| "PARALELO
40º SUR" por Malu Sierra |
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| " Una sociedad incapaz de
proteger sus florestas autóctonas, ha perdido su sentido
de sobrevivencia ética, ecológica y económica, ha
perdido su sentido de lo sagrado " No solo las ballenas merecen hoy ser preservadas; también los bosques, los lagos, los ríos, la fauna silvestre. La grandiosidad de un paisaje que aún no ha sido irremediablemente intervenido. Que se estén talando en los territorios australes bosques antiguos, últimos remanentes de una naturaleza virgen, para poder exportarlos hechos astillas, es inconcebible. Negocio de muy corto plazo: bueno para unos poco, malo para el país. La palabra " moratoria " sin embargo provoca gran resistencia. Suena a imposición. Un " Santuario " es diferente. Debe ser, en primer lugar, un acuerdo entre todos. Nacional e Internacional. Una inversión a futuro que asegure, a largo plazo, mayor rentabilidad. En el caso del bosque nativo, que hoy está en el tapete no se trata de" ponerle candado ", como dicen temer algunos. Se trata de enfrentar el tema con criterio de conservación. Si al sur del Paralelo 40º, tal como la ballena, el bosque encuentra un refugio, es el hombre en todo el mundo, el que se beneficiará. Los mismos que hoy depredan sin respeto por la Tierra querrán invertir entonces en Naturaleza. El tema del medioambiente está en todas las agendas. El bosque andino-patagónico es una joya. En términos económicos, considerando el auge del turismo, por ejemplo, vale mucho más en pie un viejo bosque de Lenga, aunque en opinión de los expertos está " degradado ", "sobremaduro", y no sirva nada más que para hacerlo astillas. Serán muchos -cada vez más- los que pagarán por conocerlo e incluso para cuidarlo. Ya hay dinero en el mundo para la conservación. Habrá que ponerse de acuerdo: lo que se decida en conjunto que se puede manejar, que sea con mucho respeto. Con espíritu de " Santuario " y no de explotación de corto plazo, sin tomar en consideración los años -a veces los siglos- que el complejo ecosistema demora en recuperarse. Más dinero a cambio del bosque nativo, no es ninguna solución. Más degradación del entorno natural. Peor calidad de vida. Ahora tenemos conciencia de que el bosque es el que cuida las aguas. Que el clima también se ve afectado. Que su rica bio-diversidad encierra grandes tesoros que la ciencia examina. Que no es lo mismo un bosque nativo que una plantación industrial: no son sólo los árboles los que le dan valor a un bosque. Es también el Huemul heráldico, que habita en los bosques australes, y el estridente Chucao de la selva valdiviana. La idea de un Santuario Terrestre, se abrió paso en Magallanes, gravemente amenazado por la explotación industrial de la Lenga. Conservar el patrimonio es tarea prioritaria de un verdadero estadista. Magallanes se unió en torno a la defensa del bosque y obtuvo este primer logro. Al menos ¡ Astillas, NO ! El resto es materia de acuerdos: la ley, la institucionalidad, una política forestal que contemple seriamente la conservación y la sustentabilidad de nuestros bosques nativos a través de todo el país . ( Defensores del Bosque Chileno. Santiago de Chile. ) |
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