| AMÉRICA: PLAN UNIFICADO DE PROTECCIÓN DE BIODIVERSIDAD |
| El
biólogo y conservacionista costarricense Mario Boza
impulsa un ambicioso proyecto para que el continente
americano entre en el nuevo milenio con una estrategia
unificada de protección ambiental: el "Corredor
Ecológico de las Américas". ''América es la
región con mayor biodiversidad del mundo, incluso más
que Asia y África, por eso debemos buscar un plan de
protección cuyos beneficios sean disfrutados por las
nuevas generaciones''. El plan se propone como meta la
creación de un pasillo de bosques desde Alaska hasta
Tierra del Fuego, para proteger a la mayoría de la
biodiversidad del planeta. Boza, elegido por la revista
Time y el canal de noticias CNN de Estados Unidos como
una de las personalidades del siglo XX, promueve este
proyecto. El biólogo, es uno de los principales
impulsores en la región de las Áreas protegidas
conocidas como Parques Nacionales y ha trabajado por la
conservación ambiental desde cargos públicos y en
organizaciones no gubernamentales. La región continental
de América alberga el 65 por ciento de la biodiversidad
del planeta. ''Ya está comprobado científicamente que
uno de los grandes problemas para la subsistencia de las
especies es la fragmentación de las Áreas protegidas,
por eso debemos unirlas en corredores'', expresó Boza.
La idea consiste en crear un corredor ecológico continuo
a lo largo del sector atlántico del continente y
añadirle corredores transversales, aprovechando los ya
existentes en Estados Unidos y Canadá, y el
recientemente nacido "Corredor Biológico
Mesoamericano", que abarca el sur de México y
América Central. ''Este es un proyecto muy factible
porque trata de fusionar los esfuerzos que muchas
organizaciones y países han hecho de manera aislada para
proteger Áreas naturales y conservar sus ecosistemas'',
dijo a IPS el geógrafo Mario Rojas, del Ministerio del
Ambiente y Energía de Costa Rica. Rojas, que trabaja en
el proyecto junto con Boza, señaló que su primera etapa
ha consistido en un proceso de recopilación de
información y elaboración de un mapa básico de las
Áreas protegidas y los corredores del continente. El
siguiente paso será convocar en un plazo máximo de un
año a un seminario internacional de especialistas en
materia ambiental, que definirán un plan de trabajo y
las prioridades de conservación en las regiones de
América. Para la creación del Corredor Ecológico de
las Américas se tendrán que crear nuevas Áreas
protegidas y ampliar y consolidar las ya existentes,
conectar esas Áreas dentro de los países y luego
enlazarlas internacionalmente. ''Ya le hemos comunicado
inicialmente la idea a países de América Central, así
como a Argentina, Perú, Chile y México, y hemos
recibido una gran acogida, todos estamos de acuerdo en
que es necesario concentrar nuestros esfuerzos'', afirmó
Rojas. El interés en América por crear corredores de
este tipo para la conservación se remonta a 1967. Una
década después se comenzaron a publicar artículos
científicos e informes sobre diseño de reservas y la
necesidad de crear conexiones de Áreas protegidas. Los
proyectos de campo se iniciaron en 1990 en Florida,
Estados Unidos, con el diseño de un gran plan de un
sistema de vías verdes, para enlazar Áreas protegidas
nacionales y estatales. En 1991 comenzó el plan de
Yellowstone a Yukón, un gran proyecto de conservación,
restauración y creación de corredores entre Estados
Unidos y Canadá. Además, Boza trabaja desde 1996 en el
establecimiento del Corredor Biológico Mesoamericano,
que ha recibido un financiamiento inicial de
organizaciones internacionales de 13 millones de
dólares. En otras regiones de América, países como
Argentina, Chile, Brasil, México y Colombia ya están
planificando sus redes de Áreas protegidas y corredores.
''Sabemos que es imposible proteger al cien por ciento de
la biodiversidad del continente americano, pero para el
mundo sería un gran triunfo si lográramos conservar el
75 por ciento de estas especies. Estamos trabajando para
que esto sea posible'', dijo Boza. El Corredor Ecológico
de las Américas traería grandes beneficios para todos
los países del continente, según sus impulsores, pues
aseguraría la supervivencia y restauración de
ecosistemas no protegidos como los humedales, las cuencas
hidrográficas y de especies silvestres locales y
migratorias. Además, con esta estrategia de
conservación ambiental se ayudaría a la prevención de
desastres naturales, así como al mantenimiento del
suministro de agua limpia y constante. Uno de los
principales objetivos del Corredor Ecológico es promover
el concepto de ''volver al bosque'', que con la creación
de incentivos para evitar el cambio de uso de suelo
pretende evitar que tierras de ''vocación forestal''
sean taladas para destinarlas a cultivos. También
pretende que al menos 20 por ciento de la región se
destine al establecimiento de parques nacionales y al
menos 30 por ciento a la reforestación y manejo de
bosques. (Fuente: IPS. Agencia Verde) |