces caseros, elaborados de manera tradicional como piñonates, pestiños (por Semana Santa), flores y roscas (de almendra por Navidad y de San Blas para el 3 de febrero), perrunillas, bollos de chicharrones, polvorones.

    De la cabaña caprina existente en la zona, se elaboran diferentes modalidades de quesos, y digna de mención es la caldereta de cordero.

    Son importantes las fábricas de salazón de Jamón, existiendo varias en la población.


FIESTAS

  • La Feria Ibérica del Barro, es la feria mas importante de la localidad desde el punto de vista económico, esta importancia deriva de dos razones. En primer lugar, porque en ella se refleja lo más característico de Salvatierra, que es su artesanía, y en segundo lugar, es visitada por más de veinte mil personas de toda la comarca. Ha sido declarada de interés cultural .

        La dinámica de esta feria es muy peculiar, se celebra durante tres días en el mes de mayo, en alternancia con Portugal de manera que un año se celebran en Salvatierra de los Barros (España) y otro en Reguengos de Monsaraz o alguna de sus pedanías (Portugal).

        La feria está basada en la exposición de piezas artesanales en numerosos stands, donde se pueden contemplar a las mejores piezas de la alfarería y la cerámica de ambos países. Contribuye a la difusión de la cultura a ambos lados de la raya, además de compartir un arte, a disfrutar unos días de convivencia en los que se intercambian tradiciones y costumbres de ambos países.

  • Fiestas en honor a Santa Justa y Rufina el 19 de julio
  • Las Ferias de Agosto (1º fin de semana de agosto) por Santo Domingo de Guzmán
  • Fiestas en honor al Santísimo Cristo de las Misericordias, Fiestas Patronales, se celebran durante los días 13 al 16 de septiembre. La Procesión de las Antorchas que tiene lugar en la noche del 13; hace su salida de la Iglesia de San Blas con destino a la Plaza de España, posteriormente, entre bengalas, antorchas, y aclamaciones al cristo se dirigen a la Iglesia Parroquial.
  • El día 7 de diciembre, tienen lugar las Fiestas en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción que popularmente se conocen como las "Fiestas de las candelitas".

   ARTESANÍA

    La artesanía del barro constituye una de las notas características de la localidad, aunque en la actualidad se encuentra en regresión, de los casi medio centenar de talleres que existían a mediados del siglo pasado, han pasado a una treintena de talleres familiares, que convierten a Salvatierra en uno de los principales centros productores de la península.

    No hay evidencia documental de esta tradición con anterioridad al Siglo XVI, pero en esa centuria la alfarería ya aparece consolidada y sus productos tienen gran aceptación en el mercado nacional a través de una eficaz red de distribución; los arrieros. 

    Es posible que su origen esté relacionado con el asentamiento de artesanos portugueses. Durante, al menos, 500 años se han mantenido las técnicas artesanales intactas. A partir del último cuarto del siglo XX la actividad ha conocido un gran desarrollo con la mejora de las comunicaciones y la introducción de tecnologías industriales que han hecho que la labor tradicional conviva hoy con la producción a gran escala.

    En los alrededores de la población abundan los "barreros", o lugares de los que se extrae la arcilla roja, adecuada para la alfarería, que puede clasificarse en fuerte y flojo. Es llevada hasta el alfar donde se somete a un proceso de transformación. Se moja y se filtra, para después pasar a un recipiente en el que se dejará reposar con el fin de que el agua se evapore y quede únicamente el barro dividido en las conocidas pellas o "pellotes" que se emplean para confeccionar las piezas en la rueda del torno.

   El torno alfarero consiste en una máquina de madera compuesta por un punto de sujeción al suelo y una rueda inferior, que es la que voltea el artesano con el pie, unida ésta a otra rueda superior que es donde con las manos mojadas en agua, el alfarero manipula el barro para darle forma. A continuación estas piezas así elaboradas se introducen en los antiguos hornos árabes y las pilas, para su cocción.

    Los objetos más representativos de la alfarería tradicional de Salvatierra eran las tinajas, cántaros, botijos, barriles, jarros, chingues, micos, lebrillos, platos, etc.

   La distribución de esta artesanía corría a cargo de los populares arrieros o botijeros, que con su frágil mercancía cargada entre paja sobre los característicos borricos, recorrían España y otros países, llevando hasta los últimos rincones del mundo los cacharros de Salvatierra, y con ellos, el nombre de esta localidad extremeña. En la actualidad esta figura está siendo sustituida por los modernos canales de comercialización.

   Una nueva artesanía que va tomando fuerza es la del corcho y las pieles, ambas localizables en talleres de la carretera de Zafra. Son también importantes las fábricas de salazón de Jamón, existiendo varias en la población.

    Otras especialidades artesanales son los trabajos con mimbres y madera, son también notables los realizados en madera, y piedra ornamental.

    El trabajo de bisutería es de buena factura y tiene fama internacional.

Museo de Alfarería

Ctra. de Zafra, s/n. 06175 - Salvatierra de los Barros
[email protected]

HORARIO DE VISITAS
Otoño-Invierno: 10:30-14:00 / 16:00-18:30 h.
Verano: 10:00-14:00 / 18:00-20:00 h.


TURISMO

    Existe en el municipio un gran potencial turístico, especialmente en cuanto al turismo rural, para ello hay establecidas unas rutas que ayudan al viajero a pasar un buen rato, sin que sean excluyentes, las principales son:

    RUTA DE LOS CASTAÑOS conocida también como ruta de la Historia que empieza por un camino de tierra que conduce hasta la llamada "Era López", mas adelante se encuentran los parajes de el collado de "Las Corderas", cumbres de "La Mira" y "Peña Utrera" y el convento franciscano de Santa María de Jesús del siglo XVI.

    RUTA DE LOS ENCINARES. Es larga y apta para realizarla en bicicleta. Es un recorrido por la naturaleza con una gran variedad de especies como jinetas, gatos monteses y meloncillos. En "Peña Utrera",se encuentra "el Pozo de la Nieve", obra de mediados del siglo XVI declarado Bien de Interés Cultural. 

    RUTA DE SANTA MARÍA. Comienza junto al arroyo de Santa María, denominado paraje "La Romana". Se disfruta de la naturaleza en los riscos de Juan Demás y se completa la ruta visitando la antigua ermita de Nuestra Señora de Entrambasaguas. 

    RUTA DE LOS BAÑOS DEL MORAL. Un camino en plena naturaleza nos lleva hasta el valle donde se ubican los Baños del Moral. Antiguo balneario, todavía conserva su agua ferruginosa, muy conocida por su calidad medicinal.    



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