Universidad de Belgrano
Psicología General
Año 2002
“Los Hilos de Ariadna”
Reflexiones.
por Guillermo Juan Jorge
En “Los Hilos de Ariadna” el profesor Friedrich Kaufmann
sintetiza aspectos centrales de la psicología en general. Recorriendo
sus páginas se hace evidente una búsqueda constante por sondear la
naturaleza de la psicología.
Síntesis exhaustiva, profunda y significativa se vale de una
narrativa clara y didáctica que resulta accesible para aquellos que transitan
los primeros pasos de la carrera de psicólogo. Este logro solo es posible
cuando lo realiza alguien que acuña una trayectoria de muchas décadas dedicadas
a la investigación y enseñanza de la psicología general.
Este conocimiento medular es el que permite exponer gran
parte de los temas que hacen a la naturaleza de la psicología. Sin adscribir a
ningún marco teórico en particular (transteórico) comienza este recorrido
marcado por un objetivo paradigmático inicial: fijar una terminología y
proceder común.
A mi entender, esa frase será el inicio de una propuesta, de
un desafío, que puede analizarse desde una perspectiva “ausubeliana”. Pero,
¿qué conceptos de Ausubel podemos relacionar con esta frase? Ausubel sostiene
que la posibilidad de acceder al aprendizaje significativo depende fundamentalmente
de dos factores. El primer factor es que el material sea potencialmente
significativo (por ejemplo, en este caso, el potencial que le asigno
previamente a “Los hilos...”). El segundo factor se refiere a la naturaleza de
la estructura cognoscitiva en particular: es decir, que es necesario poseer
las estructuras cognitivas apropiadas para que esos nuevos conocimientos
sean internalizados, asimilados, para que este aprendizaje sea posible
(Ausubel, D.; Novak, J.; Hanesian, H., 1983).
Si buscamos un ejemplo equivalente en la bibliografía
psicológica, encontramos que J. Piaget, en el marco de su teoría del
desarrollo, afirma que para poder alcanzar el periodo de preparación para el
pensamiento conceptual (en general, de 2 a 11/12 años) el niño debe haber
completado la fase sensoriomotriz (en general, de 0 a 2 años) (Maier, H.,
1989). En nuestro caso, para poder concretar un aprendizaje significativo se
“debe haber completado” la estructura cognitiva que torne posible el acceso al
nuevo conocimiento.
Retomando el pensamiento de Ausubel, encontramos que para
comenzar a construir esa estructura cognitiva que hará posible el aprendizaje
significativo de una psicología científica es necesario que primero fijemos
los términos, para luego poder definir los conceptos. A su vez es necesario
que distingamos también los procederes comunes, los procedimientos
comunes.
Pero eso no basta. También hay que olvidar aquellos
pre-conceptos, aquellos conocimientos vulgares y creencias relacionados con la
psicología. Estos conceptos erróneos interfieren en la construcción de una
nueva “estructura cognitiva adecuada”. Este conocimiento previo inadecuado
interfiere el logro del aprendizaje significativo deseado y debe ser remplazado
con los términos y conceptos consensuados por la psicología científica. Por
ejemplo, cuando queramos definir a la conducta, esta dejará de ser buena
o mala, que es un juicio axiológico o valorativo (Sabater, F., 1993) y
pasará a ser “la función de una personalidad en situación”.
Aunque resulte paradójico, para saber es necesario un
saber previo. Nuestros “esquemas” (Barlett, G., 1996; Rumelhart, D., 1978)
deberán estar preparados para el ingreso de la nueva información. Nuestras
estructuras cognitivas deben ser las adecuadas para poder incorporar nuevos
conocimientos y poder relacionarlos.
Esta capacidad dinámica de transformación de las estructuras
cognitivas abre la posibilidad de posteriores consecuencias. Por ejemplo, en
muchos casos, la relectura enmarcada en un proceso de aprendizaje, tiene la
particularidad de ser resignificada. Es frecuente que luego de releer un texto
se comprenda de un modo diferente. Muchos aspectos que no resultaron claros o
pasaron inadvertidos, ahora pueden pensarse de un modo diferente. Pocas veces
es el mismo texto que leímos con anterioridad. Aparece un nuevo texto a
partir de la resignificación que nuestra experiencia imprime, que nuestro
trajinar construye.
Continuando la lectura de “Los hilos...” encontramos que el
autor plantea que la dificultad en definir a la psicología y a su objeto de
estudio se debe a una realidad fácilmente comprobable. En primer término, esta
dificultad se manifiesta por su característica de estar ligada a otras
ciencias. En segundo término, a raíz de la confusión que surge por la
diferencia existente entre el sentido común y la psicología (que posee mayor
cúmulo de conocimientos, mejor organizados y provistos de mayor validez y
confiabilidad). Una tercer indeterminación es aquella que se plantea entre los
conceptos de psicología como ciencia y como aplicación práctica de sus
hallazgos.
Luego de
enumerar las dificultades en torno a la definición de la psicología, el autor
recorre un camino que seguirá un derrotero certero, planificado. Se sucederán,
paulatinamente, diversos temas centrales de la psicología científica. Partiendo
de los niveles de integración y de análisis, Kaufmann ubica a la psicología
como un posible nivel de análisis del nivel de integración de lo humano. Luego
abordará el objeto de estudio de la psicología, desde una perspectiva histórica
y desde el momento actual. En este marco, el actual, definirá sus relaciones, analizando cada uno de sus componentes:
conducta molar, persona, personalidad y situación. Por último, retomando el
concepto de la psicología como ciencia, diferenciada del conocimiento vulgar,
construirá el modelo estructural básico, recurso teórico para comprender
claramente los aspectos estructurales y los procedimientos de esta psicología
científica.
Haciendo
el texto nuestro, recorramos su trama con mayor detalle.
El ser humano desarrolla
constantemente procesos conductuales y mentales que pueden ser estudiados y
comprendidos desde el nivel de análisis psicológico. Pero no es el único modo o
nivel posible de análisis. Para ubicar a la psicología en el conjunto de las
ciencias del hombre recurrimos a conceptos derivados de un análisis categorial
o sea de las estructuras cognitivas (conceptos) de niveles de integración y
análisis.
Los niveles de integración son los pasos en el
creciente orden de complejidad de la materia, desde el hidrógeno y los
minerales puros, pasando por toda forma de vida, hasta el ser humano: nivel de
lo inerte, de vida vegetal, de vida animal y de lo humano. Entendemos a la
complejidad como multiplicidad organizada.
Los diferentes modos de estudio de estos niveles de
integración se denominan niveles de análisis. El nivel de lo inerte es
estudiado por la física y la química, el nivel de integración de lo vivo es
estudiado fundamentalmente por la biología (botánica) y la zoología. El nivel
de integración de lo humano es analizado por la psicología, la sociología, la
antropología filosófica, etc. Por supuesto, este nivel también es abordado por
la biología, la física y la química.
Entonces podríamos decir que la psicología es uno de los
posibles modos de análisis del nivel de integración de lo humano.
Vinculado a estos niveles existen dos errores
epistemológicos frecuentes: el reduccionismo y la transposición. El reduccionismo
consiste en pretender explicar el complejo nivel de lo humano a través de
un solo nivel de análisis (por ejemplo: biologista, psicologista, etc.).
Denominamos transposición a la práctica que pretende aplicar leyes o
principios que corresponden a fenómenos de niveles superiores de integración
para explicar o interpretar fenómenos de niveles menos complejos (por ejemplo:
la fidelidad del perro, etc.).
A partir de este momento, el autor vuelve sobre el tema
central del texto: la comprensión del objeto de estudio de la psicología.
Primero lo hace desde la perspectiva de sus antecedentes históricos; luego en
relación a su concepción actual. La primer perspectiva, sus antecedentes
históricos, es, a mi entender una síntesis sumamente útil para comprender los
aspectos centrales de las diferentes escuelas psicológicas. Es el punto de
partida para ubicarnos, conceptual y cronológicamente en relación a los
movimientos teóricos que marcan el origen y la evolución del conocimiento de la
psicología como ciencia. Por ejemplo, si estudiamos a la percepción desde la
visión de la Gestalt, resulta de gran utilidad conocer sus antecedentes
históricos, influencias y premisas centrales.
Adquirir este tipo de conocimiento previo facilita la tarea
de construir los cimientos necesarios para tener acceso a todas las temáticas
que giran en torno a la psicología. Posibilita crear esas estructuras
cognoscitivas que resultan indispensables para desplazar el aprendizaje por
repetición reemplazándolo por un conocimiento significativo.
La segunda perspectiva, es decir, la concepción actual,
define al objeto de estudio de la psicología o sea a la conducta humana
comprendida como manifestación de la interacción de la persona, considerada
como sistema, con su entorno (situación): C = f (P ßà S).
La conducta humana abarca tanto los reacciones simples
(conducta molecular) como las conductas complejas o conductas molares. La conducta
molar es motivada, es decir, intencional, dirigida y con significado.
Tiene un objeto meta y una finalidad: la adaptación que a
su vez comprende la asimilación y la adaptación.
La asimilación es el
proceso mediante el cual se modifican los elementos de la situación para que
puedan ser incorporados a las estructuras de la personalidad (nivel biológico:
digestión, nivel psicológico: juego del niño con escoba à caballo). La acomodación es el proceso de ajustar la conducta a
los requerimientos de la situación (nivel biológico: boca se abre, glándulas
segregan saliva à digestión, nivel
psicológico: imitación vocal del niño). La adaptación se refiere a
aquellas conductas en donde ambos procesos (asimilación y acomodación) se
hallan en equilibrio y ninguno predomina.
La definición del objeto de
estudio de la psicología incorpora nuevos conceptos: la personalidad y la
situación. El autor aclara algunos aspectos en relación a ellos. Se considera
que el ser humano real, existente es una persona (María, Pedro, etc.).
El concepto de persona se refiere al individuo humano concreto. Como tal es un
sistema abierto, interactivo y en desarrollo, especialmente con su entorno
social.
Por su parte la personalidad
(introvertido, extrovertido, etc.) es un constructo teórico, una construcción
hipotética elaborada por la psicología con la intención de comprender la manera
exclusiva del ser y hacer que es propia de la persona considerada como un
sistema.
La personalidad será entonces “una
configuración dinámica que a lo largo de la historia de una persona va
adquiriendo el conjunto de sistemas psico-físicos que determinan su particular
adaptación a las situaciones del medio” (Allport, G. W., 1961).
La personalidad es una estructura teórica que abarca rasgos
morfológicos externos e internos, innatos y adquiridos (constitución) como
también pautas de comportamiento adquiridas a través de las experiencias con el
medio o situación (carácter) y disposiciones que se mantienen casi como
invariables desde la infancia y a lo largo de la vida (temperamento).
Frente a esta disposición de invariabilidad de la conducta,
puede ocurrir que se piense que esta característica no es universal, que no se
da en todos. Alguien podrá recordar que conoce a una persona que suele variar
su temperamento día a día. Pues será justamente esa variabilidad de
temperamento el rasgo que predomine, el que se mantenga invariable.
En relación a la situación podemos decir que comprende los
elementos, hechos, relaciones y condiciones del medio que tienen necesariamente
un antes, un devenir, un después y una meta.
Resumiendo, podemos entonces decir
que la psicología estudia a la conducta como una función del sistema formado
por una personalidad interactuante con una situación. Complementariamente, la
conducta es la expresión de una personalidad interactuando con su situación.
Entonces, es posible llegar al conocimiento de la personalidad de la persona
por medio del estudio de la conducta que realiza en determinadas situaciones.
Prosiguiendo la lectura, mas adelante, el profesor Kaufmann
plantea la necesidad de adquirir un conocimiento científico de la
personalidad. El conocimiento científico es comunicable y metodológicamente
verificable, características que lo distingue del conocimiento vulgar.
Denominamos al método científico al camino necesario para
adquirir un conocimiento científico. En psicología, el método científico toma
características particulares según la meta que se deba alcanzar o el problema a
resolver. Esta meta determinará el enfoque.
à Enfoque
Experimental (general)
Método
Científico: según su meta determina
el enfoque
à Enfoque
Clínico (particular)
Las características salientes del
enfoque clínico son:
Enfoque Clínico:
à Diagnóstico (explicación)
à Modificar o Predecir
Las principales características
del enfoque experimental son:
Metodología
Plano
Empírico
Plano Formal
Observación
-------------------------------->
Descripción
â
â
<---------------------------------------- Formulación de Hipótesis
â (explicación)
â
Verificación / Contrastación ------------> Generalización
Por último, unas palabras en relación al Modelo
Estructural Básico.
En el campo de la psicología existen dos aspectos que son
trans-temáticos: los hechos psíquicos y
el trato que le damos. Los hechos psíquicos (sentimientos, pensamientos,
conductas) no se organizan por temas ni por áreas. Son procesos y hay que tener
en cuenta su interacción e interrelación.
Debemos lograr que al estudiar estos hechos, se relacionen con aquellos aspectos y áreas que se
corresponden y están interrelacionados. Para ello el profesor Kaufmann propone
una macroestructura para el conocimiento psicológico que no sólo sea
trans-teórica sino también trans-temática (tt/tt).
El hilo verde: hay cuatro aspectos fundamentales que pasan
por todos los temas y áreas de la psicología relacionados con la macroestructura del sistema psíquico:
1) conductas y procesos mentales
2)
variaciones dependientes de la situación (adaptación)
3)
diferencias dependientes de la personalidad
4)
evolución de la personalidad
El hilo rojo: hay variados
procedimientos necesarios para obtener y utilizar conocimientos psicológicos.
Son actividades pueden considerarse como universales de todas las ciencias
(tt/tt).
1) observar y describir
2)
explicar
3)
predecir
4)
modificar
5)
evaluar
El
Modelo Estructural Básico (MEB) posee la característica de ordenar los
diferentes aspectos básicos del sistema psíquico según un esquema comprensivo
que sea tt/tt.
Hilo
Verde Macroestructura 1 (tt/tt)
(aspectos estructurales de la Psicología) (Receptivos - Ejecutivos)
B- Personalidad -
Situación (Ambiente - Medio) C- Evolución
(Maduración y Aprendizaje) Hilo Rojo Macroestructura 2
(tt/tt) (comprensión de los procedimientos) A- Observación y Descripción B- Explicación C-
Predicción D-
Evaluación
Nivel A (hilo verde) Procesos
mentales vigentes: (percepciones, sentimientos, pensamientos,
motivaciones), que pueden ser concientes o inconcientes. Se pueden dividir en:
aquellos que incorporan y elaboran la situación à procesos receptivos. Aquellos que actúan sobre esta situación y entregan o devuelven
algo de ella à procesos ejecutivos. Nivel B Personalidad
(Bp): Incluye las características de la personalidad y la identidad
temporal. Situación (Bs):
Incluye el ambiente y el medio social. Nivel C Evolución: incluye
la maduración y el aprendizaje. Concluyendo, considero necesaria una aclaración. Estas
reflexiones buscan ser un instrumento para profundizar la lectura del texto.
Tal vez pueda servir como una guía de lectura, pero de ningún modo intenta
reemplazar su lectura, ya que es insuficiente e incompleto. Una síntesis
provechosa es el resultado de un trabajo previo de esfuerzo, estudio,
elaboración y significación. Nunca el inicio hacia el conocimiento. Bibliografía Ausubel, D. et alt.: Psicología educativa. Ed. Trillas,
México, 1983. Bartlett, G.: Recordar. Una teoría del recuerdo. Ed. Cuspide, Barcelona,
1996. Kaufmann, F.: Los hilos
de Ariadna para explorar la Naturaleza de la Psicología.
Ed. Cathedra. Bs.
As., 1995. Kaufmann, F.: Psicología General. Elementos para
una introducción. Ed. Belgrano. Bs. As., 1996. Kaufmann, F.: Una
introducción a la Psicología.
Ed. Belgrano. Bs. As., 1996. Maier, H.: Tres teorías sobre el desarrollo del niño: Erikson, Piaget y
Sears. Ed. Amorrortu. Bs. As., 1989.