Nogales


DATOS del MUNICIPIO

DATOS del MUNICIPIO 38º36'10'' N 006º45'54''W Hoja MTN 828

TIPO DE ENTIDAD: Villa

SUPERFICIE TÉRMINO (Km2.): 80,7

ALTITUD: 672 m

POBLACIÓN: 826 habitantes

DISTANCIA BADAJOZ: 45 Km.

PARTIDO JUDICIAL: Almendralejo

COMARCA AGRARIA: Almendralejo

GENTILICIO: Nogalenses o Nogaleños


SITUACIÓN del MUNICIPIO

Se localiza al norte de Salvaleón, en el ámbito de la sierra de Monsalud, en la cumbre de un cerro llamado "Cabezo de Nogales", a cierta distancia se alzan las sierras de la Calera y María Andrés


DATOS del AYUNTAMIENTO

Ayuntamiento de Nogales

c/ San Cristóbal, 1
06173 Nogales (Badajoz)
Teléfono: 924 - 48 12 01 / 48 13 14
Fax: 924 - 48 13 03
E-mail: [email protected]


HISTORIA

   La Reconquista por las tropas cristianas ocurrida en el siglo XIII, bajo el mando de Alfonso IX, la definitiva reconquista castellana llegó por la voluntad de Fernando III el Santo, de llevar a cabo su ocupación y repoblación ciudadana en el siglo XII. En el año 1241 organiza una campaña de conquistas por la actual Extremadura, descritas en la Crónica General de España de Alfonso el Sabio. Estos lugares y sus habitantes fueron incorporados a la jurisdicción del alfoz de Badajoz con categoría de aldea.

    A finales del siglo XIII la villa de Nogales. fue separada de la jurisdicción de Badajoz y durante el siglo XIV perteneció al Señorío de los Enríquez.

   Según algunas fuentes, la primera fundación del pueblo data del año 1.340, cuando es objeto de unas transacciones entre Lorenzo Vázquez de la Fuenseca y el rey Alfonso XI, que a su vez lo dona a Don Pedro Carrillo, y éste ultimo lo empeña a Enrique Enríquez el Mozo, quien se quedaría con la propiedad en 1.344 por impago del préstamo.

   Los herederos de Enrique Enríquez el Mozo, después de litigar con Diego Martínez de Cáceres ante la audiencia de Valladolid, en 1.395 venden Nogales al primer señor de Feria, Gomes Suárez de Figueroa, hijo del Maestre de Santiago Don Lorenzo Suárez de Figueroa (1387-1409), quien había obtenido Bula del Papa Clemente VII por la que podía disponer la mitad de los bienes ganados durante el ejercicio de su cargo, instituyendo mayorazgo.

    La primera de estas adquisiciones va a ser Nogales, comprada por el señor de Feria a los albaceas de doña Leonor Enríquez, junto con unos terrenos en Zafra, La Parra y Badajoz, por ochenta mil maravedíes.

   La población se integró al núcleo inicial del Señorío de Feria, compuesto por Feria, La Parra y Zafra, donado a Gomes Suárez de Figueroa en 1394 por el rey Enrique III, en 1395, cuando el padre de aquel y Maestre de Santiago, Lorenzo Suárez de Figueroa compró el señorío de la villa a Diego Martínez de Cáceres y Villalba a Beltrán Piñel. A estos lugares se unirían en 1402 Valencia del Mombuey y Oliva de la Frontera, cuyo valor se estableció en 5.375 doblas moriscas, 5 marcos y 9 reales de plata.

   En 1447 este lugar estaba casi despoblado por insalubridad y ello ponía en peligro esta zona del Señorío de Feria ante un ataque portugués. Para remediarlo, el 30 de mayo de 1448 el señor de Feria concedió una serie de beneficios a las personas que fuesen a vivir a Nogales, dándoles el dinero necesario para construir las viviendas en un nuevo emplazamiento, más alto que el primitivo.

   El 30 de mayo de 1448, según consta en el documento que se guarda en el Archivo de la Casa Ducal de Medinaceli, el asentamiento, hasta entonces emplazando en la parte baja del cerro, fue refundado sobre el cabezo o atalaya de Nogales, por Lorenzo Suárez de Figueroa.

   Nogales estaba situado junto al río de su nombre, que originaba fiebres palúdicas, causando gran mortandad entre sus habitantes. A esta situación se añadían las guerras, como las causadas por los infantes de Aragón, y con los vecinos portugueses. Por la primera causa se levantó un nuevo asentamiento y para evitar los actos bélicos se construyó diez años mas tarde el Castillo para su defensa y guarda.

   Una revuelta nobiliario se produce en contra del monarca Enrique IV. Gomes Suárez II permanece fiel a él, en junio de 1465, una nueva merced premiaba la fidelidad del conde. Las villas de Almendral y Torre de Miguel Sesmero, junto con la Sierra de Monsalud, fueron separadas de la jurisdicción de Badajoz e incluidas en los estados de Feria.

   Después de acabar la ayuda facilitada a los Reyes Católicos durante la conquista de Granada, el señor de Feria se retira al alcázar de Zafra. A su muerte en 1505, le sucede su hijo Lorenzo Suárez II, con el título de tercer Conde de Feria. En este momento, doce poblaciones componían el Condado de Feria: Zafra, Feria, La Parra, Oliva de La Frontera, Valencia del Mombuey, Nogales, Villalba (en su término habían aparecido tres nuevas aldeas: Corte de Peleas, Santa Marta y Solana), Morera, Alconera, Salvaleón, Almendral y Torre de Miguel Sesmero, formaban un bloque homogéneo excepto Oliva y Valencia el área jurisdiccional del condado superaba las 100.000 hectáreas y 20.000 vasallos, convirtiéndose en uno de los estados señoriales más importante de toda la Edad Media.

   A finales del siglo XVIII, antes de la desamortización de Mendizabal, Nogales pertenecía y pagaba diezmos a la Jurisdicción eclesiástica del Obispado de Badajoz en lo eclesiástico y las tercias reales a la Marquesa de la Lapilla, Rosa de Gaceta casada con Pedro Duque de Estrada y Valladares, 4º conde de la Vega de Sella. Título creado el 22-06-1643 y cuyo actual marques es desde 09-05-1987 D. Juan Pedro de Soto y Martorell. El Castillo pertenecía al Duque de Medinaceli y Santistevan del Puerto, al igual que tres de las cuatro dehesas de pasto y labor, perteneciendo la otra al Convento de Santo Domingo de la ciudad de Badajoz.


MONUMENTOS

    El Castillo, edificado por Gómez Suárez de Figueroa diez años después de la construcción del pueblo, dominaba desde la altura el amplio territorio circundante, constituye desde entonces el símbolo más significado de la población y su monumento más representativo. Se conserva completa la estructura original de esta fortaleza.

    Una inscripción dispuesta sobre la puerta de la torre del Homenaje, señala que la fortaleza fue construida por mandato del Señor de Villalba don Lorenzo Suárez de Figueroa, hijo de Gómez Suárez de Figueroa, nieto de Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de Santiago, y de Diego Hurtado de Mendoza, comenzando en 1458, campeando encima los escudos de Figueroa y de su esposa María Manuel. Este Lorenzo fue el primer Conde de Feria, muere en 1461 y entonces le sucede su hijo Gómez que termina el castillo y coloca otra inscripción, está en el recinto exterior, en la cual se indica que fue terminada por este Gómez Suárez de Figueroa en 1464, quien coloca dos escudos, uno con las armas de Figueroa y Manuel que le son propias y otro con las de su esposa Constanza Osorio y Rojas.

"'Esta fortaleza mando fazer el noble cavallero Lorenço Suares de Figueroa señor de la casa de Villalba y del consejo del rey nuestro señor, fijo del magnífico señor Gomez Suarez de Figueroa, del consejo del señor rey e mayordomo mayor de la señora reyna e nieto de los muy excelentes señores don Lorenço Suarez de Figueroa, maestre de Santiago, e don Diego Hurtado de Mendoça, almirante de Castilla y señor de la Vega, e començose año del nascimiento de nuestro Salvador Christo del mill e qaatrocientos e oinquenta e ocho annos. Mandola facer aquí por la salud del pueblo e defensa de su tierra e de los moradores della".

    La fecha de terminación también la conocemos por otra inscripción colocada en la puerta principal:

«POR FALLESCIMIENTO DEL MAGNIFICO SEÑOR DON LORENZO SUAREZ DE FIGUEROA PRIMERO CONDE DE FERIA QUE MANDO FACER ESTA FORTALEZA LA MANDO ACABAR EL NOBLE CAVALLERO GÓMEZ SUÁREZ DE FIGUEROA SU FIJO ACABOSE AÑO DEL SEÑOR MCCCCLXIII AÑOS».

    Los escudos que aparecen sobre esta inscripción son: los de Figueroa-Manuel, padres de Gomes Suárez II, a la izquierda, y los de Osorio-Rojas, su mujer, a la derecha.

    El Castillo forma parte de un entramado defensivo del señorío de Feria encontrándose las defensas mas próximas a las distancias defensivas Lobón, 35Km., una jornada, Villalba 28 Km., una jornada; Los Arcos, 16 Km., y Badajoz, 43Km., o una jornada larga.

    El Castillo de Nogales fue proyectado y construido a la vez que la parroquia y el aljibe exterior, para componer un reducto amurallado común. Por esta razón el ábside de la iglesia es cilíndrico, como la torre en avanzada que fue, cuando ya hacía un siglo que casi todos los ábsides eran ya poligonales.

    En su sistema de defensa se distinguen cuatro elementos sucesivos: la iglesia de San Cristóbal, la cerca urbana, la camisa con sus cubos angulares y la Torre del Homenaje.

   La puerta principal del recinto exterior la tenía apoyándose en el costado septentrional del ábside de San Cristóbal, y los testimonios heráldicos permiten fecharla en la etapa Figueroa-Manuel.

    Un foso rodeaba el castillo, cava que hoy no existe, se salvaba por medio de un puente levadizo del que aún se conserva un fragmento en granito del gozne izquierdo para el eje horizontal. Al encontrarse cegado el foso, la puerta de acceso aparece hoy a media altura de la muralla, como si fuera una ventana. En el flanco suroeste se conserva un aljibe, que recogía las aguas pluviales, dentro del complejo defensivo se encontraba la iglesia. Todos los elementos estaban rodeados por un muro perimetral del que no quedan restos.

    La planta del castillo se ajusta a uno de los modelos más frecuentes de castillos señoriales del siglo XV, un recinto cuadrangular murado con lienzos de moderada altura, a modo de cerca perimetral, con cubos redondos o baluartes en las esquinas, y una torre de Homenaje en el centro, disponiéndose un patio a la redonda entre uno y otro elementos y un foso, ya desaparecido, que circundaba el recinto exterior.

   El castillo está construido con fuertes muros de más de 2 m. de espesor de mampostería, menos los ángulos de la torre que son de sillares con alguna zona de sillarejo. El ladrillo se ha empleado en los recercos de vanos y en elementos decorativos.

    Su recinto exterior presenta planta cuadrada, con lienzos rematados en almenas, con cubos cilíndricos almenados en los ángulos y perimetrado por una cornisa de canecillos de ladrillo.

    En cada lado del muro existen saeteras y cañoneras. Los torreones, también con almenas, llevan igualmente esta banda decorativa, que rompe la monotonía de los lienzos. Se sube a los torreones desde el adarve por vanos de medio punto, tras pasar cuatro escalones.

    La puerta de acceso, en la parte derecha de costado sureste, es de arco apuntado y las jambas llevan una imposta de donde arranca el arco, prolongándose el baquetón para formar un rudimentario alfiz. Son obra mudejar los canecillos que señalan el inicio de las cornisas de la torre, barrera y torreones y el arco angrelado que cubre la ventana principal de la torre del homenaje, aunque aquí sea la piedra el material empleado. De estructura gótica son las portadas, ventanas,  escudos de armas de los Suárez de Figueroa, lápidas con inscripciones y otros elementos compositivos situados en diversos puntos de la construcción.

    Centrada en el interior de la fortaleza, se alza una torre del homenaje, de planta también cuadrada, de 13 m. de lado casi 30 m. de altura, coronada con el mismo remate de almenas y canecillos de ladrillo que el recinto exterior, matacán centrado por encima de la puerta y ventana que aparece en el muro.

    En el interior la torre se divide en altura en tres cuerpos abovedados y sótano, quedando compartimentada en planta en dos ámbitos por un muro paralelo al frontal. Las tres plantas de la torre se subdividían en seis cámaras por medio de vigas de madera que servían de techo comunicándose entre sí mediante arcos, las plantas contaban con una escalera. Cada cámara abovedada de las dos plantas superiores de la torre del homenaje estuvo dividida en dos alturas por unos pisos de madera que ya han desaparecido. Por medio de una escalera se accede a las cámaras independientemente, y a su vez ambas están comunicadas dentro de cada planta. Salvo la primera, al nivel del acceso, todas las plantas tienen pequeñas ventanas, excepto la cámara de la sexta, que es completamente ciega. La caja de la escalera se ilumina con saetera, y se compartimentaba con puertas de doble hoja. El grueso muro de la torre de¡ homenaje hace que las travesías de las ventanas generen pequeños cubículos, a veces aislados con un doble sistema de puertas, unas a ras de la cara interna del muro y otras en línea de fachada exterior.

    La torre presenta en todos sus costados una serie de vanos. Los inferiores son más amplios que los superiores y coinciden con el primer piso de los tres en que estaba dividido el interior de la misma.

    Recientemente se han llevado a cabo en el castillo obras de restauración por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura.

    Adosado al castillo se encuentra el cementerio del pueblo, configurando un ámbito de notable interés desde el punto de vista etnográfico y plástico.

    La primitiva parroquia situada en la parte baja, quedó convertida ermita bajo su misina advocación de San Juan, erigiéndose una nueva dedicada a San Cristóbal (patrón de la localidad), dentro del recinto amurallado de la fortaleza levantada en 1554 por Gomes Suárez de Figueroa.

    Iglesia parroquial de San Cristóbal, (patrón de la localidad). Se encuentra dentro del recinto amurallado del castillo, adosada al que fue su patio de armas. Es una construcción de medianas proporciones y sencilla arquitectura, originaria del siglo XV, ejecutada en mampostería, ladrillo y sillares, con actuaciones de época posterior.

    Consta de planta de una sola nave dividida en cuatro tramos, con cubierta de bóveda de cañón sobre arcos apuntados de ladrillo. La cabecera poligonal, de dos tramos al interior y semicircular por el exterior, cuenta con bóveda de crucería granítica de nervaduras sobre cornisa de igual material, con la plementería actualmente pintada de fuerte color añil. Dos capillas laterales dan al templo planta de cruz latina. En el lado de la epístola se aneja una pequeña sacristía y coro a los pies sobre soportes.

    Al interior varios retablos en madera trabajada y cromada. El Retablo Mayor obra de estructura clasicista de buena factura. Consta de un sólo cuerpo sobre banco, con ático y pinturas laterales, dividido en tres calles por columnas corintias. Al centro una hornacina que aloja una talla de San Cristóbal es una talla de madera de escaso valor artístico restaurada recientemente y los laterales otras imágenes. En el banco figuran cuatro pinturas de Apóstoles y Padres de la Iglesia, apareciendo otras cuatro de proporciones semejantes por encima de las hornacinas laterales. La obra está datada entre 1675 y 1683, siendo la arquitectura de Juan de Vargas y las pinturas de Tomás Rodríguez.

    La pila bautismal es de la época de construcción del castillo y está adornada con la heráldica de los Figueroa. En un lateral del templo, se encuentra un cuadro de autor desconocido de grandes proporciones y bastante deteriorado.

    Al exterior la portada principal de estilo gótico flamígero, presenta secuencia de cinco arcos escárzanos en sillería con enmarque de alfiz de mayor amplitud, con dos medallones, rematada por tres arcadas que le sirven de campanario. La portada del Evangelio o "Puerta del Sol" es de arco apuntado más arcaico, de sencilla traza, presenta en su arco superior las armas de los impulsores de la obra, Lorenzo Suárez y su esposa Doña María Manuel. Diversos escudos lucen en distintos puntos del edificio.

    Ermita de Santa Justa y Rufina de sencilla apariencia cuya construcción es más reciente, fundada por los Duques, en la dehesa de aquel nombre. En ella sobresale el retablo del altar mayor, conservándose imágenes de espléndida talla de autores desconocidos.

    Fuentes existen en la localidad las llamadas Vieja, Grande y Nueva; las dos primeras originarias de principios del XVII y situadas por debajo del nivel del suelo. La más moderna, llamada Nueva, está realizada en ladrillo y consta de cuerpo cuadrangular y pilón anejo de menor altura. La Fuente Grande, cuenta con  una inscripción señalando el año 1610, se sitúa a menor nivel que el suelo, contando con gradas de ladrillo y piedra para descender a ella. La más antigua, conocida como Fuente Vieja, presenta estructura igual que la anterior.

   Al final de la calle Calvario aparece un antiguo crucero, constituido por base cuadrangular de ladrillo formando triple grada, sobre la que se alza un fuste cilíndrico de piedra de dos cuerpos sobre podio prismático, con bola de remate.

   Dos puentes de origen medieval sobre el arroyo Nogales en las afueras de la población. El que se localiza sobre el camino viejo a Santa Marta, en su tiempo compuesto por tres arcos y un aliviadero, tan sólo se conservan, y aún así muy modifica dos, los arranques de los extremos y los tres estribos de ladrillo, sobre los que hoy se dispone un vado provisional ejecutado con vigas y solera de cemento, con la calzada quebrada. El que se alza en el antiguo itinerario de Feria, se trata de realización datable del siglo XVI, bien conservado. Su fábrica es de mampostería sobre seis arcos de ladrillo de diferentes proporciones y diseños, con estribos por el costado de aguas arriba. Inmediato al mismo, se sitúa un antiguo molino de rodete.


GASTRONOMÍA

   Además de las especialidades propias de la comarca son tambien importantes los derivados del cerdo


FIESTAS

  • Semana Santa
  • San Cristóbal Fiestas Patronales 10 de Julio
  • La Feria 15 de Agosto.

TURISMO

   Se puede ejercitar la pesca libre en la Presa de Nogales, para acceder a la misma se toma la carretera de Badajoz hacia Santa Marta, tomando luego el desvío a Nogales. Una vez en el pueblo andando o coger un camino rural que sale desde la carretera del pueblo a Salvaleón.

   Es un pantano de agua algo oscura, sus orillas tienen profundidad para la pesca con caña fija. Las especies que se encuentran son: Carpas, Tencas, Pardillas y Barbos



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