|
|
|
|
TOMB RAIDER: THE ANGEL OF DARKNESS EL MENTADO REGRESO DE LARA CROFT La saga Tomb Raider fue una de las más aclamadas en la Playstation original, gracias a su protagonista, Lara Croft, a la que podríamos definir como la versión femenina de Indiana Jones. Lo cierto es que, con cada entrega nueva que salía al mercado, la saga fue cayendo cada vez en el odiado “más de lo mismo”. Es por eso que los chicos de Core decidieron que iban a dar un cambio radical en su próxima entrega. Fueron muchas las promesas. Y tras varios retrasos en la fecha de salida, finalmente el nuevo Tomb Raider está aquí.
Para empezar tenemos que decir que esta nueva entrega difiere mucho de lo que estábamos acostumbrados a ver. La historia toma lugar en París. Todo comienza cuando Lara recibe una llamada urgente de su antiguo mentor, Von Croy, quien le pide su ayuda. Claro que ella sigue enojada con él por haberla abandonado en Egipto (al final del Tomb Raider: The Last Revelation, donde todos dábamos por muerta a nuestra heroína), pero de todas formas decide visitarlo. El video de introducción nos muestra la conversación de ambos personajes en el departamento de Von Croy. El mismo le cuenta a Lara que un extraño hombre le encomendó buscar las cinco “Obscura Paintings”, pero que él solo ha podido encontrar cuatro. Von Croy está muy asustado ya que piensa que el asunto es muy peligroso. Después de esto, el video se vuelve un tanto confuso y lo único que llegamos a ver es que Von Croy muere y Lara se desmaya. Al despertar, por supuesto, Lara no recuerda nada de lo ocurrido, tan sólo que su antiguo mentor le había dado la tarjeta de una mujer que podría ayudarla en su búsqueda.
Pero camino a su casa, Lara se da cuenta de que la policía la busca, culpándola del asesinato de Von Croy. Asi que nuestra misión será escapar de la policía, resolver el misterio de la muerte de Von Croy y encontrar la quinta Obscura Painting. Claro que no será tarea fácil. Cabe destacar que la historia es narrada de una forma soberbia, y es uno de los puntos fuertes del juego. Conoceremos a personajes ancestrales, como el Alquimista, y también tendremos que averiguar la verdad detrás del Monstrum, un asesino en serie que ronda las calles de París. Gráficamente, el juego decepciona y mucho. Los escenarios que Lara recorrerá a lo largo de su aventura son todos ambientes cerrados y exageradamente pequeños. Lo peor de todo es que cada vez que avanzamos de un lugar a otro nos encajan una pantalla de carga exageradamente larga, lo cual produce que el juego se vuelva tedioso. En realidad los gráficos no son del todo malos, sino que son demasiado simples, como los de un juego “viejo” de PS2, ¿se entiende? Por otro lado, los modelos de los personajes están lo suficientemente bien trabajados para zafar, pero hasta ahí nomás. Eso sí, en varios lugares (como en uno de los niveles del principio, en donde somos perseguidos por un helicóptero), se producen ralentizaciones molestas. Juegos con gráficos muchos más elaborados que estos nunca presentan este tipo de problemas. Se ve que la cantidad de veces que lo retrasaron fueron en vano; por lo menos se podrían haber preocupado en este sentido.
El sonido es todo lo contrario. Como siempre fue costumbre en la saga, la banda sonora es excelente. Pocas veces hemos visto músicas ambientales como las empleadas en The Angel of Darkness. Al más puro estilo Tomb Raider, los sonidos ambientan de una forma brillante. |
|
|